<< volver a los artículos

Conversaciones 1 a 25
Conversaciones 26 a 50
Conversaciones 51 a 75
Conversaciones 76 a 101

76

Saber que Usted no sabe, es Verdadero Conocimiento

Maharaj: Hay el cuerpo. Dentro del cuerpo parece haber un observador y fuera —un mundo bajo observación. El observador y su observación, así como el mundo observado aparecen y desaparecen juntos. Más allá de todo ello, hay el vacío. Este vacío es uno para todos.

Int: Lo que usted dice parece simple, pero no todo el mundo lo diría. Es usted, y solo usted, quien habla de los tres y del vacío más allá. Yo solo veo el mundo, el cual incluye todo.

Mah: Incluso el «yo soy».

Int: Incluso el «yo soy». El «yo soy» está aquí, debido a que el mundo esta aquí.

Mah: Y el mundo está aquí, debido a que el «yo soy» está aquí.

Int: Sí, funciona en ambos sentidos. Yo no puedo separar los dos, ni ir más allá. Yo no puedo decir que algo es, a menos que lo experimente, lo mismo que no puedo decir que algo no es, debido a que no lo experimento. ¿Qué es eso que usted experimenta, que le hace hablar a usted con tanta seguridad?

Mah: Yo me conozco a mí mismo como yo soy —atemporal, aespacial, acausal. A usted le acontece que no sabe —pues usted está absorbido en otras cosas.

Int: ¿Por qué estoy tan absorbido?

Mah: Debido a que usted está interesado.

Int: ¿Qué me hace interesado?

Mah: El temor del dolor, el deseo del placer. Lo agradable es el final del dolor y lo penoso el fin del placer. Ambos rotan en sucesión inacabable. Investigue el círculo vicioso hasta que se encuentre a usted mismo más allá de él.

Int: ¿No necesito su gracia para que me lleve más allá?

Mah: La gracia de su Realidad Interior está atemporalmente con usted. Su misma petición de gracia es un signo de ello. No se preocupe por mi gracia, pero haga lo que se le dice. La prueba de la seriedad es el hacer, no la espera de la gracia.

Int: ¿Sobre qué tengo que ser serio?

Mah: Investigue asiduamente todo lo que se cruza en su campo de atención. Con la práctica el campo se expandirá y la investigación se profundizará, hasta que devenga espontánea e ilimitada.

Int: ¿No está usted haciendo de la realización el resultado de la práctica? La práctica opera dentro de las limitaciones de la existencia física. ¿Cómo puede dar nacimiento a lo ilimitado?

Mah: Por supuesto, no puede haber ninguna conexión causal entre la práctica y la sabiduría. Pero los obstáculos a la sabiduría son profundamente afectados por la práctica.

Int: ¿Cuáles son los obstáculos?

Mah: Las ideas y los deseos erróneos que conducen a las acciones erróneas, causan disipación y debilidad de mente y de cuerpo. El descubrimiento y el abandono de lo falso, suprime lo que impide que lo real entre en la mente.

Int: Yo puedo distinguir dos estados de mente: «yo soy» y «el mundo es»; surgen y se sumergen juntos. Las gentes dicen: «yo soy, debido a que el mundo es». Usted parece decir: «El mundo es, debido a que “yo soy”». ¿Cuál es el verdadero?

Mah: Ninguno de ambos. Los dos son uno y el mismo estado, en el espacio y el tiempo. Más allá, hay lo atemporal.

Int: ¿Cuál es la conexión entre el tiempo y lo atemporal?

Mah: Lo atemporal conoce el tiempo, el tiempo no conoce lo atemporal. Toda consciencia está en el tiempo y para ella lo atemporal aparece no consciente. Sin embargo es lo que hace la consciencia posible. La luz brilla en la obscuridad. En la luz la obscuridad no es visible. O bien, usted puede ponerlo al revés —en el océano sin límites de la luz aparecen las nubes de la consciencia— obscuras y limitadas, perceptibles por contraste. Éstos son meros intentos de expresar en palabras algo muy simple, y sin embargo enteramente inexpresable.

Int: Las palabras deben servir como un puente para cruzar.

Mah: Las palabras se refieren a un estado de la mente, no a la realidad. El río, las dos orillas, el puente a través —todos éstos están en la mente. Las palabras solo no pueden llevarle a usted más allá de la mente. Debe haber el inmenso anhelo de la verdad, o la fe absoluta en el Gurú. Créame, no hay ninguna meta ni ninguna vía para alcanzarla. Usted es la vía y la meta, no hay nada más que alcanzar excepto usted mismo. Todo lo que usted necesita es comprender y la comprensión es el florecimiento de la mente. El árbol es perenne, pero la floración y la fructificación vienen en su estación. La estaciones cambian, pero no el árbol. Usted es el árbol. Usted ha producido innumerables ramas y hojas en el pasado y usted puede producirlas también en el futuro —sin embargo usted permanece. Usted debe conocer no lo que fue o lo que será, sino lo que es. El suyo es el deseo que crea el universo. Conozca el mundo como su propia creación y sea libre.

Int: Usted dice que el mundo es el hijo del amor. Cuando yo sé los horrores de los que el mundo está lleno, las guerras, los campos de concentración, las explotaciones inhumanas, ¿cómo puedo reconocerlo como mi propia creación? Por muy limitado que yo sea, no podría haber creado un mundo tan cruel.

Mah: Encuentre a quién aparece este mundo cruel y usted sabrá por qué parece tan cruel. Sus preguntas son perfectamente legítimas, pero no pueden responderse a menos de que usted sepa de quién es el mundo. Para descubrir el significado de una cosa usted debe preguntar a su hacedor. Y yo le digo: usted es el hacedor del mundo en el que usted vive —solo usted puede cambiarlo, o deshacerlo.

Int: ¿Cómo puede decir usted que yo he hecho el mundo? Apenas lo conozco.

Mah: No hay nada en el mundo que usted no pueda conocer, cuando se conoce a usted mismo. Al pensar que usted es el cuerpo, usted conoce el mundo como una colección de cosas materiales. Cuando usted se conoce a usted mismo como un centro de consciencia, el mundo aparece como el océano de la mente. Cuando usted se conoce a usted mismo como usted es en realidad, usted conoce el mundo como usted mismo.

Int: Todo eso suena muy bonito, pero no responde a mi pregunta. ¿Por qué hay tanto sufrimiento en el mundo?

Mah: Si usted se mantiene aparte, solo como observador, usted no sufrirá. Usted verá el mundo como un espectáculo, un espectáculo muy entretenido ciertamente.

Int: ¡Oh, no! Yo no aceptaré esta teoría de lila. El sufrimiento es demasiado agudo y omnipenetrante. ¡Qué perversión —entretenerme en el espectáculo del sufrimiento! ¡Que Dios tan cruel está usted ofreciéndome!

Mah: La causa del sufrimiento está en la identificación del perceptor con lo percibido. De ella nace el deseo y con el deseo la acción ciega, de resultados imprevisibles. Mire usted alrededor y verá —el sufrimiento es una cosa hecha por el hombre.

Int: Si un hombre creara solo su propia aflicción, yo estaría de acuerdo con usted. Pero en su locura hace que otros sufran. Uno que sueña tiene su propia pesadilla privada y nadie sufre excepto él mismo. ¿Pero qué tipo de sueño es el que arruina las vidas de otros?

Mah: Las descripciones son múltiples y contradictorias. La realidad es simple —todo es uno, la armonía es la ley eterna, nadie obliga a sufrir. Es solo cuando usted intenta describir y explicar, cuando las palabras le faltan.

Int: Recuerdo que Gandhiji me decía una vez que el Sí mismo no está sujeto a la ley de la no violencia (ahimsa). El Sí mismo tiene la libertad de imponer el sufrimiento a sus expresiones a fin de enderezarlas.

Mah: En el nivel de la dualidad puede ser así, pero en la realidad solo hay la fuente, obscura en sí misma, que hace que todo brille. Ella misma no percibida, causa la percepción. Ella misma no pensable, causa el pensamiento. Ella misma no ser, da nacimiento al ser. Ella es el trasfondo inmutable del movimiento. Una vez que usted está ahí usted está en casa por todas partes.

Int: Si yo soy eso, ¿entonces qué me hizo nacer?

Mah: La memoria de los deseos pasados no cumplidos absorbe energía, que se manifiesta a sí misma como una persona. Cuando su carga se agota, la persona muere. Los deseos no cumplidos son trasladados al siguiente nacimiento. La identificación de sí mismo con el cuerpo crea siempre deseos nuevos y no hay ningún fin para ellos, a menos que este mecanismo de esclavitud se vea claramente. Es la claridad la que libera, pues usted no puede abandonar el deseo, a menos que sus causas y efectos se vean claramente. Yo no digo que renazca la misma persona. La persona muere, y muere de una vez por todas. Pero sus recuerdos, sus deseos y temores permanecen. Éstos aportan la energía para una nueva persona. Lo real no toma ninguna parte en ello, pero lo hace posible dándole la luz.

Int: Mi dificultad es ésta. Según puedo verlo, toda experiencia es su propia realidad. Está aquí —experimentada. En el momento en que la cuestiono y me pregunto a quién acontece, quién es el observador y así sucesivamente, la experiencia se ha acabado y todo lo que puedo investigar es solo el recuerdo de ella. No puedo investigar el momento vivo —el ahora. Mi presenciación es del pasado, no del presente. Cuando soy consciente, realmente no vivo en el ahora, sino solo en el pasado. ¿Puedo tener realmente una presenciación del presente?

Mah: Lo que usted está describiendo no es la presenciación en absoluto sino solo el pensamiento sobre la experiencia. La verdadera presenciación (samvid) es un estado de presenciación pura, sin el menor intento de hacer nada sobre el acontecer presenciado. Sus pensamientos y sensaciones, palabras y acciones pueden ser también una parte del acontecer; usted observa todo sin inmiscuirse a la plena luz de la claridad y de la comprensión. Usted comprende precisamente lo que está aconteciendo debido a que no le afecta. Parece ser una actitud de frío distanciamiento, pero no es realmente así. Una vez que usted esté en ello, encontrará que usted ama lo que usted ve, cualquiera que pueda ser su naturaleza. Este amor sin elección es la prueba de la presenciación. Si no está aquí, usted está meramente interesado —por algunas razones personales.

Int: Mientras hay dolor y placer, uno no tiene más remedio que estar interesado.

Mah: Y mientras uno es consciente, habrá dolor y placer. Usted no puede luchar contra el dolor y el placer en el nivel de la consciencia. Para ir más allá de ellos, usted debe ir más allá de la consciencia, lo cual solo es posible cuando usted mira a la consciencia como algo que le acontece a usted y que no es de usted, como algo externo, ajeno, sobreimpuesto. Entonces, repentinamente, usted es libre de la consciencia, realmente solo, sin nada intruso. Y eso es su verdadero estado. La consciencia es una erupción urticante que hace que usted se arrasque. Por supuesto, usted no puede salir de la consciencia porque la idea misma de salir está en la consciencia. Pero si usted aprende a observar su consciencia como una suerte de fiebre, personal y privada, en la que usted está encerrado como un pollito en su cascarón, de esta actitud misma vendrá la crisis que romperá el cascarón.

Int: El Buddha dijo que la vida es sufrimiento.

Mah: Debe haber querido decir que toda consciencia es penosa, lo cual es evidente.

Int: ¿Y la muerte ofrece liberación?

Mah: El que cree de sí mismo que ha nacido tiene muchísimo miedo de la muerte. Por otra parte, para el que se conoce a sí mismo verdaderamente, la muerte es un acontecimiento feliz.

Int: La tradición Hindú dice que el sufrimiento lo trae el destino y que el destino es merecido. Mire las inmensas calamidades, naturales o hechas por el hombre, inundaciones y terremotos, guerras y revoluciones. ¿Podemos atrevernos a pensar que cada uno sufre por sus propios pecados, de los cuales puede no tener ninguna idea? Los billones que sufren, ¿son todos ellos criminales justamente castigados?

Mah: ¿Debe uno sufrir solo por sus propios pecados? ¿Están realmente separados? En este vasto océano nosotros sufrimos por los pecados de otros, y hacemos que otros sufran por nuestros pecados. Por supuesto, la ley del equilibrio gobierna supremamente y finalmente las cuentas cuadran. Pero mientras la vida dura, nosotros nos afectamos profundamente unos a otros.

Int: Sí, como dice el poeta: «Ningún hombre es una isla».

Mah: Detrás de toda experiencia está el Sí mismo y su interés en la experiencia. Llámelo deseo, llámelo amor —las palabras no importan.

Int: ¿Puedo yo desear el sufrimiento? ¿Puedo buscar deliberadamente el dolor? ¿No soy yo como un hombre que se ha hecho un mullida cama con la esperanza de una buena noche de sueño y entonces es visitado por una pesadilla y se agita y grita en su sueño? Ciertamente, no es el amor el que produce las pesadillas.

Mah: Todo sufrimiento es causado por el aislamiento egoísta, por la insularidad y la codicia. Cuando la causa del sufrimiento se ve y se suprime, el sufrimiento cesa.

Int: Yo puedo suprimir mis causas de aflicción, pero los demás se quedarán sufriendo.

Mah: Para comprender el sufrimiento, usted debe ir más allá del dolor y del placer. Sus propios deseos y temores le impiden a usted comprender y con ello ayudar a otros. En realidad no hay ningunos otros y ayudándose a usted mismo usted ayuda a todos los demás. Si usted es serio con los sufrimientos de la humanidad, usted debe perfeccionar el único medio de ayuda que usted tiene —usted mismo.

Int: Usted sigue diciendo que yo soy el creador, preservador y destructor de este mundo, omnipresente, omnisciente, omnipotente. Cuando medito sobre lo que usted dice, me pregunto a mí mismo: ¿cómo es que hay tanto mal en mi mundo?

Mah: No hay ningún mal, no hay ningún sufrimiento; la dicha de vivir predomina por todas partes. Mire como todo se aferra a la vida, cuan querida es la existencia.

Int: En la pantalla de mi mente las imágenes se suceden unas a otras en sucesión sin fin. No hay nada permanente en mí.

Mah: Tenga una mirada mejor hacia usted mismo. La pantalla está aquí —no cambia. La luz brilla constantemente. Solo la película se mueve y hace que las imágenes aparezcan. Usted puede llamar a la película —destino (prarabdha).

Int: ¿Qué crea el destino?

Mah: La ignorancia es la causa de la inevitabilidad.

Int: ¿Ignorancia de qué?

Mah: Ignorancia de usted mismo primeramente. También, ignorancia de la verdadera naturaleza de las cosas, de sus causas y efectos. Usted parece dar vueltas sin comprender y toma las apariencias por la realidad. Usted cree que usted conoce el mundo y a usted mismo —pero es solo su ignorancia lo que le hace decir a usted: yo sé. Comience con la admisión de que usted no sabe y vea a partir de ahí.

No hay nada que pueda ayudar al mundo más que el hecho de que usted ponga fin a la ignorancia. Entonces, usted no necesita hacer nada en particular para ayudar al mundo. Su ser mismo es una ayuda, haya acción o no acción.

Int: ¿Cómo puede conocerse la ignorancia? Conocer la ignorancia presupone el conocimiento.

Mah: Completamente acertado. La admisión misma: «yo soy ignorante» es el amanecer del conocimiento. Un hombre ignorante es ignorante de su ignorancia. Usted puede decir que la ignorancia no existe, pues en el momento en que es vista, ya no es. Por consiguiente, usted puede llamarla inconsciencia o ceguera. Todo lo que usted ve alrededor y dentro de usted es que usted no sabe y no comprende, sin saber siquiera que usted no sabe y no comprende. Saber que usted no sabe y no comprende es verdadero conocimiento, el conocimiento de un corazón humilde.

Int: Sí, Cristo dijo: bienaventurados los pobres de espíritu…

Mah: Póngalo como usted quiera; el hecho es que el conocimiento es solo de la ignorancia. Usted sabe que usted no sabe.

Int: ¿Acabará la ignorancia alguna vez?

Mah: ¿Qué hay de malo en no saber? Usted no necesita saber todo. Es suficiente saber lo que usted necesita saber. El resto puede cuidar de sí mismo sin que usted sepa cómo lo hace. Lo que es importante es que su inconsciente no trabaje contra lo consciente, que haya integración en todos los niveles. Saber no es tan importante.

Int: Lo que usted dice es correcto psicológicamente. Pero cuando se trata de conocer a los demás, de conocer el mundo, mi saber que yo no sé nada no es de mucha ayuda.

Mah: Una vez que usted está interiormente integrado, el conocimiento exterior viene a usted espontáneamente. En cada momento de su vida usted sabe lo que necesita saber. En el océano de la mente universal está contenido todo el conocimiento; es suyo a petición. La mayor parte de él, usted puede no necesitar saberlo nunca —pero de todos modos es suyo.

Como ocurre con el conocimiento, así ocurre con el poder.

Todo lo que usted siente que necesita hacerse, acontece infaliblemente. Sin ninguna duda, Dios atiende a esta tarea de dirigir el universo; pero Le contenta tener alguna ayuda. Cuando el ayudador es aegoísta e inteligente, todos los poderes del universo están a su disposición.

Int: ¿Incluso los poderes ciegos de la naturaleza?

Mah: No hay poderes ciegos. La consciencia es poder. Sea consciente de lo que se necesita hacer y se hará. Solo manténgase alerta —y en quietud. Una vez que usted alcanza su destino y conoce su naturaleza real, su existencia deviene una bendición para todos. Usted puede no saberlo, y el mundo puede no saberlo, pero la ayuda irradia. Hay gentes en el mundo que hacen mayor bien que todos los estadistas y filántropos juntos. Irradian luz y paz sin ninguna intención o conocimiento. Cuando otros les hablan sobre los milagros que han hecho, ellos también se llenan de pasmo. Pero, como no toman nada como suyo propio, no se enorgullecen ni están ávidos de reputación. Simplemente, son incapaces de desear nada para sí mismos, ni siquiera la alegría de ayudar a otros, pues saben que Dios es bueno y están en paz.


77

«Yo» y «Mío» son Ideas Falsas

Int: Yo estoy muy apegado a mi familia y a mis posesiones. ¿Cómo puede conquistar este apego?

Mah: Este apego nace junto con la sensación de «yo» y «mío». Encuentre el verdadero significado de estas palabras y usted será libre de toda esclavitud. Usted tiene una mente que se expande en el tiempo. Una tras otra, todas las cosas le acontecen a usted, y queda el recuerdo. No hay nada malo en ello. El problema surge solamente cuando el recuerdo de los dolores y los placeres pasados —que son esenciales a toda vida orgánica— permanece como un reflejo, dominando el comportamiento. Este reflejo toma la forma de «yo» y usa el cuerpo y la mente para sus propósitos, que son invariablemente alguna búsqueda del placer o alguna huida del dolor. Cuando usted reconoce el «yo» como es, un paquete de deseos y de temores, y la sensación de «mío», como abarcando a todas las cosas y gentes necesitadas para el propósito de evitar el dolor y de asegurar el placer, usted ve que el «yo» y lo «mío» son ideas falsas, que no tienen ningún fundamento en la realidad. Creadas por la mente, gobiernan a su creador mientras él las toma por verdaderas; cuando se cuestionan, se disuelven.

El «yo» y lo «mío», puesto que no tienen ninguna existencia en sí mismos, necesitan un soporte que encuentran en el cuerpo. El cuerpo deviene su punto de referencia. Cuando usted habla de «mi» marido y de «mis» hijos, usted entiende el marido del cuerpo y los hijos del cuerpo. Abandone la idea de ser el cuerpo y hágase cargo de la pregunta: ¿quién soy yo? Inmediatamente se pondrá en movimiento un proceso que le devolverá a la realidad, o, más bien, que llevará la mente a la realidad. Solamente, usted no debe tener miedo.

Int: ¿De qué voy a tener miedo?

Mah: Para que la realidad sea, las ideas de «yo» y «mío» deben partir. Partirán si usted las deja partir. Entonces reaparece su estado natural, en el que usted no es ni el cuerpo ni la mente, ni el «yo» ni lo «mío», sino que usted está en un estado de ser completamente diferente. Es pura presenciación de ser, sin ser esto o eso, sin ninguna identificación de sí mismo con nada en particular, o en general. En esa pura luz de la consciencia no hay nada, ni siquiera la idea de nada. Hay solo luz.

Int: Hay gentes a quienes amo. ¿Debo abandonarlos?

Mah: Usted solo deje marchar su presa sobre ellos. El resto es incumbencia de ellos. Quizás pierdan el interés en usted, o quizás no lo pierdan.

Int: ¿Cómo podrían? ¿No son míos propios?

Mah: Ellos son de su cuerpo, no de usted. O, mejor, no hay nadie que no sea de usted.

Int: ¿Y qué hay sobre mis posesiones?

Mah: Cuando lo «mío» ya no es, ¿dónde están sus posesiones?

Int: Por favor, dígame, ¿debo perder todo al perder el «yo»?

Mah: Quizás lo pierda o quizás no. Para usted será todo lo mismo. Su pérdida será la ganancia de algún otro. A usted no le importará.

Int: ¡Si no me importa, lo perderé todo!

Mah: Una vez que usted no tiene nada, usted no tiene ningún problema.

Int: Me quedo con el problema de la supervivencia.

Mah: Es el problema del cuerpo y se resolverá comiendo, bebiendo y durmiendo. Hay suficiente para todos, provisto que todos compartan.

Int: Nuestra sociedad se basa en la acaparación, no en la repartición.

Mah: Al compartir usted la cambiará.

Int: Yo no siento que quiera compartir. De todos modos, ya pago los impuestos de mis posesiones.

Mah: Esto no es lo mismo que compartir voluntariamente. La sociedad no cambiará por compulsión. Requiere un cambio de corazón. Comprenda que nada es suyo propio, que todo pertenece a todos. Solo entonces la sociedad cambiará.

Int: La comprensión de un solo hombre no llevará al mundo muy lejos.

Mah: El mundo en el que usted vive será afectado profundamente. Será un mundo saludable y feliz, que irradiará y comunicará, crecerá y se expandirá. El poder de un corazón verdadero es inmenso.

Int: Se lo ruego, hablemos más.

Mah: Hablar no es mi afición. A veces hablo, otras no. Que hable, o no hable, es parte de una situación dada y no depende de mí. Cuando hay una situación en la que tengo que hablar, me escucho a mí mismo hablar. En alguna otra situación puedo no escucharme a mí mismo hablar. Todo es lo mismo para mí. Bien sea que yo hable o que no hable, la luz y el amor de ser lo que yo soy no son afectados ni están bajo mi control. Ellos son, y yo sé que son. Hay una presenciación dichosa, pero nadie que sea dichoso. Por supuesto, hay un sentido de identidad, pero es la identidad de un rastro de la memoria, como la identidad de una secuencia de imágenes en la pantalla siempre presente. Sin la luz y la pantalla no puede haber ninguna imagen. Saber que la imagen es el juego de la luz en la pantalla, libera de la idea de que la imagen es real. Todo lo que usted tiene que hacer es comprender que usted ama al sí mismo y que el sí mismo le ama a usted, y que la sensación de «yo soy» es el lazo entre ustedes dos, un toque de identidad a pesar de la aparente diversidad. Mire al «yo soy» como un signo de amor entre lo interno y lo externo, lo real y lo aparente. Lo mismo que en un sueño todo es diferente, excepto la sensación de «yo», que le permite a usted decir «yo he soñado», así también la sensación de «yo soy» le permite a usted decir «yo soy mi Sí mismo real de nuevo. Yo no hago nada, ni nada se me hace a mí. Yo soy lo que yo soy y nada puede afectarme. Yo parezco depender de todo, pero de hecho todo depende de mí».

Int: ¿Cómo puede usted decir que usted no hace nada? ¿No está usted hablándome?

Mah: Yo no tengo la sensación de estar hablando. Hay este estar hablando, eso es todo.

Int: Yo hablo.

Mah: ¿Habla usted? Usted se oye a usted mismo hablar y dice: yo hablo.

Int: Todo el mundo dice: «Yo trabajo, yo vengo, yo voy».

Mah: Yo no tengo ninguna objeción a las convenciones de su lenguaje, pero ellas distorsionan y destruyen la realidad. Una manera más exacta de decirlo habría sido: «Hay estar hablando, estar trabajando, estar yendo, estar viniendo». Para que algo acontezca, el universo entero debe coincidir. Es erróneo creer que algo en particular puede causar un acontecer. Toda causa es universal. Su cuerpo mismo no existiría sin que el universo entero esté contribuyendo a su creación y supervivencia. Yo soy plenamente presenciador de que las cosas acontecen como acontecen debido a que el mundo es como es. Para afectar el curso de los aconteceres yo debo introducir un factor nuevo en el mundo y tal factor solo puede ser mí mismo, el poder del amor y de la comprensión enfocados en mí.

Cuando el cuerpo nace, le acontecen todo tipo de cosas y usted toma parte en ellas, debido a que usted se toma a usted mismo por el cuerpo. Usted es como el hombre en el cine, que ríe y llora con la película, aunque sabe muy bien que él está todo el tiempo en su butaca y que la película no es nada más que el juego de la luz. Es suficiente llevar la atención desde la pantalla a uno mismo para romper el hechizo. Cuando el cuerpo muere, el tipo de vida que usted vive ahora —una sucesión de aconteceres físicos y mentales— se acaba. Puede acabar ahora mismo —sin esperar a la muerte del cuerpo— es suficiente llevar la atención al Sí mismo y mantenerla ahí. Todo acontece como si hubiera un poder misterioso que crea y que mueve todo. Dése cuenta de que usted no es el movedor, solo el observador, y usted estará en paz.

Int: ¿Está ese poder separado de mí?

Mah: Por supuesto que no. Pero usted debe comenzar siendo el observador desapasionado. Solo entonces usted se dará cuenta de su ser pleno como el amante y actor universal. Mientras usted esté inmerso en las tribulaciones de una personalidad particular, usted no puede ver nada más allá de ella. Pero finalmente usted llegará a ver que usted no es ni lo particular ni lo universal —usted es más allá de ambos. Lo mismo que la minúscula punta del lápiz puede dibujar innumerables imágenes, así también el punto sin dimensiones de la presenciación dibuja los contenidos del vasto universo. Encuentre ese punto y sea libre.

Int: ¿De qué creo yo este mundo?

Mah: De sus propios recuerdos. Mientras usted es ignorante de usted mismo como el creador, su mundo es limitado y repetitivo. Una vez que usted va más allá de su autoidentificación con su pasado, usted es libre de crear un mundo nuevo de armonía y belleza. O usted simplemente permanece —más allá del ser y del no ser.

Int: ¿Qué quedará conmigo, si dejo que se vayan mis recuerdos?

Mah: Nada quedará.

Int: Tengo miedo.

Mah: Usted tendrá miedo hasta que experimente la libertad y sus bendiciones. Por supuesto, se necesitan algunos recuerdos para identificar y guiar al cuerpo y tales recuerdos permanecen, pero no queda ningún apego al cuerpo como tal; el cuerpo ya no es el terreno del deseo y del temor. Todo esto no es muy difícil de comprender y de practicar, pero usted debe estar interesado. Sin interés, no puede hacerse nada.

Habiendo visto que usted es un paquete de recuerdos sujetos por el apego, salga y mírelo desde fuera. Usted puede percibir por primera vez algo que no es recuerdo. Usted cesa de ser un señor fulano, ocupado en sus propios asuntos. Usted está por fin en paz. Usted se da cuenta de que nada ha estado nunca mal en el mundo —solo usted estaba mal y ahora todo ha terminado. Usted nunca más será atrapado en las redes del deseo nacido de la ignorancia.

78

Todo Conocimiento es Ignorancia

Int: ¿Se nos permite pedirle que nos cuente la manera de su realización?

Mah: En cierto modo fue muy simple y muy fácil en mi caso. Mi Gurú, antes de morir, me dijo: «Créeme, tú eres la Realidad Suprema. No dudes de mis palabras, no dejes de creerme. Te estoy diciendo la verdad —verifícalo». Yo no podía olvidar sus palabras, y no olvidando —he realizado.

Int: ¿Pero qué hizo usted de hecho?

Mah: Nada especial. Vivía mi vida, atendía a mi comercio, cuidaba de mi familia, y todos los momentos libres los pasaba recordando a mi Gurú y sus palabras. El murió poco después, y yo solo tenía el recuerdo a quien recurrir. Eso fue suficiente.

Int: Debe haber sido la gracia y el poder de su Gurú.

Mah: Sus palabras eran verdaderas y así se realizaron. Las palabras verdaderas siempre se realizan. Mi Gurú no hizo nada; sus palabras actuaron debido a que eran verdaderas. Todo lo que yo hacía venía de dentro, sin ser solicitado e inesperado.

Int: ¿El Gurú comenzó un proceso sin tomar ninguna parte en él?

Mah: Póngalo como usted quiera. Las cosas acontecen como acontecen —¿quién puede decir por qué y cómo? Yo no hice nada deliberadamente. Todo vino por sí mismo —el deseo de dejar partir, de estar solo, de ir adentro.

Int: ¿Usted no hizo ningún tipo de esfuerzos?

Mah: Ninguno. Créalo o no, yo no estaba ni siquiera ansioso de realizar. Él solamente me dijo que yo soy lo Supremo y entonces murió. Yo no podía no creerle. El resto aconteció por sí mismo. Me encontré a mí mismo cambiado —eso es todo. No hay que decir que yo estaba atónito. Pero surgió en mí un deseo de verificar sus palabras. Yo estaba tan seguro de que él no podía haber dicho una mentira, que sentí que o bien realizaba el pleno significado de sus palabras o bien moriría. Me sentía completamente determinado, pero no sabía qué hacer. Pasaba horas pensando en él y en su certeza, sin argumentar, solo recordando lo que él me dijo.

Int: ¿Qué le aconteció a usted entonces? ¿Cómo supo usted que usted es lo Supremo?

Mah: Nadie vino a decírmelo. Ni tampoco se me dijo interiormente. De hecho, fue solo al comienzo, cuando estuve haciendo esfuerzos, cuando pasé por algunas experiencias extrañas; ver luces, oír voces, encontrar dioses y diosas y conversar con ellos. Una vez que el Gurú me dijo: «Tú eres la Realidad Suprema», dejé de tener visiones y trances y devine muy calmo y simple. Me encontré a mí mismo deseando y sabiendo cada vez menos, hasta que pude decir presa de total estupefacción: «No sé nada, no quiero nada».

Int: ¿Estaba usted genuinamente libre del deseo y del conocimiento, o usted personificaba a un jnani de acuerdo con la imagen dada a usted por su Gurú?

Mah: No se me dio ninguna imagen, ni yo tampoco tenía ninguna. Mi Gurú jamás me dijo lo que tenía que esperar.

Int: Pueden acontecerle a usted más cosas. ¿Está usted al final de su viaje?

Mah: Jamás hubo ningún viaje. Yo soy, como he sido siempre.

Int: ¿Cuál fue la Realidad Suprema que se supone que usted alcanzó?

Mah: Yo fui desengañado, eso es todo. Yo solía crear un mundo y poblarlo —ahora ya no lo hago más.

Int: ¿Dónde vive usted, entonces?

Mah: En el vacío más allá del ser y del no ser, más allá de la consciencia. Este vacío es también plenitud; no se compadezca de mí. Es como un hombre que dice: «He hecho mi trabajo, no queda nada más que hacer».

Int: Usted está dando una cierta fecha a su realización. Ello significa que algo le aconteció a usted en esa fecha. ¿Qué aconteció?

Mah: La mente cesó de producir aconteceres. La antigua e incesante búsqueda se detuvo —yo no quería nada, no esperaba nada, no aceptaba nada como mío propio. No quedaba ningún «yo» por el que esforzarme. Incluso el desnudo «yo soy» se esfumó. La otra cosa que notaba era que había perdido todas mis habituales certezas. Antes yo estaba seguro de muchas cosas, ahora no estoy seguro de nada. Pero siento que no he perdido nada con no saber, debido a que todo mi conocimiento era falso. Mi no saber era en sí mismo conocimiento del hecho de que todo conocimiento es ignorancia, de que «yo no sé» es la única afirmación verdadera que la mente puede hacer. Tome la idea «yo he nacido». Usted puede tenerla por verdadera. No lo es. Usted jamás ha nacido, y jamás morirá. Es la idea lo que ha nacido y lo que morirá, no usted. Al identificarse a usted mismo con ella usted devino mortal. Lo mismo que en un cine todo es luz, así también la consciencia deviene el vasto mundo. Mire bien de cerca, y verá que todos los nombres y formas son solo olas transitorias sobre el océano de la consciencia, que solamente la consciencia puede decirse que es, pero no sus transformaciones.

En la inmensidad de la consciencia una luz aparece, un minúsculo punto que se mueve rápidamente y traza formas, pensamientos, y sensaciones, conceptos e ideas, lo mismo que la pluma escribiendo sobre el papel. Y la tinta que deja un rastro es la memoria. Usted es ese minúsculo punto y por su movimiento el mundo es siempre recreado. Deje de moverse, y no habrá ningún mundo. Mire dentro y usted descubrirá que el punto de luz es la reflexión de la inmensidad de la luz en el cuerpo, como la sensación de «yo soy». Hay solamente luz, todo lo demás aparece.

Int: ¿Conoce usted esa luz? ¿La ha visto usted?

Mah: Para la mente aparece como obscuridad. Solo puede conocerse a través de sus reflexiones. A la luz del día se ve todo —excepto la luz del día.

Int: ¿Debo entender que nuestras mentes son similares?

Mah: ¿Cómo puede ser? Usted tiene su propia mente privada, tejida con los recuerdos, bien sujetos por los deseos y los temores. Yo no tengo ninguna mente mía propia; lo que necesito saber el universo lo pone ante mí, lo mismo que me sirve el alimento que como.

Int: ¿Sabe usted todo lo que usted quiere saber?

Mah: No hay nada que yo quiera saber. Pero lo que necesito saber, llego a saberlo.

Int: ¿Este conocimiento viene a usted desde dentro o desde fuera?

Mah: No se trata de eso. Mi interior está fuera y mi exterior está dentro. Puedo obtener de usted el conocimiento necesario en el momento, pero usted no es aparte de mí.

Int: ¿Qué es turiya, el cuarto estado sobre el cual hemos oído hablar?

Mah: Ser el punto de luz que traza el mundo es turiya. Ser la luz misma es turiyatita. ¿Pero de qué utilidad son los nombres cuando la realidad está tan cerca?

Int: ¿Hay algún progreso en su condición? Cuando usted compara al usted mismo de ayer con el usted mismo de hoy, ¿se encuentra a usted mismo cambiado, haciendo progresos? ¿Crece su visión de la realidad en amplitud y profundidad?

Mah: La realidad es inmutable y sin embargo está en constante movimiento. Es como un poderoso río —fluye y sin embargo está aquí— eternamente. Lo que fluye no es el río con su lecho y sus orillas, sino su agua; así también el guna sattva, la armonía universal, juega sus juegos contra tamas y rajas, las fuerzas de la obscuridad y de la desesperación. En sattva hay siempre cambio y progreso, en rajas hay cambio y regresión, mientras que tamas representa el caos. Los tres gunas juegan eternamente unos contra otros —es un hecho y no puede haber ninguna disputa con un hecho.

Int: ¿Debo yo siempre embotarme con tamas y desesperarme con rajas? ¿Qué hay sobre sattva?

Mah: Sattva es la irradiación de su naturaleza real. Usted puede encontrarla siempre más allá de la mente y de sus múltiples mundos. Pero si usted quiere un mundo, usted debe aceptar los tres gunas como inseparables —materia—energía—vida— uno en esencia, distinto en apariencia. Ellos se mezclan y fluyen —en la consciencia. En el tiempo y el espacio hay flujo eterno, nacimiento y muerte de nuevo, avance, retiro, otra vez avance, de nuevo retiro —aparentemente sin comienzo y sin fin; la realidad es atemporal, sin cambio, sin cuerpo, sin mente; la presenciación es dicha.

Int: Comprendo que, según usted, todo es un estado de consciencia. El mundo está lleno de cosas —un grano de arena es una cosa, un planeta es una cosa. ¿Cómo se relacionan con la consciencia?

Mah: Donde no alcanza la consciencia, comienza la materia. Una cosa es una forma de ser que nosotros no hemos comprendido. No cambia —es siempre la misma— parece estar aquí por su propia cuenta —algo extraño y ajeno. Por supuesto está en la chit, la consciencia, pero parece estar fuera debido a su aparente inmutabilidad. El fundamento de las cosas está en la memoria —sin la memoria no habría ningún reconocimiento. Creación—reflexión—rechazo, Brahma—Vishnu—Shiva, éste es el proceso eterno. Todas las cosas están gobernadas por él.

Int: ¿No hay ningún escape?

Mah: Yo no estoy haciendo nada más que mostrar el escape. Comprenda que lo Uno incluye los Tres y que usted es lo Uno, y usted será libre del proceso del mundo.

Int: ¿Qué le acontece entonces a mi consciencia?

Mah: Después de la etapa de la creación, viene la etapa del examen y de la reflexión y, finalmente, viene la etapa del abandono y del olvido. La consciencia permanece, pero en un estado latente, en un estado de quietud.

Int: ¿Permanece el estado de identidad?

Mah: El estado de identidad es inherente a la realidad y jamás se desvanece. Pero la identidad no es la personalidad transitoria (vyakti), ni la individualidad sujeta al karma (vyakta). Es lo que queda cuando toda autoidentificación se abandona como falsa —la consciencia pura, el sentido de ser todo lo que es, o podría ser. La consciencia es pura en el comienzo y pura en el fin; entre ambos se contamina por la imaginación, que está en la raíz de la creación. En todo tiempo la consciencia permanece la misma. Conocerla como es, es la realización y la paz atemporal.

Int: ¿Es la sensación de «yo soy» real o irreal?

Mah: Ambos. Es irreal cuando decimos: «Yo soy esto, yo soy eso». Es real cuando entendemos: «yo no soy esto, yo no soy eso».

El conocedor viene y va con lo conocido, y es transitorio; pero eso que sabe que no sabe, que está libre de memoria y de anticipación, es atemporal.

Int: ¿Es «yo soy» mismo el presenciador, o están separados?

Mah: Sin uno el otro no puede ser. Sin embargo, no son uno. Es como la flor y su color. Sin la flor —no hay ningún color; sin el color —la flor permanece invisible. Más allá está la luz, que al contacto con la flor crea el color. Dése cuenta de que su verdadera naturaleza es solo la de la luz pura, y de que tanto lo percibido como el perceptor vienen y se van juntos. Eso que hace que ambos sean posibles, y que sin embargo no es ninguno de ambos, es su ser real, lo cual significa no ser un «esto» o un «eso», sino presenciación pura de ser y no ser. Cuando la presenciación se vuelve sobre sí misma, la sensación es de no saber. Cuando se vuelve hacia fuera, los cognoscibles vienen al ser. Decir: «yo me conozco a mí mismo» es una contradicción en los términos, puesto que lo que es «conocido» no puede ser «mí mismo».

Int: Si el sí mismo es siempre lo no conocido, ¿qué se realiza entonces en la realización de sí mismo?

Mah: Saber que lo conocido no puede ser mí mismo ni mío, es suficiente liberación. La liberación de la autoidentificación con un flujo de los recuerdos y de los hábitos, el estado de maravillamiento ante los infinitos alcances del ser, su inagotable creatividad y total transcendencia, la absoluta ausencia de temor nacida de darse cuenta de la ilusoriedad y transitoriedad de todo modo de consciencia —fluyen de una fuente profunda e inagotable. Conocer la fuente como fuente y la apariencia como apariencia, y a uno mismo solo como la fuente es la realización de sí mismo.

Int: ¿De qué lado está el presenciador? ¿Es real o irreal?

Mah: Nadie puede decir: «yo soy el presenciador». El «yo soy» es siempre presenciado. El estado de presenciación no apegada es la consciencia presenciador, el «espejo de la mente». Surge y se pone con su objeto, y así no es completamente lo real. Pero sea cual sea su objeto, permanece idéntico a sí mismo, de aquí que también es real. Participa a la vez de lo real y de lo irreal y por lo tanto es un puente entre los dos.

Int: Si todo le acontece solo al «yo soy», si el «yo soy» es lo conocido y el conocedor y el conocimiento mismo, ¿qué hace el presenciador? ¿De qué utilidad es?

Mah: No hace nada y no es de ninguna utilidad.

Int: Entonces, ¿por qué hablamos de él?

Mah: Porque está aquí. El puente solo sirve para un único propósito —para cruzar. Usted no edifica casas en un puente. El «yo soy» mira las cosas, el presenciador ve a través de ellas. Las ve como son —irreales y transitorias. Decir «ni mí mismo, ni mío» es la tarea del presenciador.

Int: ¿Es lo manifestado (saguna) eso por lo que es representado lo no manifestado (nirguna)?

Mah: Lo no manifestado no es representado. Nada manifestado puede representar a lo no manifestado.

Int: Entonces, ¿por qué habla usted de ello?

Mah: Porque es mi patria.

 

79

La Persona, el Presenciador y lo Supremo

Interlocutor: Nosotros tenemos una larga historia de consumo de drogas a nuestras espaldas, en su mayoría drogas de la variedad que expande la consciencia. Ellas nos han dado la experiencia de otros estados de consciencia, altos y bajos, y también la convicción de que las drogas no son de fiar y de que, puestos en lo mejor, son transitorias, y en lo peor, destructivas del organismo y de la personalidad. Estamos buscando medios mejores para desarrollar la consciencia y la transcendencia. Queremos que los frutos de nuestra búsqueda se queden con nosotros y enriquezcan nuestras vidas, en lugar de volverse pálidos recuerdos e impotentes lamentaciones. Si por lo espiritual entendemos la autoinvestigación y el desarrollo, nuestro propósito al venir a la India es definidamente espiritual. La etapa del hipismo feliz ha quedado atrás; ahora somos serios y estamos en marcha. Sabemos que hay una realidad que hay que encontrar, pero no sabemos cómo encontrarla y hacernos con ella. No necesitamos ningún convencimiento, solo guía. ¿Puede usted ayudarnos?

Mah: Usted no necesita ayuda, solo consejo. Lo que usted busca está ya en usted. Tome mi propio caso. Yo no hice nada para mi realización. Mi maestro me dijo que la realidad está dentro de mí; yo miré dentro y la encontré allí, exactamente como mi maestro me dijo. Ver la realidad es tan simple como verse la cara en un espejo. Solo que el espejo debe estar limpio y ser fiel. Una mente quieta, no distorsionada por deseos ni temores, libre de ideas y opiniones, clara en todos los niveles, es lo que se necesita para reflejar la realidad. Sea claro y quieto —alerta y desapegado, todo lo demás acontecerá por sí mismo.

Int: Usted tuvo que hacer su mente clara y quieta antes de poder realizar la verdad. ¿Cómo lo hizo?

Mah: Yo no hice nada. Solo aconteció. Yo vivía mi vida, atendiendo a las necesidades de mi familia. Tampoco mi Gurú lo hizo. Solo aconteció, como él dijo que acontecería.

Int: Las cosas no acontecen porque sí. Debe haber una causa para todo.

Mah: Todo lo que acontece es la causa de todo lo que acontece. Las causas son innumerables; la idea de una sola causa es una ilusión.

Int: Usted debe haber estado haciendo algo específico —alguna meditación o Yoga. ¿Cómo puede usted decir que la realización acontecerá por sí sola?

Mah: Nada específico. Yo solo vivía mi vida.

Int: ¡Me deja estupefacto!

Mah: Así estaba yo. ¿Pero qué hubo ahí para sentirse estupefacto? Las palabras de mi maestro se realizaron. ¿Y qué? Él me conocía mejor de lo que me conocía yo mismo, eso es todo. ¿Por qué buscar causas? En el comienzo mismo estuve prestando alguna atención y tiempo a la sensación de «yo soy», pero solo al comienzo. Poco después mi Gurú murió, yo continúe viviendo. Sus palabras se probaron verdaderas. Eso es todo. Es todo un único proceso. Usted tiende a separar las cosas en el tiempo y entonces busca las causas.

Int: ¿Cuál es su trabajo ahora? ¿Qué está usted haciendo?

Mah: Usted imagina que ser y hacer son idénticos. No es así. La mente y el cuerpo se mueven y cambian y hacen que otras mentes y cuerpos se muevan y cambien y a eso se le llama hacer, acción. Yo veo que está en la naturaleza de la acción crear más acción, como el fuego que al arder continúa. Yo no actúo ni hago actuar a otros; yo soy presenciación atemporal de lo que está aconteciendo.

Int: ¿En su mente, o también en otras mentes?

Mah: Hay solo una única mente, la cual bulle de ideas: «yo soy esto, yo soy eso, esto es mío, eso es mío». Yo no soy la mente, nunca lo he sido, ni nunca lo seré.

Int: ¿Cómo vino la mente al ser?

Mah: El mundo consiste en materia, energía e inteligencia. Se manifiestan de muchas maneras. El deseo y la imaginación crean el mundo, y la inteligencia reconcilia los dos y causa un sentido de armonía y de paz. Para mí todo acontece; yo soy presenciador, pero inafectado.

Int: Usted no puede ser presenciador, pero inafectado. Hay una contradicción en los términos. La percepción es cambio. Una vez que usted ha experimentado una sensación, la memoria no le permitirá a usted volver al estado anterior.

Mah: Sí, lo que se agrega a la memoria no puede borrarse fácilmente. Pero ciertamente puede hacerse, y, de hecho, yo lo estoy haciendo todo el tiempo. Como un pájaro sobre sus alas, yo no dejo ningún rastro.

Int: ¿Tiene el presenciador nombre y forma, o está más allá de éstos?

Mah: El presenciador es meramente un punto en la presenciación. No tiene nombre ni forma. Es como el reflejo del sol en una gota de rocío. La gota de rocío tiene nombre y forma, pero el pequeño punto de luz es causado por el sol. La claridad y la tersura de la gota es una condición necesaria pero no suficiente por sí misma. Similarmente la claridad y el silencio de la mente son necesarios para que el reflejo de la realidad aparezca en la mente, pero por sí mismos no son suficientes. Debe haber la realidad más allá de ella. Puesto que la realidad es atemporalmente presente, el hincapié se hace sobre las condiciones necesarias.

Int: ¿Puede acontecer que la mente esté clara y en quietud y que no obstante no aparezca ningún reflejo?

Mah: Hay que considerar el destino. Lo no consciente está en la presa del destino; de hecho, es el destino. Uno puede tener que esperar. Pero por muy pesada que sea la mano del destino, puede ser levantada con paciencia y control de sí mismo. La integridad y la pureza eliminan los obstáculos y la visión de la realidad aparece en la mente.

Int: ¿Cómo gana uno el control de sí mismo? ¡Yo soy de una disposición tan débil!

Mah: Comprenda primero que usted no es la persona que usted cree ser. Lo que usted piensa que usted es, es mera sugestión o imaginación. Usted no tiene padres, usted no ha nacido, ni tampoco morirá. O bien confía usted en mí cuando yo le digo esto, o bien usted llega a ello mediante el estudio y la investigación. La vía de la fe total es rápida, la otra es lenta pero sostenida. Ambas deben verificarse en la acción. Actúe con lo que usted piensa que es verdadero —ésta es la vía a la verdad.

Int: ¿Merecer la verdad es uno y lo mismo que el destino?

Mah: Sí, ambos están en lo no consciente. El mérito consciente es mera vanidad. La consciencia es siempre consciencia de los obstáculos; cuando no hay ningún obstáculo, uno va más allá de ella.

Int: ¿La comprensión de que yo no soy el cuerpo me dará la fuerza de carácter necesaria para el control de sí mismo?

Mah: Cuando usted sabe que usted no es ni el cuerpo ni la mente, usted no será dominado por ellos. Usted seguirá a la verdad dondequiera que ella le lleve y hará lo que sea necesario hacer, cualquiera que sea el precio que haya que pagar.

Int: ¿Es esencial la acción para la realización de sí mismo?

Mah: Para la realización, lo esencial es la comprensión. La acción es solo incidental. Uno hombre de comprensión firme no evitará la acción. La acción es la verificación de la verdad.

Int: ¿Se necesitan verificaciones?

Mah: Si usted no se verifica a usted mismo todo el tiempo, usted no será capaz de distinguir entre la realidad y la fantasía. La observación y el razonamiento íntimo ayudan en alguna medida, pero la realidad es paradójica. ¿Cómo sabe usted que usted ha comprendido a menos que usted observe sus pensamientos y sensaciones, palabras y acciones y se maraville de los cambios que tienen lugar en usted sin que usted sepa por qué ni cómo? Se debe exactamente a que son tan sorprendentes por lo que usted sabe que son reales. Lo previsto y esperado raramente es verdadero.

Int: ¿Cómo viene al ser la persona?

Mah: Exactamente de la misma manera en que aparece una sombra cuando una luz es interceptada por el cuerpo, así surge la persona cuando la autopresenciación pura es obstruida por la idea de «yo soy el cuerpo». Y lo mismo que la sombra cambia de forma y de posición de acuerdo con la pendiente del terreno, así también la persona parece regocijarse y sufrir, descansar y faenar, encontrar y perder de acuerdo con el patrón del destino. Cuando el cuerpo ya no es, la persona desaparece completamente sin retorno, solamente queda el presenciador y lo Gran No Conocido.

El presenciador es eso que dice «yo sé». La persona dice «yo hago». Ahora bien, decir «yo sé» no es que no sea verdadero —es meramente limitado. Pero decir «yo hago» es enteramente falso, debido a que no hay nadie que haga; todo acontece por sí mismo, incluyendo la idea de ser un hacedor.

Int: ¿Entonces que es la acción?

Mah: El universo está lleno de acción, pero no hay ningún actor. Hay innumerables personas pequeñas, grandes y grandísimas, que, a través de la identificación, se imaginan que están actuando, pero ello no cambia el hecho de que el mundo de la acción (mahadakash) es un todo único en el cual todo depende de todo y afecta a todo. Las estrellas nos afectan profundamente y nosotros afectamos a las estrellas. Receda de la acción a la consciencia, deje la acción al cuerpo y a la mente, es su dominio. Permanezca como presenciador puro, hasta que la presenciación se disuelva en lo Supremo.

Imagine una espesa jungla llena de buena madera. Se hace un tablero de la madera y un pequeño lapicero para escribir en él. El presenciador lee el escrito y sabe que mientras que el lapicero y el tablero están distantemente emparentados a la jungla, el escrito no tiene nada que ver con ella. Está totalmente sobreimpuesto y su desaparición no importa. La disolución de la personalidad va acompañada siempre por un sentido de gran alivio, como si hubiera caído un pesado fardo.

Int: Cuando usted dice, yo soy en el estado más allá del presenciador, ¿cuál es la experiencia que le hace a usted decir esto? ¿En qué modo difiere de la etapa de ser un solo presenciador?

Mah: Es como lavar una tela estampada. Primero se borra el dibujo, después el fondo y finalmente la tela es completamente blanca. La personalidad cede el sitio al presenciador, entonces el presenciador parte y queda la presenciación pura. La tela era blanca al comienzo y es blanca al final; los dibujos y los colores han acontecido —durante un tiempo.

Int: ¿Puede haber presenciación sin un objeto de presenciación?

Mah: A la presenciación con un objeto la llamamos presenciar. Cuando también hay autoidentificación con el objeto, causada por el deseo y el temor, a tal estado se lo llama una persona. En realidad hay solo un único estado; cuando es distorsionado por la autoidentificación es llamado una persona, cuando se colorea con el sentido de ser, es el presenciador; cuando es sin color y sin límites, es llamado lo Supremo.

Int: Encuentro que siempre estoy inquieto, anhelante, esperando, buscando, encontrando, disfrutando, abandonando, buscando de nuevo. ¿Qué es lo que me mantiene en ebullición?

Mah: En realidad, usted está en busca de usted mismo, sin saberlo. Usted está anhelante de amor por lo que es digno de amor, lo perfectamente adorable. Debido a la ignorancia usted lo está buscando en el mundo de los opuestos y de las contradicciones. Cuando usted lo encuentre dentro, su búsqueda habrá terminado.

Int: Siempre habrá este penoso mundo con el que contender.

Mah: No anticipe. Usted no sabe. Es verdad que toda manifestación está en los opuestos. Placer y dolor, bueno y malo, alto y bajo, progreso y retroceso, descanso y esfuerzo —todos ellos vienen y se van juntos— y mientras haya un mundo, sus contradicciones estarán aquí. Puede haber también periodos de perfecta armonía, de gozo y de belleza, pero solo por un tiempo. Lo que es perfecto, retorna a la fuente de toda perfección, y solo los opuestos continúan.

Int: ¿Cómo puedo alcanzar la perfección?

Mah: Manténgase tranquilo. Haga su trabajo en el mundo, pero interiormente manténgase en quietud. Entonces todo vendrá a usted. No confíe en su trabajo para la realización. Puede aprovechar a otros, pero no a usted. Su esperanza se encuentra en mantenerse silente en su mente y tranquilo en su corazón. Las gentes realizadas son muy tranquilas.


80

La Presenciación

Interlocutor: ¿Lleva tiempo realizar el Sí mismo, o el tiempo no puede ayudar a realizar? ¿Es la realización del sí mismo solo una cuestión de tiempo, o depende de otros factores, además del tiempo?

Mah: Toda espera es vana. Depender del tiempo para resolver nuestros problemas es engañarse a sí mismo. El futuro, dejado a sí mismo, repite meramente el pasado. El cambio solo puede acontecer ahora, nunca en el futuro.

Int: ¿Qué provoca un cambio?

Mah: Vea la necesidad del cambio con la claridad del cristal. Esto es todo.

Int: ¿La realización de sí mismo acontece en la materia, o más allá? ¿No es una experiencia que depende del cuerpo y de la mente para su acontecimiento?

Mah: Toda experiencia es ilusoria, limitada y temporal. No espere nada de la experiencia. La realización por sí misma no es una experiencia, aunque puede conducir a una nueva dimensión de experiencias. Sin embargo, las nuevas experiencias, por interesantes que sean, no son más reales que las viejas. Definitivamente, la realización no es una nueva experiencia. Es el descubrimiento del factor atemporal en toda experiencia. Es la presenciación, que hace posible la experiencia. Lo mismo que en todos los colores la luz es el factor incoloro, así también en toda experiencia la presenciación está presente, pero no es una experiencia.

Int: Si la presenciación no es una experiencia, ¿cómo puede ser realizada?

Mah: La presenciación está siempre aquí. No necesita ser realizada. Abra la puerta de la mente, y será inundada de luz.

Int: ¿Qué es la materia?

Mah: Lo que usted no comprende es materia.

Int: La ciencia comprende la materia.

Mah: La ciencia meramente hace retroceder las fronteras de nuestra ignorancia.

Int: ¿Y qué es la naturaleza?

Mah: La totalidad de las experiencias conscientes es la naturaleza. Como un sí mismo consciente usted es parte de la naturaleza. Como presenciación, usted es más allá. Ver la naturaleza como mera consciencia es presenciación.

Int: ¿Hay niveles en la presenciación?

Mah: Hay niveles en la consciencia, pero no en la presenciación. Es de una sola pieza, homogénea. Su reflejo en la mente es amor y comprensión. Hay niveles de claridad en la comprensión y de intensidad en el amor, pero no en su fuente. La fuente es simple y única, pero sus dones son infinitos. Solamente no tome los dones por la fuente. Dése cuenta de usted mismo como la fuente y no como el río; eso es todo.

Int: Yo soy el río también.

Mah: Por supuesto, usted lo es. Como un «yo soy» usted es el río, que fluye entre las orillas del cuerpo. Pero usted es también la fuente y el océano y las nubes en el cielo. Dondequiera que hay vida y consciencia, usted es. Más pequeño que lo más pequeño, más grande que lo más grande, usted es, mientras que todo lo demás aparece.

Int: La sensación de ser y la sensación de vivir —¿son uno y lo mismo, o son diferentes?

Mah: La identidad en el espacio crea una, la continuidad en el tiempo crea la otra.

Int: Usted dijo una vez que el veedor, la visión y lo visto son una única cosa, no tres. Para mí los tres están separados. Yo no dudo de sus palabras, solo que no comprendo.

Mah: Mire bien de cerca y usted verá que el veedor y lo visto solo aparecen cuando hay visión. Son atributos de la visión. Cuando usted dice «yo estoy viendo esto», «yo estoy» y «esto» vienen con la visión, no antes. Usted no puede tener un «esto» no visto ni un «yo estoy» que no vea.

Int: Puedo decir: «yo no veo».

Mah: El «yo estoy viendo esto» ha devenido «yo estoy viendo que no veo», o «yo estoy viendo la obscuridad». La visión permanece. En la triplicidad: lo conocido, el conocimiento y el conocedor, solo el conocimiento es un hecho. El «yo estoy» y «esto» son dudosos. ¿Quién conoce? ¿Qué es conocido? No hay ninguna certeza, excepto que hay conocimiento.

Int: ¿Por qué estoy seguro del conocimiento, pero no del conocedor?

Mah: El conocimiento es un reflejo de su verdadera naturaleza junto con el ser y el amor. El conocedor y lo conocido son agregados por la mente. Está en la naturaleza de la mente crear una dualidad sujeto-objeto donde no hay ninguna.

Int: ¿Cuál es la causa del deseo y del temor?

Mah: Obviamente, el recuerdo de los sufrimientos y de los placeres pasados. No hay ningún gran misterio en ello. Los conflictos solo surgen cuando el deseo y el temor se refieren al mismo objeto.

Int: ¿Cómo poner fin al recuerdo?

Mah: No es necesario, ni posible. Dése cuenta de que todo acontece en la consciencia y de que usted es la raíz, la fuente, el fundamento de la consciencia. El mundo es solo una sucesión de experiencias, y usted es lo que las hace conscientes y lo que, no obstante, permanece más allá de toda experiencia. Es como el calor, la llama y la madera que arde. El calor mantiene la llama, la llama consume la madera. Sin calor no habría ni llama ni combustible. Similarmente, sin la presenciación no habría ninguna consciencia, ni tampoco vida, la cual transforma la materia en un vehículo de la consciencia.

Int: Usted mantiene que sin mí no habría ningún mundo, y que el mundo y mi conocimiento del mundo son idénticos. La ciencia ha llegado a una conclusión completamente diferente: el mundo existe como algo concreto y continuo, mientras que yo soy un subproducto de la evolución biológica del sistema nervioso, el cual, primariamente, no es tanto una sede de la consciencia, como un mecanismo de supervivencia en tanto que individuo y especie. El suyo es un punto de vista enteramente subjetivo, mientras que la ciencia intenta describir todo en términos objetivos. ¿Es inevitable esta contradicción?

Mah: La confusión es aparente y puramente verbal. Lo que es, es. No es ni subjetivo ni objetivo. La materia y la mente no están separadas, son aspectos de una única energía. Considere la mente como una función de la materia y usted tiene la ciencia; considere la materia como el producto de la mente y usted tiene la religión.

Int: ¿Pero cuál es la verdadera? ¿Qué viene primero, la mente o la materia?

Mah: Ninguna de ambas viene primero, pues ninguna de ambas aparece sola. La materia es la forma, la mente es el nombre. Juntas hacen el mundo. La Realidad es omnipenetrante y trascendente, es ser—consciencia—felicidad pura, la verdadera esencia de usted.

Int: Todo lo que yo conozco es la corriente de la consciencia, una inacabable sucesión de aconteceres. El río del tiempo corre, trayendo y llevando sin parar. La transformación del futuro en pasado prosigue todo el tiempo.

Mah: ¿No es usted la víctima de su lenguaje? Usted habla sobre el flujo del tiempo, como si usted fuera estacionario. Pero los aconteceres que usted ha presenciado ayer algún otro puede verlos mañana. Es usted quien está en movimiento y no el tiempo. Deje de moverse y el tiempo cesará.

Int: ¿Qué quiere decir —el tiempo cesará?

Mah: El pasado y el futuro se sumergirán en el eterno ahora.

Int: ¿Pero qué significa en la experiencia efectiva? ¿Cómo sabe que para usted el tiempo ha cesado?

Mah: Puede significar que el pasado y el futuro ya no importan. También puede significar que todo lo que ha acontecido y acontecerá deviene un libro abierto donde se puede leer a voluntad.

Int: Puedo imaginar una suerte de memoria cósmica, accesible con algún entrenamiento. ¿Pero cómo puede conocerse el futuro? Lo inesperado es inevitable.

Mah: Lo que es inesperado en un nivel, se puede tener la certeza de que acontecerá, cuando se ve desde un nivel más alto. Después de todo, nosotros estamos dentro de los límites de la mente. En realidad nada acontece, no hay ningún pasado ni futuro; todo aparece y nada es.

Int: ¿Qué significa, nada es? ¿Se queda usted en blanco, o se va a dormir? ¿O usted disuelve el mundo y nos mantiene a todos en suspenso, hasta que somos traídos de regreso a la vida en el siguiente parpadeo de su pensamiento?

Mah: Oh no, no es tan malo. El mundo de la mente y de la materia, de los nombres y de las formas, continúa, pero no es incumbencia mía en absoluto. Es como tener una sombra. Está aquí —siguiéndome a dondequiera que voy, pero sin estorbarme de ninguna manera. Sigue siendo un mundo de experiencias, pero no de nombres y de formas relacionados conmigo por deseos y temores. Las experiencias son sin cualidad, experiencia puras, si se puede decir así. Las llamo experiencias a falta de una palabra mejor. Son como las olas sobre la superficie del océano, siempre presentes, pero sin afectar a su apacible poder.

Int: ¿Quiere usted decir que una experiencia puede ser sin nombre, sin forma, no definida?

Mah: En el comienzo toda experiencia es así. Es solo el deseo y el temor, nacidos de la memoria, los que le dan nombre y forma y la separan de las demás experiencias.

No es una experiencia consciente, pues no está en oposición a otras experiencias, pero sin embargo es una experiencia.

Int: Si no es consciente, ¿por qué hablar sobre ella?

Mah: La mayor parte de sus experiencias no son conscientes. Las conscientes son muy pocas. Usted no presencia este hecho debido a que para usted solo cuentan las conscientes. Devenga presenciador de lo no consciente.

Int: ¿Puede uno ser presenciador de lo no consciente? ¿Cómo se hace?

Mah: El deseo y el temor son los factores que obscurecen y distorsionan. Cuando la mente está libre de ellos lo no consciente deviene accesible.

Int: ¿Significa eso que lo no consciente deviene consciente?

Mah: Es más bien al contrario. Lo consciente deviene uno con lo no consciente. La distinción cesa, cualquiera que sea la manera en que usted lo mire.

Int: Estoy sorprendido. ¿Cómo puede uno presenciar y a la vez ser no consciente?

Mah: La presenciación no está limitada a la consciencia. Es presenciación de todo lo que es. La consciencia es consciencia de la dualidad. No hay ninguna dualidad en la presenciación. Es de una sola pieza, cognitividad pura. De la misma manera uno puede hablar del ser puro y de la creación pura —sin nombre, sin forma, silente y sin embargo absolutamente real, poderosa, efectiva. Que sea indescriptible no le afecta en lo más mínimo. Aunque son no conscientes, son esenciales. Lo consciente no puede cambiar fundamentalmente, solo puede modificarse. Toda cosa, para cambiar, debe pasar por la muerte, por el oscurecimiento y la disolución. La joyería de oro debe ser fundida antes de que pueda ser moldeada en otra forma. Lo que se niega a morir no puede renacer.

Int: Excluyendo la muerte del cuerpo, ¿cómo muere uno?

Mah: Abandonar, distanciarse, dejar marchar es muerte. Para vivir plenamente, la muerte es esencial; cada final constituye un nuevo comienzo.

Por otra parte, comprenda que solo lo muerto puede morir, no lo vivo. Eso que está vivo en usted, es inmortal.

Int: ¿De dónde saca el deseo su energía?

Mah: Su nombre y su forma lo saca de la memoria. La energía fluye de la fuente.

Int: Algunos deseos son completamente injustos. ¿Cómo pueden los deseos injustos brotar de una fuente sublime?

Mah: La fuente no es ni justa ni injusta. Tampoco el deseo es por sí mismo justo o injusto. No es nada más que afán por la felicidad. Habiéndose identificado a usted mismo con la mota de un cuerpo, usted se siente perdido y busca desesperadamente el sentido de plenitud y de completud —usted lo llama felicidad.

Int: ¿Cuándo lo perdí? Nunca lo tuve.

Mah: Usted lo tenía antes de despertarse esta mañana. Vaya más allá de su consciencia y usted lo encontrará.

Int: ¿Cómo voy a ir más allá?

Mah: Usted ya lo sabe; hágalo.

Int: Eso es lo que usted dice. Yo no sé nada sobre ello.

Mah: Sin embargo, repito —usted lo sabe. Hágalo. Vaya más allá, vuelva a su estado normal, natural, supremo.

Int: Estoy confundido.

Mah: Una mota en el ojo le hace pensar que usted es ciego. Lávela y mire.

Int: ¡Ya miro! Solo veo obscuridad.

Mah: Quite la mota y sus ojos se inundarán de luz. La luz está aquí —esperando. Los ojos están aquí —listos. La obscuridad que usted ve no es más que la sombra de la minúscula mota. Deshágase de ella y vuelva a su estado natural.


81

La Causa Raíz del Temor

Maharaj: ¿De dónde viene usted?

Interlocutor: Soy de Estados Unidos, pero vivo la mayor parte del tiempo en Europa. A la India he venido recientemente. He estado en Rishikesh, en dos ashrams. Se me ha enseñado a meditar y a respirar.

Mah: ¿Cuánto tiempo estuvo usted allí?

Int: Ocho días en uno, seis días en otro. No era feliz allí y me fui. Entonces durante tres semanas estuve con unos lamas tibetanos. Pero estaban completamente inmersos en fórmulas y rituales.

Mah: ¿Y cuál ha sido el resultado neto de todo ello?

Int: Definitivamente hubo un aumento de energía. Pero antes de partir apara Rishikesh, hice algún ayuno y dieta en un Sanatorio de Cura Natural en Pudukkotai en el sur de la India. Ello me ha hecho un bien enorme.

Mah: Quizás el acceso de energía se debió a una salud mejor.

Int: No puedo decirlo. Pero como resultado de todos estos intentos algunos fuegos comenzaron a arder en diversos lugares de mi cuerpo y oí cantos y voces donde antes no había ninguno.

Mah: ¿Y qué persigue usted ahora?

Int: Bien, ¿qué estamos persiguiendo todos? Alguna verdad, alguna certeza interna, alguna felicidad real. En las diversas escuelas de realización de sí mismo se habla tanto de presenciación, que uno acaba con la impresión de que la presenciación misma es la realidad suprema. ¿Lo es? El cuerpo es cuidado por el cerebro, el cerebro es iluminado por la consciencia; la presenciación observa la consciencia; ¿hay algo más allá de la presenciación?

Mah: ¿Cómo sabe usted que usted está presenciando?

Int: Yo siento que yo soy. No puedo expresarlo de otro modo.

Mah: Cuando usted lo sigue cuidadosamente desde el cerebro a través de la consciencia hasta la presenciación, usted encuentra que el sentido de dualidad persiste. Cuando usted va más allá de la presenciación, hay un estado de no dualidad, en el cual no hay ninguna cognición, solo ser puro, que también puede llamarse no ser, si por ser usted entiende ser algo en particular.

Int: Lo que usted llama ser puro, ¿es ser universal, es ser todo?

Mah: Todo implica una colección de particulares. En el ser puro la idea misma de lo particular está ausente.

Int: ¿Hay alguna relación entre el ser puro y el ser particular?

Mah: ¿Qué relación puede haber entre lo que es y lo que meramente parece ser? ¿Hay alguna relación entre el océano y sus olas? Lo real hace posible que lo irreal aparezca y causa su desaparición. La sucesión de momentos transitorios crea la ilusión del tiempo, pero la realidad atemporal del ser puro no está en movimiento, pues todo movimiento requiere un trasfondo inmutable. El ser puro mismo es el trasfondo. Una vez que usted lo ha encontrado en usted mismo, usted sabe que nunca había perdido ese ser independiente, independiente de todas las divisiones y separaciones. Pero no lo busque en la consciencia, usted no lo encontrará ahí. No lo busque en ninguna parte, pues nada lo contiene. Por el contrario, el ser puro contiene todo y manifiesta todo. Es como la luz del día que hace visible todo mientras ella misma permanece invisible.

Int: Señor, ¿de qué utilidad es para mí que usted me diga que la realidad no puede ser encontrada en la consciencia? ¿Dónde más puedo buscarla? ¿Cómo la aprehende usted?

Mah: Es muy simple. Si yo le pregunto a usted cuál es el sabor de su boca, todo lo que usted puede decir es: no es ni dulce ni amargo, ni ácido ni soso; es lo que queda cuando todos estos sabores no son. Similarmente, cuando todas las distinciones y reacciones ya no son, lo que queda es la realidad, simple y sólida.

Int: Todo lo que yo comprendo es que estoy preso de una ilusión sin comienzo. Y no veo cómo puede acabar. Si pudiera acabar —si quisiera acabar— lo habría hecho hace mucho tiempo. Debo haber tenido tantas oportunidades en el pasado como pueda tenerlas en el futuro. Lo que no ha podido acontecer no puede acontecer. O, si aconteció, no pudo durar. Nuestro deplorabilísimo estado después de todos estos incontables millones de años conlleva, como mucho, la promesa de la extinción última, o, lo que es peor, la amenaza de una inacabable e insignificante repetición.

Mah: ¿Qué prueba tiene usted de que su estado presente es sin comienzo y sin fin? ¿Cómo era usted antes de que usted naciera? ¿Cómo será usted después de la muerte? Y de su estado presente —¿cuánto sabe usted? ¿Sabe usted siquiera cuál era su condición antes de que usted se despertara esta mañana? Usted solo sabe un poco de su estado presente, y de ello usted saca conclusiones para todos los tiempos y todos los lugares. Usted puede estar solo soñando e imaginando que su sueño es eterno.

Int: Llamarlo un sueño no cambia la situación. Repito mi pregunta: ¿qué esperanza queda que la eternidad que me ha precedido no ha podido cumplir? ¿Por qué debería ser mi futuro diferente de mi pasado?

Mah: En su estado febril, usted proyectó un pasado y un futuro y los toma por reales. De hecho, usted solo conoce su momento presente. ¿Por qué no investiga lo que es ahora, en lugar de cuestionar el pasado y el futuro imaginarios? Su estado presente no es sin comienzo ni fin. Se acaba en un instante. Observe cuidadosamente de dónde viene y adónde va. Usted descubrirá pronto la realidad atemporal detrás de él.

Int: ¿Por qué no lo he hecho antes?

Mah: Lo mismo que cada ola se sumerge en el océano, así también cada momento retorna a su fuente. La realización consiste en descubrir la fuente y morar ahí.

Int: ¿Quién la descubre?

Mah: La mente descubre.

Int: ¿Encuentra las respuesta?

Mah: Encuentra que se queda sin preguntas, que no se necesita ninguna respuesta.

Int: Nacer es un hecho. Morir es otro hecho. ¿Cómo le aparecen al presenciador?

Mah: Un niño nació; un hombre ha muerto —solo aconteceres en el curso del tiempo.

Int: ¿Hay algún progreso en el presenciador? ¿Evoluciona la presenciación?

Mah: Lo que se ve puede sufrir muchos cambios cuando la luz de la presenciación se enfoca sobre ello, pero es el objeto el que cambia, no la luz. Las plantas crecen a la luz del sol, pero el sol no crece. Por sí mismos tanto el cuerpo como el presenciador son sin movimiento, pero cuando se juntan en la mente, ambos parecen moverse.

Int: Sí, puedo ver que lo que se mueve y cambia es solo el «yo soy». ¿Se necesita el «yo soy»?

Mah: ¿Quién lo necesita? Está aquí —ahora. Ha tenido un comienzo y tendrá un final.

Int: ¿Qué queda cuando el «yo soy» se va?

Mah: Lo que no viene ni se va —queda. Es la mente siempre llena de avidez la que crea las ideas de progreso y de evolución hacia la perfección. Ella perturba y habla de orden, destruye y habla de seguridad.

Int: ¿Hay progreso en el destino, en el karma?

Mah: El karma es solo un almacén de energías no gastadas, de deseos no cumplidos y de temores no comprendidos. El almacén se está rellenando constantemente con deseos y temores nuevos. Pero no hay necesidad de que sea así para siempre. Comprenda la causa raíz de sus temores —distánciese de usted mismo y de los deseos— el anhelo por el sí mismo, y su karma se disolverán como un sueño. La vida discurre entre el cielo y la tierra. Nada es afectado, solo los cuerpos crecen y decaen.

Int: Entre la persona y el presenciador, ¿cuál es la relación?

Mah: No puede haber ninguna relación entre ellos debido a que son uno. No separe y no busque la relación.

Int: Si el veedor y lo visto son uno, ¿cómo aconteció la separación?

Mah: Fascinado por los nombres y las formas, que por su naturaleza misma son distintos y diversos, usted distingue lo que es natural y separa lo que es uno. El mundo es rico en diversidad, pero su sentido de extrañeza y de miedo se debe a la falta de comprensión. Es el cuerpo el que está en peligro, no usted.

Int: Puedo ver que la ansiedad biológica básica, el instinto de conservación, toma muchas formas y distorsiona mis pensamientos y sensaciones. ¿Pero cómo vino al ser está ansiedad?

Mah: Es un estado mental causado por la idea de «yo soy el cuerpo». Puede ser eliminado por la idea contraria: «yo no soy el cuerpo». Ambas ideas son falsas, pero una elimina a la otra. Dése usted cuenta de que ninguna idea es suya propia, de que todas ellas le vienen a usted de fuera. Usted debe pensarlo todo por usted mismo, devenir usted mismo el objeto de su meditación. El esfuerzo de comprenderse a usted mismo es Yoga. Sea un Yogi, dé su vida a eso, empolle, indague, busque, hasta que usted llegue a la raíz del error y a la verdad más allá del error.

Int: En la meditación, ¿quién medita, la persona o el presenciador?

Mah: La meditación es un intento deliberado de penetrar en los estados más altos de la consciencia y finalmente ir más allá de ella. El arte de la meditación es el arte de cambiar el foco de la atención hacia niveles siempre más sutiles, sin perder la propia presa sobre los niveles dejados atrás. En cierto modo es como tener a la muerte bajo control. Uno comienza con los niveles más bajos: las circunstancias sociales, las costumbres y los hábitos; el ambiento físico, la postura y la respiración del cuerpo; los sentidos, sus sensaciones y percepciones; la mente, sus pensamientos y sentimientos; hasta que se abarca y se sujeta firmemente la totalidad del mecanismo de la personalidad. La etapa final de la meditación se alcanza cuando el sentido de identidad va más allá del «yo soy fulano», más allá del «así soy yo», más allá del «yo soy solo el presenciador», más allá del «hay», más allá de todas las ideas adentro del ser puro impersonalmente personal. Pero usted debe ser enérgico cuando emprenda la meditación. Definitivamente no es una ocupación a tiempo parcial. Límite sus intereses y actividades a lo que es necesario para las necesidades más desnudas de usted y de las personas que dependen de usted. Ahorre todas sus energías y su tiempo para romper el muro que su mente ha construido alrededor de usted. Créame, usted no lo lamentará.

Int: ¿Como llego a saber que mi experiencia es universal?

Mah: Al final de su meditación todo se conoce directamente, no se requiere ningún tipo de pruebas. Lo mismo que cada gota del océano lleva el sabor del océano, así también cada momento lleva el sabor de la eternidad. Las definiciones y las descripciones tienen su lugar como incentivos útiles para una búsqueda ulterior, pero usted debe ir más allá de ellas adentro de lo que es indefinible e indescriptible, excepto en términos negativos.

Después de todo, incluso la universalidad y la eternidad son meros conceptos, los opuestos de estar sujeto al espacio y al tiempo. La realidad no es un concepto, ni la manifestación de un concepto. No tiene nada que ver con los conceptos. Interésese en su mente, elimine sus distorsiones e impurezas. Una vez que usted ha tenido el sabor de su propio sí mismo, usted lo encontrará por todas partes y en todo tiempo. Por lo tanto, es sumamente importante que usted llegue a él. Una vez que usted lo conoce, usted nunca lo perderá.

Pero usted debe darse a usted mismo la oportunidad por medio de la meditación intensiva, incluso ardua.

Int: ¿Qué quiere usted que haga exactamente?

Mah: Entregue su corazón y su mente a empollar el «yo soy», ¿qué es? ¿cómo es? ¿cuál es su fuente? ¿su vida? ¿su significado? Se parece mucho a cavar un pozo. Usted desecha todo lo que no es agua, hasta que usted alcanza la fuente dadora de vida.

Int: ¿Cómo sabré que me estoy moviendo en la dirección justa?

Mah: Por su progreso en la aplicación, en la claridad y en la devoción a la tarea.

Int: Nosotros, los europeos, encontramos muy difícil mantenernos en quietud. El mundo está demasiado con nosotros.

Mah: Oh, no, ustedes son también gentes que sueñan. Nosotros solo diferimos en los contenidos de nuestros sueños. Ustedes persiguen la perfección —en el futuro. Nosotros estamos intentando encontrarla —en el ahora. Solo lo limitado es perfectible. Lo ilimitado es ya perfecto. Usted es perfecto, solo que usted no lo sabe. Aprenda a conocerse a usted mismo y usted descubrirá maravillas.

Todo lo que usted necesita está ya dentro de usted, solo que usted debe acercarse a su sí mismo con reverencia y amor. La autocondena y la autodesconfianza son errores calamitosos. Su constante huida del dolor y búsqueda del placer es un signo del amor que usted se tiene a usted mismo; todo lo que le aconsejo a usted es esto: haga el amor de usted mismo perfecto. No se niegue a usted mismo nada —dé a su sí mismo infinitud y eternidad y descubrirá que usted no las necesita; usted es más allá.


82

La Perfección Absoluta es Aquí y Ahora

Interlocutor: La guerra está en marcha. ¿Cuál es su actitud hacia ella?

Maharaj: En un lugar u otro, en una forma u otra, la guerra está siempre en marcha. ¿Ha habido algún tiempo en el que no hubiera ninguna guerra? Algunos dicen que es la voluntad de Dios. Otros dicen que es el juego de Dios. Es otra manera de decir que las guerras son inevitables y que nadie es responsable.

Int: ¿Pero cuál es su actitud propia?

Mah: ¿Por qué imponerme actitudes? Yo no tengo ninguna actitud que pueda llamar mía propia.

Int: Ciertamente alguien es responsable de esta horrible e insensata carnicería. ¿Por qué las gentes se matan unos a otros tan dispuestamente?

Mah: Busque al culpable dentro. Las ideas de «yo» y «mío» están en la raíz de todos los conflictos. Líbrese de ellas y usted estará fuera de conflictos.

Int: ¿Qué pasa con que yo esté fuera del conflicto? Ello no afectará a la guerra. Si yo soy la causa de la guerra, estoy dispuesto a ser destruido. Sin embargo, sigue siendo válida la razón de que la desaparición de un millar como yo no detendrá las guerras. Ellas no comenzaron con mi nacimiento ni acabarán con mi muerte. Yo no soy responsable. ¿Quién lo es?

Mah: La pugna y la lucha son una parte de la existencia. ¿Por qué no indaga usted quién es responsable de la existencia?

Int: ¿Por qué dice usted que la existencia y el conflicto son inseparables? ¿No puede haber ninguna existencia sin lucha? Yo no necesito luchar con otros para ser yo mismo.

Mah: Usted lucha con otros todo el tiempo para su supervivencia como un cuerpo-mente separado, como un nombre y forma particular. Para vivir usted debe destruir. Desde el momento en que fue concebido, usted comenzó una guerra con su entorno —una guerra inmisericorde de exterminio mutuo, hasta que la muerte le libera a usted.

Int: Mi pregunta permanece sin responder. Usted está describiendo meramente lo que yo ya conozco —la vida y sus aflicciones. Pero quién es responsable, usted no lo dice. Cuando le presiono, usted echa la culpa a Dios, o al karma, a mi propia codicia y miedo —lo cual meramente hace llamada a más preguntas. Déme usted la respuesta final.

Mah: La respuesta final es ésta: nada es. Todo es una apariencia momentánea en el campo de la consciencia universal; la continuidad como nombre y forma es solo una formación mental, fácil de disipar.

Int: Yo estoy preguntando sobre lo inmediato, lo transitorio, la apariencia. He aquí una imagen de un niño matado por soldados. Es un hecho —que le mira fijamente a usted. Usted no puede negarlo. Ahora, ¿quién es responsable de la muerte del niño?

Mah: Nadie y todos. El mundo es lo que contiene y cada cosa afecta a todas las demás. Todos nosotros matamos al niño y todos nosotros morimos con él. Todo acontecer tiene innumerables causas y produce innumerables efectos. Es inútil llevar las cuentas, nada es rastreable.

Int: Sus gentes hablan del karma y de la retribución.

Mah: Es meramente una aproximación grosera; en realidad todos nosotros somos creadores y criaturas unos de otros, que causamos y soportamos el fardo unos de otros.

Int: Así pues, ¿el inocente sufre por el culpable?

Mah: En nuestra ignorancia somos inocentes; en nuestras acciones somos culpables. Nosotros pecamos sin saber y sufrimos sin comprender. Nuestra única esperanza es: detenernos, mirar, comprender y salir de las trampas de la memoria. Pues la memoria alimenta la imaginación y la imaginación genera el deseo y el temor.

Int: ¿Por qué imagino?

Mah: La luz de la consciencia pasa a través de la película de la memoria y arroja imágenes en su cerebro. Debido al estado deficiente y distorsionado de su cerebro lo que usted percibe es distorsionado y coloreado por sentimientos de agrado y de desagrado. Ponga su pensamiento en orden y líbrelo de los tintes emocionales, y usted verá las gentes y las cosas como son, con claridad y caridad.

El presenciador del nacimiento, de la vida y de la muerte es uno y el mismo. Es el presenciador del sufrimiento y del amor. Pues aunque la existencia en la limitación y la separación es penosa, nosotros la amamos. La amamos y odiamos al mismo tiempo. Nosotros luchamos, matamos, destruimos la vida y la propiedad y sin embargo somos afectuosos y autosacrificados. Cuidamos al niño tiernamente y lo dejamos huérfano también. Nuestra vida está llena de contradicciones. Sin embargo, nos aferramos a ella. Este aferrarse está en la raíz de todo. No obstante, es enteramente superficial. Nosotros nos agarramos a algo o a alguien con todas nuestras fuerzas y al momento siguiente lo olvidamos; lo mismo que un niño que hace sus pasteles de barro y al momento los abandona alegremente. Tóquelos —y chillará enrabietado, divierta al niño y entonces los olvida. Pues nuestra vida es ahora y el amor de ella es ahora. Nosotros amamos la variedad, el juego del dolor y del placer, estamos fascinados por sus contrastes. Para esto necesitamos los opuestos y su aparente separación. Gozamos de ellos por un tiempo y entonces nos cansamos y anhelamos la paz y el silencio del ser puro. El corazón cósmico late incesantemente. Yo soy el presenciador y el corazón también.

Int: Yo puedo ver el cuadro, ¿pero quién es el pintor? ¿Quién es el responsable de esta terrible y sin embargo adorable experiencia?

Mah: El pintor está en el cuadro. Usted separa el pintor del cuadro y le busca. No separe y no haga falsas preguntas. Las cosas son como son y nadie en particular es responsable. La idea de la responsabilidad personal proviene de la ilusión de que hay un agente. «Alguien debe haberlo hecho, alguien es responsable». La sociedad como es ahora, con su estructura de leyes y costumbres, se basa sobre la idea de una personalidad separada y responsable, pero ésta no es la única forma que una sociedad puede tomar. Puede haber otras formas, donde el sentido de separación es débil y la responsabilidad difusa.

Int: Un individuo con un sentido de la personalidad débil —¿está más cerca de la realización del sí mismo?

Mah: Tome el caso de un niño pequeño. El sentido de «yo soy» todavía no está formado, la personalidad es rudimentaria. Los obstáculos al conocimiento de sí mismo son pocos, pero faltan el poder y la claridad de la presenciación, su anchura y profundidad. Con el curso de los años la presenciación se hará más fuerte, pero también emergerá la personalidad latente y lo obscurecerá y lo complicará todo. Lo mismo que cuanto más dura es la madera, tanto más caliente es la llama, así también cuanto más fuerte es la personalidad, tanto más brillante es la luz generada por su destrucción.

Int: ¿No tiene usted ningún problema?

Mah: Tengo problemas. Ya se lo he dicho a usted. Ser, existir con un nombre y una forma es penoso, sin embargo yo lo amo.

Int: ¡Pero usted ama todo!

Mah: En la existencia está contenido todo. Mi naturaleza misma es amor; incluso lo penoso es amable.

Int: Ello no lo hace menos penoso. ¿Por qué no permanecer en lo ilimitado?

Mah: Es el instinto de exploración, el amor de lo no conocido, lo que me trae a la existencia. Está en la naturaleza del ser ver la aventura en el devenir, como está en la naturaleza misma del devenir buscar la paz en el ser. Esta alteración del ser y del devenir es inevitable; pero mi hogar es más allá.

Int: ¿Está su hogar en Dios?

Mah: Amar y adorar a Dios también es ignorancia. Mi hogar es más allá de todas las nociones, por muy sublimes que sean.

Int: ¡Pero Dios no es una noción! Es la realidad más allá de la existencia.

Mah: Puede usar cualquier palabra que usted quiera. Piense usted lo que piense, yo soy más allá de ello.

Int: Una vez que usted conoce su hogar, ¿por qué no quedarse en él? ¿Qué le saca a usted de él?

Mah: Se nace por amor de la existencia en el cuerpo y una vez nacido, uno se enreda en el destino. El destino es inseparable del devenir. El deseo de ser lo particular le convierte a usted en una persona con todo su pasado y su futuro personal. Mire a algún gran hombre —¡qué maravilloso hombre era! Y sin embargo cuan atormentada fue su vida y cuan exiguos sus frutos. ¡Cuán estrechamente dependiente es la personalidad del hombre y cuán indiferente es su mundo! Y sin embargo nosotros lo amamos y lo protegemos por su insignificancia misma.

Int: La guerra está en marcha y hay caos y a usted se le pide que se haga cargo de un centro asistencial. A usted se le da lo que se necesita, se trata solo de llevar a cabo la tarea. ¿Se negaría usted?

Mah: Trabajar, o no trabajar, es uno y lo mismo para mí. Puedo hacerme cargo, o puedo no hacerme cargo. Puede haber otros, mejor dotados para tales tareas, que yo —asistentes profesionales, por ejemplo. Pero mi actitud es diferente. Yo no miro a la muerte como una calamidad, ni tampoco me regocijo con el nacimiento de un niño. El niño viene a la aflicción mientras el muerto sale de ella. El apego a la vida es apego a la aflicción. Nosotros amamos lo que nos da tormento. Tal es nuestra naturaleza.

Para mí el momento de la muerte será un momento de júbilo, no de temor. Yo lloraba cuando nací y moriré riendo.

Int: ¿Cuál es el cambio de la consciencia en el momento de la muerte?

Mah: ¿Qué cambio espera usted? Cuando la proyección de la película acaba, todo permanece lo mismo que cuando comenzó. El estado antes de que usted naciera es también el estado de después de la muerte, si usted recuerda.

Int: Yo no recuerdo nada.

Mah: Debido a que usted nunca lo ha intentado. Es solo cuestión de sintonía en la mente. Requiere entrenamiento, por supuesto.

Int: ¿Por qué no toma usted parte en la obra social?

Mah: ¡Pero si no estoy haciendo nada más todo el tiempo! ¿Y cuál es la obra social que usted quiere que yo haga? Remendar no es para mí. Mi posición es clara: produzca para distribuir, alimente antes de comer, dé antes de tomar, piense en los demás antes de pensar en usted mismo. Solo una sociedad no egoísta basada en compartir puede ser estable y feliz. Ésta es la única solución práctica. Si usted no la quiere —entonces luche.

Int: Es todo una cuestión de gunas. Donde predominan tamas y rajas, debe haber guerra. Donde gobierna sattva, habrá paz.

Mah: Póngalo como usted quiera, viene a ser lo mismo. La sociedad está construida sobre motivos. Ponga buena voluntad en los cimientos y usted no necesitará trabajadores sociales especializados.

Int: El mundo está mejorando.

Mah: El mundo ha tenido todo el tiempo para mejorar, sin embargo no lo ha hecho. ¿Qué esperanza hay para el futuro? Por supuesto, ha habido y habrá periodos de armonía y de paz, cuando sattva estaba en ascendencia, pero las cosas son destruidas por su propia perfección. Una sociedad perfecta es necesariamente estática, y por lo tanto, se estanca y decae. Desde la cima todos los caminos llevan hacia abajo. Las sociedades son como las gentes —nacen, crecen hasta un punto de relativa perfección y entonces decaen y mueren.

Int: ¿No hay un estado de absoluta perfección que no decaiga?

Mah: Todo lo que tiene un comienzo debe tener un final. En lo atemporal todo es perfecto, aquí y ahora.

Int: ¿Pero alcanzaremos lo atemporal a su debido tiempo?

Mah: A su debido tiempo volveremos al punto de partida. El tiempo no puede sacarnos del tiempo, como el espacio no puede sacarnos del espacio. Todo lo que usted obtiene esperando es esperar más. La perfección absoluta es aquí y ahora, no en algún futuro, próximo o lejano. El secreto está en la acción —aquí y ahora. Es su comportamiento el que le ciega a usted mismo. Abandone todo lo que usted piensa que usted es y actúe como si usted fuera absolutamente perfecto —cualquiera que pueda ser su idea de perfección. Todo lo que usted necesita es coraje.

Int: ¿Dónde encuentro yo tal coraje?

Mah: En usted mismo, por supuesto. Mire dentro.

Int: Su gracia ayudará.

Mah: Mi gracia está diciéndole a usted ahora: mire dentro. Todo lo que usted necesita usted lo tiene. Úselo. Compórtese como mejor sepa, haga lo que usted piensa que debe hacer. No tenga miedo de los errores; usted siempre puede corregirlos; solo las intenciones importan. La forma que las cosas tomen no está dentro de su poder; los motivos de sus acciones si lo están.

Int: ¿Cómo puede la acción nacida de la imperfección conducir a la perfección?

Mah: La acción no conduce a la perfección; la perfección se expresa en la acción. Mientras usted se juzgue a usted mismo por sus expresiones, usted les prestará una atención extrema; cuando usted se dé cuenta de su propio ser, su comportamiento será perfecto —espontáneamente.

Int: Si yo soy atemporalmente perfecto, entonces ¿por qué he nacido siquiera? ¿Cuál es el propósito de esta vida?

Mah: Es como preguntar: ¿en qué le aprovecha al oro ser convertido en un ornamento? El ornamento recibe el color y la belleza del oro; el oro no es enriquecido. Similarmente, la realidad expresada en la acción hace que la acción sea significativa y bella.

Int: ¿Qué gana lo real a través de sus expresiones?

Mah: ¿Qué puede ganar? Nada en absoluto. Pero está en la naturaleza del amor expresarse a sí mismo, afirmarse a sí mismo, vencer dificultades. Una vez que usted ha comprendido que el mundo es amor en acción, usted lo mirará de una manera por completo diferente. Pero primero debe cambiar su actitud hacia el sufrimiento. El sufrimiento es primariamente una petición de atención, que ella misma es un movimiento de amor. Más que felicidad el amor quiere crecimiento, el ensanchamiento y la profundización de la consciencia y del ser. Todo lo que lo impide deviene una causa de sufrimiento y el amor no elude el sufrimiento. Sattva, la energía que trabaja por la rectitud y el desarrollo ordenado, no debe ser impedida de hacerlo. Cuando es obstruida se vuelve contra sí misma y deviene destructiva. Siempre que el amor es impedido y se permite que el sufrimiento se extienda, la guerra deviene inevitable. Nuestra indiferencia a la aflicción de nuestro prójimo trae el sufrimiento a nuestra puerta.


83

El Gurú Verdadero

Interlocutor: Usted estuvo diciendo el otro día que en la raíz de su realización estuvo la confianza en su Gurú. Él le aseguró que usted era ya la Realidad Absoluta y que no había nada más que hacer. Usted confió en él y lo dejo así, sin resistencia, sin esfuerzo. Ahora, mi pregunta es: sin la confianza en su Gurú, ¿se habría usted realizado? Después de todo, lo que usted es, usted lo es, ya sea que su mente confíe o no; ¿obstruye la duda la acción de las palabras del Gurú y las hace inoperantes?

Mah: Usted lo ha dicho —habrían sido hechas inoperantes— durante un tiempo.

Int: ¿Y que le acontecería a la energía, o al poder de las palabras del Gurú?

Mah: Permanecería latente, no manifestado. Pero toda esta cuestión se basa en un malentendido. El maestro, el discípulo, el amor y la confianza entre ellos, todo esto es un único hecho, no son muchos hechos independientes. Cada uno es una parte del otro. Sin amor y confianza no habría habido ningún Gurú ni ningún discípulo, ni ninguna relación entre ellos. Es como dar a la llave de la luz para encender una bombilla. Se debe a que la bombilla, el cable, la llave, el transformador, las líneas de transmisión y la central eléctrica forman un único todo, por lo que usted puede tener luz. Si faltara alguno de estos factores no habría ninguna luz. Usted no debe separar lo inseparable. Las palabras no crean hechos; o bien los describen o los distorsionan. El hecho es siempre no verbal.

Int: Todavía no comprendo; ¿puede la palabra del Gurú quedarse sin cumplir o invariablemente se probará verdadera?

Mah: Las palabras de un hombre realizado nunca fallan su propósito. Esperan el advenimiento de las condiciones adecuadas, lo cual puede tomar algún tiempo, y esto es natural, pues hay una estación para sembrar y otra estación para cosechar. Pero la palabra de un Gurú es una semilla que no puede perecer. Por supuesto, el Gurú debe ser un Gurú real, que es más allá del cuerpo y de la mente, más allá de la consciencia misma, más allá del espacio y del tiempo, más allá de la dualidad y de la unidad, más allá de la comprensión y de la descripción. Las gentes buenas, que han leído mucho y que tienen mucho que decir, pueden enseñarle a usted muchas cosas útiles, pero no son Gurús reales cuyas palabras invariablemente se realizan. Ellos también pueden decirle a usted que usted es la realidad última misma, ¿pero y qué con eso?

Int: No obstante, si por alguna razón acontece que confió en ellos y los obedezco, ¿seré yo el perdedor?

Mah: Si usted es capaz de confiar y de obedecer, usted encontrará pronto su Gurú real, o, más bien, él le encontrará a usted.

Int: ¿Todo conocedor del Sí mismo deviene un Gurú o puede uno ser un conocedor de la Realidad sin ser capaz de llevar a otros a ella?

Mah: Si usted sabe lo que usted enseña, usted puede enseñar lo que usted sabe. Aquí la visión y la maestría son uno. Pero la Realidad Absoluta es más allá de ambos. Los Gurús autoproclamados hablan de madurez y de esfuerzo, de méritos y de logros, de destino y de gracia; todo esto son meras formaciones mentales, proyecciones de una mente adicta. En lugar de ayudar obstruyen.

Int: ¿Cómo puedo distinguir a quién seguir y de quién desconfiar?

Mah: Desconfíe de todo, hasta que usted esté convencido. El Gurú verdadero nunca le humillará, ni le hará a usted un extraño para usted mismo. Constantemente le hará regresar al hecho de su perfección inherente y le alentará a buscar dentro. Él sabe que usted no necesita nada, ni siquiera a él, y nunca se cansa de recordárselo. Pero el Gurú autoproclamado está más interesado en él mismo que en sus discípulos.

Int: Usted ha dicho que la realidad está más allá del conocimiento y de la enseñanza de lo real. ¿No es el conocimiento de la realidad lo supremo mismo y la enseñanza la prueba de su obtención?

Mah: El conocimiento de lo real, o del sí mismo, es un estado de mente. Enseñar a otro es un movimiento en la dualidad. Ambos conciernen solo a la mente; el guna sattva no deja de ser un guna.

Int: ¿Qué es lo real entonces?

Mah: El que conoce la mente como no realizada y realizada, él que conoce la ignorancia y el conocimiento como estados de la mente, él es lo real. Cuando a usted se le dan diamantes mezclados con grava, usted puede no ver los diamantes o puede verlos. Es la visión lo que importa. ¿Dónde está la opacidad de la grava y la belleza del diamante, sin el poder de ver? Lo conocido es solo una forma y el conocimiento es solo un nombre. El conocedor es solo un estado de la mente. Lo real es más allá.

Int: Ciertamente, el conocimiento objetivo y de las ideas de las cosas y el conocimiento de sí mismo no son una y la misma cosa. Uno necesita un cerebro, el otro no.

Mah: Para el propósito de la discusión usted puede ordenar las palabras y darles un significado, pero permanece el hecho de que todo conocimiento es una forma de ignorancia. El mapa más seguro es, no obstante, solo un papel. Todo conocimiento está en la memoria; es solo reconocimiento, mientras que la realidad es más allá de la dualidad del conocedor y lo conocido.

Int: ¿Entonces por qué o por quién es conocida la realidad?

Mah: ¡Cuánto confunde su lenguaje! Usted asume, inconscientemente, que la realidad también es accesible por medio del conocimiento. ¡Y entonces usted introduce un conocedor de la realidad más allá de la realidad! Comprenda que para ser la realidad no necesita ser conocida. La ignorancia y el conocimiento están en la mente, no en lo real.

Int: Si no hay ninguna cosa tal como el conocimiento de lo real, ¿entonces cómo puedo alcanzarlo?

Mah: Usted no necesita alcanzar lo que está ya con usted. Su mismo querer alcanzarlo hace que usted lo pierda. Abandone la idea de que usted no lo ha encontrado y deje que venga al foco de la percepción directa, aquí y ahora, eliminando todo lo que es de la mente.

Int: Cuando todo lo que puede irse, se va, ¿qué queda?

Mah: Queda la vacuidad, queda la presenciación, queda la luz pura del ser consciente. Es como preguntar qué queda de una habitación cuando se quita todo el mueblario. Queda una habitación sumamente disponible. Y cuando se echan abajo incluso las paredes, queda el espacio. Más allá del espacio y del tiempo es el aquí y el ahora de la realidad.

Int: ¿Queda el presenciador?

Mah: Mientras hay consciencia, su presenciador está también aquí. Los dos aparecen y desaparecen juntos.

Int: Si el presenciador también es transitorio, ¿por qué se le da tanta importancia?

Mah: Solo para romper el hechizo de lo conocido, la ilusión de que solo lo perceptible es real.

Int: La percepción es primaria, el presenciador —secundario.

Mah: Esto es el corazón del asunto. Mientras que usted cree que solo el mundo exterior es real, usted permanece su esclavo. Para devenir libre, su atención debe ser llevada al «yo soy», al presenciador. Por supuesto, el conocedor y lo conocido son uno, no dos, pero para romper el hechizo de lo conocido el conocedor debe ser llevado a la primera línea. Ninguno de ambos es primario, ambos son reflejos en la memoria de la experiencia inefable, siempre nueva y siempre ahora, indescriptible, más veloz que la mente.

Int: Señor, yo soy un humilde buscador, errante de Gurú en Gurú en busca de alivio. Mi mente está enferma, ardiendo de deseo, congelada de miedo. Mis días pasan velozmente, encendidos de dolor, grises de tedio. Mi edad avanza, mi salud declina, mi futuro es obscuro y me asusta. A este paso viviré en la aflicción y moriré en la desesperación. ¿Hay alguna esperanza para mí? ¿O he venido demasiado tarde?

Mah: No hay nada malo en usted, pero las ideas que usted tiene de usted mismo son enteramente erróneas. No es usted quien desea, teme y sufre, sino la persona construida sobre el cimiento de su cuerpo por las circunstancias y las influencias. Usted no es esa persona. Esto debe establecerse claramente en su mente y nunca debe ser perdido de vista. Normalmente, necesita una prolongada sadhana, años de austeridades y de meditación.

Int: Mi mente es débil y vacilante. Yo no tengo la fuerza ni la tenacidad para la sadhana. Mi caso es desesperado.

Mah: En un sentido el suyo es un caso sumamente esperanzador. Hay una alternativa a la sadhana, que es la confianza. Si usted no puede tener la convicción nacida de una fructífera investigación, entonces aprovéchese de mi descubrimiento, que yo estoy tan deseoso de compartir con usted. Yo puedo ver con la claridad más extrema que usted nunca ha estado, ni está, ni estará alejado de la realidad, que usted es la plenitud de la perfección aquí y ahora y que nada puede privarle a usted de su herencia, de lo que usted es. Usted no es de ninguna manera diferente de mí, solo que usted no lo sabe. Usted no sabe lo que usted es y, por lo tanto, usted se imagina que usted es lo que usted no es. De aquí los deseos y miedos y la abrumadora desesperación. Y toda esa insensata actividad para poder escapar.

Simplemente confíe en mí y viva confiando en mí. Yo no le extraviaré. Usted es la Realidad Suprema más allá del mundo y de su creador, más allá de la consciencia y de su presenciador, más allá de todas las afirmaciones y negaciones. Recuérdelo, piense en ello, actúe de acuerdo con ello. Abandone todo sentido de separación, véase a usted mismo en todo y actúe acordemente. Con la acción vendrá la dicha y, con la dicha, la convicción. Después de todo, usted duda de usted mismo debido a que usted está en la aflicción. La felicidad natural, espontánea y duradera no puede ser imaginada. O bien está aquí, o no está. Una vez que usted comienza a experimentar la paz, el amor y la felicidad que no necesitan de ninguna causa exterior, todas sus dudas se disolverán. Solo aférrese fuertemente a lo que le digo y viva de acuerdo con ello.

Int: ¿Me está usted diciendo que viva por el recuerdo?

Mah: Usted está viviendo por el recuerdo de todos modos. Solamente le estoy pidiendo que reemplace los viejos recuerdos por el recuerdo de lo que le he dicho. Lo mismo que usted actuaba de acuerdo con sus viejos recuerdos, actúe ahora de acuerdo con el nuevo. No tenga miedo. Durante algún tiempo es forzoso que haya un conflicto entre lo viejo y lo nuevo, pero si usted se pone resueltamente del lado de lo nuevo, la lucha se acabará pronto y usted realizará el estado de ser uno mismo sin esfuerzo, de no ser engañado por deseos ni temores nacidos de la ilusión.

Int: Muchos Gurús tienen el hábito de dar prendas de su gracia —su turbante, o su bastón, o su escudilla de mendicante, o su túnica, transmitiendo o confirmando así la realización de sí mismos de sus discípulos. Yo no puedo ver ningún valor en tales prácticas. No es la realización de sí mismo lo que se transmite, sino la egoimportancia. ¿De qué utilidad práctica es que se diga algo muy halagador, pero que no es verdadero? Por una parte usted está advirtiéndome contra la multitud de los Gurús autoproclamados, por otra usted quiere que yo confíe en usted. ¿Por qué pretende usted ser una excepción?

Mah: Yo no le pido a usted que confíe en mí. Confíe en mis palabras y recuérdelas; yo quiero su felicidad, no la mía. Desconfíe de aquellos que ponen una distancia entre usted y su verdadero ser y se ofrecen ellos mismos como intermediarios. Yo no hago nada de tal. Ni siquiera hago promesas. Yo meramente digo: si usted confía en mis palabras y las pone a prueba, descubrirá por usted mismo cuan absolutamente verdaderas son. Si usted pide una prueba antes de aventurarse, yo solo puedo decir: yo soy la prueba. Yo confié en las palabras de mi maestro y las mantuve en mi mente y encontré que él estaba en lo cierto, que yo era, yo soy y yo seré la Realidad Infinita, que abarca todo, que transciende todo.

Como usted dice, usted no tiene ni el tiempo ni la energía para unas prácticas prolongadas. Yo le ofrezco a usted una alternativa. Acepte mis palabras con confianza y viva como de nuevo, o bien viva y muera en la aflicción.

Int: Parece demasiado bueno para ser verdadero.

Mah: No se deje extraviar por la simplicidad del consejo. Son muy pocos los que tienen el coraje de confiar —solo los inocentes y los simples. Saber que usted es un prisionero de su mente, que usted vive en un mundo imaginario de su propia creación es el amanecer de la sabiduría. No querer nada de él, estar listo para abandonarlo enteramente es disposición. Solo una tal disposición, nacida de la verdadera desesperación, le hará a usted confiar en mí.

Int: ¿No he sufrido ya bastante?

Mah: El sufrimiento le ha embotado a usted, le ha vuelto incapaz de ver su enormidad. Su primera tarea es ver la aflicción en usted y alrededor de usted; la siguiente es anhelar intensamente la liberación. La intensidad misma del anhelo le guiará a usted; usted no necesita ninguna otra guía.

Int: El sufrimiento me ha embotado, me ha vuelto indiferente incluso hacia el sufrimiento mismo.

Mah: Quizás no ha sido la aflicción sino el placer lo que le ha embotado a usted. Investigue.

Int: Sea cual sea la causa, estoy embotado. No tengo ni la voluntad ni la energía.

Mah: Oh, no. Usted tiene suficiente para el primer paso. Y cada paso generará suficiente energía para el siguiente. La energía viene con la confianza y la confianza viene con la experiencia.

Int: ¿Está bien cambiar de Gurú?

Mah: ¿Por qué no cambiar? Los Gurús son como los postes indicadores. Es natural proseguir de uno a otro. Cada uno le dice a usted la dirección y la distancia, mientras que el sadguru, el Gurú eterno, es el camino mismo. Una vez que usted se da cuenta de que el camino es la meta y de que usted está siempre en el camino, no para alcanzar una meta, sino para gozar de su belleza y de su sabiduría, la vida deja de ser un trabajo y deviene natural y simple, un éxtasis en sí misma.

Int: Así pues, ¿no hay ninguna necesidad de culto, ni de rezos, ni de practicar ningún Yoga?

Mah: Un poco de barrido, de lavado y de baño diario no puede hacer ningún daño. La autopresenciación de sí mismo le dice a usted en cada paso lo que se necesita hacer. Cuando se ha hecho todo, la mente queda en quietud.

Ahora usted está en el estado de vigilia, una persona con nombre y forma, gozos y aflicciones. La persona no estaba aquí antes de que usted naciera, ni estará aquí después de que usted muera. En lugar de luchar con la persona para hacerla devenir lo que no es, ¿por qué no ir más allá del estado de vigilia y abandonar la vida personal completamente? Ello no significa la extinción de la persona; solo significa verla en la perspectiva correcta.

Int: Una pregunta más. Usted ha dicho que antes de nacer yo era uno con el ser puro de la realidad; si es así, ¿quién decidió que yo naciera?

Mah: En realidad usted no ha nacido nunca y nunca morirá. Pero ahora usted imagina que usted es, o que usted tiene un cuerpo y pregunta qué ha producido este estado. Dentro de los límites de la ilusión la respuesta es: el deseo nacido de la memoria le atrae a usted a un cuerpo y le hace pensar que usted es uno con él. Pero esto es verdadero solo desde el punto de vista relativo. De hecho, no hay ningún cuerpo, ni un mundo que lo contiene; hay solo una condición mental, un estado semejante al sueño, fácil de disipar cuestionando su realidad.

Int: Después de que usted muera, ¿vendrá usted nuevamente? Si vivo suficiente, ¿le encontraré a usted de nuevo?

Mah: Para usted el cuerpo es real, para mí no hay ninguno. Yo, como usted me ve, existo solo en su imaginación. Ciertamente, usted me verá de nuevo, si me necesita y cuando me necesite. Eso no me afecta, como el Sol no es afectado por sus salidas y sus puestas. Debido a que no es afectado, es cierto que está aquí cuando se necesita.

A usted le atrae el conocimiento, a mí no. Yo no tengo ese sentido de inseguridad que le hace a usted ansiar conocer. Yo soy curioso, como es curioso un niño. Pero no hay ninguna ansiedad que me haga buscar refugio en el conocimiento. Por lo tanto, yo no estoy interesado en si renaceré o en cuanto durará el mundo. Todas éstas son preguntas que nacen del temor.


84

Su Meta es Su Gurú

Interlocutor: Usted ha estado diciéndonos que hay muchos Gurús autoproclamados, pero que un Gurú real es muy raro. Hay muchos jnanis que se imaginan a sí mismos realizados, pero todo lo que tienen es conocimiento libresco y una elevado opinión de sí mismos. A veces impresionan, incluso fascinan, atraen discípulos y les hacen perder su tiempo en prácticas inútiles. Después de algunos años, cuando el discípulo hace balance de sí mismo, no encuentra ningún cambio. Cuando se queja a su maestro, recibe el reproche usual de que no lo ha intentado con el suficiente empuje. La culpa se le achaca a la falta de fe y de amor en el corazón del discípulo, mientras que en realidad la culpa es del Gurú, que no ha tenido ningún reparo en aceptar discípulos y suscitar sus esperanzas. ¿Cómo protegerse contra tales «Gurús»?

Mah: ¿Por qué interesarse tanto en los demás? Cualquiera que sea el Gurú, si es puro de corazón y actúa de buena fe, no hará ningún daño a sus discípulos. Si no hay ningún progreso, la falta está en los discípulos, en su pereza y falta de control de sí mismos. Por otra parte, si el discípulo es serio y se aplica inteligentemente y con celo a su sadhana, no puede no encontrar un maestro más cualificado, que le llevará más lejos. Sus preguntas brotan de tres asumiciones falsas: que uno necesita interesarse por los demás; que uno puede evaluar a los demás y que el progreso del discípulo es la tarea y la responsabilidad de su Gurú. En realidad, el papel de Gurú es solo instruir y alentar; el discípulo es totalmente responsable de sí mismo.

Int: A nosotros se nos ha dicho que el abandono total al Gurú es suficiente, que el Gurú hará el resto.

Mah: Por supuesto, cuando hay abandono total, abandono completo de todo interés en el propio pasado, presente y futuro de uno, en la propia seguridad y posición tanto física como espiritual de uno, entonces amanece una vida nueva, llena de amor y de belleza; entonces el Gurú no es importante, pues el discípulo ha roto la concha de la autodefensa. El abandono completo de sí mismo, es por sí mismo la liberación.

Int: Cuando el discípulo y su maestro son inadecuados, ¿qué acontecerá?

Mah: A la larga todo irá bien. Después de todo, el Sí mismo real de ambos no es afectado por la comedia que representan durante un tiempo. Cobrarán sobriedad y madurarán y pasarán a un nivel de relación más alto.

Int: O pueden separarse.

Mah: Sí, pueden separarse. Después de todo, ninguna relación es para siempre. La dualidad es un estado temporario.

Int: ¿Es por accidente cómo me he encontrado con usted, y es por otro accidente como nosotros nos separemos para no encontrarnos nunca de nuevo? ¿O es mi encuentro con usted una parte de algún modelo cósmico, un fragmento en el gran drama de nuestras vidas?

Mah: Lo real es significativo y lo significativo expresa la realidad. Si nuestra relación es significativa para usted y para mí, no puede ser accidental. El futuro afecta al presente tanto como el pasado.

Int: ¿Cómo puedo distinguir quién es un santo real y quién no lo es?

Mah: Usted no puede hacerlo, a menos que usted tenga una clara visión del corazón del hombre. Las apariencias son engañosas. Para ver claramente, su mente debe ser pura y desapegada. A menos que usted se conozca a usted mismo bien, ¿cómo puede usted conocer a otro? Y cuando usted se conoce a usted mismo —usted es el otro.

Deje a los demás en paz por algún tiempo y examínese a usted mismo. Hay tantas cosas que usted no sabe de usted mismo —¿qué es usted, quién es usted, cómo llegó a nacer usted, qué está usted haciendo ahora y por qué, a dónde va usted, cuál es el significado y el propósito de su vida, de su muerte, de su futuro? ¿Tiene usted un pasado, tiene usted un futuro? ¿Cómo llegó usted a vivir en medio de la inquietud y de la aflicción, mientras su ser entero se afana por la felicidad y la paz? Éstas son cuestiones de peso y tienen que ser atendidas primero. Usted no tiene ninguna necesidad, ni tiempo para descubrir quién es un jnani y quién no lo es.

Int: Debo seleccionar a mi Gurú correctamente.

Mah: Sea el hombre adecuado, y el Gurú adecuado ciertamente le encontrará a usted.

Int: Usted no está respondiendo a mi pregunta: ¿Cómo encontrar el Gurú adecuado?

Mah: Sí he respondido a su pregunta. No busque un Gurú, ni siquiera piense en ello. Haga de su meta su Gurú. Después de todo, el Gurú no es más que un medio hacia un fin, no el fin mismo. Él no es importante, es lo que usted espera de él lo que es importante para usted. Ahora, ¿qué espera usted?

Int: Por su gracia yo seré hecho dichoso, poderoso, y apacible.

Mah: ¡Qué ambiciones! ¿Cómo puede ser feliz una persona limitada en el tiempo y el espacio, un mero cuerpo-mente, un suspiro de dolor entre el nacimiento y la muerte? Las condiciones mismas de su aparición hacen imposible la felicidad. Paz, poder, felicidad, éstos no son nunca estados personales, nadie puede decir «mi paz», «mi poder» —debido a que «mío» implica exclusividad, la cual es frágil e insegura.

Int: Yo solo conozco mi existencia condicionada; no hay nada más.

Mah: Ciertamente, usted no puede decir eso. En el sueño profundo usted no es condicionado. ¡Cuán dispuesto y deseoso está usted de irse a dormir, cuán apacible, libre y dichoso es usted cuando duerme!

Int: Yo no sé nada de ello.

Mah: Póngalo negativamente. Cuando usted duerme, usted no está afligido, ni limitado, ni inquieto.

Int: Veo lo que quiere decir usted. Mientras estoy despierto, yo sé que yo soy, pero no soy feliz; en el sueño profundo yo soy, yo soy feliz, pero no lo sé. Todo lo que necesito es saber que yo soy libre y feliz.

Mah: Exactamente. Ahora, vaya dentro, a ese estado que usted puede comparar a un estado de dormir despierto, en el que usted es presenciador de usted mismo, pero no del mundo. En ese estado usted sabrá sin el menor rastro de duda, que en la raíz de su ser usted es libre y feliz. El único problema es que usted es adicto a la experiencia y que usted mima sus recuerdos. En realidad es enteramente al revés; lo que se recuerda nunca es real; lo real es ahora.

Int: Todo esto lo entiendo verbalmente, pero no deviene una parte de mí mismo. Permanece como una imagen en mi mente, una imagen a la que se mira. ¿No es la tarea del Gurú dar vida a la imagen?

Mah: Nuevamente, es enteramente al revés. La imagen está viva; lo muerto es la mente. Lo mismo que la mente está hecha de palabras y de imágenes, así también lo está todo reflejo en la mente. La mente cubre la realidad con la verbalización y entonces se queja. Usted dice que se necesita un Gurú, para que haga milagros con usted. Usted solo está jugando con las palabras. El Gurú y el discípulo son una única cosa, como la vela y su llama. A menos que el discípulo sea serio, no puede llamarse un discípulo. A menos que el Gurú sea todo amor y don de sí mismo, no puede llamarse un Gurú. Solo la Realidad engendra la realidad, no lo falso.

Int: Puedo ver que yo soy falso. ¿Quién me hará verdadero?

Mah: Las palabras mismas que usted dice lo harán. La sentencia: «Puedo ver que yo soy falso» contiene todo lo que usted necesita para la liberación. Medítela, entre en ella profundamente, vaya a su raíz; ella hará todo. El poder está en la palabra, no en la persona.

Int: No le comprendo a usted plenamente. Por una parte usted dice que se necesita un Gurú; por otra —que el Gurú solo puede dar consejo, pero que el esfuerzo es mío. Por favor, dígalo claramente —¿puede uno realizar el Sí mismo sin un Gurú, o es esencial el encuentro de un Gurú verdadero?

Mah: Más esencial es el encuentro de un discípulo verdadero. Créame, un discípulo verdadero es muy raro, pues en un instante va más allá de la necesidad de un Gurú, al encontrar su propio sí mismo. No pierda su tiempo intentando averiguar si el consejo que usted recibe proviene solo del conocimiento, o de la experiencia válida. Solo sígalo fielmente. La vida le traerá a usted otro Gurú, si fuera preciso otro. O bien le privará a usted de toda otra guía externa y le dejará a usted a sus propias luces. Es muy importante comprender que es la enseñanza lo que importa, no la persona del Gurú. Usted recibe una carta que le hace reír o llorar. No es el cartero el que lo hace. El Gurú solo le dice a usted la buena noticia sobre su Sí mismo real y le muestra el camino de regreso a él. En cierta manera, el Gurú es su mensajero. Habrá muchos mensajeros, pero el mensaje es solo uno: sea lo que usted es. O, usted puede ponerlo diferentemente: hasta que se realice a usted mismo, usted no puede saber quién es su Gurú real. Cuando usted se realiza, encuentra que todos los Gurús que usted ha tenido han contribuido a su despertar. Su realización es la prueba de que su Gurú era real. Por lo tanto, tómele como él es, haga lo que le dice con seriedad y celo y confíe en que su corazón le advertirá si algo va mal. Si comienzan a surgir dudas, no las combata. Aférrese a lo que es inmutable y deje lo dudoso en paz.

Int: Tengo un Gurú y le amo muchísimo. Pero si él es mi verdadero Gurú, eso no lo sé.

Mah: Obsérvese a usted mismo. Si usted se ve cambiar, crecer, eso significa que usted ha encontrado el hombre adecuado. El puede ser bello o feo, agradable o desagradable, puede halagarle a usted o bronquearle; nada de eso importa excepto el único hecho crucial del crecimiento interior. Si usted no crece, bien, él puede ser su amigo, pero no su Gurú.

Int: Cuando me encuentro con un europeo con alguna educación y le hablo sobre un Gurú y sus enseñanzas, su reacción es: «ese hombre debe estar loco para enseñar tal insensatez». ¿Qué tengo que decirle?

Mah: Condúzcale a sí mismo. Muéstrele cuan poco sabe de sí mismo, como toma las más absurdas afirmaciones sobre sí mismo por verdades sacrosantas. Se le ha dicho que él es el cuerpo, que ha nacido, que morirá, que tiene padres, deberes; se le ha enseñado a que le agrade lo que a otros les agrada y a que tema lo que otros temen. Al ser totalmente una criatura de la herencia y de la sociedad, vive de recuerdos y actúa por hábitos. Ignorante de sí mismo y de sus verdaderos intereses, persigue objetivos falsos y está siempre frustrado. Su vida y su muerte no tienen sentido y son penosas, y no parece haber ninguna salida. Dígale entonces que hay una salida fácilmente dentro de su alcance, no una conversión a otro sistema de ideas, sino una liberación de todas las ideas y patrones de vida. No le hable de Gurús y discípulos —esta manera de pensar no es para él. La suya es una vía interior, él está movido por un impulso interior y es guiado por una luz interior. Invítele a rebelarse y responderá. No intente impresionarle con que fulano es un hombre realizado y que puede ser aceptado como Gurú. Mientras él no confíe en sí mismo, no puede confiar en otro. Y la confianza vendrá con la experiencia.

Int: ¡Cuán extraño! Yo no puedo imaginar la vida sin un Gurú.

Mah: Es una cuestión de temperamento. Usted también tiene razón. Para usted, cantar las alabanzas de Dios es suficiente. Usted no necesita el deseo de la realización, ni adoptar una sadhana. El nombre de Dios es todo el alimento que usted necesita. Viva de él.

Int: Esta constante repetición de unas pocas palabras, ¿no es un tipo de locura?

Mah: Es una locura, pero una locura deliberada. Toda repetitividad es tamas, pero repetir el nombre de Dios es sattva-tamas debido a su elevado propósito. A causa de la presencia de sattva, todo tamas se consumirá y tomará la forma de un completo desapasionamiento, desapego, abandono, distanciamiento, inmutabilidad. Tamas deviene el firme fundamento sobre el que puede vivirse una vida integrada.

Int: ¿Muere lo inmutable?

Mah: Es lo que cambia lo que muere. Lo inmutable ni vive ni muere; es el presenciador atemporal de la vida y de la muerte. Usted no puede llamarlo muerto, pues es el presenciador. Tampoco puede llamarlo vivo, pues no cambia. Es lo mismo que su magnetófono. Graba, reproduce —todo por sí mismo. Usted solo escucha. Similarmente, yo observo todo lo que acontece, incluyendo mis palabras a usted. No soy yo quien habla, las palabras aparecen en mi mente y entonces yo las escucho decirse.

Int: ¿No es el caso de todo el mundo?

Mah: ¿Quién ha dicho que no? Pero usted insiste en que usted piensa, en que usted habla, mientras que para mí hay solo pensamiento, hay solo habla.

Int: Hay que considerar dos casos. O bien he encontrado un Gurú, o no lo he encontrado. En cada caso ¿cuál es la cosa adecuada que hay que hacer?

Mah: Usted nunca está sin un Gurú, pues él está atemporal presente en su corazón. A veces se externaliza y viene a usted como un factor de elevación y de reforma en su vida, una madre, una esposa, un maestro; o bien permanece como un impulso interior hacia la rectitud y la perfección. Todo lo que usted tiene que hacer es obedecerle y hacer lo que le dice. Lo que el quiere que usted haga es simple —que aprenda autopresenciación, autocontrol, y autoabandono. Puede parecer arduo, pero es fácil si usted es serio. Y completamente imposible si usted no lo es. La seriedad es a la vez necesaria y suficiente. Todo se rinde a la seriedad.

Int: ¿Qué le hace a uno serio?

Mah: La compasión es el fundamento de la seriedad. Compasión por usted mismo y por los demás, nacida del sufrimiento, del suyo propio y del de los demás.

Int: ¿Debo sufrir para ser serio?

Mah: Usted no necesita sufrir, si usted es sensible y responde a las aflicciones de los demás, como le ocurría al Buddha. Pero si usted es insensible y despiadado, su propio sufrimiento hará que usted se haga las preguntas inevitables.

Int: Me encuentro a mí mismo sufriendo, pero no suficiente. La vida no es agradable, pero es soportable. Mis pequeños placeres me compensan de mis pequeños dolores y en conjunto estoy más cómodo que la mayor parte de las gentes que conozco. Sé que mi condición es precaria, que puede sobrevenirme una calamidad en cualquier momento. ¿Debo esperar que una crisis me ponga en el camino de la verdad?

Mah: En el momento en que usted ha visto cuan frágil es su condición, usted ya está alerta. Ahora, manténgase alerta, preste atención, indague, investigue, descubra sus errores de mente y de cuerpo y abandónelos.

Int: ¿De dónde va a venir la energía? Yo soy como un hombre paralizado en una casa en llamas.

Mah: ¡Incluso las gentes paralizadas encuentran sus piernas en un momento de peligro! Pero usted no está paralizado, usted meramente lo imagina. Dé el primer paso y usted estará en su propio camino.

Int: Siento que mi presa sobre el cuerpo es tan fuerte que no puedo abandonar la idea de que yo soy el cuerpo. Ella se aferrará a mí mientras el cuerpo dure. Hay gentes que mantienen que ninguna realización es posible mientras se está vivo y yo me siento inclinado a estar de acuerdo con ellos.

Mah: Antes de estar de acuerdo o en desacuerdo, ¿por qué no investiga usted la idea misma de un cuerpo? ¿Aparece la mente en el cuerpo o el cuerpo en la mente? Ciertamente debe haber una mente para concebir la idea «yo soy el cuerpo». Un cuerpo sin mente no puede ser «mi cuerpo». «Mi cuerpo» está invariablemente ausente cuando la mente está en suspenso. Está también ausente cuando la mente está profundamente inmersa en pensamientos y sensaciones. Una vez que usted se da cuenta de que el cuerpo depende de la mente, y la mente de la consciencia, y la consciencia de la presenciación, y no al revés, su pregunta sobre la espera para la realización del sí mismo, hasta que usted muera, está respondida. No es que usted deba librarse de la idea de «yo soy el cuerpo» primero, y después realizar el sí mismo. Es definitivamente al revés —usted se aferra a lo falso, debido a que usted no conoce lo verdadero. La seriedad, no la perfección, es una precondición para la realización de sí mismo. Las virtudes y los poderes vienen con la realización, no antes.

85

«Yo soy»: El Fundamento de toda Experiencia

Interlocutor: Le escucho a usted hacer afirmaciones sobre usted mismo tales como: «Yo soy atemporal, inmutable, más allá de los atributos», etc. ¿Cómo sabe usted estas cosas? ¿Y qué le hace a usted decirlas?

Mah: Solo estoy intentando describir el estado antes de que el «yo soy» surgiera, pero el estado mismo, al ser más allá de la mente y de su lenguaje, es indescriptible.

Int: El «yo soy» es el fundamento de toda experiencia. Lo que usted está intentando describir debe ser también una experiencia, limitada y transitoria. Usted habla de usted mismo como inmutable. Yo escucho el sonido de la palabra, recuerdo su significado por el diccionario, pero la experiencia de ser inmutable yo no la tengo. ¿Cómo puedo romper la barrera y saber personalmente, íntimamente lo que significa ser inmutable?

Mah: La palabra misma es el puente. Recuérdela, piense en ella, explórela, rodéela, mírela desde todas las direcciones, profundice en ella con seria perseverancia: soporte todas las demoras y contrariedades hasta que repentinamente la mente se dé la vuelta, se aparte de la palabra, hacia la realidad más allá de la palabra. Es como intentar encontrar a una persona conociendo solo su nombre. Llega un día en que sus indagaciones le llevan a usted hasta él y la palabra deviene realidad. Las palabras son valiosas, pues entre la palabra y su significado hay un lazo y si uno investiga la palabra asiduamente, se cruza más allá del concepto a la experiencia en la raíz del concepto. De hecho, tales intentos repetidos de ir más allá de las palabras es lo que se llama meditación. La sadhana es solo un persistente intento de cruzar desde lo verbal a lo no verbal. La tarea parece desesperada hasta que repentinamente todo deviene claro y simple y maravillosamente fácil. Pero, mientras usted esté interesado en su presente manera de vivir, usted eludirá el salto final a lo no conocido.

Int: ¿Por qué debería interesarme en lo no conocido? ¿De qué utilidad es lo no conocido?

Mah: De ninguna utilidad en absoluto. Pero merece la pena saber lo que le mantiene a usted dentro de los estrechos confines de lo conocido. Es el conocimiento pleno y correcto de lo conocido lo que le lleva a usted a lo no conocido. Usted no puede pensar en ello en términos de usos y ventajas; ser sereno y desapegado, más allá del alcance de todo autointerés, de toda consideración egoísta, es una condición infaltable de la liberación. Usted puede llamarlo muerte; pero para mí es vivir en su significado e intensidad máximos pues yo soy uno con la vida en su totalidad y plenitud —intensidad, significación, armonía; ¿qué más quiere usted?

Int: No se necesita nada más, por supuesto. Pero usted habla de lo cognoscible.

Mah: De lo no cognoscible solo el silencio habla. La mente solo puede hablar de lo que conoce. Si usted investiga diligentemente lo cognoscible, esto se disuelve y solo queda lo no cognoscible. Pero con el primer parpadeo de la imaginación y del interés, lo no cognoscible se obscurece y lo conocido viene al primer plano. Lo conocido, lo que cambia, es con lo que usted vive —lo que no cambia no es de ninguna utilidad para usted. Solo cuando usted está saciado de lo que cambia y anhela lo que no cambia, usted está listo para el giro y para entrar en lo que puede ser descrito, cuando se ve desde el nivel de la mente, como vacuidad y obscuridad. Pues la mente tiene avidez de contenido y de variedad, mientras que, para la mente, la realidad es sin contenido e invariable.

Int: Para mí eso se parece a la muerte.

Mah: Lo es. Es también omnipenetrante, omniabarcante, intenso más allá de las palabras. Ningún cerebro ordinario puede soportarlo sin hacerse añicos; de aquí la absoluta necesidad de una sadhana. La pureza del cuerpo y la claridad de la mente, la no violencia y la no egoismidad en la vida son esenciales para la supervivencia como una entidad inteligente y espiritual.

Int: ¿Hay entidades en la Realidad?

Mah: La identidad es Realidad, la Realidad es identidad. La Realidad no es una masa sin forma, un caos sin palabra. Es poderosa, presenciadora, dichosa; comparada con su vida es como una vela comparada con el sol.

Int: Por la gracia de Dios y de su maestro usted perdió todo deseo y temor y alcanzó el estado inmutable. Mi pregunta es simple —¿cómo sabe usted que su estado es inmutable?

Mah: Solo se puede pensar y hablar de lo que cambia. Lo que no cambia solo puede realizarse en silencio. Una vez realizado, afectará profundamente a lo que cambia, permaneciendo ello mismo inafectado.

Int: ¿Cómo sabe que usted es el presenciador?

Mah: Yo no lo sé, yo lo soy. Yo lo soy, debido a que para ser todo debe ser presenciado.

Int: La existencia también puede ser aceptada de oídas.

Mah: Sin embargo, finalmente usted llega a la necesidad de un presenciador directo. La presenciación, si no es personal y efectiva, debe ser al menos posible y factible. La experiencia directa es la prueba final.

Int: La experiencia puede ser defectiva y extraviadora.

Mah: De acuerdo, pero no el hecho de la experiencia. Cualquiera que pueda ser la experiencia, verdadera o falsa, el hecho de que está teniendo lugar una experiencia no puede ser negado. Él es su propia prueba. Obsérvese a usted mismo estrechamente y verá que cualquiera que sea el contenido de la consciencia, su presenciación no depende del contenido. La presenciación es ella misma, y no cambia con el acontecer. El acontecer puede ser agradable o desagradable, menor o importante, la presenciación es la misma. Tome nota de la naturaleza peculiar de la presenciación pura, de su autoidentidad natural sin el menor rastro de autoconsciencia, y vaya a su raíz, y pronto usted se dará cuenta de que la presenciación es su verdadera naturaleza y de que nada que usted pueda presenciar, puede llamarlo suyo propio.

Int: ¿No es la consciencia y su contenido uno y lo mismo?

Mah: La consciencia es como una nube en el cielo y las gotas de agua son el contenido. La nube necesita el sol para devenir visible, y la consciencia necesita ser enfocada en la presenciación.

Int: ¿No es la presenciación una forma de consciencia?

Mah: Cuando el contenido es observado sin agrado ni desagrado, la consciencia de ello es presenciación. Pero, no obstante, hay una diferencia entre la presenciación como se refleja en la consciencia y la presenciación pura más allá de la consciencia. La presenciación reflejada, el sentido: «yo estoy presenciando» es el presenciador, mientras que la presenciación pura es la esencia de la realidad. El reflejo del sol en una gota de agua es un reflejo del sol, sin duda, pero no es el sol mismo. Entre la presenciación reflejada en la consciencia como el presenciador y la presenciación pura hay un abismo, que la mente no puede cruzar.

Int: ¿No depende de la manera en que usted lo mira? La mente dice que hay diferencia. El corazón dice que no hay ninguna.

Mah: Por supuesto que no hay ninguna diferencia. Lo real ve lo real en lo irreal. Es la mente la que crea lo irreal y es la mente la que ve lo falso como falso.

Int: Comprendo que la experiencia de lo real sigue a la visión de lo falso como falso.

Mah: No hay ninguna cosa tal como la experiencia de lo real. Lo real es más allá de la experiencia. Toda experiencia está en la mente. Usted conoce lo real siendo lo real.

Int: Si lo real es más allá de las palabras y de la mente, ¿por qué hablamos tanto sobre ello?

Mah: Por el gozo de hacerlo, por supuesto. Lo real es la dicha suprema. Incluso hablar de ello es felicidad.

Int: Yo le escucho hablar a usted de lo inconmovible y dichoso. ¿Qué hay en su mente cuando usted usa estas palabras?

Mah: No hay nada en la mente. Lo mismo que usted escucha las palabras, así también las escucho yo. El poder que hace que todo acontezca, las hace acontecer también a ellas.

Int: Pero está hablando usted, no yo.

Mah: Eso le parece a usted. Como yo lo veo, dos cuerpos-mentes intercambian ruidos simbólicos. En la Realidad no está aconteciendo nada.

Int: Escuche, señor. He venido a usted debido a que estoy afligido. Yo soy una pobre alma perdida en un mundo que no comprendo. Tengo miedo de la Madre Naturaleza que quiere que yo crezca, que procree y que muera. Cuando pregunto por el significado y por el propósito de todo esto, ella no responde. He venido a usted porque se me ha dicho que usted es bueno y sabio. Usted habla sobre lo que cambia como falso y transitorio y esto puedo comprenderlo. Pero cuando usted habla de lo inmutable, me siento perdido. «Ni esto, ni eso, más allá del conocimiento, de ninguna utilidad» —¿por qué hablar de ello entonces? ¿Existe, o es solo un concepto, un opuesto verbal a lo que cambia?

Mah: Ello es, solo ello es. Pero en su estado presente no es de ninguna utilidad para usted. Lo mismo que el vaso de agua cerca de su cama no es de ninguna utilidad para usted, cuando usted sueña que se está muriendo de sed en un desierto. Yo estoy intentando despertarle, cualquiera que sea su sueño.

Int: Por favor, no me diga que estoy soñando y que pronto despertaré. Yo querría que así fuera. Pero estoy despierto y afligido. Usted habla de un estado sin sufrimiento, pero agrega que yo no puedo tenerlo en mi presente condición. Me siento perdido.

Mah: No se sienta perdido. Yo sólo digo que para encontrar lo inmutable y dichoso usted debe abandonar su presa sobre lo mutable y penoso. Usted está interesado en su propia felicidad y yo le estoy diciendo a usted que no hay ninguna cosa tal. La felicidad no es nunca suya propia, es donde el «yo» no es. Yo no digo que esté más allá de su alcance; usted solo tiene que ir más allá de usted mismo, y la encontrará.

Int: Si tengo que ir más allá de mí mismo, ¿por qué recibí la idea de «yo soy» en el primer ejemplo?

Mah: La mente necesita un centro para trazar un círculo. El círculo puede crecer y con cada crecimiento habrá un cambio en la sensación de «yo soy». Un hombre que se ha tomado a sí mismo entre manos, un Yogi, trazará una espiral, pero el centro permanecerá, por muy vasta que sea la espiral. Entonces llega un día en que la totalidad de la empresa se ve como falsa y se abandona completamente. El punto central ya no es y el universo deviene el centro.

Int: Sí, quizás sea así. ¿Pero qué tengo que hacer ahora?

Mah: Observe asiduamente su vida siempre cambiante, indague profundamente los motivos más allá de sus acciones y usted pinchará pronto la burbuja en la que está encerrado. Un pollito necesita el cascarón para crecer, pero llega un día en que el cascarón debe ser roto. Si no se rompe, habrá sufrimiento y muerte.

Int: ¿Quiere usted decir que si no emprendo el Yoga, estoy condenado a la extinción?

Mah: Hay el Gurú que vendrá en su rescate. Mientras tanto conténtese con observar el flujo de su vida; si su observación es profunda y sostenida, siempre vuelta hacia la fuente, se moverá gradualmente corriente arriba hasta que repentinamente devenga ella misma la fuente. Ponga su presenciación a trabajar, no su mente. La mente no es el instrumento adecuado para esta tarea. Lo atemporal solo puede ser alcanzado por lo atemporal. Su cuerpo y su mente están ambos sujetos al tiempo; solo la presenciación es atemporal, incluso en el ahora. En la presenciación usted presencia hechos y la realidad ama los hechos.

Int: Usted confía enteramente en mi presenciación para que se haga cargo de mí, y no en el Gurú y Dios.

Mah: Dios da el cuerpo y la mente y el Gurú muestra la manera de usarlos. Pero retornar a la fuente es su tarea propia.

Int: Dios me ha creado, él cuidará de mí.

Mah: Hay innumerables dioses, cada uno en su propio universo. Ellos crean y recrean eternamente. ¿Va usted a esperar que ellos le salven? Lo que usted necesita para su salvación está ya dentro de su alcance. Úselo. Investigue lo que usted sabe hasta su último extremo y usted alcanzará las capas no conocidas de su ser. Vaya más lejos y lo no esperado explotará en usted y volatilizará todo.

Int: ¿Significa eso la muerte?

Mah: Significa la vida —por fin.


86

Lo No Conocido es el Hogar de lo Real

Interlocutor: ¿Quién es el Gurú y quién es el Gurú supremo?

Maharaj: Todo lo que acontece en su consciencia es su Gurú. Y la presenciación pura más allá de la consciencia es el Gurú supremo.

Int: Mi Gurú es Sri Babaji. ¿Cuál es su opinión de él?

Mah: ¡Qué pregunta para formularla! Al espacio de Bombay se le pregunta cuál es su opinión del espacio de Poona. Los nombres difieren, pero no el espacio. La palabra «Babaji» es meramente una dirección. ¿Quién vive en esa dirección? Usted hace preguntas cuando está afligido. Indague quién está afligiendo y a quién.

Int: Comprendo que todo el mundo está bajo la obligación de realizar. ¿Es su deber, o es su destino?

Mah: La realización es darse cuenta del hecho de que usted no es una persona. Por lo tanto, no puede ser el deber de la persona cuyo destino es desaparecer. El destino es el deber del que se imagina que es la persona. Descubra quién es ese y la persona imaginada se disolverá. La liberación, lo es de algo. ¿Qué es usted, para liberarse de qué? Obviamente, usted debe liberarse de la persona por quien usted se toma, pues es la idea que tiene de usted mismo la que le mantiene sumido en la esclavitud.

Int: ¿Cómo es eliminada la persona?

Mah: Por la determinación. Comprenda que ella debe partir y quiera que ella parta —partirá si usted es serio al respecto. Alguien, no importa quién, le dirá a usted que usted es consciencia pura, no un cuerpo-mente. Acéptelo como una posibilidad e investigue seriamente. Usted puede descubrir que es así, que usted no es una persona sujeta al espacio y al tiempo. ¡Piense en la diferencia que constituirá esto!

Int: Si yo no soy una persona, ¿entonces que soy yo?

Mah: La tela mojada parece, se siente y se huele diferentemente mientras está mojada. Cuando se seca, es nuevamente la tela normal. El agua la ha dejado —¿y quién puede distinguir que estuvo mojada? Su naturaleza real es completamente diferente de lo que usted parece ser. Abandone la idea de ser una persona, eso es todo. Usted no necesita llegar a ser lo que usted es de todos modos. Hay la identidad de lo que usted es y hay la persona sobreimpuesta sobre ello. Todo lo que usted conoce es la persona, la identidad —que no es una persona— usted no la conoce, pues usted nunca ha dudado, nunca se ha preguntado a usted mismo la pregunta crucial —«¿Quién soy yo?». La identidad es el presenciador de la persona y la sadhana consiste en cambiar el énfasis desde la persona superficial y cambiante al presenciador inmutable y siempre presente.

Int: ¿Cómo es que la pregunta «¿Quién soy yo?» me atrae tan poco? Prefiero pasar mi tiempo en la dulce compañía de los santos.

Mah: Morar en su propio ser es también santa compañía. Si usted no tiene ningún problema de sufrimiento ni de escape del sufrimiento, usted no encontrará la energía y la persistencia necesarias para la indagación de sí mismo. Usted no puede fabricar una crisis. Debe ser genuina.

Int: ¿Cómo acontece una crisis genuina?

Mah: Acontece cada momento, pero usted no está suficientemente alerta. Una sombra sobre el rostro de su prójimo, la inmensa y omnipenetrante aflicción de la existencia es una factor constante en su vida, pero usted elude notarlo. Usted sufre y ve sufrir a los demás, pero usted no responde.

Int: Lo que usted dice es verdadero, ¿pero qué puedo hacer al respecto? Tal es en verdad la situación. Mi debilidad y embotamiento son una parte de ella.

Mah: Basta ya. Mírese a usted mismo asiduamente —es suficiente. La puerta que le encierra a usted es también la puerta que le conduce a usted afuera. El «yo soy» es la puerta. Permanezca en ella hasta que se abra. De hecho, está abierta, solo que usted no está en ella. Usted está esperando ante puertas pintadas no existentes que nunca se abrirán.

Int: Muchos de nosotros hemos estado tomando drogas en algún tiempo y en alguna medida. Hubo gentes que nos dijeron que tomáramos drogas para acceder a niveles de consciencia más altos. Otros nos aconsejaron que practicáramos el sexo abundantemente con el mismo propósito. ¿Cuál es su opinión del tema?

Mah: Sin duda, una droga que puede afectar a su cerebro puede afectar también a su mente, y proporcionarle a usted las extrañas experiencias prometidas. ¿Pero qué son todas las drogas comparadas con esa droga que le proporcionó a usted esta inusualísima experiencia de nacer y de vivir sumido en la aflicción y el temor, buscando sin parar la felicidad, que no llega, o que no dura? Usted debe indagar en la naturaleza de esta droga y encontrar un antídoto.

El nacimiento, la vida, la muerte —son uno. Encuentre lo que los ha causado. Antes de nacer, usted ya estaba drogado. ¿Qué tipo de droga era? Usted puede curarse de todas las enfermedades, pero si usted está todavía bajo la influencia de la droga primordial, ¿de qué sirven las curas superficiales?

Int: ¿No es el karma lo que causa el renacimiento?

Mah: Usted puede cambiar el nombre, pero permanece el hecho. ¿Cuál es la droga que usted llama karma o destino? Ella hizo que usted creyera que usted es lo que no es. ¿Qué es, y puede usted liberarse de ella? Antes de seguir adelante usted debe aceptar, al menos como una teoría de trabajo, que usted no es lo que usted parece ser, que usted está bajo la influencia de una droga. Solo entonces usted tendrá el empuje y la paciencia para examinar los síntomas y para buscar su causa común. Todo lo que un Gurú puede decirle a usted es: «Mi querido señor, está completamente equivocado sobre usted mismo. Usted no es la persona que piensa que usted es». No confíe en nadie, ni siquiera en usted mismo. Indague, descubra, elimine y abandone todas las asumiciones hasta que alcance las aguas vivas y la roca de la verdad. Hasta que usted esté libre de la droga, todas sus religiones y ciencias, plegarias y Yogas no son de ninguna utilidad para usted, pues al estar basadas en un error, lo fortalecen. Pero si usted permanece con la idea de que usted no es el cuerpo ni la mente, ni tampoco su presenciador, sino enteramente más allá, su mente crecerá en claridad, sus deseos —en pureza, sus acciones —en caridad y esa destilación interior le llevará a usted a otro mundo, un mundo de verdad y de amor sin temor. Resista a sus viejos hábitos de sentir y de pensar, dígase constantemente a usted mismo: «No, así no, no puede ser así; yo no soy así, yo no lo necesito, yo no lo quiero», y ciertamente vendrá un día en que la estructura entera del error y de la desesperación se vendrá abajo y el terreno quedará libre para una nueva vida. Después de todo, usted debe recordar que todas sus preocupaciones están con usted sólo durante las horas de la vigilia y parcialmente en sus sueños; en el sueño profundo todo se deja de lado y se olvida. Cuan poco importante es su vida de vigilia, incluso para usted mismo, lo muestra el hecho de que con solo acostarse y cerrar los ojos toda ella puede acabar. Cada vez que usted se va a dormir, lo hace sin la más mínima certeza de despertarse y sin embargo usted acepta el riesgo.

Int: Cuando usted duerme, ¿es usted consciente o inconsciente?

Mah: Permanezco consciente, pero no consciente de ser una persona particular.

Int: ¿Puede usted darnos a saborear la experiencia de la realización de sí mismo?

Mah: ¡Tómela toda! Está aquí a petición. Pero usted no pide. Incluso cuando usted pide, usted no toma. Encuentre lo que le impide a usted tomar.

Int: Yo sé lo que impide —mi ego.

Mah: Entonces ocúpese de su ego —déjeme en paz. Mientras usted permanezca encerrado dentro de su mente, mi estado está más allá de su alcance.

Int: Encuentro que no tengo más preguntas que hacer.

Mah: Si usted estuviera realmente en guerra con su ego, usted habría hecho muchas más preguntas. Usted está falto de preguntas debido a que usted no está realmente interesado. Actualmente usted está movido por el principio placer-dolor, el cual es el ego. Usted está de parte del ego, no lo está combatiendo. Usted ni siquiera se da cuenta de cuan totalmente dominado está usted por consideraciones personales. Un hombre debe estar siempre en rebelión contra sí mismo, pues el ego, como un espejo combo, empequeñece y distorsiona. Él es el peor de todos los tiranos, le domina a usted absolutamente.

Int: Cuando no hay ningún «yo», ¿quién es libre?

Mah: El mundo queda libre de una imponente molestia. Es muy bueno.

Int: ¿Bueno para quién?

Mah: Bueno para todo el mundo. Es como una soga tendida a través de la calle, que obstruye el tráfico. Enróllela, sigue ahí, como mera identidad, útil cuando se necesita. La liberación del ego es el fruto de la autoindagación.

Int: Hubo un tiempo en que yo estaba sumamente descontento conmigo mismo. Ahora he encontrado a mi Gurú y estoy en paz, después de haberme abandonado completamente a él.

Mah: Si usted observa su vida diaria verá que usted no ha abandonado nada. Usted meramente ha añadido la palabra «abandono» a su vocabulario y ha convertido a su Gurú en una percha para colgar sus problemas. El abandono real significa no hacer nada, a menos de que sea indicado por el Gurú. Por así decir, usted se pone a un lado y deja que su Gurú viva la vida de usted. Usted meramente observa y se maravilla de cuan fácilmente él resuelve los problemas que a usted le parecían insolubles.

Int: Mientras estoy sentado aquí, veo la habitación, las gentes. Le veo a usted también. ¿Cómo se ve la cosa desde usted? ¿Qué ve usted?

Mah: Nada. Yo miro, pero no veo en el sentido de crear imágenes revestidas de juicios. Yo no describo ni evalúo. Miro, le veo a usted, pero ninguna actitud ni opinión nublan mi visión. Y cuando aparto mis ojos, mi mente no deja que la memoria se entretenga, sino que en el acto queda libre y fresca para la siguiente impresión.

Int: Según estoy aquí, mirándole a usted, no puedo localizar el acontecer en el espacio y el tiempo. Hay algo eterno y universal en la transmisión de sabiduría que está teniendo lugar. Diez mil años antes, o después, no constituirían ninguna diferencia —el acontecimiento mismo es atemporal.

Mah: El hombre no cambia mucho a través de las edades. Los problemas humanos permanecen los mismos y requieren las mismas respuestas. Que usted sea consciente de lo que usted llama transmisión de sabiduría muestra que la sabiduría todavía no ha sido transmitida. Cuando usted la tiene, usted ya no es más consciente de ella. Lo que es realmente suyo propio —usted no es consciente de ello. De lo que usted es consciente no es usted ni suyo. Suyo es el poder de percepción, no lo que usted percibe. Es un error tomar lo consciente como la totalidad del hombre. El hombre es lo no consciente, lo consciente y lo supraconsciente, pero usted no es el hombre. Suya es la pantalla, la luz y también el poder de ver, pero la imagen no es usted.

Int: ¿Debo buscar el Gurú o quedarme con quienquiera que haya encontrado?

Mah: La pregunta misma muestra que usted todavía no ha encontrado ninguno. Mientras usted no se haya realizado, usted irá de Gurú en Gurú, pero cuando usted se haya encontrado a usted mismo, la búsqueda acabará. Un Gurú es un poste indicador. Cuando usted está de camino, usted pasa muchos postes indicadores. Cuando usted ha alcanzado su destino, es el último solo el que ha importado. En realidad todos importaron en su propio tiempo y ninguno importa ya ahora.

Int: Usted parece no dar ninguna importancia al Gurú. Él es meramente un incidente entre otros.

Mah: Todos los incidentes contribuyen, pero ninguno es crucial. En el camino cada paso le ayuda a usted a alcanzar su destino, y cada uno es tan crucial como los demás, pues debe darse cada paso —usted no puede omitirlo. ¡Si se niega a darlo, entonces usted se atascará!

Int: Todo el mundo canta las glorias del Gurú, mientras que usted lo compara con un poste indicador. ¿No necesitamos un Gurú?

Mah: ¿No necesitamos un poste indicador? Sí y no. Sí, si nosotros no estamos seguros; no, si conocemos nuestro camino. Una vez que estamos seguros de nosotros mismos, el Gurú ya no se necesita, excepto en un sentido técnico. Su mente es un instrumento, después de todo, y usted debe saber cómo usarla. Lo mismo que a usted se le enseñan los usos de su cuerpo, así también usted debe saber cómo usar su mente.

Int: ¿Qué gano yo aprendiendo a usar mi mente?

Mah: Usted gana la liberación del deseo y del temor, los cuales se deben enteramente a los usos erróneos de la mente. El mero conocimiento mental no es suficiente. Lo conocido es accidental, lo no conocido es el hogar de lo real. Vivir en lo conocido es esclavitud, vivir en lo no conocido es liberación.

Int: He comprendido que toda práctica espiritual consiste en la eliminación del sí mismo personal. Tal práctica requiere una determinación de hierro y una aplicación incesante. ¿Dónde encontrar la integridad y la energía para tal trabajo?

Mah: Usted las encuentra en la compañía del sabio.

Int: ¿Cómo sé yo quién es sabio y quién es meramente inteligente?

Mah: Si sus motivos son puros, si usted busca la verdad y nada más, usted encontrará la gente adecuada. Encontrarlos es fácil, lo que es difícil es confiar en ellos y sacar plena ventaja de su consejo y de su guía.

Int: ¿Es el estado de vigilia más importante para la práctica espiritual que el estado de sueño?

Mah: En conjunto nosotros damos demasiada importancia al estado de vigilia. Sin el estado de sueño profundo el estado de vigilia sería imposible; sin el sueño profundo uno enloquece o muere; ¿por qué da usted tanta importancia a la consciencia de la vigilia, que depende tan evidentemente de lo no consciente? No solo lo consciente, sino también lo no consciente, debe cuidarse en nuestra práctica espiritual.

Int: ¿Cómo se atiende a lo no consciente?

Mah: Mantenga el «yo soy» en el foco de la presenciación, recuerde que usted es, obsérvese a usted mismo incesantemente y lo no consciente fluirá a lo consciente sin ningún esfuerzo especial de su parte. Los deseos y los temores erróneos, las ideas falsas, las inhibiciones sociales están bloqueando e impidiendo a lo no consciente su libre intercambio con lo consciente. Una vez libre de mezclarse, los dos devienen uno y ese uno deviene el todo. La persona se sumerge en el presenciador, el presenciador en la presenciación, la presenciación en el ser puro, pero la identidad no se pierde, solo se pierden sus limitaciones. Se transfigura, y deviene el Sí mismo real, el sadguru, el amigo y guía eterno. Usted no puede acceder a él en el culto. Ninguna actividad externa puede alcanzar el sí mismo interior; el culto y las plegarias permanecen solo en la superficie; para ir más profundamente es esencial la meditación —el esfuerzo por ir más allá de los estados de sueño profundo, de sueño con sueños y de vigilia. Al comienzo los intentos son irregulares, después recurren cada vez más a menudo, devienen regulares, después continuos e intensos, hasta que se conquistan todos los obstáculos.

Int: ¿Obstáculos a qué?

Mah: Al olvido de sí mismo.

Int: Si el culto y las plegarias son inefectivos, ¿por qué usted también hace culto diariamente, con cantos y música, a imagen de su Gurú?

Mah: Aquellos que quieren hacerlo, que lo hagan. No veo ninguna razón para interferir.

Int: Pero usted toma parte en ello.

Mah: Sí, así parece. ¿Pero por qué estar tan interesado en mí? Dé toda su atención a la pregunta: «¿Qué es lo que me hace consciente?», hasta que su mente devenga la pregunta misma y no pueda pensar en nada más.

Int: Por todas partes se me empuja a meditar. Yo no encuentro ningún sabor en la meditación, pero estoy interesado en muchas otras cosas; algunas las quiero muchísimo y mi mente va a por ellas; mis intentos de meditar son tibios, ¿qué debo hacer?

Mah: Pregúntese a usted mismo: «¿a quién acontece todo?». Use todas las cosas como una oportunidad para ir adentro. Ilumine su camino quemando los obstáculos en la intensidad de la presenciación. Cuando le acontezca desear o temer, no es el deseo o el temor lo que es erróneo y debe partir, sino la persona que desea y teme. Está fuera de propósito combatir los deseos y temores, que pueden ser perfectamente naturales y estar justificados; es la persona, que está dominada por ellos, la que es la causa de los errores, pasados y futuros. Esta persona debe ser cuidadosamente examinada y debe verse su falsedad; entonces su poder sobre usted acabará. Después de todo, la persona desaparece cada vez que usted se va a dormir. En el sueño profundo usted no es una persona consciente de sí misma, sin embargo usted está vivo. Cuando usted está vivo y consciente, pero no consciente de usted mismo, usted ya no es una persona. Por así decir, durante las horas de vigilia usted está en el escenario, representando un papel, ¿pero qué es usted cuando termina la obra? Usted es lo que usted es; lo que usted era antes de que la obra comenzara usted lo sigue siendo cuando la obra ha terminado. Mírese a usted mismo como representando un papel en el escenario de la vida. La actuación puede ser espléndida o torpe, pero usted no está en ella, usted meramente la observa; con interés y simpatía, por supuesto, pero teniendo siempre presente que usted solo está observando mientras la obra —la vida— se desenvuelve.

Int: Usted siempre está subrayando el aspecto de cognición de la realidad. Usted apenas menciona alguna vez el afecto, y la voluntad —¿nunca lo hace?

Mah: La voluntad, el afecto, la dicha —esforzarse y gozar están tan profundamente teñidos de lo personal, que no se puede confiar en ellos. La clarificación y la purificación necesarias al comienzo mismo del viaje, solo puede darlas la presenciación. El amor y la voluntad vendrán en su momento, pero el terreno debe estar preparado. El sol de la presenciación debe salir primero —todo lo demás seguirá por sí solo.


87

Mantenga la Mente Silente y Usted Descubrirá

Interlocutor: Una vez tuve una extraña experiencia. Yo no era, ni el mundo era, solo había luz —dentro y fuera— y una paz inmensa. Esto duró cuatro días y después volví a la consciencia cotidiana.

Ahora tengo una sensación de que todo lo que sé es meramente un andamiaje, que cubre y oculta el edificio en construcción. El arquitecto, el diseño, los planos, el propósito —yo no sé nada de esto; hay alguna actividad en marcha; acontecen cosas; eso es todo lo que puedo decir. Yo soy ese andamiaje, algo muy frágil y de corta vida; cuando el edificio esté listo, el andamiaje será desmantelado y eliminado. El «yo soy» y «lo que yo soy» no son de ninguna importancia, debido a que una vez que el edificio esté listo, el «yo» partirá, sin dejar ninguna pregunta sobre sí mismo para responder.

Mah: ¿No es usted el presenciador de todo esto? ¿No es el hecho de la presenciación el factor constante?

Int: Mi sensación de permanencia e identidad se debe a la memoria, que es completamente evanescente y no fiable. ¡Cuán poco recuerdo, incluso del pasado más reciente! He vivido una vida, ¿y ahora qué me queda? Un paquete de aconteceres, como mucho una breve historia.

Mah: Todo esto tiene lugar dentro de su consciencia.

Int: Dentro y fuera. Por el día —dentro; por la noche —fuera. La consciencia no es todo. Acontecen muchas cosas más allá de su alcance. Decir que aquello de lo que yo no soy consciente no existe, es enteramente erróneo.

Mah: Lo que usted dice es lógico, pero de hecho usted solo conoce lo que está en su consciencia. Lo que usted pretende que existe fuera de la experiencia consciente es inferido.

Int: Puede ser inferido y ser sin embargo más real que lo sensorial.

Mah: Sea cuidadoso. En el momento en que usted comienza a hablar, usted crea un universo verbal, un universo de palabras, de ideas, de conceptos y de abstracciones, entretejidos e interdependientes, maravillosamente fértiles, que se apoyan y se explican unos a otros y, sin embargo, todos ellos sin esencia ni substancia, meras creaciones de la mente. Las palabras crean palabras, la realidad es silente.

Int: Cuando usted habla, yo le oigo. ¿No es esto un hecho?

Mah: Qué usted oye es un hecho. Lo que usted oye —no lo es. El hecho puede ser experimentado, y en ese sentido el sonido de la palabra y las ondas mentales que causa son experimentadas. No hay ninguna otra realidad detrás de ello. Su significado es puramente convencional, tiene que ser recordado; un lenguaje puede olvidarse fácilmente, a menos de que se practique.

Int: Si las palabras no tienen ninguna realidad en ellas, ¿por qué hablar entonces?

Mah: Sirven a su limitado propósito de la comunicación interpersonal. Las palabras no transmiten hechos, los señalan. Una vez más allá de la persona, usted no necesita palabras.

Int: ¿Qué puede llevarme más allá de la persona? ¿Cómo ir más allá de la consciencia?

Mah: Las palabras y las preguntas vienen de la mente y le mantienen a usted ahí. Para ir más allá de la mente, usted debe ser silente y sereno. Paz y silencio, silencio y paz —está es la vía más allá. Deje de hacer preguntas.

Int: Una vez que abandono hacer preguntas, ¿qué tengo que hacer?

Mah: ¿Qué puede usted hacer sino esperar y observar?

Int: ¿Qué tengo que esperar?

Mah: Que el centro de su ser emerja en la consciencia. Los tres estados —sueño profundo, sueño con sueños y vigilia están todos en la consciencia, en lo manifestado; lo que usted llama la no consciencia también se manifestará —a su debido tiempo; completamente más allá de la consciencia está lo no manifestado. Y más allá de todo, y penetrando todo, está el corazón del ser, que late constantemente —manifestado/no manifestado; manifestado/no manifestado, (saguna-nirguna).

Int: En el nivel verbal todo suena muy bien. Puedo visualizarme a mí mismo como la semilla del ser, un punto en la consciencia, con mi sensación de «yo soy» pulsando, apareciendo y desapareciendo alternadamente. ¿Pero qué tengo que hacer para realizarlo como un hecho, para ir más allá, a la Realidad sin palabras, a la Realidad sin cambio?

Mah: Usted no puede hacer nada. Lo que el tiempo ha traído, el tiempo se lo llevará.

Int: ¿Por qué entonces todas estas exhortaciones a practicar el Yoga y a buscar la realidad? Hacen que me sienta capaz y responsable, mientras que de hecho es el tiempo el que hace todo.

Mah: Éste es el fin del Yogarealizar la independencia. Todo lo que acontece, acontece en la mente y a la mente, no a la fuente del «yo soy». Una vez que usted se da cuenta de que todo acontece por sí mismo (llámelo destino, o la voluntad de Dios o mero accidente), usted permanece solo como presenciador, comprendiendo y gozando, pero no perturbado.

Int: Si dejo de confiar enteramente en las palabras, ¿cuál será mi condición?

Mah: Hay una estación para confiar —y otra para desconfiar. Deje que las estaciones hagan su trabajo, ¿por qué preocuparse?

Int: De algún modo, yo me siento responsable por lo que acontece a mi alrededor.

Mah: Usted solo es responsable de lo que usted puede cambiar. Todo lo que usted puede cambiar es su actitud. Ahí está su responsabilidad.

Int: ¡Usted me está aconsejando que permanezca indiferente a las aflicciones de los demás!

Mah: No es que usted sea indiferente. Pero todos los sufrimientos de la humanidad no van a impedirle a usted disfrutar de su próxima comida. El presenciador no es indiferente. Él es la plenitud de la comprensión y de la compasión. Solo como el presenciador usted puede ayudar a los demás.

Int: Toda mi vida he sido alimentado con palabras. El número de palabras que he oído y leído alcanza billones. ¿Me ha beneficiado? ¡No, en absoluto!

Mah: La mente moldea el lenguaje y el lenguaje moldea la mente. Ambos son herramientas, úselas pero no abuse de ellas. Las palabras pueden llevarle a usted solo hasta su propio límite; para ir más allá, usted debe abandonarlas. Permanezca solo como el presenciador silente.

Int: ¿Cómo puedo hacerlo? El mundo me perturba enormemente.

Mah: Ello se debe a que usted se piensa suficientemente grande como para ser afectado por el mundo. No es así. Usted es tan pequeño que nada puede atraparle. Es su mente la que deviene atrapada, no usted. Conózcase a usted mismo como usted es —un mero punto en la consciencia, sin dimensiones y atemporal. Usted es como la punta del lapicero —por mero contacto con usted la mente traza su imagen del mundo. Usted es único y simple —la imagen es compleja y extensa. No se deje extraviar por la imagen —permanezca presenciador del minúsculo punto— que está por todas partes en la imagen.

Lo que es, puede dejar de ser; lo que no es, puede llegar a ser; pero lo que ni es ni no es, y de lo que el ser y el no ser dependen, es inaprehensible; conózcase a usted mismo como la causa del deseo y del temor, ella misma libre de ambos.

Int: ¿Cómo soy yo la causa del temor?

Mah: Todo depende de usted. Es por su consentimiento como el mundo existe. Retírele su creencia en su realidad y se disolverá como un sueño. El tiempo puede abatir montañas; mucho más usted, que es la fuente atemporal del tiempo. Pues, sin memoria y expectación, no puede haber ningún tiempo.

Int: ¿Es el «yo soy» lo Último?

Mah: Antes de que usted pueda decir: «yo soy», usted debe estar aquí para decirlo. El ser no necesita ser consciente de sí mismo. Usted no necesita saber para ser, pero usted debe ser para saber.

Int: ¡Señor, me estoy ahogando en un mar de palabras! Puedo ver que todo depende de cómo se junten las palabras, pero debe haber alguien para juntarlas —significativamente. Poniendo palabras al azar, el Ramayana, el Mahabharata y la Bhagavata jamás hubieran podido producirse. La teoría de la emergencia accidental no se sostiene. El origen de lo significativo debe estar más allá de ello. ¿Cuál es ese poder que crea el orden del caos? Vivir es más que ser, y la consciencia es más que vivir. ¿Quién es el ser vivo consciente?

Mah: Su pregunta contiene su respuesta: un ser vivo consciente es un ser vivo consciente. Las palabras son sumamente apropiadas, pero usted no capta su pleno alcance. Profundice en el significado de las palabras: ser, vivo, consciente, y dejará de girar en círculo, haciendo preguntas pero eludiendo las respuestas. Comprenda que usted no puede hacer una pregunta válida sobre usted mismo, debido a que usted no sabe a quién está preguntado. En la pregunta «¿Quién soy yo?» el «yo» no es conocido y la pregunta puede hacerse de la siguiente manera: «Yo no sé lo que entiendo por “yo”». Lo que usted es, usted debe descubrirlo. Yo solo puedo decirle lo que usted no es. Usted no es del mundo, usted ni siquiera está en el mundo. El mundo no es, solo usted es. Usted crea el mundo en su imaginación como un sueño. Lo mismo que usted no puede separar el sueño de usted mismo, así usted no puede tener un mundo exterior independiente de usted mismo. Usted es independiente, no el mundo. No tenga miedo de un mundo que usted mismo ha creado. Deje de buscar la felicidad y la realidad en un sueño, y usted despertará. Usted no necesita saber todos los «porqué» y los «cómo», no hay ningún fin para las preguntas. Abandone todos los deseos, mantenga su mente silente y usted descubrirá.


88

El Conocimiento por la Mente, no es Conocimiento Verdadero

Interlocutor: ¿Experimenta usted los tres estados de vigilia, de sueño con sueños y de sueño profundo lo mismo que nosotros, o de otra manera?

Mah: Los tres estados son sueño para mí. Mi estado de vigilia es más allá de ellos. Cuando les miro a ustedes, todos ustedes aparecen dormidos, soñando mundos suyos propios. Yo soy presenciador, pues no imagino nada. No es samadhi, que no es más que un tipo de sueño. Es un estado inafectado por la mente, libre del pasado y del futuro. En su caso está distorsionado por el deseo y el temor, por los recuerdos y esperanzas; en el mío es como es —normal. Ser una persona es estar dormido.

Int: Entre el cuerpo y la presenciación pura está el «órgano interno», antahkarana, el «cuerpo sutil», el «cuerpo mental», cualquiera que sea el nombre. Lo mismo que un espejo giratorio convierte la luz del sol en un patrón de rayos y de colores múltiples, así el cuerpo sutil convierte la simple luz del Sí mismo brillante en un mundo diversificado. Así es como he comprendido su enseñanza. Lo que no puedo entender es cómo surgió por primera vez este cuerpo sutil.

Mah: Es creado con la emergencia de la idea «yo soy». Los dos son uno.

Int: ¿Cómo apareció el «yo soy»?

Mah: En su mundo todo debe tener un comienzo y un fin. Si no es así, usted lo llama eterno. En mi visión no hay ninguna cosa tal como el comienzo o el fin —éstos están relacionados ambos con el tiempo. El ser atemporal es enteramente en el ahora.

Int: El antahkarana, o el «cuerpo sutil», ¿es real o irreal?

Mah: Es momentáneo. Real cuando está presente, irreal cuando no está.

Int: ¿Qué tipo de realidad? ¿Es momentánea?

Mah: Llámela empírica, o actual, o factible. Es la realidad de la experiencia inmediata, aquí y ahora, que no puede ser negada. Usted puede cuestionar la descripción y el significado, pero no el acontecer mismo. El ser y el no ser alternan y su realidad es momentánea. La Realidad Inmutable es más allá del espacio y del tiempo. Dése cuenta de la momentaneidad del ser y del no ser y sea libre de ambos.

Int: Las cosas pueden ser transitorias, sin embargo están mucho con nosotros, en una repetición inacabable.

Mah: Los deseos son fuertes. Es el deseo lo que causa la repetición. No hay ninguna recurrencia donde el deseo no está.

Int: ¿Qué hay sobre el temor?

Mah: El deseo es del pasado, el temor es del futuro. El recuerdo del sufrimiento pasado y el temor de su recurrencia le hacen a uno ansioso sobre el futuro.

Int: Hay también el temor de lo no conocido.

Mah: Quien no ha sufrido no tiene temor.

Int: ¿Estamos condenados al temor?

Mah: Hasta que podamos mirar al temor y aceptarlo como la sombra de la existencia personal. Como personas nosotros estamos obligados a tener miedo. Abandone todas las ecuaciones personales y usted estará libre del temor. No es difícil. El no deseo viene por sí solo cuando el deseo se reconoce como falso. Usted no necesita luchar contra el deseo. Finalmente, el deseo es un impulso hacia la felicidad, lo cual es natural mientras hay aflicción. Solo vea que no hay ninguna felicidad en lo que usted desea.

Int: Pero nosotros nos movemos por el placer.

Mah: Cada placer está envuelto en el dolor. Pronto descubrirá que usted no puede tener uno sin el otro.

Int: Hay el experimentador y hay su experiencia. ¿Qué ha creado el lazo entre los dos?

Mah: Nada lo ha creado. Es. Los dos son uno.

Int: Siento que hay un obstáculo en alguna parte, pero no sé dónde.

Mah: El obstáculo está en su mente, que insiste en ver una dualidad donde no hay ninguna.

Int: Según le escucho a usted, mi mente está toda en el ahora y me sorprende encontrarme a mí mismo sin preguntas.

Mah: Usted solo puede conocer la realidad cuando se asombra.

Int: Puedo entender que la causa de la ansiedad y del temor es el recuerdo. ¿Cuáles son los medios para poner fin al recuerdo?

Mah: No hable de medios, no hay ningún medio. Lo que usted ve como falso, se disuelve. Es la naturaleza misma de la ilusión disolverse en la investigación. Investigue —eso es todo. Usted no puede destruir lo falso, pues usted lo está creando continuamente. Retírese de ello, ignórelo, vaya más allá, y cesará de ser.

Int: Cristo también habla de ignorar el mal y de ser como niños.

Mah: La realidad es común a todos. Solo lo falso es personal.

Int: Cuando observo a los sadhakas e investigo en las teorías por las que viven, encuentro que meramente han reemplazado las codicias materiales por ambiciones «espirituales». Según lo que usted nos dice parece como si las palabras: «espiritual» y «ambición» fueran incompatibles. Si la «espiritualidad» implica la liberación de la ambición, ¿qué empujará al buscador a continuar? Los Yogas hablan del deseo de la liberación como esencial. ¿No es la forma de ambición más alta?

Mah: La ambición es personal, la liberación lo es de lo personal. En la liberación tanto el sujeto como el objeto de la ambición ya no son más. La seriedad no es una avidez por los frutos de los afanes de uno. Es la expresión de un cambio interior de interés, lejos de lo falso, de lo no esencial, de lo personal.

Int: Usted nos dijo el otro día que nosotros no podemos soñar siquiera en la perfección antes de la realización, pues el Sí mismo, y no la mente, es la fuente de todas las perfecciones. Si no es la excelencia en la virtud lo que es esencial para la liberación, ¿entonces qué lo es?

Mah: La liberación no es el resultado de algunos medios aplicados hábilmente, ni de las circunstancias. Está más allá del proceso causal. Nada puede forzarla, nada puede impedirla.

Int: ¿Entonces por qué nosotros no somos libres aquí y ahora?

Mah: Pero nosotros somos libres «aquí y ahora». Es solo la mente la que imagina la esclavitud.

Int: ¿Qué pondrá fin a la imaginación?

Mah: ¿Por qué quiere usted ponerle fin? Una vez que usted conoce su mente y sus poderes milagrosos, y elimina lo que la envenena —la idea de una persona separada y aislada —usted la deja en paz con su trabajo entre las cosas, para lo cual está bien dotada. Mantener a la mente en su propio lugar y en su propio trabajo es la liberación de la mente.

Int: ¿Cuál es el trabajo de la mente?

Mah: La mente es la esposa del corazón y el mundo es su hogar —para que lo mantenga brillante y feliz.

Int: Todavía no he comprendido por qué, si nada obstaculiza la vía de la liberación, no acontece aquí y ahora.

Mah: Nada obstaculiza la vía de su liberación y puede acontecer aquí y ahora, a no ser que usted esté más interesado en otras cosas. Y usted no puede luchar contra sus intereses. Usted debe ir con ellos, ver a través de ellos y observar como se revelan como meros errores de juicio y de apreciación.

Int: ¿No me ayudará si voy y permanezco con algún hombre grande y santo?

Mah: Gentes grandes y santas están siempre dentro de su alcance, pero usted no los reconoce. ¿Cómo sabrá usted quién es grande y santo? ¿De oídas? ¿Puede usted confiar en otros para estos asuntos, o incluso en usted mismo? Para convencerse más allá de toda sombra de duda usted necesita algo más que una recomendación, algo más incluso que un rapto momentáneo. Usted puede llegar a cruzarse con un gran santo o una gran santa y no saber siquiera durante mucho tiempo su buena fortuna. El hijo pequeño de un gran hombre no sabrá durante muchos años la grandeza de su padre. Usted debe madurar para reconocer la grandeza y purificar su corazón para la santidad. O, en caso contrario, usted perderá su tiempo y su dinero en vano y también perderá lo que la vida le ofrece. Hay gentes buenas entre sus amigos —usted puede aprender mucho de ellos. Correr detrás de los santos es meramente otro juego más. Recuérdese a usted mismo en lugar de ello y observe su vida diaria incesantemente. Sea serio, y usted no dejará de romper las cadenas de la inatención y de la imaginación.

Int: ¿Quiere usted que yo luche completamente solo?

Mah: Usted no está nunca solo. Hay poderes y presencias que le sirven a usted todo el tiempo, fidelísimamente. Usted puede percibirlos o no percibirlos, no obstante son reales y activos. Cuando usted se da cuenta de que todo está en su mente y de que usted es más allá de la mente, de que usted es verdaderamente solo, entonces todo es usted.

Int: ¿Qué es la omnisciencia? ¿Es Dios omnisciente? ¿Es usted omnisciente? Nosotros oímos la expresión —presenciador universal. ¿Qué significa? ¿La realización de sí mismo implica omnisciencia? ¿O es una cuestión de entrenamiento especial?

Mah: Perder enteramente todo interés en el conocimiento resulta en la omnisciencia. No es más que el don de saber lo que se necesita saber, en el momento justo, para la acción libre de error. Después de todo, el conocimiento se necesita para la acción y si usted actúa adecuadamente, espontáneamente, sin entrar en lo consciente, tanto mejor.

Int: ¿Puede uno conocer la mente de otra persona?

Mah: Conozca su propia mente primero. ¡Ella contiene el universo entero y sobra sitio!

Int: Su teoría de trabajo parece ser que el estado de vigilia no es básicamente diferente del sueño y del sueño sin sueños. Los tres estados son esencialmente un caso de autoidentificación errónea con el cuerpo. Quizás sea verdad, pero yo siento que no es toda la verdad.

Mah: No intente conocer la verdad, pues el conocimiento por la mente no es conocimiento verdadero. Pero usted puede conocer lo que no es verdadero —lo cual es suficiente para liberarle a usted de lo falso. La idea de que usted sabe lo que es verdadero es peligrosa, pues la mente le mantiene a usted aprisionado en la mente. Es cuando usted no sabe, cuando usted es libre para investigar. Y sin investigación no puede haber ninguna salvación, debido a que la no investigación es la principal causa de esclavitud.

Int: Usted dice que la ilusión del mundo comienza con la sensación de «yo soy», pero cuando yo pregunto sobre el origen de la sensación de «yo soy», usted responde que no tiene ningún origen, pues cuando se investiga se disuelve. Lo que es suficientemente sólido para construir el mundo sobre ello, no puede ser una mera ilusión. El «yo soy» es el único factor sin cambio del cual yo soy consciente; ¿cómo puede ser falso?

Mah: No es el «yo soy» lo que es falso, sino lo que usted cree que usted es. Yo puedo ver, más allá de la menor sombra de duda, que usted no es lo que usted cree ser. Lógico o no lógico, yo no puedo negar lo evidente. Usted no es nada de lo que pueda ser consciente. Aplíquese diligentemente a desmontar la estructura que ha construido en su mente. Lo que la mente ha hecho, la mente debe deshacerlo.

Int: Usted no puede negar el momento presente, mente o no mente. Lo que es ahora, es. Usted puede cuestionar la apariencia, pero no el hecho. ¿Qué hay en la raíz del hecho?

Mah: El «yo soy» está en la raíz de todas las apariencias y es el lazo permanente en la sucesión de aconteceres que llamamos vida, pero yo soy más allá del «yo soy».

Int: He encontrado que las gentes realizadas usualmente describen su estado en términos tomados de su religión. Acontece que usted es un hindú, de modo que usted habla de Brahma, de Vishnu y de Shiva y hace uso de los planteamientos y de la imaginería hindú. Por favor, díganos, ¿cuál es la experiencia detrás de sus palabras? ¿A que realidad se refieren?

Mah: Es mi manera de hablar, un lenguaje que me enseñaron a usar.

Int: ¿Pero qué hay detrás del lenguaje?

Mah: ¿Cómo puedo ponerlo en palabras, excepto negándolas? Por lo tanto, uso palabras como atemporal, aespacial, acausal. Éstas también son palabras, pero como están vacías de significado, convienen a mi propósito.

Int: Si no tienen significado, ¿por qué usarlas?

Mah: Debido a que usted quiere palabras donde ninguna palabra se aplica.

Int: Puedo ver su punto. ¡De nuevo, usted me ha despojado de mi pregunta!


89

El Progreso en la Vida Espiritual

Interlocutor: Nosotras somos dos muchachas de Inglaterra, de visita en la India. Sabemos poco sobre el Yoga y estamos aquí debido a que se nos han dicho que los maestros espirituales juegan un importante papel en la vida india.

Maharaj: Sean ustedes bienvenidas. No hay nada nuevo que ustedes vayan a encontrar aquí. El trabajo que nosotros estamos haciendo es atemporal. Era el mismo hace diez mil años y será el mismo dentro de diez mil años. Los siglos pasan, pero el problema humano no cambia —el problema del sufrimiento y el fin del sufrimiento.

Int: El otro día vinieron siete jóvenes extranjeros preguntando por un sitio para dormir unas pocas noches. Venían a ver a su Gurú que estaba conferenciando en Bombay. Yo me encontré con él —es un hombre joven que parece muy agradable— aparentemente muy estricto y eficiente, pero con una atmósfera de paz y de silencio alrededor de él. Su enseñanza es tradicional con énfasis sobre el Karma Yoga, el trabajo no egoísta, el servicio del Gurú, etc. Como la Gita, él dice que el trabajo no egoísta resultará en la salvación. Está lleno de planes ambiciosos: preparar trabajadores que comenzarán centros espirituales en muchos países. Parece que no solo les da la autoridad, sino también el poder para hacer el trabajo en su nombre.

Mah: Sí, hay una cosa tal como la transmisión de poder.

Int: Cuando estuve con ellos tuve una extraña sensación de devenir invisible. ¡Los devotos, en su entrega a su Gurú, me entregaron a mí también! Todo lo que yo hacía para ellos era hecho por su Gurú, y yo no era considerada, excepto como un mero instrumento. Yo era meramente un grifo que se giraba a la derecha o a la izquierda. No había ninguna relación personal, cualquiera que fuera. Intentaron un poco convertirme a su fe; tan pronto como sintieron que había resistencia, me arrojaron fuera del campo de su atención. Incluso entre ellos mismos no parecían mucho más relacionados; es el interés común en su Gurú lo que les mantiene juntos. Lo encontré más bien frío, casi inhumano. Considerarse uno mismo un instrumento en las manos de Dios es una cosa; negar toda atención y consideración debido a que «todo es Dios» puede conducir a una indiferencia que raya en la crueldad. Después de todo, todas las guerras se hacen «en el nombre de Dios». Toda la historia de la humanidad es una sucesión de «guerras santas». ¡Uno nunca es tan impersonal como en la guerra!

Mah: Insistir, resistir, están contenidos en la voluntad de ser. Elimine la voluntad de ser, ¿y qué queda? La existencia y la no existencia se refieren a algo en el espacio y en el tiempo; aquí y ahora, allí y entonces, los cuales están nuevamente en la mente. La mente juega un juego de adivinanzas; ella es siempre incierta; presa de ansiedad y de inquietud. Usted se resiente de ser tratado como mero instrumento de algún dios, o Gurú, e insiste en ser tratado como una persona, debido a que usted no está seguro de su propia existencia y no quiere abandonar el confort y la seguridad de una personalidad. Usted puede no ser lo que usted cree ser, pero ello le da a usted continuidad, su futuro fluye al presente y deviene el pasado sin sobresaltos. Que le nieguen a uno la existencia personal atemoriza, pero usted debe hacerlo frente y encontrar su identidad con la totalidad de la vida. Entonces el problema de quién es usado por quién ya no se da.

Int: Toda la atención que tuve fue un intento de convertirme a su fe. Cuando resistí, perdieron todo interés en mí.

Mah: Uno no deviene un discípulo por conversión, o por accidente. Hay usualmente un lazo antiguo, mantenido a través de muchas vidas y que florece con amor y confianza, sin el cual no hay ningún discipulado.

Int: ¿Qué le hizo a usted decidirse a devenir un maestro?

Mah: Yo fui hecho maestro al ser llamado así. ¿Quién soy yo para enseñar y a quién? Lo que yo soy, usted es, y lo que usted es —yo soy. El «yo soy» es común a todos nosotros; más allá del «yo soy» hay la inmensidad de luz y de amor. Nosotros no lo vemos debido a que miramos a otra parte; yo solo puedo señalar al cielo; ver la estrella es su propio trabajo. A algunos les lleva más tiempo ver la estrella, a otros menos; depende de la claridad de su visión y de su seriedad en la búsqueda. Éstas dos cosas deben ser suyas propias —yo solo puedo alentar.

Int: ¿Qué se espera que haga cuando devengo un discípulo?

Mah: Cada maestro tiene su propio método, modelado usualmente sobre las enseñanzas de su propio Gurú y sobre la vía que él mismo ha realizado, y tiene también su propia terminología. Dentro de ese marco se hacen ajustes a la personalidad del discípulo. Al discípulo se le da plena libertad de pensamiento y de indagación, y se le alienta a preguntar a satisfacción de su corazón. Debe estar absolutamente seguro de la posición y de la competencia de su Gurú, de otro modo su fe no será absoluta ni su acción completa. Es lo absoluto en usted lo que le lleva a lo absoluto más allá de usted —verdad absoluta, amor, no egoísmo son los factores decisivos en la realización de sí mismo. Con seriedad pueden alcanzarse.

Int: Tengo entendido que uno debe abandonar su familia y posesiones para devenir un discípulo.

Mah: Eso varía con el Gurú. Algunos esperan que sus discípulos maduros devengan ascetas y reclusos; otros alientan la vida y los deberes de familia. La mayoría de ellos consideran la vida de familia un modelo más difícil que la renuncia, conveniente para una personalidad más madura y mejor equilibrada. En las primeras etapas la disciplina de la vida monástica puede ser aconsejable. Por lo tanto, en la cultura hindú se espera que hasta la edad de 25 años los estudiantes vivan como monjes —en pobreza, castidad y obediencia— para darles una posibilidad de construir un carácter capaz de afrontar los trabajos y tentaciones de la vida marital.

Int: ¿Quiénes son las gentes que hay en esta habitación? ¿Son sus discípulos?

Mah: Pregúnteles a ellos. No es en el nivel verbal donde uno deviene un discípulo, sino en las profundidades silentes de su ser. Usted no deviene un discípulo por elección suya; es más una cuestión de destino que de voluntad propia. No importa mucho quién sea el maestro —todos ellos quieren su bien. Es el discípulo el que importa —su honestidad y su seriedad. El discípulo adecuado encontrará siempre el maestro adecuado.

Int: Puedo ver la belleza y sentir la bendición de una vida dedicada a buscar la verdad bajo un maestro competente y amoroso. Desgraciadamente, tenemos que volver a Inglaterra.

Mah: La distancia no importa. Si sus deseos son fuertes y verdaderos, moldearán su vida para su cumplimiento. Siembre su semilla y déjela a las estaciones.

Int: ¿Cuáles son los signos de progreso en la vida espiritual?

Mah: La liberación de toda ansiedad; un sentido de tranquilidad y de dicha; paz profunda dentro y abundante energía fuera.

Int: ¿Cómo lo logró usted?

Mah: Encontré todo en la sagrada presencia de mi Gurú —yo no hice nada por mí mismo. Él me dijo que estuviera tranquilo —y yo lo hice— tanto como podía.

Int: ¿Es la presencia de usted tan poderosa como la de él?

Mah: ¿Cómo voy a saberlo? Para mí —la de él es la única presencia. Si usted está conmigo, usted está con él.

Int: Cada Gurú me remitirá a su propio Gurú. ¿Dónde está el punto de comienzo?

Mah: Hay un poder en el universo que trabaja por la iluminación —y la liberación. Nosotros lo llamamos Sadashiva, que está siempre presente en los corazones de los hombres. Es el factor unificador. La unidad —libera. La liberación —une. Finalmente, nada es mío ni suyo —todo es nuestro. Sea uno con usted mismo y usted será uno con todo, estará en casa en todo el universo.

Int: ¿Quiere usted decir que todas estas glorias vendrán con el mero hecho de morar en la sensación de «yo soy»?

Mah: Es lo simple lo que es cierto, no lo complicado. De algún modo, las gentes no confían en lo simple, en lo fácil, en lo que está siempre disponible. ¿Por qué no pone usted honestamente a prueba lo que digo? Puede parecer muy pequeño e insignificante, pero es como una semilla que se convierte en un poderoso árbol. ¡Concédase a usted mismo una oportunidad!

Int: Veo a tanta gente sentada aquí —en quietud. ¿Para qué han venido?

Mah: Para encontrarse a sí mismos. En su casa el mundo está demasiado con ellos. Aquí nada les perturba; tienen una posibilidad de dejar por un rato sus preocupaciones diarias y entrar en contacto con lo esencial en sí mismos.

Int: ¿Cuál es el curso de entrenamiento en la autopresenciación?

Mah: No hay ninguna necesidad de entrenamiento. La presenciación está siempre con usted. La misma atención que usted da al exterior, vuélvala al interior. No se necesita ningún tipo nuevo o especial de presenciación.

Int: ¿Ayuda usted a las gentes personalmente?

Mah: Las gentes vienen a discutir sus problemas. Aparentemente derivan alguna ayuda, o no vendrían.

Int: ¿Son las conversaciones con las gentes siempre en público, o usted les habla privadamente también?

Mah: Eso es según su deseo. Personalmente, yo no hago ninguna distinción entre lo público y lo privado.

Int: ¿Está usted siempre disponible, o tiene usted otro trabajo que hacer?

Mah: Yo estoy siempre disponible, pero las horas matinales y vespertinas son las más convenientes.

Int: Tengo entendido que ningún trabajo es más alto que el trabajo de un maestro espiritual.

Mah: El motivo importa supremamente.

90

Abandónese a Su Propio Sí mismo

Interlocutor: Nací en los Estados Unidos, y los últimos catorce meses los he pasado en Sri Ramanashram; ahora estoy camino de regreso a los Estados Unidos donde mi madre me está esperando.

Maharaj: ¿Cuáles son sus planes?

Int: Puedo licenciarme como enfermera, o simplemente casarme y tener niños.

Mah: ¿Qué le hace a usted querer casarse?

Int: Proporcionar un hogar espiritual es la forma más alta de servicio social que puedo pensar. Pero, por supuesto, la vida puede venir de otro modo. Estoy dispuesta para todo lo que venga.

Mah: Estos catorce meses en Sri Ramanashram, ¿qué le han dado a usted? ¿En qué es usted diferente de lo que era cuando llegó?

Int: Ya no tengo miedo. He encontrado alguna paz.

Mah: ¿Qué tipo de paz es? ¿La paz de tener lo que usted quiere, o de no querer lo que usted no tiene?

Int: Un poco de ambas, creo. No fue fácil en absoluto. Mientras el ashram es un lugar muy apacible, interiormente yo estaba sumida en la agonía.

Mah: Cuando usted se da cuenta de que la distinción entre lo interior y lo exterior está solo en la mente, usted ya no tiene miedo.

Int: Tal comprensión viene y va conmigo. Todavía no he alcanzado la inmutabilidad de la completud absoluta.

Mah: Bien, mientras lo crea así, usted debe continuar con su sadhana, para disipar la idea falsa de no ser completa. La sadhana elimina las sobreimposiciones. Cuando usted se da cuenta de usted misma como menor que un punto en el espacio y en el tiempo, como algo demasiado pequeño para ser cortado y como demasiado breve de vida para ser matado, entonces, y solo entonces, todo temor desaparece. Cuando usted es más pequeña que la punta de una aguja, entonces la aguja no puede atravesarla —¡usted atraviesa a la aguja!

Int: Sí, así es como me siento a veces —inexpugnable. Yo soy más que sin temor —soy el no temor mismo.

Mah: ¿Qué le hizo venir al ashram?

Int: Tuve un desgraciado asunto amoroso y sufrí un infierno. Ni la bebida ni las drogas pudieron ayudarme. Andaba a tientas y tropecé con algunos libros sobre Yoga. De libro en libro, de pista en pista —llegué a Ramanashram.

Mah: Si la misma tragedia le aconteciera a usted de nuevo, ¿sufriría usted tanto, considerando su presente estado de mente?

Int: Oh no, no me dejaría a mí misma sufrir de nuevo. Me mataría.

Mah: ¡Así pues, usted no tiene miedo de morir!

Int: Tengo miedo de morir, no de la muerte misma. Imagino que el proceso de morir es penoso y feo.

Mah: ¿Cómo lo sabe usted? No es necesario que sea así. Puede ser bello y apacible. Una vez que usted sabe que la muerte le acontece al cuerpo y no a usted, usted solo observa como su cuerpo se viene abajo como un vestido desechado.

Int: Soy plenamente consciente de que mi miedo de la muerte se debe a la aprensión y no al conocimiento.

Mah: Innumerables seres humanos mueren cada segundo, el miedo y la agonía de los moribundos pende sobre el mundo como una nube. No hay que sorprenderse de que usted también tenga miedo. Pero una vez que usted sabe que solo el cuerpo muere y la continuidad de la memoria y la sensación de «yo soy» reflejada en ella, usted ya no tiene más miedo.

Int: Bien, muramos y veamos.

Mah: Preste atención y usted encontrará que el nacimiento y la muerte son uno, que la vida pulsa entre el ser y el no ser, y que cada uno necesita al otro para la completud. Usted nace para morir y muere para renacer.

Int: ¿No detiene el desapego el proceso?

Mah: Con el desapego el temor desaparece, pero no el hecho.

Int: ¿Seré obligada a renacer? ¡Qué temible!

Mah: No hay ninguna obligación. Usted tiene lo que usted quiere. Usted hace sus propios planes y usted los lleva a cabo.

Int: ¿Nosotros mismos nos condenamos a sufrir?

Mah: Nosotros crecemos por medio de la investigación, y para investigar necesitamos la experiencia. Tendemos a repetir lo que no hemos comprendido. Si somos sensibles e inteligentes, no necesitamos sufrir. La aflicción es una llamada de atención y el castigo por la pereza. La acción inteligente y compasiva es el único remedio.

Int: Se debe a que he crecido en inteligencia por lo que yo no toleraría mi sufrimiento de nuevo. ¿Qué hay de malo en el suicidio?

Mah: Nada malo, si resuelve el problema. ¿Pero y si no lo resuelve? El sufrimiento causado por factores extraños —alguna enfermedad penosa e incurable, o una calamidad insoportable —pueden proporcionar alguna justificación, pero donde faltan la sabiduría y la compasión, el suicidio no ayudará. Una muerte insensata significa el renacimiento de la insensatez. Además hay que considerar la cuestión del karma. Soportar es usualmente la conducta más sabia.

Int: ¿Se debe soportar el sufrimiento, por muy agudo y desesperado que sea?

Mah: Soportar es una cosa y una agonía sin esperanza otra. Soportar es significativo y fructífero, mientras que la agonía es inútil.

Int: ¿Por qué preocuparse por el karma? Él cuida de sí mismo, de todos modos.

Mah: La mayor parte de nuestro karma es colectivo. Nosotros sufrimos por los pecados de otros, como otros sufren por los nuestros. La humanidad es una. La ignorancia de ello no cambia el hecho. Podríamos haber sido gentes mucho más felices, si no fuera por nuestra indiferencia hacia los sufrimientos de los demás.

Int: Encuentro que he crecido mucho más en responsabilidad.

Mah: Bien. Cuando usted lo dice, ¿qué tiene usted en la mente? ¿A usted misma, como una persona responsable dentro de un cuerpo femenino?

Int: Hay un cuerpo y hay compasión y hay memoria y un número de cosas y de actitudes; colectivamente pueden ser llamados una persona.

Mah: ¿Incluyendo la idea de «yo soy»?

Int: El «yo soy» es como un cesto que contiene las muchas cosas que hacen a una persona.

Mah: O, más bien, es el hilo del que el cesto está tejido. Cuando usted piensa en usted misma como una mujer, ¿quiere usted decir que usted es una mujer, o que su cuerpo se describe como femenino?

Int: Depende de mi estado de ánimo. A veces me siento a mí misma como un mero centro de presenciación.

Mah: O, como un océano de presenciación. ¿Pero hay momentos en que usted no es ni hombre ni mujer, ni lo accidental, ocasionado por las circunstancias y las condiciones?

Int: Sí, los hay, pero siento vergüenza de hablar sobre ello.

Mah: Una indicación es todo lo que se puede esperar. Usted no necesita decir más.

Int: ¿Se me permite fumar en su presencia? Sé que no es la costumbre fumar delante de un sabio y más cuando se trata de una mujer.

Mah: No faltaba más, fume, nadie se molestará. Nosotros comprendemos.

Int: Siento la necesidad de serenarme.

Mah: Muy a menudo es así con los Europeos. Después de un tramo de sadhana se cargan de energía y buscan furiosamente una salida. Organizan comunidades, devienen maestros de Yoga, se casan, escriben libros —todo excepto mantenerse en quietud y volver sus energías hacia dentro, para encontrar la fuente del poder inagotable y aprender el arte de guardarla bajo control.

Int: Admito que ahora quiero regresar y vivir una vida muy activa, debido a que me siento llena de energía.

Mah: Usted puede hacer lo que quiera, mientras no se tome por el cuerpo y la mente. No se trata tanto de abandonar efectivamente el cuerpo y todo lo que conlleva, como de una clara comprensión de que usted no es el cuerpo, un sentido de distanciamiento, de no implicación emocional.

Int: Sé lo que usted quiere decir. Hace unos cuatro años pasé por un periodo de rechazo de lo físico; no quería comprar yo misma mis vestidos, comía los alimentos más simples, dormía sobre tablas desnudas. Es la aceptación de las privaciones lo que importa, no la incomodidad efectiva. Ahora me he dado cuenta de que dar la bienvenida a la vida como viene y amar todo lo que ofrece, es lo mejor de ella. Aceptaré todo lo que venga con un corazón alegre y haré lo mejor de ello. Si no puedo hacer nada más que dar la vida y una cultura verdadera a unos pocos hijos —será suficiente; aunque mi corazón sale hacia cada niño, no puedo alcanzar a todos.

Mah: Usted está casada y es una madre solo cuando usted es consciente del hombre-mujer. Cuando usted no se toma a usted misma por el cuerpo, entonces la vida familiar del cuerpo, por muy intensa e interesante que sea, se ve solo como un espectáculo en la pantalla de la mente, con la luz de la presenciación como la única realidad.

Int: ¿Por qué insiste usted sobre la presenciación como lo único real? ¿No es el objeto de la presenciación igualmente real, mientras dura?

Mah: ¡Pero no dura! La realidad momentánea es secundaria; depende de lo atemporal.

Int: ¿Quiere usted decir continuo, o permanente?

Mah: No puede haber ninguna continuidad en la existencia. La continuidad implica identidad en el pasado, el presente y el futuro. Ninguna tal identidad es posible, pues los medios mismos de la identificación fluctúan y cambian. La continuidad, la permanencia, son ilusiones creadas por la memoria, meras proyecciones mentales de un patrón donde no puede haber ningún patrón; abandone todas las ideas de temporario o permanente, de cuerpo o mente, de hombre o mujer: ¿qué queda? ¿Cuál es el estado de su mente cuando toda separación es abandonada? Yo no estoy hablando de abandonar las distinciones, pues sin ellas no hay ninguna manifestación.

Int: Cuando no separo, estoy dichosamente en paz. Pero de algún modo, pierdo nuevamente mi posición y comienzo a buscar la felicidad en las cosas exteriores. ¿No puedo comprender por qué mi paz interior no es estable?

Mah: Después de todo, la paz es también una condición de la mente.

Int: Más allá de la mente hay silencio. No hay nada que decir sobre ello.

Mah: Sí, toda conversación sobre el silencio es mero ruido.

Int: ¿Por qué buscamos la felicidad mundana, incluso después de haber saboreado la propia felicidad espontánea natural de uno?

Mah: Cuando la mente se ocupa de servir al cuerpo, la felicidad se pierde. Para recuperarla, la mente busca el placer. El impulso de ser feliz es justo, pero los medios de procurárselo son engañosos, inseguros y destructivos de la felicidad verdadera.

Int: ¿Es el placer siempre dañino?

Mah: El estado y uso adecuados del cuerpo y de la mente son intensamente agradables. Es la búsqueda del placer lo que es dañino. No intente hacerse a usted misma feliz, más bien cuestione su búsqueda misma de la felicidad. Debido a que usted no es feliz, usted quiere ser feliz. Descubra por qué es usted infeliz. Debido a que usted no es feliz, usted busca la felicidad en el placer; el placer trae consigo el dolor y por ello usted lo llama mundano; usted anhela entonces algún otro placer, sin dolor, y usted lo llama divino. En realidad, el placer es solo un respiro en el dolor. La felicidad es a la vez mundana y no mundana, dentro y más allá de todo lo que acontece. No haga ninguna distinción, no separe lo inseparable y no se aliene a usted misma de la vida.

Int: ¡Qué bien le comprendo a usted ahora! Antes de mi estancia en Ramanashram yo estaba tiranizada por la consciencia, siempre constituida en juicio sobre mí misma. Ahora estoy completamente relajada, aceptándome a mí misma plenamente como soy. Cuando regrese a los Estados Unidos, tomaré la vida como venga, como la gracia de Bhagavan, y gozaré de lo amargo junto con lo dulce. Ésta es una de las cosas que he aprendido en el Ashram —a confiar en Bhagavan. Yo no era así antes. No podía confiar.

Mah: Confiar en Bhagavan es confiar en usted misma. Sea consciente de que todo lo que acontece, le acontece a usted, por usted, a través de usted, que usted es el creador, el gozador, y el destructor de todo lo que usted percibe y usted no tendrá miedo. Sin miedo, usted no será infeliz ni buscará la felicidad.

En el espejo de su mente todo tipo de imágenes aparecen y desaparecen. Sabiendo que son enteramente sus propias creaciones, obsérvelas silentemente venir y partir, esté alerta, pero no perturbada. Esta actitud de observación silente es el fundamento mismo del Yoga. Usted ve la imagen, pero usted no es la imagen.

Int: Encuentro que el pensamiento de la muerte me da miedo debido a que no quiero renacer. Sé que nadie obliga, sin embargo la presión de los deseos insatisfechos es abrumadora y puede que no sea capaz de resistir.

Mah: La cuestión de la resistencia no se plantea. Lo que nace y renace no es usted. Déjelo acontecer, obsérvelo acontecer.

Int: ¿Por qué interesarse entonces en absoluto?

Mah: ¡Pero usted está interesada! Y usted estará interesada mientras la imagen choque con su propio sentido de la verdad, el amor y la belleza. El deseo de armonía y de paz no puede ser desarraigado. Pero una vez cumplido, cesa el interés y la vida física deviene sin esfuerzo y por debajo del nivel de la atención. Entonces, usted no ha nacido ni siquiera estando en el cuerpo. Estar incorporada o estar sin cuerpo es lo mismo. Usted alcanza un punto en que nada puede acontecerle a usted. Sin cuerpo, usted no puede ser matada; sin posesiones usted no puede ser robada; sin mente, usted no puede ser engañada. No hay ningún punto donde un deseo o un temor pueda engancharse. ¿Qué importa todo lo demás, si ningún cambio puede acontecerle a usted?

Int: De algún modo no me agrada la idea de morir.

Mah: Debido a que usted es muy joven. Cuanto más se conozca a usted misma tanto menos miedo tendrá usted. Por supuesto, la agonía del moribundo nunca es agradable de ver, pero el moribundo raramente es consciente.

Int: ¿Vuelve él a la consciencia?

Mah: Se parece mucho al sueño. Durante un tiempo la persona está fuera de foco y después vuelve.

Int: ¿La misma persona?

Mah: Puesto que la persona es una criatura de la circunstancias, cambia necesariamente junto con ellas, lo mismo que la llama que cambia con el combustible. Solo el proceso continúa, creando el tiempo y el espacio.

Int: Bien, Dios cuidará de mí. Puedo dejarle todo a Él.

Mah: Inclusive la fe en Dios es solo una etapa en la vía. Finalmente usted abandona todo, pues usted llega a algo tan simple que no hay palabras para expresarlo.

Int: ¡Pero yo estoy empezando! Al comienzo yo no tenía ninguna fe, ninguna confianza; tenía miedo de dejar que las cosas pasaran. El mundo parecía un lugar muy peligroso e inamistoso. Ahora, al menos puedo hablar de confiar en el Gurú o en Dios. Déjeme crecer. No me empuje. Déjeme avanzar a mi propio paso.

Mah: No faltaba más, avance. Pero usted no lo hace. Usted está anclada todavía en las ideas de hombre y mujer, viejo y joven, vida y muerte. Continúe, vaya más allá. Una cosa reconocida es una cosa transcendida.

Int: Señor, dondequiera que voy las gentes consideran su deber encontrarme faltas e incitarme a continuar. Estoy harta de este amasar una fortuna espiritual. ¿Qué hay de malo en mi presente que deba ser sacrificado a un futuro, por muy glorioso que sea? Usted dice que la realidad está en el ahora. Yo amo mi ahora. Lo quiero. No quiero estar eternamente ansiosa respecto a mi estatura y a su futuro. No quiero perseguir lo más y lo mejor. Déjeme amar lo que tengo.

Mah: Usted tiene toda la razón; hágalo. Solo sea honesta —ame lo que usted ama— no se esfuerce ni se afane.

Int: Esto es lo que yo llamo abandonarse al Gurú.

Mah: ¿Por qué exterioriza? Abandónese a su propio sí mismo, del cual todo es una expresión.


91

El Placer y la Felicidad

Interlocutor: A un amigo mío, un joven de unos veinticinco años, se le ha comunicado que padece una enfermedad incurable de corazón. Él me ha escrito que en lugar de una muerte lenta prefiere el suicidio. Yo le he respondido que una enfermedad incurable para la medicina occidental puede ser curada de alguna otra manera. Hay poderes yóguicos que pueden suscitar cambios casi instantáneos en el cuerpo humano. Los efectos del ayuno repetido rayan también en lo milagroso. Le he escrito que no tenga prisa por morir, que más bien dé una oportunidad a otras opciones.

Hay un Yogi que no vive lejos de Bombay que posee algunos poderes milagrosos. Está especializado en el control de las fuerzas vitales que gobiernan el cuerpo. Me he encontrado con algunos de sus discípulos y a través de ellos le he enviado al Yogi la carta y la foto de mi amigo. Vamos a ver que acontece.

Mah: Sí, los milagros son siempre posibles. Pero debe haber el deseo de vivir. Sin él, el milagro no acontecerá.

Int: ¿Puede instilarse un tal deseo?

Mah: El deseo superficial, sí. Pero se consumirá. Fundamentalmente, nadie puede obligar a otro a vivir. Además, hubo culturas en las que el suicidio tenía su lugar reconocido y respetado.

Int: ¿No es obligatorio vivir el lapso de vida natural acordado a uno?

Mah: Natural —espontáneamente— fácil —sí. Pero la enfermedad y el sufrimiento no son naturales. Hay una noble virtud en soportar inconmoviblemente todo lo que viene, pero hay también dignidad en negarse a la tortura y a la humillación sin sentido.

Int: Se me ha dado un libro escrito por un siddha. Describe en él sus múltiples experiencias extrañas, incluso pasmosas. Según él la vía de un sadhaka verdadero acaba con el encuentro de su Gurú y con el abandono a él del cuerpo, la mente y el corazón. En adelante el Gurú se hace cargo y deviene responsable de los menores aconteceres en la vida del discípulo, hasta que los dos devienen uno. Uno puede llamarlo realización a través de la identificación. El discípulo es tomado por un poder que no puede controlar, ni resistir, y se siente tan desvalido como una hoja en medio de la tormenta. La única cosa que le mantiene a salvo de la locura y de la muerte es su fe en el amor y el poder de su Gurú.

Mah: Cada maestro enseña según su propia experiencia. La experiencia es moldeada por la creencia y la creencia es moldeada por la experiencia. Incluso el Gurú es moldeada por el discípulo de acuerdo a su propia imagen. Es el discípulo el que hace grande al Gurú. Una vez que el Gurú es visto como el agente de un poder que libera, un poder que trabaja a la vez desde dentro y desde fuera, el abandono de todo corazón deviene natural y fácil. Lo mismo que un hombre presa del dolor se pone completamente en las manos de un cirujano, así también el discípulo se confía sin ninguna reserva a su Gurú. Es completamente natural buscar ayuda cuando su necesidad se siente agudamente. Por muy poderoso que sea el Gurú, no debe imponer su voluntad al discípulo. Por otra parte, un discípulo que desconfía y que vacila está condenado a permanecer insatisfecho, sin ninguna culpa de su Gurú.

Int: ¿Qué acontece entonces?

Mah: La vida enseña, donde todo lo demás fracasa. Pero las lecciones de la vida tardan mucho tiempo en llegar. Se ahorran muchos retrasos y perturbaciones confiando y obedeciendo. Pero esta confianza viene únicamente cuando la indiferencia y la agitación hacen sitio a la claridad y a la paz. Un hombre que se tiene a sí mismo en baja estima, no será capaz de confiar en sí mismo, ni en nadie más. Por lo tanto, al comienzo el maestro intenta tranquilizar lo mejor que puede al discípulo en cuanto a su elevado origen, noble naturaleza y glorioso destino. Le cuenta las experiencias de algunos santos tanto como las suyas propias, instilando confianza en él mismo y en sus posibilidades infinitas. Cuando la confianza en sí mismo y la confianza en el maestro se juntan, pueden acontecer cambios rápidos y de largo alcance tanto en el carácter como en la vida.

Int: Yo puedo no querer cambiar. Mi vida es suficientemente buena como es.

Mah: Usted habla así debido a que no ha visto cuan penosa es la vida que usted vive. Usted es como un niño durmiendo con el chupete en su boca. Usted puede sentirse feliz por un momento al estar totalmente centrado en sí mismo, pero basta echar un vistazo a los rostros humanos para percibir la universalidad del sufrimiento. Incluso su propia felicidad es tan vulnerable y tan breve, a merced de una bancarrota o de una úlcera de estómago. Es solo un momento de respiro, un mero lapso entre dos aflicciones. La felicidad real no es vulnerable, porque no depende de las circunstancias.

Int: ¿Está usted hablando de su propia experiencia? ¿Es usted también infeliz?

Mah: Yo no tengo problemas personales. Pero el mundo está lleno de seres vivos cuyas vidas están presas entre el temor y la codicia. Son como el ganado que se lleva al matadero, que saltan y retozan, despreocupados y felices, pero muertos y desollados dentro de una hora.

Usted dice que es feliz. ¿Es usted realmente feliz, o está usted meramente intentando convencerse a usted mismo? Mírese a usted mismo sin miedo y usted se dará cuenta en el acto de que su felicidad depende de muchas condiciones y circunstancias, de aquí que sea momentánea, no real. La felicidad real fluye desde adentro.

Int: ¿De qué utilidad es su felicidad para mí? Ella no me hace feliz.

Mah: Usted puede tenerla toda y más, meramente pidiendo. Pero usted no pide. Usted no parece querer.

Int: ¿Por qué dice usted eso? Yo quiero ser feliz.

Mah: Usted está completamente satisfecho con los placeres. No queda ningún sitio para la felicidad. Vacíe su copa y límpiela. No puede llenarse de otro modo. Los demás pueden darle a usted placer, pero nunca felicidad.

Int: Una cadena de aconteceres placenteros es suficientemente buena.

Mah: Pronto acabará en aflicción, si no en desastre. ¿Qué es el Yoga después de todo, sino buscar la felicidad duradera dentro?

Int: Usted solo puede hablar del Oriente. En Occidente las condiciones son diferentes y lo que usted dice no se aplica.

Mah: No hay ningún Oriente ni Occidente para la aflicción y el miedo. El problema es universal —el sufrimiento y el fin del sufrimiento. La causa del sufrimiento es la dependencia, y la independencia es el remedio. El Yoga es la ciencia y el arte de la liberación de sí mismo a través de la comprensión de sí mismo.

Int: Pienso que yo no soy apto para el Yoga.

Mah: ¿Para qué otra cosa es usted apto? Todas sus idas y venidas, su búsqueda de placer, sus amores y odios —todo eso muestra que usted lucha contra las limitaciones, ya sean autoimpuestas o aceptadas. En su ignorancia usted comete errores y causa aflicción a usted mismo y a otros, pero el impulso está ahí y no será negado. El mismo impulso que busca el nacimiento, la felicidad y la muerte buscará la comprensión y la liberación. Es como una chispa de fuego en una carga de algodón. Usted puede no saberlo, pero más pronto o más tarde el barco arderá en llamas. La liberación es un proceso natural y a la larga, inevitable. Pero está dentro de su poder traerlo al ahora.

Int: ¿Entonces por qué hay tan pocas gentes liberadas en el mundo?

Mah: En un bosque solo algunos de los árboles están en plena floración en un momento dado, sin embargo cada uno tendrá su turno.

Más pronto o más tarde sus recursos físicos y mentales se acabarán. ¿Qué hará usted entonces? ¿Desesperar? Muy bien, desespere. Usted se cansará de desesperar y comenzará a preguntarse. En ese momento usted será apto para el Yoga consciente.

Int: Encuentro toda está búsqueda e incubación muy innatural.

Mah: La suya es la naturalidad de un tullido de nacimiento. Usted puede no ser consciente pero ello no le hace a usted normal. Lo que significa ser natural o normal usted no lo sabe, ni tampoco sabe que usted no lo sabe.

En el momento presente usted va a la deriva y por lo tanto está en peligro, pues a alguien a la deriva en cualquier momento puede acontecerle cualquier cosa. Sería mejor despertar y ver su situación. Que usted es —usted lo sabe. Lo que usted es —usted no lo sabe. Descubra lo que usted es.

Int: ¿Por qué hay tanto sufrimiento en el mundo?

Mah: La egoismidad es la causa del sufrimiento. No hay ninguna otra causa.

Int: Yo había comprendido que el sufrimiento es inherente a la limitación.

Mah: Las diferencias y distinciones no son las causas de la aflicción. La unidad en la diversidad es natural y buena. Es solo con la separatividad y la egoismidad como el verdadero sufrimiento aparece en el mundo.


92

Vaya Más allá de la Idea de «yo soy el cuerpo»

Interlocutor: Nosotros somos como los animales, errantes de acá para allá en vanas búsquedas, y no parece haber ningún fin para ello. ¿Hay alguna salida?

Mah: A usted se le ofrecerán muchas salidas, que no harán otra cosa que hacerle dar vueltas y llevarle de regreso al punto de partida. Primero dése usted cuenta de que su problema existe solo en su estado de vigilia, de que por muy penoso que sea, usted es capaz de olvidarlo enteramente cuando se va a dormir. Cuando usted está despierto usted es consciente; cuando usted está dormido, usted solo está vivo. Consciencia y vida —a ambas usted puede llamarlas Dios; pero usted es más allá de ambas, más allá de Dios, más allá del ser y el no ser. Lo que le impide a usted conocerse a usted mismo como todo y más allá de todo, es la mente basada en la memoria. Ella tiene poder sobre usted mientras usted confía en ella; no la combata; solo deje de prestarle atención. Privada de atención, se tornará más lenta y revelará el mecanismo de su funcionamiento. Una vez que usted conoce su naturaleza y propósito, usted no la permitirá crear problemas imaginarios.

Int: Ciertamente, todos los problemas no son imaginarios. Hay problemas reales.

Mah: ¿Qué problemas puede haber que no los haya creado la mente? La vida y la muerte no crean problemas; los dolores y los placeres vienen y van, experimentados y olvidados. Es la memoria y la anticipación lo que crea problemas de logro o de elusión, coloreados por el agrado y el desagrado. La verdad y el amor son la naturaleza real del hombre y la mente y el corazón son los medios de su expresión.

Int: ¿Cómo poner la mente bajo control? ¿Y el corazón, que no sabe lo que quiere?

Mah: Ellos no pueden trabajar en la obscuridad. Necesitan la luz de la presenciación pura para funcionar correctamente. Todo esfuerzo para controlarlos solo los someterá a los dictados de la memoria. La memoria es un buen siervo, pero un mal señor. Impide efectivamente el descubrimiento. No hay ningún lugar para el esfuerzo en la realidad. Es la egoismidad, debida a la identificación de sí mismo con el cuerpo, la que constituye el principal problema y la causa de todos los demás problemas. Y la egoismidad no puede ser eliminada por el esfuerzo, sino solo por una clara visión de sus causas y efectos. El esfuerzo es un signo de conflicto entre deseos incompatibles. Deben ser vistos como tales —solo entonces se disuelven.

Int: ¿Y qué queda?

Mah: Eso que no puede cambiar, queda. Queda la gran paz, el profundo silencio, la belleza oculta de la realidad. Aunque no puede ser transmitido con palabras, está esperando a que usted lo experimente por usted mismo.

Int: ¿No debe uno ser apto y merecedor de la realización? Nuestra naturaleza es completamente animal. A menos de que sea conquistada, ¿cómo podemos esperar que la realidad amanezca?

Mah: Deje al animal en paz. Déjelo estar. Solo recuerde que usted es. Use cada incidente del día para acordarse de que sin usted como presenciador no habría ni animal ni Dios. Comprenda que usted es ambos, la esencia y la substancia de todo lo que hay, y permanezca firme en su comprensión.

Int: ¿Es suficiente la comprensión? ¿No necesito más pruebas tangibles?

Mah: Es su comprensión la que decidirá sobre la validez de las pruebas. ¿Pero qué prueba más tangible necesita usted que su propia existencia? Dondequiera que usted vaya usted se encuentra a usted mismo. Por lejos que usted vaya en el tiempo, usted está allí.

Int: Obviamente, yo no soy omnipenetrante ni eterno. Yo soy solo aquí y ahora.

Mah: Muy bien. El «aquí» es por todas partes y el ahora —siempre. Vaya más allá de la idea de «yo soy el cuerpo» y encontrará que el espacio y el tiempo están en usted y no usted en el espacio y el tiempo. Una vez que usted ha comprendido esto, el principal obstáculo a la realización está eliminado.

Int: ¿Qué es la realización que es más allá de la comprensión?

Mah: Imagine una espesa jungla llena de tigres y usted en una robusta jaula de hierro. Sabiendo que usted está bien protegido por la jaula, usted observará a los tigres sin miedo. Seguidamente usted encuentra a los tigres en la jaula y a usted mismo rondando por la jungla. Finalmente —¡la jaula desaparece y usted cabalga sobre los tigres!

Int: Asistí a una de las sesiones de meditación en grupo, que ha habido recientemente en Bombay, y fui testigo del frenesí y del autoabandono de los participantes. ¿Por qué las gentes se meten en tales cosas?

Mah: Todo eso son invenciones de una mente agitada que halaga a las gentes en busca de sensaciones. Algunos de ellos ayudan a lo inconsciente a vomitar recuerdos y anhelos suprimidos y en esa medida proporcionan un alivio. Pero finalmente dejan al practicante donde estaba —o peor.

Int: Recientemente he leído un libro escrito por un Yogi sobre sus experiencias en la meditación. Está lleno de visiones y de sonidos, de colores y de melodías, ¡todo un espectáculo y un suntuoso entretenimiento! Finalmente todo aquello se esfumó y solo quedó la sensación de una ausencia de temor extrema. No hay que sorprenderse —¡un hombre que ha pasado por todas estas experiencias ileso, no necesita tener miedo de nada! Sin embargo, yo me preguntaba de qué utilidad es para mí un tal libro.

Mah: De ninguna utilidad, probablemente, puesto que no le atrae a usted. Otros puede que se impresionen. Las gentes difieren. Pero todos han de afrontar el hecho de su propia existencia. «Yo soy» es el hecho último; «¿quién soy yo»? es la pregunta última a la que cada uno debe encontrar una respuesta.

Int: ¿La misma respuesta?

Mah: La misma en esencia, variada en expresión.

Cada buscador acepta, o inventa, un método que le cuadra, lo aplica a sí mismo con alguna seriedad y esfuerzo, obtiene resultados según su temperamento y expectativas, los vierte en el molde de las palabras, los convierte en un sistema, establece una tradición y comienza a admitir a otros dentro de su «escuela de Yoga». Es todo una construcción sobre la memoria y la imaginación. Ninguna de tales escuelas carece de valor, ni tampoco es indispensable; en cada una se puede progresar hasta el punto en que todo deseo de progreso debe ser abandonado para hacer posible el último progreso. Entonces todas las escuelas son abandonadas, todos los esfuerzos cesan; en soledad y obscuridad se da el último paso, el cual acaba con la ignorancia y el miedo para siempre.

Además, el maestro verdadero no aprisionará a su discípulo en un reglamento de ideas, sentimientos y acciones prescritas; por el contrario, le mostrará pacientemente la necesidad de estar libre de todas las ideas y patrones de comportamiento, de ser vigilante y serio y de ir con la vida dondequiera que le lleve, no para gozar o sufrir, sino para comprender y aprender.

Bajo el maestro adecuado el discípulo aprende a aprender, no a recordar y a obedecer. Satsang, la compañía del noble, no moldea, libera. Guárdese de todo lo que le hace a usted dependiente. La mayor parte de los supuestos «abandonos al Gurú» acaban en chasco, si no en tragedia. Afortunadamente, un buscador serio se desenganchará a tiempo, tanto más sabio por la experiencia.

Int: Ciertamente, el abandono de sí mismo tiene su valor.

Mah: El abandono de sí mismo es el abandono de todo interés en sí mismo. Pero no puede hacerse, acontece cuando usted se da cuenta de su verdadera naturaleza. El abandono de sí mismo verbal, aunque vaya acompañado por el sentimiento, es de poco valor y se desmorona bajo presión. Como mucho muestra una aspiración, no un hecho efectivo.

Int: En el Rigveda se menciona el adhi yoga, el Yoga Primordial, consistente en el «matrimonio de Pragna con Prana», lo cual, como yo lo entiendo, significa la unión de la sabiduría y la vida. ¿Diría usted que significa también la unión de Dharma y Karma, la rectitud y la acción?

Mah: Sí, siempre que por rectitud usted entienda la armonía con la verdadera naturaleza de uno y por acción —solo la acción no egoísta y sin deseo.

En el adhi yoga la veda misma es el Gurú y la mente —el discípulo. La mente asiste a la vida, no la somete a su dictadura. La vida fluye naturalmente y sin esfuerzo y la mente elimina los obstáculos a su manso flujo.

Int: ¿No es la vida por su naturaleza misma repetitiva? ¿Seguir a la vida no conducirá al estancamiento?

Mah: Por sí misma es inmensamente creativa. Una semilla, a su debido tiempo, deviene un bosque. La mente es como un experto en bosques —que protege y regula el inmenso impulso vital de la existencia.

Int: Visto como el servicio de la vida por la mente, el adhi yoga es una perfecta democracia. Todo el mundo está entregado a vivir una vida con lo mejor de su capacidad y conocimiento, todo el mundo es un discípulo del mismo Gurú.

Mah: Usted puede decirlo así. Puede ser así —potencialmente. Pero a menos que la vida sea amada y se confíe en ella, se la siga con vehemencia y celo, sería fantasioso hablar de Yoga, que es un movimiento en la consciencia, presenciación en acción.

Int: Una vez estuve observando un torrente correr entre los peñascales. En cada peñasco la conmoción era diferente, según la forma y el tamaño del peñasco. ¿No es cada persona una mera conmoción sobre un cuerpo, mientras la vida es una y eterna?

Mah: La conmoción y el agua no están separadas. Es la perturbación la que le hace a usted presenciador del agua. La consciencia lo es siempre del movimiento, del cambio. No puede haber ninguna cosa tal como consciencia sin cambio. El no cambio borra la consciencia inmediatamente. Un hombre privado de sensaciones externas o internas se queda en blanco, o va más allá de la consciencia y de la inconsciencia al estado sin nacimiento y sin muerte. Solo cuando se unen el espíritu y la materia nace la consciencia.

Int: ¿Son uno o dos?

Mah: Depende de las palabras que usted use: son uno, o dos, o tres. Al investigar los tres devienen dos y los dos devienen uno. Tome el símil del rostro—espejo—imagen. Dos cualesquiera de ellos presuponen el tercero, el cual los une. En la sadhana usted ve los tres como dos, hasta que usted se da cuenta de que los dos son uno.

Mientras usted está absorbido en el mundo, usted es incapaz de conocerse a usted mismo: para conocerse a usted mismo, aparte su atención del mundo y vuélvala hacia dentro.

Int: Yo no puedo destruir el mundo.

Mah: No hay ninguna necesidad. Solo comprenda que lo que usted ve no es lo que es. Las apariencias se disolverán con la investigación y la realidad subyacente vendrá a la superficie. Usted no necesita quemar la casa para salir de ella. Solo salga. Es solo cuando usted no puede entrar y salir libremente, cuando la casa deviene una cárcel. Yo entro y salgo de la consciencia fácil y naturalmente y, por lo tanto, para mí el mundo es un hogar, no una prisión.

Int: ¿Pero finalmente hay un mundo, o no hay ninguno?

Mah: Lo que usted ve no es nada sino usted mismo. Llámelo como usted quiera, ello no cambia el hecho. A través de la película del destino su propia luz pinta imágenes en la pantalla. Usted es el espectador, la luz, la imagen y la pantalla. Inclusive la película del destino (prarabdha) es auto-elegida y auto-impuesta. El espíritu es un atleta y goza venciendo obstáculos. Cuanto más difícil es la tarea tanto más profunda y más amplia es su realización de sí mismo.


93

El Hombre no es el Hacedor

Interlocutor: Desde el comienzo de mi vida soy perseguido por una sensación de estar incompleto. Desde la escuela a la universidad, al trabajo, al matrimonio, a la opulencia, yo imaginaba que la siguiente cosa seguramente me daría la paz, pero no había ninguna paz. Esta sensación de insatisfacción sigue creciendo a medida que pasan los años.

Mah: Mientras hay el cuerpo y la sensación de identidad con el cuerpo, la frustración es inevitable. Solo cuando usted se conozca a usted mismo como enteramente ajeno al cuerpo y diferente de él, usted encontrará respiro a la mezcla de temor y de deseación inseparables de la idea de «yo soy el cuerpo». Acallar los temores y satisfacer los deseos no eliminará esta sensación de vacío de la que cual usted está intentando escapar; solo el conocimiento de sí mismo puede ayudarle a usted. Por conocimiento de sí mismo quiero decir pleno conocimiento de lo que usted no es. Tal conocimiento es asequible y final; pero para el descubrimiento de lo que usted es no puede haber ningún fin. Cuanto más descubre usted, tanto más queda por descubrir.

Int: Para esto debemos tener padres y escuelas diferentes, vivir en una sociedad diferente.

Mah: Usted no puede cambiar sus circunstancias, pero sus actitudes sí puede cambiarlas. Usted no necesita estar apegado a lo que no es esencial. Solo lo necesario es bueno. Solo hay paz en lo esencial.

Int: Es la verdad lo que busco, no la paz.

Mah: Usted no puede ver lo verdadero a menos que esté en paz. Una mente serena es esencial para la percepción justa, lo que a su vez es necesario para la realización de sí mismo.

Int: Tengo mucho que hacer. No puedo permitirme tener mi mente quieta.

Mah: Eso se debe a su ilusión de que usted es el hacedor. En realidad las cosas le son hechas a usted, no por usted.

Int: Si dejo que las cosas acontezcan, ¿cómo puedo estar seguro de que acontecerán a mi manera? Ciertamente debo someterlas a mi deseo.

Mah: Su deseo le acontece a usted junto con su cumplimiento, o no cumplimiento. Usted no puede cambiar ni lo uno ni lo otro. Usted puede creer que se esfuerza, que pugna, que lucha. Nuevamente, todo acontece sin más, incluyendo los frutos de la obra. Nada es por usted ni para usted. Todo está en la imagen expuesta en la pantalla del cine, nada en la luz, incluyendo lo que usted toma por usted mismo, la persona. Usted es solo la luz.

Int: Si yo soy solo la luz, ¿cómo he llegado a olvidarlo?

Mah: Usted no ha olvidado. Está en la imagen en la pantalla que usted olvide y después recuerde. Usted nunca deja de ser un hombre, aunque sueñe que es un tigre. Similarmente, usted es la luz pura que aparece como una imagen en la pantalla y que también deviene una con ella.

Int: Puesto que todo acontece, ¿por qué debo preocuparme?

Mah: Exactamente. La liberación es liberación de la preocupación. Habiéndose dado cuenta de que usted no puede influenciar los resultados, no preste ninguna atención a sus deseos y temores. Déjelos venir e irse. No les dé el alimento del interés y de la atención.

Int: Si aparto mi atención de lo que acontece, ¿de qué voy a vivir?

Mah: Nuevamente es como preguntar: «¿Qué haré, si dejo de soñar?». Deje de soñar y vea. Usted no necesita estar lleno de ansiedad sobre lo que va a ocurrir después. Siempre hay un después. La vida no comienza ni acaba: inmutable —se mueve, momentáneamente —dura. Lo mismo que a la luz ningún número de imágenes proyectadas pueden agotarla, así también la vida llena cada forma hasta el borde y vuelve a su fuente, cuando la forma se deshace.

Int: Si la vida es tan maravillosa, ¿cómo pudo acontecer la ignorancia?

Mah: ¡Usted quiere tratar la enfermedad sin haber visto al paciente! Antes de preguntar sobre la ignorancia, por qué no indaga usted primero —¿quién es el ignorante? Cuando dice que es ignorante, usted no sabe que usted ha impuesto el concepto de ignorancia sobre el estado actual de sus pensamientos y sentimientos. Examínelos tal y como acontecen, présteles su atención plena y encontrará que no hay nada como la ignorancia, solo hay la inatención. Preste atención a lo que le inquieta, eso es todo. Después de todo, la inquietud es un malestar mental y el malestar es invariablemente un requerimiento de atención. En el momento en que usted presta atención, el requerimiento cesa y la cuestión de la ignorancia se disuelve. En lugar de esperar una respuesta a su pregunta, descubra quién está haciendo la pregunta y lo que le hace preguntarla. Usted encontrará pronto que es la mente, atizada por el miedo del dolor, quien hace la pregunta. Y en el miedo hay memoria y anticipación, el pasado y el futuro. La atención le trae a usted de vuelta al presente, al ahora, y la presencia en el ahora es un estado siempre a disposición, pero raramente notado.

Int: Usted está reduciendo la sadhana a una simple atención. ¿Cómo es que otros maestros enseñan sadhanas completas, difíciles y que llevan tiempo?

Mah: Usualmente, los Gurús enseñan las sadhanas por las que ellos mismos han alcanzado su meta, cualquiera que su meta pueda ser. Esto es enteramente natural, pues ellos conocen su propia sadhana íntimamente. A mí se me enseñó a prestar atención a mi sensación de «yo soy» y yo lo encontré supremamente efectivo. Por lo tanto, puedo hablar de ello con plena confianza. Pero a menudo las gentes vienen con sus cuerpos, cerebros y mentes tan maltrechos, pervertidos y débiles, que el estado de atención sin forma está completamente más allá de ellos. En tales casos, es más apropiado alguna muestra de seriedad más simple. La repetición de un mantra, o la contemplación de una imagen prepararán su cuerpo y su mente para una búsqueda más profunda y más directa. Después de todo, es la seriedad lo que es el factor crucial e indispensable. La sadhana es solo una vasija y debe estar llena hasta el borde de seriedad, que no es sino el amor en acción. Pues sin amor no puede hacerse nada.

Int: Nosotros solo nos amamos a nosotros mismos.

Mah: ¡Si fuera así, sería espléndido! Ámese a usted mismo sabiamente y usted alcanzará la cima de la perfección. Todo el mundo ama su cuerpo, pero pocos aman a su ser real.

Int: ¿Mi ser real necesita mi amor?

Mah: Su ser real es el amor mismo, y la multitud de sus amores son sus reflejos de acuerdo con la situación del momento.

Int: Nosotros somos egoístas, solo conocemos el amor de uno mismo.

Mah: Es suficiente para un comienzo. Deséese a usted mismo todo el bien. Piense, sienta profundamente lo que es realmente bueno para usted y afánese por ello seriamente. Muy pronto usted encontrará que lo real es su único bien.

Int: No obstante, no comprendo por qué los diferentes Gurús insisten en prescribir sadhanas complicadas y difíciles. ¿No conocen nada mejor?

Mah: Lo que importa no es lo que usted hace, sino lo que usted deja de hacer. Las gentes que comienzan sus sadhanas están tan febriles e inquietos, que tienen que estar muy ocupados para mantenerse a sí mismos en la senda. Una rutina absorbente es buena para ellos. Después de algún tiempo se aquietan y se apartan del esfuerzo. En la paz y en el silencio la piel del «yo soy» se disuelve y lo interior y lo exterior devienen uno. La sadhana real es sin esfuerzo.

Int: A veces tengo la sensación de que el espacio mismo es mi cuerpo.

Mah: Cuando usted está preso de la ilusión: «yo soy este cuerpo», usted es meramente un punto en el espacio y un momento en el tiempo. Cuando la identificación de sí mismo con el cuerpo ya no está, todo el espacio y el tiempo están en su mente, que es una mera ondulación en la consciencia, la cual es la presenciación reflejada en la naturaleza. La presenciación y la materia son los aspectos activo y pasivo del ser puro, que está en ambas y más allá de ambas. El espacio y el tiempo son el cuerpo y la mente de la existencia universal. Mi sensación es que todo lo que acontece en el espacio y el tiempo me acontece a mí, que toda experiencia es mi experiencia, que toda forma es mi forma. Lo que pienso que soy, deviene mi cuerpo, y todo lo que le acontece a ese cuerpo, deviene mi mente. Pero en la raíz del universo hay solo presenciación pura, más allá del espacio y del tiempo, aquí y ahora. Sepa que ella es su ser real y actúe acordemente.

Int: ¿Qué diferencia tendrá en la acción lo que piense que yo soy? Las acciones acontecen de acuerdo a las circunstancias.

Mah: Las circunstancias y las condiciones gobiernan al ignorante. El conocedor de la realidad no está obligado. La única ley que obedece es la del amor.


94

Usted es Más allá del Espacio y del Tiempo

Interlocutor: Usted sigue diciendo que yo nunca he nacido y que nunca moriré. Si es así, ¿cómo es que yo veo el mundo como alguien que ha nacido y que ciertamente morirá?

Mah: Usted lo cree así debido a que usted nunca ha cuestionado su creencia de que usted es el cuerpo, el cual, obviamente, nace y muere. Mientras vive, atrae la atención y fascina tan completamente que raramente se percibe la naturaleza real de uno. Es como ver la superficie del océano y olvidar completamente la inmensidad que hay debajo. El mundo no es más que la superficie de la mente y la mente es infinita. Lo que nosotros llamamos pensamientos son solo ondulaciones en la mente. Cuando la mente está quieta, refleja la realidad. Cuando está enteramente inmóvil, se disuelve y solo la realidad permanece. Esta realidad es tan concreta, es tan verdadera, es hasta tal punto más tangible que la mente y la materia, que comparado con ella incluso un diamante es blando como la mantequilla. Esta abrumadora realidad hace que el mundo parezca como un sueño, nebuloso, irrelevante.

Int: Este mundo, con tanto sufrimiento en él, ¿cómo puede usted verlo como irrelevante? ¡Qué insensibilidad!

Mah: Es usted quien es insensible, no yo. Si su mundo está lleno de sufrimiento, haga algo al respecto, no lo aumente con su codicia o indolencia. Yo no estoy atado por su mundo semejante a un sueño. En mi mundo las semillas del sufrimiento, del deseo y del temor no se siembran y el sufrimiento no crece. Mi mundo está libre de opuestos, de discrepancias mutuamente destructivas; la armonía lo penetra; su paz es como una roca; esta paz y silencio son mi cuerpo.

Int: Lo que usted dice me recuerda el Dharmakaya del Buddha.

Mah: Puede ser. Podemos prescindir de la terminología. Vea la persona que usted imagina ser como una parte del mundo que usted percibe dentro de su mente y mire a la mente desde fuera, pues usted no es la mente. Después de todo, su único problema es la insaciable identificación de usted mismo con todo lo que usted percibe. Abandone este hábito, recuerde que usted no es lo que usted percibe, use su poder de distanciamiento alerta. Véase a usted mismo en todo lo que vive y su comportamiento expresará su visión. Una vez que usted se da cuenta de que no hay nada en este mundo que usted pueda llamar suyo propio, usted lo mira desde fuera lo mismo que usted mira una comedia sobre un escenario, o una imagen en la pantalla, admirando y gozando, pero realmente impasible. Mientras usted se imagine a usted mismo como algo tangible y sólido, una cosa entre cosas, existiendo efectivamente en el tiempo y en el espacio, de vida breve y vulnerable, naturalmente usted estará preso de la ansiedad de sobrevivir y de sacar provecho. Pero cuando usted se conozca a usted mismo más allá del espacio y del tiempo —solo en contacto con ellos en el punto del aquí y ahora, y de otro modo omnipenetrante y omnicontinente, inaccesible, inaprehensible, invulnerable —usted ya no tendrá miedo. Conózcase a usted mismo como usted es —contra el miedo no hay ningún otro remedio.

Usted tiene que aprender a pensar y a sentir según estos lineamientos, o usted permanecerá indefinidamente en el nivel personal del deseo y del miedo, de la ganancia y de la pérdida, del crecimiento y del declive. Un problema personal no puede ser resuelto en su propio nivel. El deseo mismo de vivir es el mensajero de la muerte, lo mismo que el anhelo de ser feliz es la señal de la aflicción. El mundo es un océano de sufrimiento y de temor, de ansiedad y desesperación. Los placeres son como los peces, pocos y veloces, vienen raramente y se van con rapidez. Un hombre de poca inteligencia cree, contra toda evidencia, que él es una excepción y que el mundo le debe la felicidad. Pero el mundo no puede dar lo que no tiene; él mismo irreal hasta la médula, es completamente inútil para la felicidad real. No puede ser de otro modo. Nosotros buscamos lo real debido a que somos infelices con lo irreal. La felicidad es nuestra naturaleza real y no descansaremos nunca hasta encontrarla. Pero raramente sabemos dónde buscarla. Una vez que usted ha comprendido que el mundo es solo una visión errónea de la realidad, y que no es lo que parece ser, usted se libera de sus obsesiones. Solo lo que es compatible con su ser real puede hacerle a usted feliz y el mundo, como usted lo percibe, es su negación completa.

Manténgase muy tranquilo y observe lo que viene a la superficie de la mente. Rechace lo conocido, dé la bienvenida a lo hasta ahora no conocido y rechácelo a su vez. Así, usted llega a un estado en el que no hay ningún conocimiento, solo ser, un estado en el que el ser mismo es conocimiento. Saber por el ser es conocimiento directo. Se basa en la identidad del veedor y lo visto. El conocimiento indirecto se basa en la sensación y la memoria, en la proximidad del perceptor y su percepto, confinado por el contraste entre los dos. Lo mismo ocurre con la felicidad. Usualmente usted tiene que estar triste para conocer la alegría y alegre para conocer la tristeza. La verdadera felicidad es incausada y ésta no puede desaparecer por falta de estimulación. No es lo opuesto de la aflicción, incluye toda aflicción y sufrimiento.

Int: ¿Cómo puede uno permanecer feliz entre tanto sufrimiento?

Mah: No puede evitarse —la felicidad interior es pasmosamente real. Lo mismo que el sol en el cielo, sus expresiones pueden estar nubladas, pero él nunca está ausente.

Int: Cuando estamos perturbados, no podemos evitar ser infelices.

Mah: El miedo es el único trastorno. Conózcase a usted mismo independiente y usted será libre del miedo y de sus sombras.

Int: ¿Cuál es la diferencia entre la felicidad y el placer?

Mah: El placer depende de las cosas, la felicidad no.

Int: Si la felicidad es independiente, ¿por qué no somos siempre felices?

Mah: Mientras creamos que necesitamos cosas para que nos hagan felices, creeremos también que en su ausencia debemos ser miserables. La mente siempre se moldea de acuerdo con sus creencias. De aquí la importancia de convencerse de que uno no necesita ser espoleado hacia la felicidad; de que, al contrario, el placer es una distracción y un fastidio, pues meramente crea la falsa convicción de que uno necesita tener y hacer cosas para ser feliz cuando en realidad es justamente lo opuesto.

¿Pero por qué hablar de la felicidad siquiera? Usted no piensa en la felicidad excepto cuando es infeliz. Un hombre que dice: «Ahora soy feliz», está entre dos aflicciones —la pasada y la futura. Esta felicidad es una mera excitación causada por el alivio del sufrimiento. La felicidad real es totalmente no consciente de sí misma. Se expresa mejor negativamente como: «No hay nada mal en mí. No tengo nada de que preocuparme». Después de todo, el propósito último de toda sadhana es alcanzar un punto en el que está convicción, en lugar de ser solo verbal, está basada en la experiencia efectiva y siempre presente.

Int: ¿Que experiencia?

Mah: La experiencia de estar vacío, no encerrado en los recuerdos y las expectativas; es como la felicidad de los espacios abiertos, de ser joven, de tener todo el tiempo y la energía para hacer cosas, para el descubrimiento, para la aventura.

Int: ¿Qué queda por descubrir?

Mah: El universo fuera y la inmensidad dentro como son en realidad, en la gran mente y corazón de Dios. El significado y el propósito de la existencia, el secreto del sufrimiento, la redención de la vida respecto de la ignorancia.

Int: Si ser feliz es lo mismo que estar libre de temor y de preocupación, ¿no puede decirse que la ausencia de perturbación es la causa de la felicidad?

Mah: Un estado de ausencia, de no existencia, no puede ser una causa; la preexistencia de una causa está implícita en la noción. Su estado natural, en el que nada existe, no puede se una causa del devenir; las causas están ocultas en el gran y misterioso poder de la memoria. Pero el verdadero hogar de usted está en la nada, en la vacuidad de todo contenido.

Int: Vacuidad y nada —¡cuán temible!

Mah: ¡Usted lo afronta de lo más alegre, cuando se va a dormir! Descubra por usted mismo el estado de sueño despierto, y lo encontrará en completa armonía con su naturaleza real. Las palabras solo pueden darle a usted la idea y la idea no es la experiencia. Todo lo que puedo decir es que la verdadera felicidad no tiene ninguna causa y que lo que no tiene ninguna causa es inmutable. Lo cual no significa que sea perceptible, como el placer. Lo que es perceptible es el dolor y el placer; el estado de liberación de la aflicción solo puede ser descrito negativamente. Para conocerlo directamente usted debe ir más allá de la mente adicta a la causalidad y a la tiranía del tiempo.

Int: Si la felicidad no es consciente y la consciencia —no es feliz, ¿cuál es el lazo entre las dos?

Mah: Puesto que la consciencia es un producto de las condiciones y de las circunstancias, depende de ellas y cambia junto con ellas. Lo que es independiente, no creado, atemporal y sin cambio, y sin embargo siempre nuevo y fresco, es más allá de la mente. Cuando la mente piensa en ello, la mente se disuelve y solo queda la felicidad.

Int: Cuando todo parte, no queda nada.

Mah: ¿Cómo puede haber nada sin algo? Nada es solo una idea, depende del recuerdo de algo. El ser puro es completamente independiente de la existencia, la cual es definible y descriptible.

Int: Por favor, díganos: ¿continúa la consciencia más allá de la mente, o acaba con la mente?

Mah: La consciencia viene y va, la presenciación brilla inmutablemente.

Int: ¿Quién presencia en la presenciación?

Mah: Cuando hay una persona, hay también consciencia. El «yo soy», la mente, la consciencia denotan el mismo estado. Si usted dice «yo presencio», ello solo significa: «yo soy consciente de pensar que presencio». En la presenciación no hay ningún «yo soy».

Int: ¿Qué hay sobre el presenciador?

Mah: El presenciador es de la mente. El presenciador parte con lo presenciado. En el estado de no dualidad toda separación cesa.

Int: ¿Qué hay sobre usted? ¿Continúa usted en la presenciación?

Mah: La persona, el «yo soy este cuerpo, esta mente, esta cadena de recuerdos, este paquete de deseos y de temores» desaparece, pero algo que usted puede llamar identidad, queda. Ello me permite devenir una persona cuando es preciso. El amor crea sus propias necesidades, incluso la de devenir una persona.

Int: Se dice que la Realidad se manifiesta a sí misma como existencia—consciencia—felicidad. ¿Son absolutos o relativos?

Mah: Son relativos entre sí y dependen unos de otros. La Realidad es independiente de sus expresiones.

Int: ¿Cuál es la relación entre la Realidad y sus expresiones?

Mah: Ninguna relación. En la Realidad todo es real e idéntico. Como nosotros lo decimos, saguna y nirguna son uno en Parabrahman. Solo hay lo Supremo. En movimiento, es saguna. Sin movimiento, es nirguna. Pero es solo la mente la que se mueve o no. Lo real es más allá, usted es más allá. Una vez que usted ha comprendido que nada perceptible ni concebible puede ser usted, usted se libera de sus imaginaciones. Ver todo como imaginación, nacida del deseo, es necesario para la realización de sí mismo. Nosotros perdemos lo real por falta de atención y creamos lo irreal por exceso de imaginación.

Usted tiene que dar su corazón y su mente a estas cosas y empollarlas repetidamente. Es como cocinar el alimento. Usted debe mantenerlo en el fuego durante algún tiempo antes de que esté listo.

Int: ¿No estoy yo bajo el poder del destino, de mi karma? ¿Qué puedo hacer contra él? Lo que yo soy y lo que yo hago está predeterminado. Incluso mi supuesto libre albedrío está predeterminado; solo que no soy consciente de ello y me imagino que soy libre.

Mah: Nuevamente, todo depende de cómo usted lo mire. La ignorancia es como una fiebre —hace que usted vea cosas que no están aquí. El karma es el tratamiento prescrito por lo divino. Déle la bienvenida, siga las instrucciones fielmente y usted se pondrá bien. Un paciente dejará el hospital una vez que se recupere. Insistir en la libertad inmediata de elección y de acción solo pospondrá la recuperación. Acepte su destino y cúmplalo —éste es el camino más corto a la liberación del destino, aunque no del amor y de sus compulsiones. Actuar desde el deseo y el temor es esclavitud, actuar desde el amor es liberación.


95

Acepte la Vida como Viene

Interlocutor: Estuve aquí el año pasado. Ahora nuevamente estoy ante usted. Qué es lo que me hace venir realmente, yo no lo sé, pero comoquiera que sea no puedo olvidarle.

Maharaj: Algunos olvidan, otros no, según sus destinos, lo cual usted puede llamar suerte, si así lo prefiere.

Int: Entre suerte y destino hay una diferencia básica.

Mah: Solo en su mente. De hecho, usted no sabe qué causa qué. Destino es solo una palabra de envoltura para cubrir su ignorancia. Suerte es igualmente otra palabra.

Int: Sin conocimiento de las causas y sus resultados, ¿puede haber liberación?

Mah: Las causas y los resultados son infinitos en número y variedad. Todo afecta a todo. En este universo, cuando una cosa cambia, todo cambia. De aquí el gran poder del hombre para cambiar el mundo cambiándose a sí mismo.

Int: Según sus propias palabras, por la gracia de su Gurú, usted cambió radicalmente hace unos cuarenta años. Sin embargo, el mundo permanece como había sido antes.

Mah: Mi mundo ha cambiado completamente. El suyo permanece el mismo, pues usted no ha cambiado.

Int: ¿Cómo es que su cambio no me ha afectado?

Mah: Debido a que no había ninguna comunión entre nosotros. No se considere a usted mismo como separado de mí y compartiremos inmediatamente el mismo estado común.

Int: Tengo algunas propiedades en los Estados Unidos que intento vender para comprar algo de tierra en los Himalayas. Construiré una casa, plantaré un jardín, cuidaré dos o tres vacas y viviré tranquilamente. Las gentes me dicen que la propiedad y la tranquilidad no son compatibles, que inmediatamente comenzaré a tener problemas con los funcionarios, los vecinos y los ladrones. ¿Es inevitable?

Mah: Lo mínimo que usted puede esperar es una sucesión inacabable de visitantes que convertirán su casa en una hospedería libre y abierta. Mejor acepte su vida como se presenta, regrese a su casa y cuide de su esposa con amor y cariño. Nadie más le necesita a usted. Sus sueños de gloria le traerán a usted mayores trastornos.

Int: No es gloria lo que busco. Busco la realidad.

Mah: Para esto usted necesita una vida bien ordenada y tranquila, paz de mente y una inmensa seriedad. En cada momento, todo lo que viene a usted sin haberlo pedido, viene de Dios y ciertamente le ayudará, si usted hace el uso más pleno de ello. Es solo aquello por lo que usted se esfuerza, movido por su imaginación y su deseo, lo que le trastorna a usted.

Int: ¿Es el destino lo mismo que la gracia?

Mah: Absolutamente. Acepte la vida como viene y usted encontrará que es una bendición.

Int: Yo puedo aceptar mi propia vida. ¿Cómo puedo aceptar la suerte de vida que otros se ven obligados a vivir?

Mah: Usted la está aceptando de todos modos. Las aflicciones de los demás no interfieren en sus placeres. Si usted fuera realmente compasivo, habría abandonado hace mucho tiempo todo interés en sí mismo, y habría entrado en ese estado que es el único desde el que usted puede ayudar realmente.

Int: Si tengo una casa grande y suficiente tierra, puedo crear un Ashram, con habitaciones individuales, una sala de meditación común, cantina, biblioteca, despensa, etc.

Mah: Los Ashrams no se hacen, acontecen. Usted no puede comenzarlos ni impedirlos, lo mismo que usted no puede comenzar ni detener un río. Hay demasiados factores implicados en la creación de un Ashram cumplido, y su madurez interior es solo uno de ellos. Por supuesto, si usted es ignorante de su ser real, todo lo que usted haga se convertirá en cenizas. Usted no puede imitar a un Gurú y salir bien parado. Toda hipocresía acabará en desastre.

Int: ¿Cuál es el daño en comportarse como un santo, aún antes de serlo?

Mah: Ensayar la santidad es sadhana. Es perfectamente bueno, siempre que no se reclame ningún mérito.

Int: ¿Cómo puedo yo saber si soy capaz de dar comienzo a un Ashram a menos de que lo intente?

Mah: Mientras se tome a usted mismo por una persona, un cuerpo y una mente, separados de la corriente de la vida, con una voluntad suya propia, persiguiendo sus fines, usted está viviendo meramente sobre la superficie y todo lo que usted haga será de vida breve y de poco valor, mera paja para alimentar las llamas de la vanidad. Usted debe invertir un verdadero valor antes de esperar algo real. ¿Cuál es su valor?

Int: ¿Con cuál medida lo mediré?

Mah: Mire al contenido de su mente. Usted es lo que usted piensa. ¿No está usted la mayor parte del tiempo ocupado con su propia pequeña persona y sus necesidades diarias?

El valor de la meditación regular es que le saca a usted del agobio de la rutina diaria y le recuerda que usted no es lo que cree ser. Pero incluso recordar no es suficiente —la acción debe seguir a la convicción. No sea como el hombre rico que ha hecho un testamento detallado, pero se niega a morir.

Int: ¿No es lo gradual la ley de la vida?

Mah: Oh, no. Solo la preparación es gradual, el cambio mismo es repentino y completo. El cambio gradual no le lleva a usted a un nivel nuevo del ser consciente. Usted necesita coraje para abandonar.

Int: Admito que es coraje lo que me falta.

Mah: Se debe a que usted no está plenamente convencido. La convicción completa genera a la vez el deseo y el coraje. Y la meditación es el arte de obtener la fe por medio de la comprensión. En la meditación usted considera la enseñanza recibida, en todos sus aspectos y repetidamente, hasta que de la claridad nace la confianza y, con la confianza, la acción. La convicción y la acción son inseparables. Si la acción no sigue a la convicción, examine sus convicciones, no se acuse a usted mismo de falta de coraje. El menosprecio de sí mismo no le llevará a usted a ninguna parte. Sin claridad y asentimiento emocional, ¿de qué utilidad es la voluntad?

Int: ¿Qué quiere usted decir por asentimiento emocional? ¿No tengo que actuar contra mis deseos?

Mah: Usted no actuará contra sus deseos. La claridad no es suficiente. La energía viene del amor —usted debe amar para actuar— cualquiera que sea la forma y el objeto de su amor. Sin claridad y caridad el coraje es destructivo. Las gentes en la guerra son a menudo enormemente corajudos, ¿pero y qué con eso?

Int: Veo muy claramente que todo lo que quiero es una casa en un jardín, donde viviré en paz. ¿Por qué no debería actuar según mi deseo?

Mah: No faltaba más, actúe. Pero no olvide lo inevitable, lo inesperado. Sin lluvia su jardín no florecerá. Usted necesita coraje para la aventura.

Int: Necesito tiempo para juntar coraje, no me empuje. Déjeme madurar por la acción.

Mah: Todo su planteamiento es erróneo. La acción pospuesta es una acción abandonada. Puede haber otras oportunidades para otras acciones, pero el momento presente se pierde —se pierde irremediablemente. Toda preparación es para el futuro —usted no puede prepararse para el presente.

Int: ¿Qué hay de malo en prepararse para el futuro?

Mah: La actuación en el ahora no es muy ayudada por sus preparaciones. La claridad es ahora, la acción es ahora. Pensar en estar preparado impide la acción. Y la acción es el toque de la realidad.

Int: ¿Incluso cuando actuamos sin convicción?

Mah: Usted no puede vivir sin acción, y detrás de cada acción hay algún temor o deseo. Finalmente, todo lo que usted hace está basado en su convicción de que el mundo es real e independiente de usted mismo. Si usted estuviera convencido de lo contrario, su comportamiento habría sido completamente diferente.

Int: No hay nada malo en mis convicciones; mis acciones son moldeadas por las circunstancias.

Mah: En otras palabras, usted está convencido de la realidad de sus circunstancias, del mundo en el que vive usted. Siga el rastro del mundo hasta su fuente y encontrará que antes de que el mundo fuera, usted era, y que cuando el mundo ya no es, usted permanece. Encuentre su ser atemporal y su acción dará testimonio de ello. ¿Lo ha encontrado usted?

Int: No, no lo he encontrado.

Mah: Entonces, ¿qué más tiene usted que hacer? Ciertamente, ésta es la tarea más urgente. Usted no puede verse a usted mismo como independiente de todo a menos de que usted deje caer todo y permanezca no soportado y no definido. Una vez que usted se conoce a usted mismo, importa poco lo que usted haga, pero para realizar su independencia, usted debe ponerla a prueba dejando partir todo aquello de lo que usted era dependiente. El hombre realizado vive en el nivel de los absolutos; su sabiduría, su amor y su coraje son completos, no hay nada relativo en él. Por lo tanto, debe verificarse a sí mismo con pruebas muy estrictas, soportar situaciones muy exigentes. El verificador, lo verificado y el desarrollo de la verificación están todos dentro; es un drama interior en el que nadie puede ser partícipe.

Int: Crucifixión, muerte, y resurrección —¡estamos en terrenos familiares! Yo he leído, oído y hablado sobre ello inacabablemente, pero me encuentro a mí mismo incapaz de hacerlo.

Mah: Manténgase tranquilo, no perturbado, y la sabiduría y el poder vendrán por sí mismos. Usted no necesita ansiarlo. Espere en el silencio del corazón y de la mente. Es muy fácil estar tranquilo, pero quererlo es raro. Usted quiere devenir un superhombre de la noche a la mañana. Permanezca sin ambición, sin el menor deseo, expuesto, vulnerable, no protegido, carente de certeza y solo, completamente abierto a la vida y dándole la bienvenida como se presenta, sin la interesada convicción egoísta de que todo debe aportarle a usted placer o provecho, ya sea material o supuestamente espiritual.

Int: Yo asiento a lo que usted dice, pero no veo cómo se hace.

Mah: Si usted sabe cómo hacerlo, no lo hará. Abandone todo intento, solo sea; no se esfuerce, no luche, deje que se vaya todo apoyo, aférrese a la ciega sensación de ser, barriendo todo lo demás. Esto es suficiente.

Int: ¿Cómo se hace este barrido? Cuanto más barro, tanto más aflora a la superficie.

Mah: Niegue su atención, deje que las cosas vengan y se vayan. Los deseos y los pensamientos son también cosas. No les haga caso. Desde un tiempo inmemorial el polvo de los aconteceres ha estado cubriendo el claro espejo de su mente, de modo que usted solo podía ver recuerdos. Barra el polvo antes de que tenga tiempo de sedimentarse; esto pondrá al descubierto las viejas capas hasta que sea descubierta la verdadera naturaleza de su mente. Es todo muy simple y comparativamente fácil; sea serio y paciente, eso es todo. El desapasionamiento, el desapego, el estar libre del deseo y del temor, de todo interés en sí mismo, la mera presenciación —libre del recuerdo y de la expectación —éste es el estado de mente en el que puede acontecer el descubrimiento. Después de todo, la liberación no es sino la libertad de descubrir.


96

Abandone los Recuerdos y las Expectativas

Interlocutor: Yo soy americano de nacimiento y durante el pasado año he estado en un Ashram en Madhya Pradesh, estudiando el Yoga en sus múltiples aspectos. Teníamos un maestro cuyo Gurú, un discípulo del gran Sivananda Saraswati, reside en Monghyr. También he estado en Ramanashram. Mientras estaba en Bombay he seguido un curso intensivo de meditación birmana conducido por un tal Goenka. Sin embargo, no he encontrado ninguna paz. Hay una mejora en el autocontrol y en la disciplina cotidiana, pero eso es todo. No puedo decir exactamente qué ha causado qué. He visitado muchos lugares sagrados. Cómo ha actuado cada uno en mí, no puedo decirlo.

Mah: Los buenos resultados vendrán, más pronto o más tarde. ¿Recibió usted algunas instrucciones en Sri Ramanashram?

Int: Sí, algunos ingleses estuvieron enseñándome y también un indio seguidor del jnana yoga, que reside allí permanentemente, estuvo dándome lecciones.

Mah: ¿Cuáles son sus planes?

Int: Tengo que regresar a los Estados Unidos debido a unas dificultades con el visado. Tengo intención de completar mi licenciatura, estudiar Cura Natural y hacer de ello mi profesión.

Mah: Una buena profesión, sin duda.

Int: ¿Hay algún peligro en la persecución de la vía del Yoga a toda costa?

Mah: ¿Es peligrosa una cerilla cuando toda la casa está en llamas? La búsqueda de la realidad es la más peligrosa de todas las empresas pues destruirá el mundo en el que usted vive. Pero si su motivo es el amor de la verdad y de la vida, usted no necesita tener miedo.

Int: Tengo miedo de mi propia mente. ¡Es tan inestable!

Mah: En el espejo de su mente las imágenes aparecen y desaparecen. El espejo permanece. Aprenda a distinguir lo inmutable en lo móvil, lo incambiable en lo cambiante, hasta que usted se dé cuenta de que todas las diferencia están solo en la apariencia y que la unidad es un hecho. Esta identidad básica —usted puede llamarla Dios o Brahman o la matriz (Prakriti), la palabra importa poco —es solo la realización de que todo es uno. Una vez que usted puede decir con la confianza nacida de la experiencia directa: «yo soy el mundo, el mundo es mí mismo», usted está libre del deseo y del temor por una parte y deviene totalmente responsable del mundo por otra. La insensata aflicción de la humanidad deviene su único interés.

Int: ¡Así pues, incluso un jnani tiene sus problemas!

Mah: Sí, pero ya no son de su propia creación. Su sufrimiento no está envenenado por un sentido de culpa. No hay nada malo en el sufrimiento por los pecados de los demás. Su Cristianismo se basa en esto.

Int: ¿No es todo sufrimiento auto-creado?

Mah: Sí, mientras hay un sí mismo separado para crearlo. Finalmente, usted sabe que no hay ningún pecado, ninguna culpa, ninguna retribución, solo la vida en sus transformaciones sin fin. Con la disolución del «yo» personal el sufrimiento desaparece. Lo que queda es la gran tristeza de la compasión, el horror del sufrimiento innecesario.

Int: ¿Hay algo innecesario en el esquema de las cosas?

Mah: Nada es necesario, nada es inevitable. El hábito y la pasión ciegan y extravían. La presenciación compasiva cura y redime. No hay nada que nosotros podamos hacer, solo podemos dejar que las cosas acontezcan de acuerdo con su naturaleza.

Int: ¿Aboga usted por la pasividad completa?

Mah: La claridad y la caridad es acción. El amor no es perezoso y la claridad dirige. Usted no necesita preocuparse de la acción, cuide su mente y su corazón. La estupidez y el egoísmo son el único mal.

Int: ¿Qué es mejor —la repetición del nombre de Dios o la meditación?

Mah: La repetición estabilizará su soplo. Con una respiración profunda y tranquila, mejorará la vitalidad, lo cual influirá en el cerebro y ayudará a la mente a crecer pura y estable y apta para la meditación. Sin vitalidad se puede hacer poco, de aquí la importancia de su protección y de su aumento. La postura y la respiración son una parte del Yoga, pues el cuerpo debe estar sano y bien controlado; pero demasiado concentración en el cuerpo anula su propio propósito, puesto que al comienzo la mente es lo principal. Cuando la mente ha sido tranquilizada y ya no perturba el espacio interior (chidakash), el cuerpo adquiere un nuevo significado y su transformación deviene a la vez necesaria y posible.

Int: He estado errando por toda la India, encontrándome con muchos Gurús y aprendiendo en pequeñas dosis diferentes Yogas. ¿Está bien probar un poco de todo?

Mah: No, esto es solo una introducción. Usted se encontrará con un hombre que le ayudará a encontrar su propia vía.

Int: Siento que el Gurú de mi propia elección no puede ser mi Gurú real. Para ser real debe venir inesperadamente y ser irresistible.

Mah: Lo mejor es no anticipar. La manera en que usted responda es decisiva.

Int: ¿Soy yo dueño de mis respuestas?

Mah: La discriminación y el desapasionamiento practicados ahora darán sus frutos en el tiempo apropiado. Si las raíces están sanas y bien regadas, los frutos serán con seguridad dulces. Sea puro, esté alerta, manténgase preparado.

Int: ¿Son de alguna utilidad las austeridades y las penitencias?

Mah: ¡Afrontar todas las vicisitudes de la vida es penitencia suficiente! Usted no necesita inventarse agobios. Recibir de buena gana todo lo que la vida le trae es toda la austeridad que usted necesita.

Int: ¿Qué hay sobre el sacrificio?

Mah: Comparta de buena gana y con alegría todo lo que usted tiene con quienquiera que lo necesita —no se invente crueldades autoaplicadas.

Int: ¿Qué es el abandono de sí mismo?

Mah: Aceptar lo que viene.

Int: Siento que soy demasiado débil para sostenerme sobre mis propias piernas. Necesito la sagrada compañía de un Gurú y de gentes buenas. La ecuanimidad está más allá de mí. Aceptar lo que viene como viene, me asusta. Pienso con horror en mi regreso a los Estados Unidos.

Mah: Regrese y haga el mejor uso de sus oportunidades. Primero obtenga su licenciatura. Usted siempre puede volver a la India para sus estudios de Cura Natural.

Int: Soy muy consciente de las oportunidades que hay en los Estados Unidos. Es la soledad lo que me asusta.

Mah: Usted tiene siempre la compañía de su propio sí mismo —no necesita sentirse solo. Apartado de él, incluso en la India usted se sentirá solo. Toda felicidad viene de complacer al sí mismo. Complázcalo, una vez que regrese a los Estados Unidos, no haga nada que pueda ser indigno de la gloriosa realidad de dentro de su corazón y usted será feliz y permanecerá feliz. Pero usted debe buscar el sí mismo y, habiéndolo encontrado, permanecer con él.

Int: ¿Será de algún beneficio la completa soledad?

Mah: Depende de su temperamento. Usted puede trabajar con otros y para otros, alerta y amistosamente, y crecer más plenamente que en soledad, la cual puede embotarle o dejarle a usted a la merced de la inacabable charla de su mente. No imagine que usted puede cambiar a través del esfuerzo. La violencia dirigida contra usted mismo, como en las austeridades y en la penitencia, permanecerá estéril.

Int: ¿No hay ninguna manera de saber quién está realizado y quién no lo está?

Mah: Su única prueba está en usted mismo. Si usted encuentra que se convierte en oro, ello será un signo de que usted ha tocado la piedra filosofal. Permanezca con la persona y observe lo que le acontece a usted. No pregunte a otros. El hombre de ellos puede no ser el Gurú de usted. Un Gurú puede ser universal en su esencia, pero no en sus expresiones. Puede parecer que es colérico o codicioso o que se preocupa demasiado por su Ashram o su familia, y usted puede ser engañado por las apariencias, mientras que otros no.

Int: ¿No tengo el derecho de esperar una perfección completa, tanto interior como exterior?

Mah: Interior —sí. Pero la perfección exterior depende de las circunstancias, del estado del cuerpo, personal y social, y de otros factores innumerables.

Int: Se me dijo que encontrara a un jnani para poder aprender de él el arte de obtener jnana, y ahora se me dice que todo el planteamiento es falso, que no puedo reconocer a un jnani, y que tampoco puede conquistarse jnana con medios apropiados. ¡Es todo tan confuso!

Mah: Todo se debe a su completa incomprensión de la realidad. Su mente está embebida en los hábitos de evaluación y de adquisición, y no admitirá que lo incomparable e inasequible está esperando atemporalmente el reconocimiento dentro de su propio corazón. Todo lo que usted tiene que hacer es abandonar todos los recuerdos y expectativas. Manténgase a usted mismo disponible, en total desnudez y nadidad.

Int: ¿Quién tiene que hacer el abandono?

Mah: Dios lo hará. Solo vea la necesidad de ser abandonado. No resista, no se aferre a la persona por la que se toma usted. Debido a que usted se imagina ser una persona, usted toma al jnani como una persona también, solo que un poco diferente, mejor informado y más poderoso. Usted puede decir que él es eternamente consciente y feliz, pero eso está lejos de expresar toda la verdad. No confíe en las definiciones ni en las descripciones —son groseramente extraviadoras.

Int: A menos que me digan lo que hacer y cómo hacerlo, me siento perdido.

Mah: ¡No faltaba más, siéntase perdido! Mientras usted se siente competente y seguro, la realidad está más allá de su alcance. A menos que usted acepte la aventura interior como un modo de vida, el descubrimiento no vendrá a usted.

Int: ¿El descubrimiento de qué?

Mah: Del centro de su ser, que es libre de todas las direcciones, de todos los medios y de todos los fines.

Int: ¿Ser todo, conocer todo, tener todo?

Mah: No ser nada, no conocer nada, no tener nada. Ésta es la única vida digna de ser vivida. La única felicidad digna de ser tenida.

Int: Puedo admitir que la meta está más allá de mi comprehensión. Al menos, hágame conocer el camino.

Mah: Usted debe encontrar su propio camino. A no ser que lo encuentre, no será su propio camino y no le llevará a usted a ninguna parte. Viva seriamente su verdad como la ha encontrado —actúe con lo poco que usted ha comprendido. Es la seriedad la que le llevará más allá, no el talento —ni el suyo ni el de ningún otro.

Int: Tengo miedo de las equivocaciones. He intentado tantas cosas —nada ha resultado de ellas.

Mah: Usted ha dado muy poco de usted mismo, usted ha sido meramente curioso, no serio.

Int: No conozco nada mejor.

Mah: Al menos usted sabe eso. Sabiendo que son superficiales, no dé ningún valor a sus experiencias, olvídelas tan pronto como acaben. Viva una vida limpia, no egoísta, eso es todo.

Int: ¿Es la moralidad tan importante?

Mah: No engañar, no hacer daño —¿no es importante? Por encima de todo usted necesita paz interior —lo cual requiere armonía entre lo interior y lo exterior. Haga lo que usted cree, y crea en lo que usted hace. Todo lo demás es una pérdida de energía y de tiempo.


97

La Mente y el Mundo no están Separados

Interlocutor: Veo aquí los retratos de varios santos y se me ha dicho que son sus antepasados espirituales. ¿Quiénes son y cómo comenzó todo?

Maharaj: Colectivamente somos llamados los «Nueve Maestros». La leyenda dice que nuestro primer maestro fue el Rishi Dattatreya, la gran encarnación de la Trinidad de Brahma, Vishnu y Shiva. Incluso los «Nueve Maestros» (Navnath) son mitológicos.

Int: ¿Cuál es la peculiaridad de su enseñanza?

Mah: Su simplicidad, tanto en la teoría como en la práctica.

Int: ¿Cómo deviene uno un Navnath? ¿Por iniciación o por sucesión?

Mah: Por ninguna de ambas. La tradición de los Nueve Maestros, Navnath Parampara, es como un río —se sumerge en el océano de la realidad y quienquiera que entra en él es llevado con él.

Int: ¿Implica ello la aceptación por un maestro vivo perteneciente a la misma tradición?

Mah: Aquellos que practican la sadhana de focalizar sus mentes sobre «yo soy» pueden sentirse vinculados a otros que han seguido la misma sadhana y han logrado la meta. Pueden decidir verbalizar su sensación de parentesco llamándose a sí mismos Navnaths. Ello les da el placer de pertenecer a una tradición establecida.

Int: ¿Se benefician de alguna manera vinculándose?

Mah: El círculo de satsang, la «compañía de los santos», se expande en número a medida que pasa el tiempo.

Int: ¿Se vinculan con ello de una fuente de poder y de gracia cuyo acceso habrían tenido cortado en cualquier otro caso?

Mah: El poder y la gracia son para todos, y son a demanda. Darse a uno mismo un nombre particular no ayuda. Llámese a usted mismo por cualquier nombre —con tal de que usted esté intensamente atento a usted mismo, los obstáculos acumulados al conocimiento de sí mismo serán barridos.

Int: Si me agrada su enseñanza y acepto su guía, ¿puedo llamarme a mí mismo un Navnath?

Mah: ¡Ello agrada a su mente adicta a las palabras! El nombre no le cambiará a usted. Como mucho puede recordarle a usted que se comporte. Hay una sucesión de Gurús y sus discípulos, quienes a su vez instruyen a más discípulos y así se mantiene la línea. Pero la continuidad de la tradición es informal y voluntaria. Es como un apellido, pero aquí la familia es espiritual.

Int: ¿Hay que haberse realizado para vincularse al Sampradaya?

Mah: El Navnath Sampradaya es solo una tradición, una manera de enseñar y de practicar. No denota un nivel de consciencia. Si usted acepta a un maestro Navnath Sampradaya como un Gurú, usted se vincula a su Sampradaya. Usualmente usted recibe una señal de su gracia —una mirada, un toque, o una palabra, a veces un vívido sueño o un vigoroso recuerdo. A veces el único signo de gracia es un cambio rápido y significativo en el carácter y en el comportamiento.

Int: Yo le conozco a usted desde hace algunos años y me encuentro con usted regularmente. El pensamiento de usted nunca está lejos de mi mente. ¿Me hace eso pertenecer a su Sampradaya?

Mah: Su pertenencia es un asunto de su propia sensación y convicción. Al fin y al cabo, todo es verbal y formal. En realidad no hay ni Gurú ni discípulo, ni teoría ni práctica, ni ignorancia ni realización. Todo depende de aquello por lo que usted se toma. Conózcase a usted mismo correctamente. No hay ningún sustituto para el conocimiento de sí mismo.

Int: ¿Cuál prueba tendré de que me conozco a mí mismo correctamente?

Mah: Usted no necesita pruebas. La experiencia es única e inequívoca. Amanecerá en usted repentinamente, cuando los obstáculos sean eliminados en alguna medida. Es como una cuerda gastada que se rompe. Lo suyo es gastar las fibras. La rotura no puede no acontecer. Puede ser retrasada, pero no puede ser impedida.

Int: Yo estoy confundido por su negación de la causalidad. ¿Quiere ello decir que nadie es responsable de cómo es el mundo?

Mah: La idea de responsabilidad está en su mente. Usted piensa que debe haber algo o alguien, único responsable de todo lo que acontece. Hay una contradicción entre un universo múltiple y una única causa. Lo uno o lo otro debe ser falso. O ambos. Como yo lo veo, todo es un sueño a la luz del día. No hay ninguna realidad en las ideas. El hecho es que sin usted, ni el universo ni su causa podían haber llegado a ser.

Int: Yo no puedo verificar si yo soy la criatura o el creador del universo.

Mah: «Yo soy» es un hecho siempre presente, mientras «yo soy creado» es una idea. Ni Dios ni el universo han venido a decirle que ellos le han creado. La mente, obsesionada por la idea de la causalidad, inventa la creación y entonces se pregunta: «¿quién es el creador?». La mente misma es el creador. Ni siquiera esto es completamente verdadero, pues lo creado y su creador son uno. La mente y el mundo no están separados. Comprenda que lo que usted piensa que es el mundo, es solo su propia mente.

Int: ¿Hay algún mundo más allá o fuera de la mente?

Mah: Todo el espacio y el tiempo están en la mente. ¿Dónde localizará usted un mundo supramental? Hay muchos niveles en la mente y cada uno proyecta su propia versión; sin embargo todos están en la mente y son creados por la mente.

Int: ¿Cuál es su actitud hacia el pecado? ¿Cómo considera usted a un pecador, a alguien que rompe la ley, interior o exterior? ¿Quiere usted cambiarle o solo le compadece? ¿O es usted indiferente hacia él debido a sus pecados?

Mah: Yo no conozco ningún pecado, ningún pecador. Su distinción y evaluación no son vinculantes para mí. Cada uno se comporta de acuerdo con su naturaleza. No puede remediarse, ni hay necesidad de que sea lamentado.

Int: Otros sufren.

Mah: La vida vive de la vida. En la naturaleza el proceso es compulsivo, en la sociedad debería ser voluntario. No puede haber ninguna vida sin sacrificio. Un pecador se niega al sacrificio e invita a la muerte. Esto es como es, y no da ningún motivo para la condena o la compasión.

Int: Con seguridad usted siente al menos compasión cuando ve a un hombre inmerso en el pecado.

Mah: Sí, siento que yo soy ese hombre y que sus pecados son mis pecados.

Int: De acuerdo, ¿y después qué?

Mah: Deviniendo uno con él el deviene uno conmigo. No es un proceso consciente, acontece enteramente por sí mismo. Ninguno de nosotros puede remediarlo. Lo que necesita cambiar cambiará de todos modos; es suficiente conocerse a uno mismo como uno es, aquí y ahora. La investigación intensa y metódica de la propia mente de uno es Yoga.

Int: ¿Qué hay sobre las cadenas del destino forjadas por el pecado?

Mah: Cuando la ignorancia, la madre del pecado, se disuelve, el destino, la compulsión a pecar de nuevo, cesa.

Int: Pero hay retribuciones que pagar.

Mah: Con el fin de la ignorancia todo llega a su fin. Las cosas se ven entonces como son y son buenas.

Int: Si un pecador, un transgresor de la ley, viene ante usted y pide su gracia, ¿cuál será su respuesta?

Mah: Obtendrá lo que pide.

Int: ¿A pesar de ser un hombre malvado?

Mah: Yo no conozco a nadie malvado, yo solo me conozco a mí mismo. Yo no veo santos ni pecadores, solo seres vivos. Yo no doy la gracia. No hay nada que yo pueda dar o negar, que usted no tenga ya en igual medida. Solo sea presenciador de sus riquezas y haga uso pleno de ellas. Mientras usted imagine que necesita mi gracia, estará a mi puerta mendigándola.

¡Si yo mendigara gracia de usted tampoco tendría mucho sentido! Nosotros no estamos separados, lo real es común.

Int: Una madre viene a usted con una historia infortunada. Su único hijo es adicto a las drogas y al sexo y va de mal en peor. Ella le pide a usted su gracia. ¿Cuál será su respuesta?

Mah: Probablemente me escucharé a mí mismo decirle que todo irá bien.

Int: ¿Eso es todo?

Mah: Eso es todo. ¿Qué más espera usted?

Int: ¿Pero cambiará el hijo de la mujer?

Mah: Puede que cambie y puede que no.

Int: Las gentes que se juntan en torno a usted y que le conocen desde hace muchos años mantienen que cuando usted dice «todo irá bien» invariablemente acontece como usted dice.

Mah: Usted puede decir también que es el corazón de la madre el que ha salvado al hijo. Para todo hay innumerables causas.

Int: Se me ha dicho que el hombre que no quiere nada para sí mismo es omnipotente. El universo entero está a su disposición.

Mah: Si usted lo cree así, actúe en consecuencia. ¡Abandone todo deseo personal y use el poder ahorrado así para cambiar el mundo!

Int: Ni todos los Buddhas y Rishis han logrado cambiar el mundo.

Mah: El mundo no admite el cambio. Por su naturaleza misma es penoso y transitorio. Véalo como es y despójese de todo deseo y temor. Cuando el mundo no le tiene atrapado ni le ata a usted, deviene una morada de dicha y de belleza. Usted puede ser feliz en el mundo solo cuando está libre de él.

Int: ¿Qué es justo y qué es injusto?

Mah: Generalmente, lo que causa sufrimiento es injusto y lo que lo elimina es justo. El cuerpo y la mente son limitados y por lo tanto vulnerables; necesitan protección, lo cual suscita el temor. Mientras usted se identifica a usted mismo con ellos, usted no puede no sufrir; dése cuenta de su independencia y permanezca feliz. Así se lo digo, éste es el secreto de la felicidad. Creer que usted depende de las cosas y de las gentes para la felicidad se debe a la ignorancia de su verdadera naturaleza; saber que usted no necesita nada para ser feliz, excepto el conocimiento de sí mismo, es sabiduría.

Int: ¿Qué viene primero, el ser o el deseo?

Mah: Con el surgimiento del ser en la consciencia, surgen en su mente las ideas de lo que usted es y de lo que usted debería ser. Esto suscita el deseo y la acción, y entonces comienza el proceso del devenir. Aparentemente, el devenir no tiene ningún comienzo ni ningún fin, pues recomienza a cada momento. Con la cesación de la imaginación y del deseo, cesa el devenir, y el ser esto o eso se sumerge en el ser puro, que no es descriptible, solo experimentable.

El mundo le parece a usted tan abrumadoramente real, debido a que usted piensa en él todo el tiempo; deje de pensar en él y se disolverá como niebla. Usted no necesita olvidar; cuando el deseo y el temor acaban, la esclavitud también acaba. Es la implicación emocional, la estructura de agrados y desagrados que nosotros llamamos carácter y temperamento, lo que crea la prisión.

Int: Sin deseo ni temor, ¿qué motivo hay para la acción?

Mah: Ninguno, a no ser que usted considere motivo suficiente el amor de la vida, de la rectitud, de la belleza.

No tenga miedo de liberarse del deseo y del temor. Ello le capacita a usted para vivir una vida muy diferente de todo lo que usted conoce, una vida tan intensa e interesante, que, verdaderamente, al perder todo usted gana todo.

Int: Puesto que usted cuenta su linaje espiritual desde el Rishi Dattatreya, ¿estamos acertados al creer que usted y todos sus predecesores son reencarnaciones del Rishi?

Mah: Usted puede creer en todo lo que usted quiera y si usted actúa con su creencia, obtendrá los frutos de ella; pero para mí ello no tiene ninguna importancia. Yo soy lo que yo soy y esto es suficiente para mí. Yo no tengo ningún deseo de identificarme a mí mismo con nadie, por muy ilustre que sea. Ni tampoco siento la necesidad de tomar mitos por realidades. Yo solo estoy interesado en la ignorancia y en la liberación de la ignorancia. El papel propio de un Gurú es disipar la ignorancia en los corazones y las mentes de sus discípulos. Una vez que el discípulo ha comprendido, la acción de confirmación le corresponde a él. Nadie puede actuar por otro. Y si no actúa correctamente, ello solo significa que no ha comprendido y que el trabajo del Gurú no ha terminado.

Int: ¿Debe haber también algunos casos desesperados?

Mah: Ninguno es desesperado. Los obstáculos pueden ser vencidos. Lo que la vida no puede enmendar, la muerte lo acabará, pero el Gurú no puede fracasar.

Int: ¿Qué le da a usted esa certeza?

Mah: El Gurú y la realidad interior del hombre son realmente uno y trabajan juntos hacia la misma meta —la redención y salvación de la mente. No pueden fracasar. Con las mismas rocas que les obstruyen ellos construyen sus puentes. La consciencia no es la totalidad del ser —hay otros niveles en los que el hombre es mucho más cooperativo. El Gurú está en casa en todos los niveles y su energía y paciencia son inagotables.

Int: Usted sigue diciéndome que yo estoy soñando y que ya es hora de que me despierte. ¿Cómo acontece que Maharaj, que ha venido a mí en mis sueños, no ha logrado despertarme? El sigue empujándome y recordándome, pero el sueño continúa.

Mah: Se debe a que usted no ha comprendido realmente que usted está soñando. Esto es la esencia de la prisión —la mezcla de lo real con lo irreal. En su estado presente solo la sensación de «yo soy» se refiere a la realidad; el «qué» y el «cómo yo soy» son ilusiones impuestas por el destino, o por accidente.

Int: ¿Cuándo comenzó el sueño?

Mah: Parece ser sin comienzo, pero de hecho es solo ahora. Usted lo está renovando de instante en instante. Una vez que ha visto que está soñando, usted se despertará. Pero usted no ve, debido a que quiere que el sueño continúe. Vendrá un día en que usted anhele que el sueño acabe con todo su corazón y con toda su mente, y estará dispuesto a pagar cualquier precio; el precio será el desapasionamiento y el desapego, la pérdida del interés en el sueño mismo.

Int: Cuán desvalido estoy. Mientras el sueño de la existencia dura, yo quiero que continúe. Mientras yo quiera que continúe, durará.

Mah: Querer que continúe no es inevitable. Vea claramente su condición, su claridad misma le liberará a usted.

Int: Mientras estoy con usted, todo lo que dice parece muy evidente; pero tan pronto como me alejo, ando de acá para allá inquieto y lleno de ansiedad.

Mah: Usted no necesita estar alejado de mí, en su mente al menos. ¡Pero su mente corre detrás del bienestar mundano!

Int: El mundo está lleno de perturbaciones, no hay que sorprenderse de que mi mente también esté llena de ellas.

Mah: ¿Ha habido alguna vez un mundo sin perturbaciones? Su ser en tanto que persona depende de la violencia a otros. Su cuerpo mismo es un campo de batalla lleno de muertos y de moribundos. La existencia implica violencia.

Int: En tanto que cuerpo —sí. En tanto que ser humano —definitivamente no. Para la humanidad la no violencia es la ley de la vida y la violencia la de la muerte.

Mah: Hay poco de no violencia en la naturaleza.

Int: Dios y la naturaleza no son humanos y no necesitan ser humanos. Yo solo estoy interesado en el hombre. Para ser humano debo ser absolutamente compasivo.

Mah: ¿Se da usted cuenta de que mientras tenga un sí mismo que defender, usted debe ser violento?

Int: Me doy cuenta. Para ser humano no debo ser egoísta. Mientras soy egoísta, soy subhumano, solo un humanoide.

Mah: Así pues, nosotros somos todos subhumanos y solo unos pocos raros son humanos. Pocos o muchos, es nuevamente la «claridad y la caridad» lo que nos hace humanos. Los subhumanos —los «humanoides»— están dominados por tamas y rajas, y los humanos por sattva. La claridad y la caridad es sattva según afecta a la mente y a la acción. Pero lo real es más allá de sattva. Desde que le conozco, usted parece estar siempre detrás de ayudar al mundo. ¿Cuánto le ha ayudado?

Int: Ni una pizca. Ni el mundo ha cambiado, ni yo tampoco. Pero el mundo sufre y yo sufro junto con él. Luchar contra el sufrimiento es una reacción natural. ¿Y qué es la civilización y la cultura, la filosofía y la religión, sino una rebelión contra el sufrimiento? El mal y el fin del mal —¿no es está la preocupación principal de usted? Usted puede llamarlo ignorancia —pero viene a ser lo mismo.

Mah: Bien, las palabras no importan, ni tampoco importa en cuál forma está usted justamente ahora. Los nombres y las formas cambian incesantemente. Conózcase a usted mismo como el presenciador inmutable de la mente mutable. Eso es suficiente.


98

La Liberación de la Autoidentificación

Maharaj: ¿Puede usted sentarse sobre el suelo? ¿Necesita un cojín? ¿Tiene usted alguna pregunta que hacer? No es que haya necesidad de que pregunte, usted puede también estar callado. Ser, solo ser, es importante. Usted no necesita preguntar nada, ni hacer nada. Tal manera aparentemente ociosa de pasar el tiempo es altamente considerada en la India. Significa que por el momento usted está libre de la obsesión: «¿y después qué?». Cuando usted no tiene prisa y la mente está libre de ansiedades, deviene serena y en el silencio puede oírse algo que ordinariamente es demasiado fino y sutil para la percepción. La mente debe estar abierta y serena para ver. Lo que nosotros estamos intentando hacer aquí es poner nuestras mentes en el estado correcto para comprender lo que es real.

Int: ¿Cómo aprendemos a eliminar las preocupaciones?

Mah: Usted no necesita preocuparse por sus preocupaciones. Solo sea. No intente estar tranquilo; no convierta «estar tranquilo» en una tarea que hay que llevar a cabo. No se inquiete por «estar tranquilo», no devenga miserable por «ser feliz». Solo presencie que usted es y permanezca presenciador —no diga: «sí, yo soy; ¿y después qué?». No hay ningún «después qué» en «yo soy». Es un estado atemporal.

Int: Si es un estado atemporal, se afirmará por sí mismo de todos modos.

Mah: Usted es lo que usted es, atemporalmente, ¿pero de qué utilidad es para usted a menos que usted lo sepa y actúe en consecuencia? Su escudilla de mendigo puede ser de oro puro, pero mientras no lo sepa, usted es un pobre. Usted debe conocer su valor interior, confiar en él y expresarlo en el sacrificio diario del deseo y del temor.

Int: ¿Si me conozco a mí mismo no desearé ni temeré?

Mah: Durante algún tiempo los hábitos mentales pueden demorarse a pesar de la nueva visión, los hábitos de añorar el pasado conocido y de temer el futuro no conocido. Cuando usted sabe que éstos son solo de la mente, usted puede ir más allá de ellos. Mientras usted tiene todo tipo de ideas sobre usted mismo, usted se conoce a usted mismo a través de la niebla de estas ideas; para conocerse a usted mismo como usted es, abandone todas las ideas. Usted no puede imaginar el sabor del agua pura, solo puede descubrirlo abandonando todos los sabores.

Mientras usted esté interesado en su presente manera de vivir, no la abandonará. El descubrimiento no puede venir mientras usted se aferre a lo familiar. Solo cuando usted se da plena cuenta de la inmensa aflicción de su vida y se rebela contra ella, puede encontrarse una salida.

Int: Ahora puedo ver que el secreto de la vida eterna de la India se encuentra en estas nuevas dimensiones de la existencia, de las que la India fue siempre el custodio.

Mah: Es un secreto abierto y siempre ha habido gentes que querían y estaban dispuestas a compartirlo. Maestros —hay muchos, discípulos sin miedo —muy pocos.

Int: Yo estoy completamente deseoso de aprender.

Mah: Aprender las palabras no es suficiente. Usted puede conocer la teoría, pero sin la experiencia efectiva de usted mismo como el centro impersonal y no cualificado del ser, del amor y de la felicidad, el mero conocimiento verbal es estéril.

Int: ¿Entonces, qué tengo que hacer?

Mah: Intente ser, solo ser. La palabra de máxima importancia es «intentar». Disponga de tiempo suficiente a diario para sentarse tranquilamente e intentar, solo intentar, ir más allá de la personalidad, con sus adicciones y obsesiones. No pregunte cómo, no puede ser explicado. Siga intentando hasta que lo logre. Si usted persevera, no puede haber ningún fracaso. Lo que importa supremamente es la sinceridad, la seriedad; usted debe estar verdaderamente harto de ser la persona que usted es, y ver la urgente necesidad de librarse de esta innecesaria autoidentificación con un paquete de recuerdos y de hábitos. Esta firme resistencia contra lo innecesario es el secreto del éxito.

Después de todo, usted es lo que usted es todos los momentos de su vida, pero usted nunca es consciente de ello, excepto, quizás, en el punto del despertar del sueño profundo. Todo lo que usted necesita es presenciarse ser, no como una afirmación verbal, sino como un hecho siempre presente. La presenciación de que usted es abrirá sus ojos a lo que usted es. Es todo muy simple. Primero de todo, establezca un contacto constante con usted mismo, sea con usted mismo todo el tiempo. En la autopresenciación fluyen todas las bendiciones. Comience como un centro de observación, de cognitividad deliberada, y conviértase en un centro de amor en acción. «Yo soy» es una minúscula semilla que se convertirá en un árbol poderoso —de manera completamente natural, sin rastro alguno de esfuerzo.

Int: Yo veo mucho mal en mí mismo. ¿No debo cambiarlo?

Mah: El mal es la sombra de la inatención. A la luz de la autopresenciación se difuminará y desaparecerá.

Toda dependencia de otro es fútil, pues lo que otros pueden dar otros se lo llevarán. Solo lo que es suyo en el comienzo seguirá siendo suyo al final. No acepte ninguna guía excepto del interior, e incluso entonces aparte los recuerdos pues ellos le extraviarán. Incluso si usted es completamente ignorante de las vías y de los medios, manténgase tranquilo y mire dentro; la guía vendrá con toda seguridad. A usted nunca se le deja sin saber cuál debe ser el siguiente paso. El problema es que usted puede eludirlo. El Gurú está aquí para alentarle a usted, debido a su experiencia y a su realización. Pero solo lo que usted descubre a través de su propia presenciación, de su propio esfuerzo, será de utilidad permanente para usted.

Recuerde, nada de lo que usted percibe es suyo. Nada de valor puede venirle a usted de fuera; son solo su propia sensación y su propia comprensión las que son relevantes y reveladoras para usted. Las palabras, oídas o leídas, solo crearán imágenes en su mente, pero usted no es una imagen mental. Usted es el poder de percepción y de acción detrás y más allá de la imagen.

Int: Usted parece aconsejarme que esté centrado en mí mismo hasta el punto del egoísmo. ¿No debo ceder a mi interés en otras gentes?

Mah: Su interés en los demás es egoísta, interesado, orientado hacia usted mismo. Usted no está interesado en los demás como personas, sino solo en la medida en que enriquecen o ennoblecen su propia imagen. Y el último grado del egoísmo es cuidar solo de la protección, conservación y multiplicación del propio cuerpo de uno. Por cuerpo entiendo todo lo que se relaciona con su nombre y forma —su familia, tribu, país, raza, etc. Estar apegado al propio nombre y forma de uno es egoísmo. Un hombre que sabe que él no es el cuerpo ni la mente no puede ser egoísta, pues no tiene nada por lo que ser egoísta. O, usted puede decir que él es igualmente «egoísta» en beneficio de todo lo que encuentra; el bienestar de todo es el suyo propio. La sensación de «yo soy el mundo, el mundo es mí mismo» deviene completamente natural; una vez que está establecida, no hay ningún modo de ser egoísta. Ser egoísta significa codiciar, adquirir, acumular en beneficio de la parte y en contra del todo.

Int: Uno puede ser rico y tener muchas posesiones, por herencia, o por matrimonio, o simplemente por buena suerte.

Mah: Si usted no se aferra a ello, le será arrebatado.

Int: En su estado presente, ¿puede usted amar a otra persona como una persona?

Mah: Yo soy la otra persona, la otra persona es mí mismo; en nombre y forma somos diferentes, pero no hay ninguna separación. En la raíz de nuestro ser somos uno.

Int: ¿No es siempre así dondequiera que hay amor entre las gentes?

Mah: Así es, pero no son conscientes de ello. Sienten la atracción, pero no saben la razón.

Int: ¿Por qué es selectivo el amor?

Mah: El amor no es selectivo, el deseo sí es selectivo. En el amor no hay extraños. Cuando el centro del egoísmo ya no está, todos los deseos de placer y los miedos del dolor cesan; uno ya no se interesa en ser feliz; más allá de la felicidad hay la intensidad pura, la energía inagotable, el éxtasis de dar desde una fuente perenne.

Int: ¿No debo comenzar resolviendo por mí mismo el problema de lo justo y de lo injusto?

Mah: Lo que es agradable, las gentes lo toman por bueno; y lo que es penoso, lo toman por malo.

Int: Sí, así es en nosotros, las gentes ordinarias. ¿Pero cómo es en usted, en el nivel de la unidad? ¿Para usted qué es bueno y qué es malo?

Mah: Lo que aumenta el sufrimiento es malo y lo que lo quita es bueno.

Int: Así pues usted niega bondad alguna al sufrimiento mismo. Hay religiones en las que el sufrimiento es considerado bueno y noble.

Mah: El karma o destino es una expresión de una ley benéfica: lo universal tiende hacia el equilibrio, la armonía y la unidad. En cada momento, todo lo que acontece ahora, es para mejor. Puede parecer penoso y feo, un sufrimiento amargo y carente de sentido, pero considerando el pasado y el futuro es para mejor, y la única salida de una situación desastrosa.

Int: ¿Sufre uno solo por sus propios pecados?

Mah: Se sufre junto con lo que uno mismo piensa que uno es. Si usted se siente uno con la humanidad, usted sufre con la humanidad.

Int: ¡Y puesto que usted pretende ser uno con el universo, no hay ningún límite en el tiempo o en el espacio para su sufrimiento!

Mah: Ser es sufrir. Cuando más estrecho es el círculo de mi auto-identificación, tanto más agudo es el sufrimiento causado por el deseo y el temor.

Int: El cristianismo acepta el sufrimiento como purificador y ennoblecedor, mientras que el hinduismo lo mira con disgusto.

Mah: El cristianismo es una manera de juntar palabras y el hinduismo otra. Lo real es —detrás y más allá de las palabras, incomunicable, experimentado directamente, explosivo en su efecto sobre la mente. Se tiene fácilmente cuando no se quiere nada más. Lo irreal es creado por la imaginación y perpetuado por el deseo.

Int: ¿No puede haber ningún sufrimiento que sea necesario y bueno?

Mah: El sufrimiento accidental o incidental es inevitable y transitorio; el sufrimiento deliberado, aunque se imponga con la mejor de las intenciones, es insensato y cruel.

Int: ¿Usted no castigaría el crimen?

Mah: El castigo no es más que crimen legalizado. En una sociedad construida sobre la prevención, más bien que sobre la represalia, habría muy poco crimen. Las pocas excepciones se tratarían médicamente, como enfermos de mente y de cuerpo.

Int: Usted parece tener poco sitio para la religión.

Mah: ¿Qué es la religión? Una nube en el cielo. Yo vivo en el cielo, no en las nubes, que son otros tantas palabras enhebradas. Elimine usted la verborrea, ¿y qué queda? Queda la verdad. Mi casa está en lo que no cambia, que parece ser un estado de constante reconciliación e integración de los opuestos. Las gentes vienen aquí a aprender sobre la existencia efectiva de un tal estado, los obstáculos a su emergencia, y, una vez percibido, el arte de estabilizarlo en la consciencia, de modo que no haya ningún choque entre comprender y vivir. El estado mismo es más allá de la mente y no necesita ser aprendido. La mente solo puede enfocar los obstáculos; ver un obstáculo como obstáculo es efectivo, debido a que es la mente la que actúa sobre la mente. Comience por el comienzo: preste atención al hecho de que usted es. En ningún tiempo puede usted decir «yo no era» —todo lo que usted puede decir es: «yo no recuerdo». Usted sabe cuan poco fiable es la memoria. Acepte que, inmerso en pequeños asuntos personales, usted ha olvidado lo que usted es; intente recobrar la memoria pérdida a través de la eliminación de lo conocido. A usted no puede decírsele lo que acontecerá, ni ello es deseable; la anticipación creará ilusiones. En la búsqueda interior lo inesperado es inevitable; el descubrimiento está invariablemente más allá de toda imaginación. Lo mismo que un niño no nacido no puede conocer la vida de después del nacimiento, pues no tiene nada en su mente con lo que formar una imagen válida, así también la mente es incapaz de pensar en lo real en los términos de lo irreal, excepto por negación: «Ni esto, ni eso». La aceptación de lo irreal como real es el obstáculo; ver lo falso como falso y abandonar lo falso trae la realidad al ser. Los estados de claridad total, de amor inmenso, de impavidez cabal —éstos son meras palabras ahora, contornos sin color, alusiones a lo que puede ser. Usted es como un hombre ciego que espera ver como resultado de una operación —¡siempre que usted no eluda la operación! En el estado en el que yo soy las palabras no importan en absoluto. Ni tampoco hay ninguna adicción a las palabras. Solo los hechos importan.

Int: No puede haber ninguna religión sin palabras.

Mah: Las religiones registradas son meros montones de verbosidad. Las religiones muestran su verdadera cara en la acción, en la acción silente. Para saber lo que un hombre cree, observe como actúa. Para la mayoría de las gentes el servicio de sus cuerpos y de sus mentes es su religión. Pueden tener ideas religiosas, pero no actúan de acuerdo con ellas. Juegan con ellas, a menudo están muy encariñados con ellas, pero no actúan de acuerdo con ellas.

Int: Las palabras son necesarias para la comunicación.

Mah: Para el intercambio de información —sí. Pero la comunicación real entre las gentes no es verbal. Para establecer y mantener una relación cariñosa se requiere la presenciación expresada en la acción directa. No es lo que usted dice, sino lo que usted hace, lo que importa. Las palabras son hechas por la mente y tienen significado solo en el nivel de la mente. La palabra «pan», usted no puede comerla ni tampoco vivir de ella; meramente transmite una idea. Adquiere significado solo con el comer efectivo. En el mismo sentido le estoy diciendo a usted que el Estado Normal no es verbal. Yo puedo expresarlo diciendo que es amor sabio expresado en la acción, pero estas palabras dicen poco, a menos que usted las experimente en su plenitud y belleza.

Las palabras tienen una utilidad muy limitada, pero nosotros no les ponemos ningún límite y así nos llevan al borde del desastre. Nuestras nobles ideas son finalmente contrarrestadas por acciones innobles. Nosotros hablamos de Dios, de la Verdad y del Amor, pero en lugar de experiencia directa, tenemos definiciones. En lugar de ampliar y de profundizar la acción, cincelamos nuestras definiciones. ¡E imaginamos que conocemos lo que podemos definir!

Int: ¿Cómo puede uno transmitir la experiencia excepto a través de las palabras!

Mah: La experiencia no puede ser transmitida a través de las palabras. Ella viene con la acción. Un hombre que es intenso en su experiencia irradiará confianza y coraje. Otros también actuarán y ganarán la experiencia nacida de la acción. La enseñanza verbal tiene su utilidad, prepara a la mente para vaciarse a sí misma de sus acumulaciones.

Se alcanza un nivel de madurez mental cuando nada exterior es de ningún valor y el corazón está listo para abandonar todo. Entonces lo real tiene una posibilidad y la aprovecha. Los retrasos, si hay alguno, son causados por la mente que se resiste a ver o a desechar.

Int: ¿Estamos tan totalmente solos?

Mah: Oh no, no lo estamos. Aquellos que tienen, pueden dar. Y tales dadores son muchos. El mundo mismo es un don supremo, mantenido por un sacrificio pleno de amor. Pero los receptores idóneos, sabios y humildes, son muy pocos. «Pedid y se os dará» es la ley eterna.

Ha aprendido usted tantas palabras, ha hablado usted tantas palabras. Usted conoce todo, pero no se conoce a usted mismo. Pues el sí mismo no es conocido por medio de palabras —solo la visión directa lo revelará. Mire dentro, busque dentro.

Int: Es muy difícil abandonar las palabras. Nuestra vida mental es un flujo de palabras continuo.

Mah: No es cuestión de facilidad o de dificultad. Usted no tiene ninguna alternativa. O usted lo intenta o no lo intenta. Es decisión suya.

Int: Lo he intentado muchas veces y he fracasado.

Mah: Inténtelo de nuevo. Si usted continua intentándolo, algo puede acontecer. Pero si no lo intenta, usted está en un atolladero. Usted puede conocer todas las palabras justas, citar las escrituras, ser brillante en sus discusiones y sin embargo seguir siendo un saco de huesos. O bien usted puede ser una persona nada llamativa y humilde, una persona enteramente insignificante, pero resplandeciente de bondad amorosa y de profunda sabiduría.

99

Lo Percibido no puede ser el Perceptor

Interlocutor: He estado yendo de un lugar a otro investigando los diferentes Yogas disponibles para la práctica y no he podido decidir cuál me convendrá mejor. Estaría agradecido por algún consejo competente. En el momento presente, como resultado de toda esta búsqueda, estoy cansado de la idea de encontrar la verdad. A mí me parece, a la vez innecesario y perturbador. La vida es un gozo como es y no veo ningún propósito en mejorarla.

Maharaj : Usted es bienvenido a permanecer aquí según su contento —¿pero puede usted? La juventud, el vigor, el dinero —todo desaparecerá más pronto de lo que usted espera. La aflicción, esquivada hasta ahora, le perseguirá a usted. Si usted quiere ser más allá del sufrimiento, usted debe salirle al paso y abrazarlo. Abandone sus hábitos y adicciones, viva una vida simple y sobria, no haga daño a ningún ser vivo; esto es el fundamento del Yoga. Para encontrar la realidad usted debe ser real hasta en la más pequeña de las acciones diarias; no puede haber ningún engaño en la búsqueda de la verdad. Usted dice que encuentra su vida un gozo. Quizás sea así —por el momento. ¿Pero quién la goza?

Int: Confieso que no conozco al gozador, ni tampoco lo gozado. Solo conozco el gozo.

Mah: Completamente de acuerdo. Pero el gozo es un estado de la mente —viene y se va. Su impermanencia misma lo hace perceptible. Usted no puede ser consciente de lo que no cambia. Toda consciencia es consciencia del cambio. Pero la percepción misma del cambio —¿no necesita un trasfondo inmutable?

Int: No, en absoluto. El recuerdo del último estado pasado —comparado con la actualidad del estado presente da la experiencia del cambio.

Mah: Entre lo recordado y lo actual hay un diferencia básica, que puede ser observada de momento en momento. En ningún punto del tiempo lo actual es lo recordado. Entre los dos hay una diferencia de cualidad, no solo de intensidad. Lo actual es inconfundiblemente actual. Usted no puede intercambiar los dos por ningún esfuerzo de voluntad o de imaginación. Ahora, ¿qué es lo que da esta cualidad única a lo actual?

Int: Lo actual es real, mientras que hay una buena suma de incertidumbre en lo recordado.

Mah: Exacto, ¿pero por qué? Un momento atrás lo recordado era actual, en un momento lo actual será lo recordado. ¿Qué es lo que hace único a lo actual? Obviamente, es el sentido de que usted está presente. En el recuerdo y en la anticipación hay una clara sensación de que es un estado mental bajo observación, mientras que, en lo actual, la sensación es primariamente la de estar presente y ser presenciador.

Int: Sí, puedo verlo. Es la presenciación lo que constituye la diferencia entre lo actual y lo recordado. Uno piensa en el pasado o el futuro, pero uno está presente en el ahora.

Mah: Dondequiera que usted va, el sentido de aquí y ahora usted lo lleva consigo todo el tiempo. Ello significa que usted es independiente del espacio y del tiempo, que el espacio y el tiempo están en usted, no usted en ellos. Es su autoidentificación con el cuerpo, que, por supuesto, es limitado en el espacio y el tiempo, el que le da a usted la sensación de finitud. En realidad usted es infinito y eterno.

Int: Este sí mismo mío infinito y eterno, ¿cómo puedo conocerlo?

Mah: El sí mismo que usted quiere conocer, ¿es algún segundo sí mismo? ¿Está usted hecho de varios sí mismos? Ciertamente, solo hay un único sí mismo y usted es ese sí mismo. El sí mismo que usted es, es el único sí mismo que hay. Elimine y abandone sus ideas erróneas sobre usted mismo y helo aquí, en toda su gloria. Es solo su mente lo que impide su conocimiento de sí mismo.

Int: ¿Cómo puedo deshacerme de la mente? ¿Y es posible la vida sin mente en el nivel humano?

Mah: No hay ninguna cosa tal como la mente. Hay ideas y algunas de ellas son erróneas. Abandone las ideas erróneas, pues son falsas y obstruyen su visión de usted mismo.

Int: ¿Cuáles ideas son erróneas y cuáles son verdaderas?

Mah: Las aserciones son usualmente erróneas y las negaciones —verdaderas.

Int: ¡Uno no puede vivir negando todo!

Mah: Solo negando puede uno vivir. La afirmación es esclavitud. Cuestionar y negar es necesario. Es la esencia de la rebelión y sin rebelión no puede haber ninguna liberación.

No hay ningún segundo sí mismo, ningún sí mismo más alto que buscar. Usted es el sí mismo más alto, solo abandone las ideas falsas que usted tiene sobre usted mismo. Tanto la fe como la razón le dicen que usted no es ni el cuerpo, ni sus deseos y temores, que usted no es tampoco la mente con sus ideas fantasiosas, ni el papel que la sociedad le obliga a interpretar, la persona que usted se supone que es. Abandone lo falso y lo verdadero vendrá por sí mismo.

Usted dice que quiere conocerse a sí mismo. Usted es su sí mismo —usted no puede ser nada sino lo que usted es. ¿Está el conocer separado del ser? Todo lo que usted puede conocer con su mente es de la mente, no es usted; sobre usted mismo usted solo puede decir: «yo soy, yo soy consciente, yo lo quiero».

Int: Encuentro que estar vivo es un estado penoso.

Mah: Usted no puede estar vivo pues usted es la vida misma. Es la persona que usted imagina que usted es la que sufre, no usted. Disuélvala en la presenciación. Es meramente un paquete de recuerdos y de hábitos. Desde la presenciación de lo irreal a la presenciación de su naturaleza real hay un abismo que usted cruzará fácilmente, una vez que haya dominado el arte de la presenciación pura.

Int: Todo lo que sé es que yo no me conozco a mí mismo.

Mah: ¿Cómo sabe que usted no se conoce a sí mismo? Su intuición directa le dice que usted mismo es lo que usted conoce primero, pues nada existe para usted si usted no está aquí para experimentar su existencia. Usted imagina que no se conoce a usted mismo, debido a que usted no puede describirse. Usted puede decir siempre: «yo sé que yo soy», y usted negará como no verdadera la afirmación: «yo no soy». Pero todo lo que puede describirse no puede ser su sí mismo, y lo que usted es no puede ser descrito. Usted solo puede conocer su sí mismo siendo su sí mismo, sin ningún intento de autodefinición ni de autodescripción. Una vez que usted ha comprendido que usted no es nada perceptible ni concebible, que todo lo que aparece en el campo de la consciencia no puede ser su sí mismo, usted se aplicará a la erradicación de toda autoidentificación como la única vía que puede llevarle a usted a una realización más profunda de su sí mismo. Usted progresa literalmente desechando —un verdadero cohete a reacción. Saber que usted no está ni en el cuerpo ni en la mente, aunque es presenciador de ambos, es ya conocimiento de sí mismo.

Int: Si yo no soy el cuerpo ni la mente, ¿cómo soy presenciador de ellos? ¿Cómo puedo percibir algo completamente ajeno a mí mismo?

Mah: «Nada es mí mismo», es el primer paso. «Todo es mí mismo», es el siguiente. Ambos penden de la idea: «hay un mundo». Cuando ésta idea también es abandonada, usted permanece lo que usted es —el Sí mismo no dual. Usted es ello aquí y ahora, pero su visión está obstruida por sus ideas falsas sobre usted mismo.

Int: Bien, admito que yo soy, que yo he sido, y que yo seré; al menos desde el nacimiento a la muerte. No tengo dudas de mi ser, aquí y ahora. Pero encuentro que no es suficiente. Mi vida carece de la alegría nacida de la armonía entre lo interior y lo exterior. Si solo yo soy, y el mundo es meramente una proyección, ¿entonces por qué hay desarmonía?

Mah: ¡Usted crea la desarmonía y después se queja! Cuando usted desea y teme, y se identifica a usted mismo con sus sensaciones, usted crea aflicción y esclavitud. Cuando usted crea con amor y sabiduría, y permanece no apegado a sus creaciones, el resultado es armonía y paz. Pero cualquiera que sea la condición de su mente, ¿de qué manera se refleja en usted? Es solo su autoidentificación con su mente la que le hace a usted feliz o infeliz. Rebélese contra su esclavitud a su mente, vea sus cadenas como autocreadas y rompa los lazos del apego y de la revulsión. ¡Mantenga en la mente la meta de la liberación, hasta que se haga claro en usted que usted es ya libre, que la liberación no es algo en el futuro distante que tiene que ganarse con penosos esfuerzos, sino que es perennemente propia de uno, lista para ser usada! La liberación no es una adquisición, sino una cuestión de coraje, el coraje para creer que usted es libre ya y para actuar de acuerdo con ello.

Int: Si hago lo que quiero, tendré que sufrir.

Mah: No obstante, usted es libre. Las consecuencias de su acción dependerán de la sociedad en la que usted vive y de sus convenciones.

Int: Puedo actuar temerariamente.

Mah: Junto con el coraje emergerá la sabiduría y la compasión y la pericia en la acción. Usted sabrá lo que hacer y todo lo que usted haga será bueno para todos.

Int: Encuentro que los diferentes aspectos de mí mismo están en guerra entre sí y que no hay ninguna paz en mí. ¿Dónde están la libertad y el coraje, la sabiduría y la compasión? Mis acciones meramente aumentan el abismo en el que existo.

Mah: Todo se debe a que usted se toma por alguien, o por algo. Deje de hacerlo, observe, investigue, haga las preguntas correctas, llegue a las conclusiones correctas y tenga el coraje de actuar en consecuencia y ver lo que acontece. Los primeros pasos pueden hacer que el techo se venga abajo sobre su cabeza, pero la conmoción se aclarará pronto y habrá paz y dicha. Usted sabe muchísimas cosas sobre usted mismo, pero al conocedor usted no lo conoce. Descubra quién es usted, el conocedor de lo conocido. Mire dentro diligentemente, acuérdese de recordar que lo percibido no puede ser el perceptor. Todo lo que usted ve, oye, o piensa, recuerde —usted no es lo que acontece, usted es a quien todo eso acontece. Inquiera profundamente en la sensación de «yo soy», y ciertamente usted descubrirá que el centro perceptor es universal, tan universal como la luz que ilumina al mundo. Todo lo que acontece en el universo, le acontece a usted, el presenciador silente. Por otra parte, todo lo que se hace, es hecho por usted, la energía universal e inagotable.

Int: Sin duda, es muy gratificante escuchar que uno es el presenciador silente así como la energía universal. ¿Pero cómo tiene uno que cruzar desde la afirmación verbal al conocimiento directo? Escuchar no es conocer.

Mah: Antes de poder conocer nada directamente, no verbalmente, usted debe conocer al conocedor. Hasta aquí, usted ha tomado a la mente por el conocedor, pero sencillamente no es así. La mente la atiborra a usted de imágenes e ideas, que dejan cicatrices en el recuerdo. Usted toma el recuerdo por el conocimiento. El verdadero conocimiento es siempre fresco, nuevo, inesperado. Brota de dentro. Cuando usted sabe lo que usted es, usted también es lo que usted sabe. Entre conocer y ser no hay ninguna separación.

Int: Yo solo puedo investigar la mente con la mente.

Mah: No faltaba más, use su mente para conocer su mente. Es perfectamente legítimo y también la mejor preparación para ir más allá de la mente. Ser, conocer y gozar es suyo. Primero dése cuenta de su propio ser. Esto es fácil debido a que la sensación de «yo soy» está siempre con usted. Entonces encuéntrese a usted mismo como el conocedor, aparte de lo conocido. Una vez que usted se conoce a usted mismo como ser puro, el éxtasis de la liberación es suyo.

Int: ¿Qué Yoga es éste?

Mah: ¿Por qué preocuparse? Lo que le hace a usted venir aquí es su disgusto con su vida tal como la conoce, la vida de su cuerpo y mente. Usted puede intentar mejorarlos, controlándolos y sometiéndolos a un ideal, o usted puede cortar enteramente el nudo de la autoidentificación y presenciar su cuerpo y mente como algo que acontece sin que usted intervenga de ninguna manera.

Int: ¿Se puede llamar a la vía del control y de la disciplina raja yoga, y a la vía del no apego jnana yoga? ¿Y a la adoración de un ideal —bhakti yoga?

Mah: Si a usted le place. Las palabras indican, pero no explican. Lo que yo enseño es la vía antigua y simple de la liberación a través de la comprensión. Comprenda su propia mente y su dominio sobre usted se quebrará. La mente no comprende, la no comprensión es su naturaleza misma. La comprensión correcta es el único remedio, cualquiera que sea el nombre que le dé usted. Es lo más antiguo y también lo más reciente, pues trata la mente como es.

Nada de lo que usted haga le cambiará, pues usted no necesita ningún cambio. Usted puede cambiar su mente o su cuerpo, pero es siempre algo externo a usted lo que ha cambiado, no usted mismo. ¿Por qué preocuparme en absoluto de cambiar? Dése cuenta de una vez por todas de que ni su cuerpo ni su mente, ni tampoco su consciencia es usted mismo y permanezca en paz en su naturaleza verdadera más allá de la consciencia y de la no consciencia. Ningún esfuerzo puede llevarle a usted ahí, solo la claridad de la comprensión. Rastree sus incomprensiones y abandónelas, eso es todo. No hay nada que buscar ni nada que encontrar, pues no hay nada perdido. Relájese y observe el «yo soy». La realidad está justo detrás de él. Manténgase tranquilo, manténgase silente; ella emergerá, o más bien, le tomará a usted en ella.

Int: ¿No debo deshacerme de mi cuerpo y mente primero?

Mah: Usted no puede hacerlo, pues la idea misma le ata a ellos. Solo comprenda y abandone.

Int: Soy incapaz de abandonar, pues no estoy integrado.

Mah: Imagine que usted está completamente integrado, su pensamiento y acción plenamente coordinados. ¿Cómo le ayudará ello a usted? Ello no le librará de tomarse a usted mismo erróneamente por el cuerpo o la mente. Véalos correctamente como «no usted», eso es todo.

Int: ¡Usted quiere que me acuerde de olvidar!

Mah: Sí, así parece. Sin embargo, no es desesperado. Usted puede hacerlo. Solo póngase a ello con seriedad. Su andar a tientas está lleno de promesas. Su búsqueda misma es el hallazgo. Usted no puede fracasar.

Int: Debido a que estamos desintegrados, sufrimos.

Mah: Nosotros sufrimos mientras nuestros pensamientos y acciones sean promovidos por deseos y temores. Vea su futilidad y el peligro y el caos que crean se esfumarán. No intente reformarse a usted mismo, vea solo la futilidad de todo cambio. Lo que cambia, cambia sin cesar, mientras que lo que no cambia, está esperando. No espere que lo que cambia le lleve a usted a lo que no cambia —ello jamás puede acontecer. Solo cuando la idea misma de cambiar se ve como falta y se abandona, lo que no cambia puede venir por sí mismo.

Int: Por todas partes donde voy, se me dice que debo cambiar profundamente antes de poder ver lo real. A este proceso de cambio deliberado, auto-impuesto, se lo llama Yoga.

Mah: Todo cambio afecta solo a la mente. Para ser lo que usted es, usted debe ir más allá de la mente, dentro de su propio ser. Carece de importancia lo que es la mente que usted deja atrás, siempre que usted la deje atrás de una vez por todas. Nuevamente, esto no es posible sin la realización de sí mismo.

Int: ¿Qué viene primero —el abandono de la mente o la realización de sí mismo?

Mah: Definitivamente, la realización de sí mismo viene primero. La mente no puede ir más allá de sí misma por sí misma. Debe explotar.

Int: ¿Ninguna exploración antes de la explosión?

Mah: El poder explosivo viene de lo real. Pero usted debe estar muy pendiente de tener su mente lista para ello. El temor siempre puede retrasarlo, hasta que surja otra oportunidad.

Int: Yo pensaba que siempre hay una posibilidad.

Mah: En teoría —sí. En la práctica debe surgir una situación, en la que todos los factores necesarios para la realización de sí mismo estén presentes. Esto no debe desalentarle. Su permanencia en el hecho de «yo soy» pronto creará otra posibilidad. Pues la actitud atrae a la oportunidad. Todo lo que usted sabe es de segunda mano. Solo «yo soy» es de primera mano y no necesita ninguna prueba. Permanezca con ello.


100

La Comprensión conduce a la Liberación

Interlocutor: En muchos países del mundo los policías de investigación siguen ciertas prácticas con el propósito de extraer confesiones de su víctima y de cambiar su personalidad también, si es necesario. Mediante una selección calculada de privaciones físicas y morales, y mediante persuasiones, la personalidad vieja es destruida y una personalidad nueva se establece en su lugar. El hombre bajo investigación escucha repetir tantas veces que él es un enemigo del Estado y un traidor a su país, que llega un día en que algo se desmorona en él y comienza a sentir con plena convicción que él es un traidor, un rebelde, enteramente despreciable y merecedor del castigo más severo. Este proceso se conoce como «lavado de cerebro».

Estoy sorprendido de que las prácticas religiosas y Yógicas sean muy similares al «lavado de cerebro». La misma privación física y mental, el mismo confinamiento solitario, un poderoso sentido del pecado, desesperación y un deseo de escapar a través de la expiación y de la conversión, adopción de una nueva imagen de uno mismo y la personalización de esa imagen. La misma repetición de fórmulas establecidas: «Dios es bueno, el Gurú (o el partido) sabe, la fe me salvará». En las pretendidas prácticas Yógicas o religiosas opera el mismo mecanismo. Se hace que la mente se concentre sobre alguna idea particular a exclusión de todas las demás ideas y la concentración se refuerza poderosamente por una disciplina rígida y penosas austeridades. Se paga un alto precio en vida y felicidad y, por consiguiente, lo que se recibe a cambio parece ser de gran importancia. Esta conversión amañada, evidente u oculta, religiosa o política, ética o social, puede parecer genuina y duradera, pero hay una sensación de artificialidad en ella.

Mah: Usted está completamente en lo cierto. Al padecer tantas penalidades la mente se disloca e inmoviliza. Su condición se torna precaria; todo lo que emprende, acaba en una esclavitud más profunda.

Int: ¿Entonces por qué se prescriben sadhanas?

Mah: A menos que usted haga tremendos esfuerzos, usted no se convencerá de que el esfuerzo no le llevará a usted a ninguna parte. El sí mismo es tan autosuficiente, que a menos que se desaliente totalmente, no abandonará. La mera convicción verbal no es suficiente. Solo los hechos puros y duros pueden mostrar la absoluta nadidad de la imagen de sí mismo.

Int: El lavador de cerebro me vuelve loco, y el Gurú me vuelve cuerdo. La operación es similar. Sin embargo, el motivo y el propósito son totalmente diferentes. Las similitudes son meramente verbales.

Mah: Invitar, u obligar a sufrir contiene en sí mismo violencia y el fruto de la violencia no puede ser dulce.

Hay situaciones en la vida inevitablemente penosas, y usted debe tomarlas al paso. Hay también situaciones feas que usted ha creado, deliberadamente o por negligencia, y de éstas usted tiene que aprender el arte de no repetir el mismo error de nuevo.

Int: Parece que debemos sufrir, para aprender a vencer el dolor.

Mah: El dolor tiene que ser soportado. No hay ninguna cosa tal como vencer el dolor y no se necesita ningún entrenamiento. Entrenarse para el futuro, desarrollar actitudes es un signo de temor.

Int: Una vez que sé hacer frente al dolor, estoy libre de él, no le tengo miedo y, por lo tanto, soy feliz. Esto es lo que le acontece a un prisionero. Acepta su castigo como justo y apropiado y está en paz con las autoridades de la prisión y con el Estado. Todas las religiones no hacen nada más que predicar la aceptación y la sumisión. Se nos exhorta a reconocernos culpables, a sentirnos responsables por todos los males del mundo y a señalarnos a nosotros mismos como su única causa. Mi problema es: yo no puedo ver mucha diferencia entre el lavado de cerebro y la sadhana, excepto que en el caso de la sadhana uno no está obligado físicamente. El elemento de sugestión compulsiva está presente en ambos.

Mah: Como usted ha dicho, las similitudes son superficiales. Usted no necesita insistir en ellas.

Int: Señor, las similitudes no son superficiales. El hombre es un ser complejo y puede ser al mismo tiempo el acusador y el acusado, el juez, el carcelero y el verdugo. No hay mucho de voluntario en una sadhana «voluntaria». Uno es movido por fuerzas más allá del alcance y del control de uno. Yo puedo cambiar mi metabolismo mental en tan poca medida como el físico, excepto mediante penosos y largos esfuerzos —lo cual es Yoga. Todo lo que estoy preguntando es: ¿está Maharaj de acuerdo conmigo en que el Yoga implica violencia?

Mah: Estoy de acuerdo en que el Yoga, como lo presenta usted, significa violencia y yo nunca abogo por ninguna forma de violencia. Mi vía es totalmente no violenta. Quiero decir exactamente lo que digo: no violenta. Descubra por usted mismo lo que ella es. Yo meramente digo: es no violenta.

Int: Yo no estoy abusando de las palabras. Cuando un Gurú me pide que medite dieciséis horas al día durante el resto de mi vida, yo no puede hacerlo sin una extrema violencia hacia mí mismo. ¿Está tal Gurú acertado o equivocado?

Mah: Nadie le obliga a meditar dieciséis horas al día, a menos de que usted quiera hacerlo. Es solo una manera de decirle: «permanezca con usted mismo, no se pierda entre los demás». El maestro esperará, pero la mente es impaciente.

No es el maestro, es la mente la que es violenta y también tiene miedo de su propia violencia. Lo que es de la mente es relativo, es una equivocación convertirlo en un absoluto.

Int: Si permanezco pasivo, nada cambiará. Si soy activo, debo ser violento. ¿Qué es lo que puedo hacer que no sea ni estéril ni violento?

Mah: Por supuesto, hay una vía que no es ni violenta ni estéril y que, sin embargo, es supremamente efectiva. Solo mírese a usted mismo como usted es, véase a usted mismo como usted es, acéptese a usted mismo como usted es y profundice siempre más dentro de lo que usted es. La violencia y la no violencia describen su actitud hacia los demás; el sí mismo, en relación consigo mismo, no es ni violento ni no violento; es, o bien presenciador o bien no presenciador de sí mismo. Si se conoce a sí mismo, todo estará bien; si no se conoce, todo estará mal.

Int: ¿Qué entiende usted al decir: yo me conozco a mí mismo como yo soy?

Mah: Antes de la mente —yo soy. «Yo soy» no es un pensamiento en la mente; la mente me acontece a mí, yo no acontezco a la mente. Y puesto que el tiempo y el espacio están en la mente, yo soy más allá del tiempo y del espacio, eterno y omnipresente.

Int: ¿Es usted serio? ¿Quiere usted decir realmente que usted existe por todas partes y en todos los tiempos?

Mah: Sí, lo soy. Para mí es tan evidente, como la libertad de movimiento lo es para usted. Imagine un árbol preguntando a un mono: «¿quieres decir seriamente que puedes moverte de un sitio a otro?» Y al mono diciendo: «sí, puedo».

Int: ¿Está usted también libre de la causalidad? ¿Puede usted producir milagros?

Mah: El mundo mismo es un milagro. Yo soy más allá de los milagros —yo soy absolutamente normal. Conmigo todo acontece como debe. Yo no interfiero en la creación. ¿De qué utilidad son los pequeños milagros para mí cuando el mayor de todos los milagros está aconteciendo todo el tiempo? Vea usted lo que vea es siempre su propio ser lo que usted ve. Vaya cada vez más profundamente dentro de usted mismo, busque dentro, no hay ni violencia ni no violencia en el descubrimiento de sí mismo. La destrucción de lo falso no es violencia.

Int: Cuando practico la autoindagación, o profundizo dentro con la idea de que ello me aprovechará de un modo u otro, todavía estoy escapando de lo que yo soy.

Mah: Completamente cierto. La verdadera indagación es siempre dentro de algo, no fuera de algo. Cuando yo indago cómo obtener o evitar algo, realmente no estoy indagando. Para conocer algo debo aceptarlo —totalmente.

Int: Sí, para conocer a Dios debo aceptar a Dios —¡asusta pensarlo!

Mah: Antes de poder aceptar a Dios, usted debe aceptarse a usted mismo, lo cual asusta más aún. Los primeros pasos en la aceptación de sí mismo no son en absoluto agradables, pues lo que uno ve no es una visión feliz. Uno necesita todo el coraje para seguir adelante. Lo que ayuda es el silencio. Mírese a usted mismo en total silencio, no se describa. Mire al ser que usted cree que usted es y recuerde —usted no es lo que usted ve. «Esto no soy yo —¿qué soy yo?» es el movimiento de la autoindagación. No hay ningún otro medio para la liberación, todos los medios retrasan. Rechace resueltamente lo que no es usted, hasta que el Sí mismo real emerja en su gloriosa nada.

Int: El mundo está pasando por cambios rápidos y críticos. Nosotros podemos verlos con gran claridad en los Estados Unidos, aunque acontecen también en otros países. Hay un aumento en la criminalidad por una parte y una santidad más genuina por otra. Se están formando comunidades y algunas de ellas están en un nivel de integridad y de austeridad muy elevado. Parece como si el mal se destruyera a sí mismo por su propio éxito, lo mismo que un fuego que consume combustible, mientras que el bien, como la vida, se perpetúa a sí mismo.

Mah: Mientras divida los aconteceres en buenos y malos, usted no puede estar acertado. De hecho, el bien deviene el mal y el mal el bien por su propio cumplimiento.

Int: ¿Qué hay sobre el amor?

Mah: Cuando se vuelve lujuria, deviene destructivo.

Int: ¿Qué es lujuria?

Mah: Recordar—imaginar—anticipar. Es sensorial y verbal. Una forma de adicción.

Int: Es el brahmacharya, la continencia, imperativo en el Yoga?

Mah: Una vida de opresión y de supresión no es Yoga. Los deseos deben ser libres, la mente relajada. La continencia viene con la comprensión, no con la determinación, que es solo otra forma de memoria. Una mente que comprende está libre de deseos y de temores.

Int: ¿Cómo puedo hacerme a mí mismo comprender?

Mah: Meditando, lo cual significa prestar atención. Devenga plenamente presenciador de su problema, mírelo desde todos los lados, observe como afecta a su vida. Entonces déjele en paz. Usted no puede hacer nada más que eso.

Int: ¿Ello me hará libre?

Mah: Usted es libre desde que ha comprendido. Las expresiones externas de la libertad puede que se tomen tiempo para aparecer, pero están ya aquí. No espere la perfección. No hay ninguna perfección en la manifestación. Los detalles deben chocar. Ningún problema se resuelve completamente, pero usted puede retirarse de él a un nivel sobre el que ya no opera.


101

El Jnani no Atrapa ni Retiene

Interlocutor: ¿Cómo procede el jnani cuando necesita que se haga algo? ¿Hace planes, decide los detalles y los lleva a cabo?

Maharaj: Un jnani comprende una situación completamente y sabe en el acto lo que se necesita hacer. Eso es todo. El resto acontece por sí mismo, y hasta cierto punto inconscientemente. La identidad del jnani con todo lo que es, es tan completa, que como él responde al universo, así el universo le responde a él. Está supremamente confiado en que una vez que una situación ha sido conocida, los aconteceres discurrirán según la respuesta adecuada. El hombre ordinario está personalmente interesado, calcula sus riesgos y posibilidades, mientras el jnani permanece distanciado, seguro de que todo acontecerá como debe; y no importa mucho lo que acontezca, pues finalmente el retorno al equilibrio y a la armonía es inevitable. El corazón de las cosas está en paz.

Int: He comprendido que la personalidad es una ilusión, y que el desapego alerta, sin pérdida de identidad, es nuestro punto de contacto con la realidad. Querría usted decirme, por favor —¿es usted en este momento una persona o una identidad autopresenciadora?

Mah: Yo soy ambas. Pero el sí mismo real no puede ser descrito excepto en los términos aportados por la persona, en los términos de lo que yo no soy. Todo lo que usted puede decir de la persona no es el sí mismo, y usted no puede decir nada sobre el sí mismo, que no tenga como referencia a la persona, como ella es, como podría ser, como debería ser. Todos los atributos son personales. Lo real es más allá de los atributos.

Int: ¿Es usted a veces el sí mismo y a veces la persona?

Mah: ¿Cómo puedo serlo? La persona es lo que yo parezco ser a otras personas. Para mí mismo yo soy la expansión infinita de la consciencia en la que innumerables personas emergen y se sumergen en inacabable sucesión.

Int: ¿Cómo es que la persona, que para usted es completamente ilusoria, a nosotros nos parece real?

Mah: Puesto que usted, el sí mismo, es la raíz de todo ser, consciencia y dicha, imparte su realidad a todo lo que usted percibe. Este impartir realidad tiene lugar invariablemente en el ahora, y no en ningún otro tiempo, debido a que el pasado y el futuro están solo en la mente. El «ser» se aplica solo al ahora.

Int: ¿No es la eternidad sin fin también?

Mah: El tiempo es sin fin, aunque limitado; la eternidad está en el corte momentáneo del ahora. Nosotros no la notamos debido a que la mente está siempre saltando entre el pasado y el futuro. La mente no se detendrá a enfocar el ahora. Esto puede hacerse con relativa facilidad, si se despierta el interés.

Int: ¿Qué despierta el interés?

Mah: La seriedad, el signo de la madurez.

Int: ¿Y cómo viene la madurez?

Mah: Manteniendo su mente clara y limpia, viviendo su vida en plena presenciación de cada momento como acontece, examinando y disolviendo los propios deseos y temores tan pronto como surgen.

Int: ¿Es posible tal concentración?

Mah: Inténtelo. Un paso cada vez es fácil. La energía fluye de la seriedad.

Int: Encuentro que yo no soy suficientemente serio.

Mah: La traición de sí mismo en un asunto grave. Pudre la mente como un cáncer. El remedio está en la claridad e integridad de pensamiento. Intente comprender que usted vive en un mundo de ilusiones, examínelas y descubra sus raíces. El intento mismo de hacerlo le hará a usted serio, pues hay felicidad en el esfuerzo justo.

Int: ¿Dónde me conducirá esto?

Mah: ¿Dónde puede conducirle a usted sino a su propia perfección? Una vez que usted está bien establecido en el ahora, usted no tiene que ir a ninguna otra parte. Lo que usted es atemporalmente, usted lo expresa eternamente.

Int: ¿Es usted uno o muchos?

Mah: Yo soy uno, pero aparezco como muchos.

Int: ¿Por qué aparece uno?

Mah: Es bueno ser, y ser consciente.

Int: La vida es triste.

Mah: La ignorancia causa aflicción. La felicidad sigue a la comprensión.

Int: ¿Por qué la ignorancia debe ser penosa?

Mah: La ignorancia está en la raíz de todo deseo y temor, los cuales son estados penosos y la fuente de errores sin fin.

Int: He visto a gentes supuestamente realizadas reír y llorar. ¿No muestra esto que no están libres del deseo y del temor?

Mah: Pueden reír y llorar de acuerdo con las circunstancias, pero interiormente están fríos y lúcidos, observando desapegadamente sus propias reacciones espontáneas. Las apariencias son engañosas, y tanto más en el caso de un jnani.

Int: No le comprendo.

Mah: La mente no puede comprender, pues la mente está entrenada para atrapar y retener mientras que el jnani no atrapa ni retiene.

Int: ¿A qué me estoy aferrando yo, a lo cual usted no se aferra?

Mah: Usted es una criatura de los recuerdos; al menos, usted imagina que lo es. Yo soy enteramente no imaginado. Yo soy lo que yo soy, no identificable con ningún estado físico o mental.

Int: Un accidente destruiría su ecuanimidad.

Mah: El hecho extraño es que no lo hace. Para mi propia sorpresa, permanezco como yo soy —presenciación pura, alerta a todo lo que acontece.

Int: ¿Incluso en el momento de la muerte?

Mah: ¿Qué tiene que ver conmigo que el cuerpo muera?

Int: ¿No lo necesita usted para contactar con el mundo?

Mah: Yo no necesito el mundo. Ni tampoco estoy en un mundo. El mundo en el que usted piensa está en su propia mente. Yo puedo verlo a través de sus ojos y de su mente, pero soy plenamente presenciador de que es una proyección de recuerdos; es tocado por lo real solo en el punto de la presenciación, lo cual solo puede ser ahora.

Int: La única diferencia entre nosotros parece ser que mientras que yo sigo diciendo que no conozco mi sí mismo real, usted mantiene que lo conoce muy bien; ¿hay alguna otra diferencia entre nosotros?

Mah: No hay ninguna diferencia entre nosotros; ni tampoco yo puedo decir que me conozco a mí mismo. Yo sé que no soy descriptible ni definible; hay una inmensidad más allá del alcance más remoto de la mente. Esa inmensidad es mi casa; esa inmensidad es mí mismo. Y esa inmensidad es también amor.

Int: Usted ve amor por todas partes, mientras que yo veo odio y sufrimiento. La historia de la humanidad es la historia del crimen, individual y colectivo. Ningún otro ser vivo se deleita así en matar.

Mah: Si usted indaga los motivos, encontrará el amor, amor de uno mismo y de las posesiones de uno. Las gentes luchan por lo que imaginan que aman.

Int: Ciertamente su amor debe ser bastante real cuando están dispuestos a morir por él.

Mah: El amor es ilimitado. Lo que está limitado a unos pocos no puede llamarse amor.

Int: ¿Conoce usted tal amor ilimitado?

Mah: Sí, lo conozco.

Int: ¿Cómo se siente?

Mah: Todo es amado y digno de amor. Nada es excluido.

Int: ¿Ni siquiera lo feo y lo criminal?

Mah: Todo está dentro de mi consciencia; todo es mío. Es una locura dividirse a uno mismo entre agrados y desagrados. Yo soy más allá de ambos. Yo no estoy enajenado.

Int: Estar libre del agrado y del desagrado es un estado de indiferencia.

Mah: Puede parecer y sentirse así al comienzo. Persevere en tal indiferencia y florecerá en un amor omnipenetrante y omniabarcante.

Int: Uno tiene algunos momentos en los que la mente deviene una flor y una llama, pero no duran y la vida vuelve a su gris cotidiano.

Mah: La discontinuidad es la ley, cuando usted trata con lo concreto. Lo continuo no puede ser experimentado, pues no tiene bordes. La consciencia implica alteraciones, el cambio sigue al cambio, cuando una cosa o un estado acaba otro comienza; eso que no tiene ningún borde no puede ser experimentado en el significado común de la palabra. Uno solo puede ser-lo, sin conocerlo, pero se puede saber lo que ello no es. Definitivamente, ello no es la totalidad del contenido de la consciencia, que está siempre en movimiento.

Int: Si lo inmutable no puede ser conocido, ¿cuál es el significado y el propósito de su realización?

Mah: Realizar lo inmutable significa devenir inmutable. Y el propósito es el bien de todo lo que vive.

Int: La vida es movimiento. La inmovilidad es la muerte. ¿De qué utilidad es la muerte para la vida?

Mah: Yo estoy hablando de inmutabilidad, no de inmovilidad. Usted deviene inmutable en la rectitud, usted deviene un poder que endereza todas las cosas. Ello puede implicar o no implicar una actividad exterior intensa, pero la mente permanece profunda y tranquila.

Int: Cuando observo mi mente la encuentro cambiando todo el tiempo, los estados de ánimo se suceden en infinita variedad, mientras que usted parece estar perpetuamente en el mismo estado de ánimo de jubilosa benevolencia.

Mah: Los estados de ánimo están en la mente y no importan. Vaya adentro, profundice. Deje de estar fascinado por el contenido de su consciencia. Cuando alcance las capas profundas de su ser verdadero, encontrará que el juego superficial de la mente le afecta a usted muy poco.

Int: ¿Pero seguirá habiendo juego?

Mah: Una mente tranquila no es una mente muerta.

Int: La consciencia está siempre en movimiento —es un hecho observable. La consciencia inmutable es una contradicción. Cuando usted habla de una mente quieta, ¿qué es? ¿No es la mente lo mismo que la consciencia?

Mah: Debemos recordar que las palabras se usan de muchas maneras, según el contexto. El hecho es que hay poca diferencia entre lo consciente y lo no consciente —son esencialmente lo mismo. El estado de vigilia difiere del sueño profundo en la presencia del presenciador. Un rayo de la presenciación ilumina una parte de nuestra mente y esa parte deviene nuestra consciencia de sueño o de vigilia, mientras que la presenciación aparece como el presenciador. El presenciador usualmente solo conoce la consciencia. La sadhana consiste en que el presenciador se vuelva primero sobre su consciencia, y después sobre sí mismo en su propia presenciación. La autopresenciación es Yoga.

Int: Si la presenciación es omnipenetrante, ¿entonces un hombre ciego, una vez realizado, puede ver?

Mah: Usted está mezclando la sensación con la presenciación. El jnani se conoce a sí mismo como él es. Él es también consciente de que su cuerpo está tullido y de que su mente está privada de un orden de percepciones sensoriales. Pero no es afectado por la disponibilidad de la vista, ni tampoco por su ausencia.

Int: Mi pregunta es más específica; cuando un hombre ciego deviene un jnani, ¿se le restaurará la vista o no?

Mah: A menos que sus ojos y cerebro sufran una renovación, ¿cómo puede ver?

Int: ¿Pero sufrirán una renovación?

Mah: Pueden sufrirla o pueden no sufrirla. Todo depende del destino y de la gracia. Pero un jnani dispone de un modo de percepción espontánea, no sensorial, que le hace conocer las cosas directamente, sin la intermediación de los sentidos. Él es más allá de lo perceptual y de lo conceptual, más allá de las categorías del tiempo y del espacio, del nombre y de la forma. Él no es ni lo percibido ni el perceptor, sino el factor simple y universal que hace posible el percibir. La realidad está dentro de la consciencia, pero no es la consciencia ni ninguno de sus contenidos.

Int: ¿Qué es falso, el mundo o mi conocimiento de él?

Mah: ¿Hay algún mundo fuera de su conocimiento? ¿Puede usted ir más allá de lo que usted conoce? Usted puede postular un mundo más allá de la mente, pero seguirá siendo un concepto, no probado y no probable. La experiencia de usted es la prueba, y es válida solo para usted. ¿Quién, además de usted, puede tener su experiencia, cuando la otra persona es real solo en la medida en que aparece en la experiencia de usted?

Int: ¿Estoy yo tan irremediablemente solo?

Mah: Usted lo está, en tanto que persona. En su ser real usted es la totalidad.

Int: ¿Es usted una parte del mundo que tengo en la consciencia, o es usted independiente?

Mah: Lo que usted ve es suyo y lo que yo veo es mío. Los dos tenemos poco en común.

Int: Debe haber algún factor común que nos una.

Mah: Para encontrar el factor común usted debe abandonar todas las distinciones. Solo lo universal es común.

Int: Lo que me choca como excesivamente extraño es que mientras que usted dice que yo soy meramente un producto de mis recuerdos y calamitosamente limitado, yo creo un mundo vasto y rico en el que todo está contenido, incluyéndole a usted y su enseñanza. Cómo se crea y se contiene esta vastedad en mi pequeñez es lo que yo encuentro difícil de comprender. Puede ser que usted esté dándome toda la verdad, pero yo estoy captando solo una pequeña parte de ella.

Mah: Sí, es un hecho —lo pequeño proyecta el todo, pero no puede contener el todo. Por grande y completo que sea su mundo, es auto-contradictorio y transitorio y enteramente ilusorio.

Int: Puede ser ilusorio pero es maravilloso. Cuando miro y escucho, toco, huelo y saboreo, pienso y siento, recuerdo e imagino, no puedo remediar maravillarme de mi milagrosa creatividad. Miro a través de un microscopio o telescopio y veo maravillas, sigo el rastro de un átomo y escucho el rumor de las estrellas. ¡Si yo soy el único creador de todo esto, entonces yo soy Dios, en verdad! Pero si yo soy Dios, ¿por qué aparezco tan pequeño y desvalido para mí mismo?

Mah: Usted es Dios, pero no lo sabe.

Int: Si yo soy Dios, entonces el mundo que creo debe ser verdadero.

Mah: Es verdadero en esencia, pero no en apariencia. Sea libre de deseos y de temores y al instante su visión se aclarará y usted verá todas las cosas como son. O, usted puede decir que el satoguna crea el mundo, el tamoguna lo obscurece y el rajoguna lo distorsiona.

Int: Esto no me dice mucho, debido a que si pregunto lo que son los gunas, la respuesta será: lo que crea — lo que obscurece — lo que distorsiona. Pero el hecho permanece —algo increíble me ha acontecido, y yo no comprendo lo que me ha acontecido, cómo y por qué.

Mah: Bien, la estupefacción es el amanecer de la sabiduría. Estar sumido en la estupefacción constante y consistentemente es sadhana.

Int: Yo estoy en un mundo que no comprendo y, por lo tanto, tengo miedo de él. Ésta es la experiencia de todos.

Mah: Usted se ha separado del mundo, y, por lo tanto, él le aflige y le asusta. Descubra su error y sea libre del miedo.

Int: Usted me está pidiendo que abandone el mundo mientras que yo quiero ser feliz en el mundo.

Mah: Si usted pide lo imposible, ¿quién puede ayudarle? Lo limitado no puede no ser penoso y agradable por turno. Si usted busca la felicidad real, inasequible e inmutable, debe dejar atrás el mundo con sus penas y placeres.

Int: ¿Cómo se hace?

Mah: La mera renuncia física es solo una señal de seriedad, pero la seriedad sola no libera. Debe haber comprensión, la cual viene con la perceptividad alerta, la indagación vehemente y la investigación profunda. Usted debe trabajar infatigablemente por su salvación del pecado y de la aflicción.

Int: ¿Qué es pecado?

Mah: Todo lo que le ata a usted.

 

Conversaciones 1 a 25
Conversaciones 26 a 50
Conversaciones 51 a 75
Conversaciones 76 a 101

Glosario de términos sanskritos

 


<< volver a los artículos

Propósito