<< volver a los artículos

Conversaciones 1 a 25
Conversaciones 26 a 50
Conversaciones 51 a 75
Conversaciones 76 a 101


26

La Personalidad, un Obstáculo

Interlocutor: Según puedo ver, el mundo es una escuela de Yoga y la vida misma es práctica del Yoga. Todo el mundo se esfuerza por la perfección, ¿y qué es el Yoga sino esfuerzo? No hay nada despreciable en las supuestas gentes «comunes» ni en sus vidas «comunes». Se esfuerzan tan duramente y sufren tanto como el Yogi, solo que no son conscientes de su verdadero propósito.

Maharaj: ¿En qué modo son sus gentes comunes —Yogis?

Int: Su meta última es la misma. Lo que el Yogi se asegura por la renuncia (tyaga) el hombre común lo realiza a través de la experiencia (bhoga). La vía del Bhoga es inconsciente, y por lo tanto, repetitiva y prolongada, mientras que la vía del Yoga es deliberada e intensa y, por lo tanto, puede ser más rápida.

Mah: Quizás los periodos de Yoga y Bhoga alternan. Primero Bhogi, después Yogi, después nuevamente Bhogi, después de nuevo Yogi.

Int: ¿Cuál puede ser el propósito?

Mah: Los deseos débiles pueden ser eliminados por la introspección y la meditación, pero los deseos fuertes, los deseos profundamente enraizados deben ser cumplidos y sus frutos, dulces o amargos, deben ser bien saboreados.

Int: ¿Por qué, entonces, debemos rendir homenaje a los Yogis y hablar a la ligera de los Bhogis? De una cierta manera, todos son Yogis.

Mah: En la escala de los valores humanos el esfuerzo deliberado se considera meritorio. En realidad tanto el Yogi como el Bhogi siguen su propia naturaleza, de acuerdo con las circunstancias y las oportunidades. La vida del Yogi está gobernada por un solo deseo —encontrar la Verdad: el Bhogi, por el contrario, sirve a muchos señores. Pero el Bhogi deviene un Yogi, y el Yogi puede dar un vuelco en un asalto de Bhoga. El resultado final es el mismo.

Int: Se cuenta que el Buddha dijo que es tremendamente importante haber escuchado que hay la iluminación, una reversión y transformación completa en la consciencia. La buena noticia se compara a una chispa en una carga de algodón; lenta pero inexorablemente la totalidad de la carga se convertirá en cenizas. Similarmente, la buena noticia de la iluminación llevará a cabo, más pronto o más tarde, una transformación.

Mah: Sí, primero escuchar (shravana), después recordar (smarana), después meditar (manana) y así sucesivamente. Estamos en un terreno familiar. El hombre que escucha la noticia deviene un Yogi; mientras que el resto continúa en su Bhoga.

Int: Pero usted está de acuerdo en que vivir una vida —vivir sólo la monótona vida del mundo, nacer para morir y morir para nacer— hace avanzar al hombre únicamente por su peso muerto, lo mismo que el río encuentra su camino hacia el mar únicamente por el peso del volumen del agua que recoge.

Mah: Antes de que el mundo fuera, la consciencia era. En la consciencia el mundo viene al ser, en la consciencia dura y en la consciencia pura se disuelve. En la raíz de todo, está la sensación de «yo soy». El estado de mente: «hay un mundo» es secundario, para ser yo no necesito el mundo, el mundo me necesita.

Int: El deseo de vivir es una cosa tremenda.

Mah: Todavía más grande es la liberación del impulso de vivir.

Int: ¿La libertad de la piedra?

Mah: Sí, la libertad de la piedra, y mucho más también. Libertad ilimitada y consciente.

Int: ¿No se requiere la personalidad para tener experiencia?

Mah: Como usted es ahora, la personalidad es solo un obstáculo. La identificación de sí mismo con el cuerpo puede ser buena para un niño, pero el verdadero crecimiento depende de apartar el cuerpo a un lado. Normalmente, uno debería rebasar pronto en la vida los deseos basados en el cuerpo. Incluso el Bhogi, que no niega los disfrutes, no necesita anhelar los que ya ha saboreado. El hábito, el deseo de repetición, frustran tanto al Yogi como al Bhogi.

Int: ¿Por qué sigue usted desechando a la persona (vyakti) como carente de importancia? La personalidad es el hecho primario de nuestra existencia. Ocupa el escenario entero.

Mah: Mientras usted no vea que es sólo un hábito, construida de recuerdo, movida por el deseo, usted seguirá pensando de usted mismo que usted es una persona —que usted vive, siente, piensa; que usted es activo o pasivo, que está satisfecho o acongojado. Cuestiónese a usted mismo, pregúntese a usted mismo «¿es esto así?», «¿quién soy yo?», «¿qué hay detrás y más allá de todo esto? Y pronto usted verá su error. Y está en la naturaleza misma de un error cesar de ser, cuando se ve.

Int: El Yoga de vivir, de la vida misma, podemos llamarlo el Yoga Natural (nisarga yoga). A mí me recuerda el Yoga Primordial (adhi Yoga) mencionado en Rig-Veda, el cual ha sido descrito como el matrimonio de la vida con la mente.

Mah: Una vida vivida meditativamente, en presenciación plena, es por sí misma el Nisarga Yoga.

Int: ¿Qué quiere decir el matrimonio de la vida y de la mente?

Mah: Vivir en la presenciación espontánea, consciencia de vivir sin esfuerzo, estar plenamente interesado en la propia vida de uno —todo esto está implicado.

Int: Sharada Devi, la esposa de Sri Ramakrishna Paramahansa, solía reñir a sus discípulos por esforzarse demasiado. Los comparaba a mangos en el árbol a quienes se arranca antes de que estén maduros. «¿Por qué apresurarse?», solía decir. «Esperad hasta que estéis plenamente maduros, en sazón y dulces».

Mah: ¡Cuanta razón tenía! ¡Hay tantos que toman el amanecer por el mediodía, una experiencia momentánea por la plena realización y que destruyen así aún lo poco que ganan por un exceso de orgullo! La humildad y el silencio son esenciales para un sadhaka, por muy avanzado que esté. Solo un jnani plenamente maduro puede permitirse la completa espontaneidad.

Int: Parece que hay escuelas de Yoga donde, después de la iluminación, se obliga al estudiante a guardar silencio durante 7, 12, 15 o incluso 25 años. Incluso Bhagavan Sri Ramana Maharshi se impuso a sí mismo 20 años de silencio antes de comenzar a enseñar.

Mah: Sí, el fruto interior debe madurar. Hasta entonces debe continuar la disciplina, la vida en la presenciación. Gradualmente la práctica deviene cada vez más sutil, hasta que deviene enteramente sin forma.

Int: Krishnamurti también habla de vivir en la presenciación.

Mah: Él siempre apunta directamente a lo «último». Sí, finalmente todos los Yogas acaban en su adhi yoga, el matrimonio de la consciencia (la novia) con la vida (el novio). La consciencia y el ser (sat-chit) se encuentran en la dicha (ananda). Para que haya dicha debe haber encuentro, contacto, la afirmación de la unidad en la dualidad.

Int: El Buddha también ha dicho que para la obtención del nirvana uno debe ir hacia los seres vivos. La consciencia necesita vivir para crecer.

Mah: El mundo mismo es contacto —la totalidad de todos los contactos actualizados en la consciencia. El espíritu toca a la materia y resulta la consciencia. Tal consciencia, cuando se tiñe de memoria y de expectativa, deviene esclavitud. La experiencia pura no esclaviza; la experiencia atrapada entre el deseo y el temor es impura y crea karma.

Int: ¿Puede haber felicidad en la unidad? ¿Toda felicidad no implica necesariamente contacto, y por lo tanto dualidad?

Mah: No hay nada malo en la dualidad mientras no crea conflicto. La multiplicidad y la variedad sin pugna es dichosa. En la consciencia pura hay luz. Para el calor, se necesita el contacto. Por encima de la unidad del ser está la unión del amor. El amor es el significado y el propósito de la dualidad.

Int: Yo soy un hijo adoptado. A mi padre no lo conozco. Mi madre murió cuando yo nací. Mi padre adoptivo, para agradar a mi madre adoptiva, que era estéril, me adoptó ­­­­­­—casi por accidente. Es un hombre simple —un propietario y conductor de camiones. Mi madre se ocupa de la casa. Ahora tengo 24 años. Desde hace dos años y medio me dedico a viajar, sin descanso, buscando. Quiero vivir una vida buena, una vida santa. ¿qué tengo hacer?

Mah: Vuelva a casa, encárguese del negocio de su padre, cuide de sus padres en su ancianidad. Cásese con la muchacha que le está esperando, sea leal, sea simple, sea humilde. Oculte su virtud, viva silentemente. Los cinco sentidos y las tres cualidades (gunas) son sus ocho pasos en el yoga. Y «yo soy» es el Gran Recordador (mahamantra). Usted puede aprender de ellos todo lo que usted necesita saber. Esté atento, inquiera sin cesar. Eso es todo.

Int: Si vivir solo la propia vida de uno libera, ¿por qué, entonces, no se liberan todos?

Mah: Todos están siendo liberados. Que usted viva no es lo que importa, lo que importa es cómo vive usted. La idea de la iluminación es de suma importancia. El solo hecho de saber que hay tal posibilidad cambia por completo la visión de uno. Actúa como una cerilla encendida en un montón de serrín. Todos los grandes maestros no hicieron nada más. Una chispa de verdad puede quemar una montaña de mentiras. Lo opuesto también es verdad. El sol de la verdad permanece oculto detrás de la nube de la identificación de sí mismo con el cuerpo.

Int: Esta difusión de la buena noticia de la iluminación parece muy importante.

Mah: El hecho mismo de escucharla, es una promesa de iluminación. El hecho mismo de encontrar un Gurú es la seguridad de la liberación. La perfección es dadora de vida y creativa.

Int: ¿Piensa un hombre realizado alguna vez: «yo estoy realizado»? ¿No se sorprende cuando las gentes hacen tanto de él? ¿No se toma a sí mismo como un ser humano ordinario?

Mah: Ni ordinario, ni extraordinario. Solo un ser consciente y afectivo —intensamente. Se ve a sí mismo sin caer en autodefiniciones ni auto-identificaciones. No se conoce a sí mismo como algo aparte del mundo. Él es el mundo. Está completamente librado de sí mismo, como un hombre que es muy rico, pero que da continuamente sus riquezas. No es rico, pues no tiene nada; no es pobre, pues da abundantemente. Simplemente es sin propiedad. Similarmente, el hombre realizado es sin ego; ha perdido la capacidad de identificarse a sí mismo con algo. Él es sin ubicación, sin lugar, más allá del espacio y del tiempo, más allá del mundo. Más allá de las palabras y de los pensamientos, él es.

Int: Bien, es para mí un profundo misterio. Yo soy un hombre simple.

Mah: Es usted el que es profundo, complejo, misterioso, difícil de comprender. Yo soy la simplicidad misma, comparado con usted. Yo soy lo que es —sin ninguna distinción entre lo interno y lo externo, lo mío y lo suyo, lo bueno y lo malo. Que el mundo es, yo soy; que yo soy, el mundo es.

Int: ¿Cómo acontece que cada hombre crea su propio mundo?

Mah: Cuando un número de gentes están dormidas, cada una de ellas sueña su propio sueño. Únicamente al despertar surge la cuestión de muchos sueños diferentes, y solo se disuelve cuando se ven todos como sueños, como algo imaginado.

Int: Incluso los sueños tienen un fundamento.

Mah: En la memoria. Incluso entonces, lo que se recuerda, no es nada sino otro sueño. El recuerdo de lo falso no puede suscitar nada más que lo falso. No hay nada malo en la memoria como tal. Lo que es falso es su contenido. Recuerde usted hechos, olvide opiniones.

Int: ¿Qué es un hecho?

Mah: Lo que se percibe en la presenciación pura, no afectada por el deseo ni por el temor, es un hecho.


27

Lo que es sin Comienzo Comienza Siempre

Interlocutor: El otro día estuve preguntándole a usted sobre las dos vías de crecimiento —de la renuncia y del goce (yoga y bhoga). La diferencia no es tan grande como parece —el Yogi renuncia para gozar; el Bhogi goza para renunciar. El Yogi renuncia primero, el Bhogi goza primero.

Mah: ¿Y qué? Deje usted al Yogi con su Yoga y al Bhogi con su Bhoga.

Int: La vía del Bhoga a mí me parece la mejor. El Yogi es como un mango verde, separado del árbol prematuramente y guardado para que madure en una cesta de mimbre. Sin aire y sobrecalentado, ciertamente madura, pero se pierden el sabor y la fragancia auténticos. El mango que se deja en el árbol crece hasta su pleno tamaño, color y dulzor, un gozo en todo. Sin embargo, de algún modo el Yoga tiene todas las alabanzas, y el Bhoga todas las maldiciones. Como yo lo veo, el Bhoga es el mejor de los dos.

Mah: ¿Qué le hace a usted decir eso?

Int: He visto a los Yogis y sus enormes esfuerzos. Incluso cuando se realizan, hay algo amargo o astringente en ello. Parecen pasar mucho de su tiempo en trances, y cuando hablan, meramente recitan sus escrituras. Como mucho tales jnanis son como flores —perfectas, pero sólo florecillas, que exhalan su fragancia dentro de un corto radio. Hay algunos otros, que son como bosques —ricos, variados inmensos, llenos de sorpresas, un mundo en sí mismos. Debe haber una razón para esta diferencia.

Mah: Bien, usted lo ha dicho. Según usted uno se queda retenido en su Yoga, mientras que el otro ha florecido en su Bhoga.

Int: ¿Acaso no es así? El Yogi tiene miedo de la vida y busca la paz, mientras que el Bhogi es aventurero, está lleno de ánimo y de ímpetu. El Yogi está limitado por un ideal, mientras que el Bhogi está siempre dispuesto a explorar.

Mah: Todo es cuestión de desear mucho o de estar satisfecho con poco. El Yogi es ambicioso mientras que el Bhogi es meramente aventurero. Su Bhogi parece ser más rico y más interesante, pero en realidad no es así. El Yogi es agudo como el filo del cuchillo. Tiene que serlo —­para cortar profunda y llanamente, para penetrar infaliblemente las múltiples capas de lo falso. El Bhogi adora en muchos altares; el Yogi no sirve a nadie excepto a su propio Sí mismo verdadero.

Es enteramente vano oponer el Yogi al Bhogi. La vía de salida (pravritti) precede necesariamente a la vía de retorno (nivriti). Sentarse a juzgar y a repartir calificaciones es ridículo. Todo contribuye a la perfección última. Algunos dicen que hay tres aspectos de la realidad —Verdad-Sabiduría-Dicha. El que busca la Verdad deviene un Yogi, el que busca la Sabiduría deviene un jnani y el que busca la felicidad deviene un hombre de acción.

Int: Se nos ha hablado de la dicha de la no dualidad.

Mah: Tal dicha es más de la naturaleza de una gran paz. El placer y el sufrimiento son los frutos de las acciones —justas e injustas.

Int: ¿Qué hace la diferencia?

Mah: La diferencia está entre dar y retener. Cualquiera que sea la vía de acercamiento, finalmente todas devienen una.

Int: Si no hay ninguna diferencia en la meta, ¿por qué discriminar entonces entre diferentes acercamientos?

Mah: Deje que cada uno actúe según su naturaleza. El propósito último será servido en todos los casos. Todas sus discriminaciones y clasificaciones están muy bien, pero no existen en mi caso. Lo mismo que la descripción de un sueño puede ser detallada y exacta, aunque no tiene ningún fundamento, así también su modelo no corresponde a nada excepto a sus propias presunciones. Usted comienza con una idea y acaba con la misma idea bajo un disfraz diferente,

Int: ¿Cómo ve usted las cosas?

Mah: Uno y todo son lo mismo para mí. La misma consciencia (chit) aparece como ser (sat) y como dicha (ananda): Chit en movimiento es Ananda; Chit sin movimiento es ser.

Int: Sin embargo, usted está haciendo una distinción entre movimiento y no movimiento.

Mah: La no distinción habla en el silencio. Las palabras suscitan las distinciones. Lo no manifestado (nirguna) no tiene nombre, todos los nombres se refieren a lo manifestado (saguna). Es inútil esforzarse con las palabras para expresar lo que es más allá de las palabras. La consciencia (chidananda) es espíritu (purusha), la consciencia es materia (prakrti). El espíritu imperfecto es materia, la materia es espíritu. En el comienzo como en el fin, todo es uno.

Toda división está en la mente (chitta); no hay ninguna en la realidad (chit). El movimiento y el reposo son estados de la mente y no pueden ser sin sus opuestos. Por sí mismo nada se mueve, nada reposa. Es un grave error atribuir a las construcciones mentales una existencia absoluta. Nada existe por sí mismo.

Int: Usted parece identificar el reposo con el Estado Supremo.

Mah: Hay el reposo cono un estado de la mente (chidaram) y hay el reposo como un estado de ser (atmaram). El primero viene y va, mientras que el verdadero reposo es el corazón mismo de la acción. Desgraciadamente, el lenguaje es una herramienta mental y trabaja solo con opuestos.

Int: Como un presenciador, ¿está usted trabajando o en reposo?

Mah: La presenciación es una experiencia y el reposo es la liberación de la experiencia.

Int: ¿No pueden coexistir, como coexisten el tumulto de las olas y la quietud de la profundidad en el océano?

Mah: Más allá de la mente (chit) no hay ninguna cosa tal como la experiencia. La experiencia es un estado dual. Usted no puede hablar de la realidad como una experiencia. Una vez que se comprende esto, usted ya no buscará el ser y el devenir como separados y opuestos. En realidad son uno e inseparables, como raíces y ramas del mismo árbol. Ambos pueden existir solo en la luz de la consciencia, que, nuevamente, surge en el despertar de la sensación de «yo soy». Este es el hecho primordial. Si usted lo pierde, usted pierde todo.

Int: ¿Es la sensación de ser un producto de la experiencia solo? ¿El gran dicho (mahavakya) Tat-Sat (Eso Es) es sólo un modo de mentación?

Mah: Todo lo que se habla es sólo lenguaje. Todo lo que se piensa es sólo pensamiento. El significado real es inexplicable, aunque experienciable. El Mahavakya es verdadero, pero las ideas de usted son falsas, pues todas las ideas (kalpana) son falsas.

Int: ¿Es falsa la convicción: «Yo soy Eso»?

Mah: Por supuesto. La convicción es un estado mental. En «Eso» no hay ningún «yo soy». Con la emergencia de la sensación de «yo soy», «Eso» se obscurece, como con la salida del sol las estrellas se esfuman. Pero lo mismo que con el sol viene la luz, así también con la sensación de sí mismo viene la dicha (chidananda ). La causa de la dicha se busca en el «no-yo» y así comienza la esclavitud.

Int: ¿En su vida diaria es usted siempre consciente de su estado real?

Mah: Ni consciente, ni inconsciente. Yo no tengo necesidad de convicciones. Yo vivo de coraje. El coraje es mi esencia, el cual es amor de la vida. Yo soy libre de recuerdos y de anticipaciones, despreocupado de lo que soy y de lo que no soy. Yo no soy adicto a las autodescripciones, soham y brahmasmi («Yo soy Él», «Yo soy lo Supremo») no son de ninguna utilidad para mí; yo tengo el coraje de ser como nada y de ver el mundo como es: nada. ¡Suena simple, pero inténtelo!

Int: ¿Pero qué le da a usted el coraje?

Mah: ¡Cuán viciadas están sus maneras de ver! ¿Necesita el coraje ser dado? Su pregunta implica que la ansiedad es el estado normal y que el coraje es anormal. Es justamente al revés. La ansiedad y la esperanza nacen de la imaginación —yo estoy libre de ambas. Yo soy simple ser y no necesito nada sobre lo que apoyarme.

Int: A menos de que usted se conozca a usted mismo, ¿de qué utilidad es su ser para usted? Para ser feliz con lo que usted es, usted debe saber que usted es.

Mah: El ser brilla como conocimiento, el conocimiento es calor en el amor. Todo es uno. Usted imagina separaciones y se perturba a usted mismo con preguntas. No se interese usted tanto en las formulaciones. El ser puro no puede ser descrito.

Int: A menos de que una cosa sea cognoscible y gozable, no tiene ninguna utilidad para mí. Primero de todo, debe devenir una parte de mi experiencia.

Mah: Usted está reduciendo la realidad al nivel de la experiencia. ¿Cómo puede la realidad depender de la experiencia, cuando ella es el terreno (adhar) mismo de la experiencia? La realidad está en el hecho mismo de la experiencia, no en su naturaleza. Después de todo, la experiencia es un estado de la mente, mientras que el ser no es en modo alguno un estado de la mente.

Int: ¡Nuevamente estoy confundido! ¿Está el ser (sat) separado del conocer (chit)?

Mah: La separación es una apariencia. Lo mismo que el sueño no está separado del soñador, así el conocer no está separado del ser. El sueño es el soñador, el conocimiento es el conocedor, la distinción es meramente verbal.

Int: Ahora puedo ver que sat y chit son uno. ¿Pero qué hay sobre la dicha (ananda) El ser y la consciencia están siempre presentes juntos, pero la dicha brilla sólo ocasionalmente.

Mah: El estado no perturbado del ser es dicha; el estado perturbado es lo que aparece como el mundo. En la no dualidad hay dicha; en la dualidad —experiencia. Lo que vine y va es experiencia con su dualidad de sufrimiento y de placer. La dicha no tiene que conocerse. Uno es siempre dicha, pero nunca dichoso. La dicha no es un atributo.

Int: Tengo otra pregunta que hacer: Algunos Yogis alcanzan su meta, pero no es de ninguna utilidad para los demás. No saben compartir, o no son capaces de hacerlo. Aquellos que pueden compartir lo que tienen, inician a otros. ¿Dónde está la diferencia?

Mah: No hay ninguna diferencia. Su manera de entenderlo es errónea. No hay ningunos otros a quienes ayudar. A un hombre rico, cuando traspasa toda su fortuna a su familia, no tiene ni un céntimo para dar a un mendigo; así es el hombre sabio (jnani) despojado de todos sus poderes y posesiones. Nada, literalmente nada, puede decirse sobre él. No puede ayudar a nadie, pues él es todo. Él es el pobre y también su pobreza, el ladrón y también su robo. ¿Cómo puede decirse que ayuda, cuando él no está separado? Quien se piensa a sí mismo como separado del mundo, que ayude al mundo.

Int: Sin embargo, hay dualidad, hay sufrimiento, hay necesidad de ayuda. Denunciándolo como un mero sueño no se logra nada..

Mah: La única cosa que puede ayudar es despertar del sueño.

Int: Se necesita un despertador.

Mah: Que, nuevamente, está en el sueño. El despertador significa el comienzo del fin. No hay ningún sueño eterno.

Int: ¿Incluso cuando es sin comienzo?

Mah: Todo comienza con usted. ¿Qué más es sin comienzo?

Int: Yo comencé al nacer.

Mah: Eso es lo que se le ha dicho a usted. ¿No es así? ¿Se vio usted a usted mismo comenzar?

Int: Yo comienzo justamente ahora. Todo lo demás es memoria.

Mah: Correcto. Lo que es sin comienzo comienza siempre. De la misma manera, yo doy eternamente, porque no tengo nada. Ser nada, no tener nada, no guardar nada para uno mismo es el mayor don, la generosidad más alta.

Int: ¿No queda ningún interés en sí mismo?

Mah: Por supuesto yo estoy interesado en mi sí mismo, pero el sí mismo es todo. En la práctica toma la forma de buena voluntad, inagotable y universal. Usted puede llamarlo amor, omnipenetrante, omniredimiente. Tal amor es supremamente activo —sin la sensación de hacer.


28

Todo Sufrimiento Nace del Deseo

Interlocutor: Yo vengo de un país lejano. He tenido algunas experiencias interiores propias y me gustaría cambiar impresiones.

Maharaj: No faltaba más. ¿Se conoce usted a usted mismo?

Int: Sé que yo no soy el cuerpo. Tampoco soy la mente.

Mah: ¿Qué le hace a usted decir eso?

Int: No siento que yo esté en el cuerpo. Me parece que estoy en todos los lugares, por todas partes. En cuanto a la mente, puedo conectarla y desconectarla, por así decir. Esto me hace sentir que yo no soy la mente

Mah: Cuando usted se siente a usted mismo por todas partes en el mundo, ¿permanece usted separado del mundo? ¿O es usted el mundo?

Int: Ambas cosas. Algunas veces me siento a mí mismo que no soy ni la mente ni el cuerpo sino un único ojo omnividente. Cuando profundizo más en ello, me encuentro a mí mismo siendo todo lo que veo y el mundo y yo mismo devienen uno.

Mah: Muy bien. ¿Qué hay sobre los deseos? ¿Tiene usted alguno?

Int: Sí, vienen, breves y superficiales.

Mah: ¿Y qué hace usted con ellos?

Int: ¿Qué puedo hacer? Vienen y se van. Yo los observo. A veces veo mi cuerpo y mi mente ocupados en satisfacerlos.

Mah: ¿Los deseos de quién están siendo satisfechos?

Int: Son una parte del mundo en el que vivo. Están ahí lo mismo que los árboles y las nubes están ahí.

Mah: ¿No son un signo de alguna imperfección?

Int: ¿Por qué deberían serlo? Ellos son como son, y yo soy como soy. ¿Cómo puede afectarme la aparición y desaparición de deseos? Por supuesto, afectan a la forma y al contenido de la mente?

Mah: Muy bien. ¿Cuál es su trabajo?

Int: Soy oficial de pruebas.

Mah: ¿Qué significa eso?

Int: Los delincuentes juveniles son puestos en libertad a prueba y hay oficiales especiales que vigilan su comportamiento y que les ayudan a prepararse y a encontrar trabajo.

Mah: ¿Debe usted trabajar?

Int: ¿Quién trabaja? Acontece que el trabajo tiene lugar.

Mah: ¿Necesita usted trabajar?

Int: Lo necesito por causa del dinero. Me gusta, debido a que me pone en contacto con seres vivos.

Mah: ¿Para qué los necesita usted?

Int: Puede que ellos me necesiten a mí y son sus destinos los que me han hecho emprender este trabajo. Es una única vida, después de todo.

Mah: ¿Cómo llegó usted a su presente estado?

Int: Las enseñanzas de Sri Ramana Maharshi me pusieron en mi camino. Después encontré a un tal Douglas Harding que me ayudó mostrándome como trabajar sobre el «¿quién soy yo?»

Mah: ¿Fue repentino o gradual?

Int: Fue repentino. Como algo completamente olvidado, que regresa a la mente de uno. O como un flash de comprensión repentina. «¡Cuán simple —dije; yo no soy lo que pensaba que soy! No soy ni lo percibido ni el perceptor; soy el percibir sólo»

Mah: Ni siquiera el percibir sino eso que hace todo esto posible.

Int: ¿Qué es el amor?

Mah: Cuando la sensación de distinción y de separación está ausente, usted puede llamarlo amor.

Int: ¿Por qué se da tanta importancia al amor entre el hombre y la mujer?

Mah: Debido a que es tan prominente el elemento de felicidad en él.

Int: ¿No es lo mismo en todo amor?

Mah: No necesariamente. El amor puede causar sufrimiento. Usted lo llama entonces compasión.

Int: ¿Qué es la felicidad?

Mah: La armonía entre lo interior y lo exterior es felicidad. Por otra parte, la identificación de sí mismo con las causas externas es sufrimiento.

Int: ¿Cómo acontece la identificación de sí mismo?

Mah: El sí mismo por su naturaleza se conoce a sí mismo sólo. Por falta de experiencia todo lo que percibe lo toma como si fuera sí mismo. Golpeado, aprende a discriminar (viveka) y a vivir en solitario (vairagya). Cuando el comportamiento justo (uparati) deviene normal, un poderoso impulso interior (mukmukshutva) le hace buscar su fuente. La llama del cuerpo se enciende y todo deviene claro y brillante (atmaprakash).

Int: ¿Cuál es la causa real del sufrimiento?

Mah: La identificación de sí mismo con lo limitado (vyaktitva). Las sensaciones como tales, por muy fuertes que sean, no causan sufrimiento. Es la mente, confundida por las ideas erróneas, adicta a pensar: «yo soy esto, yo soy eso», la que teme perder y ansía ganar y la que sufre cuando se frustra.

Int: Un amigo mío solía tener noche tras noche sueños horribles. Ir a dormir le aterrorizaba. Nada podía ayudarle.

Mah: La compañía de los verdaderamente buenos (satsang) le ayudaría.

Int: La vida misma es una pesadilla.

Mah: La amistad noble (satsang) es el remedio supremo para todas las enfermedades, físicas y mentales .

Int: Generalmente uno no puede encontrar tal amistad.

Mah: Busque usted dentro. Su propio sí mismo es su mejor amigo.

Int: ¿Por qué está la vida tan llena de contradicciones?

Mah: Sirve para demoler el orgullo mental. Debemos darnos cuenta de cuan pobres y desvalidos somos. Mientras nos engañemos a nosotros mismos con lo que imaginamos que somos, que sabemos, que tenemos, que hacemos, estamos verdaderamente en una triste condición. Solo en la completa negación de sí mismo hay una posibilidad de descubrir nuestro ser real.

Int: ¿Por qué se hace tanto hincapié en la negación de sí mismo?

Mah: Tanto como en la realización de sí mismo. El sí mismo falso debe ser abandonado antes de que el sí mismo real pueda ser encontrado.

Int: El sí mismo que usted escoge llamar falso es para mí penosísimamente real. Es el único sí mismo que conozco Lo que usted llama el sí mismo real es un mero concepto, una manera de hablar, una criatura de la mente, un fantasma atractivo. Mi sí mismo cotidiano no es una belleza, lo admito, pero es mi propio y único sí mismo. Usted dice que yo soy, o que tengo, otro sí mismo. ¿Lo ve usted —es realidad para usted, o quiere usted que yo crea lo que usted mismo no ve?

Mah: No se precipite usted a sacar conclusiones. Lo concreto no necesita ser lo real, lo concebido no necesita ser falso. Las percepciones basadas sobre sensaciones y configuradas por la memoria implican un perceptor, cuya naturaleza usted nunca se ha tomado el trabajo de examinar. Dedíquele usted su atención plena, examínele con amoroso cuidado y usted descubrirá alturas y profundidades de ser que usted jamás ha soñado, absorto como está usted en su precaria imagen de usted mismo.

Int: Debo estar en la disposición adecuada para examinarme a mí mismo fructíferamente.

Mah: Usted debe ser serio, decidido, verdaderamente interesado. Usted debe estar lleno de buena voluntad hacia usted mismo.

Int: Yo soy muy egoísta.

Mah: Usted no lo es. Usted está todo el tiempo destruyéndose a usted mismo y a lo suyo propio, sirviendo a dioses extraños, hostiles y falsos. Sea usted de verdad egoísta —de la manera justa. Deséese bien a usted mismo, trabaje en lo que es bueno para usted. Destruya todo lo que se interpone entre usted y la felicidad. Sea todo —ame todo —sea feliz — haga feliz. Ninguna felicidad es más grande.

Int: ¿Por qué hay tanto sufrimiento en el amor?

Mah: Todo sufrimiento nace del deseo. El verdadero amor nunca se frustra. ¿Cómo puede ser frustrada la sensación de unidad? Lo que puede ser frustrado es el deseo de expresión. Tal deseo es de la mente. Como ocurre con todas las cosas mentales, la frustración es inevitable.

Int: ¿Cuál es el lugar del sexo en el amor?

Mah: El amor es un estado de ser. El sexo es energía. El amor es sabio, el sexo es ciego. Una vez que se comprende la verdadera naturaleza del amor y del sexo ya no hay ningún conflicto ni confusión.

Int: Hay tanto sexo sin amor.

Mah: Sin amor todo es malo. La vida misma sin amor es mala.

Int: ¿Qué puede hacerme amar?

Mah: Usted es el amor mismo —cuando usted no tiene miedo.


29

Vivir es el único Propósito de la Vida

Interlocutor: ¿Qué significa fracasar en Yoga? ¿Quién es un fracaso en Yoga (yoga bhrashta)?

Maharaj: Es solo una cuestión de incompletud. A aquel que no pudo completar su Yoga por alguna razón se le llama fracasado en Yoga. Tal fracaso es solo temporario, pues no puede haber ninguna derrota en el Yoga. Esta batalla se gana siempre, pues es una batalla entre lo verdadero y lo falso. Lo falso no tiene ninguna posibilidad.

Int: ¿Quién fracasa? La persona (vyakti) o el Sí mismo (vyakta)?

Mah: La pregunta está planteada erróneamente. No es una cuestión de fracaso, ni a corto ni a largo plazo. Es como recorrer un camino largo y difícil en un país desconocido. De todos los innumerables pasos es solo el último el que le lleva a usted a su destino. Sin embargo, usted no considerará todos los pasos anteriores como fracasos. Cada uno de ellos le acercó a usted más a su meta, aunque usted haya tenido que dar marcha atrás para sortear un obstáculo. En realidad cada paso le lleva a usted hacia su meta, debido a que estar siempre en movimiento, aprendiendo, descubriendo, encontrando, es su destino eterno. Vivir es el único propósito de la vida. El sí mismo no se identifica con el éxito o el fracaso —la idea misma de devenir esto o aquello es impensable. El sí mismo comprende que el éxito y el fracaso son relativos y que están interconectados, que son la trama y la urdimbre misma de la vida. Aprenda usted de ambos y vaya más allá. Si usted no ha aprendido, repita.

Int: ¿Qué tengo que aprender?

Mah: A vivir sin interés en usted mismo. Para esto usted debe conocer su propio ser verdadero (swarupa) como indomable, sin temor, siempre victorioso. Una vez que usted sabe con absoluta certeza que nada puede perturbarle a usted excepto su propia imaginación, usted llega a desinteresarse de sus deseos y temores, de sus conceptos e ideas, y a vivir con la verdad solo.

Int: ¿Cuál puede ser la razón de que algunas gentes tengan éxito y de que otros fracasen en Yoga? ¿Es el destino o el carácter, o solo accidente?

Mah: Nadie fracasa jamás en Yoga. Todo es cuestión de ritmo de progreso. Es lento al comienzo y rápido al final. Cuando uno está plenamente maduro, la realización es explosiva. Tiene lugar espontáneamente o a la más ligera alusión. Lo rápido no es mejor que lo lento. La maduración lenta y el florecimiento rápido alternan. Ambos son naturales y justos.

Sin embargo, todo esto es así solo en la mente. Como yo lo veo, no hay nada de tal. En el gran espejo de la consciencia las imágenes surgen y desaparecen y solo la memoria les da continuidad. Y la memoria es material —destructible, perecedera, transitoria. Sobre cimientos tan insustanciales nosotros construimos un sentido de existencia personal —vaga, intermitente, semejante a un sueño. Esta vaga persuasión: «yo soy fulano» obscurece el estado sin cambio de la presenciación pura y nos hace creer que hemos nacido para sufrir y para morir.

Int: Lo mismo que un niño no tiene más remedio que crecer, así también un hombre, compelido por la naturaleza, hace progresos. ¿Por qué esforzarse? ¿Dónde está la necesidad del Yoga?

Mah: Hay progreso siempre. Todo contribuye al progreso. Pero éste es el progreso de la ignorancia. Los círculos de la ignorancia pueden estar siempre en crecimiento, pero, no obstante, la ignorancia sigue siendo esclavitud. A su debido tiempo aparece un Gurú para enseñarnos e inspirarnos a practicar el Yoga, y entonces tiene lugar una maduración con el resultado de que la noche inmemorial de la ignorancia se disuelve ante la salida del sol de la sabiduría. Pero en realidad nada ha acontecido. El sol está siempre ahí, para él no hay ninguna noche; la mente cegada por la idea «yo soy el cuerpo» teje interminablemente su hilo de ilusión.

Int: Si todo es parte de un proceso natural, ¿dónde está la necesidad del esfuerzo?

Mah: Incluso el esfuerzo es una parte del proceso. Cuando la ignorancia deviene obstinada y dura y se pervierte el carácter, el esfuerzo y el sufrimiento devienen inevitables por ello. En la obediencia completa a la naturaleza no hay ningún esfuerzo. La semilla de la vida espiritual crece en silencio y obscuridad hasta su hora señalada.

Int: Nos encontramos con grandes hombres que en su vejez devienen infantiles, mezquinos, irascibles y rencorosos. ¿Cómo han podido deteriorarse tanto?

Mah: No eran Yogis perfectos, que tuvieran sus cuerpos bajo un control completo. O bien no se tomaron el cuidado de proteger sus cuerpos de la decadencia natural. Uno no debe sacar conclusiones sin comprender todos los factores. Por encima de todo, uno no debe hacer juicios de inferioridad o de superioridad. La juventud es más una cuestión de vitalidad (prana) que de sabiduría (jnana).

Int: Uno puede hacerse viejo, ¿pero por qué debería perder toda su vigilancia y discriminación?

Mah: La consciencia y la inconsciencia, mientras se está en el cuerpo, dependen de la condición del cerebro. Pero el sí mismo es más allá de ambas, más allá del cerebro, más allá de la mente. El fallo del instrumento no se refleja en su usuario.

Int: Se me ha dicho que un hombre realizado jamás hará nada inconveniente. Siempre se comportará de una manera ejemplar.

Mah: ¿Quién establece el ejemplo? ¿Por qué un hombre liberado debe seguir necesariamente las convenciones? En el momento en que deviene predecible, no puede ser libre. Su libertad está en que es libre para satisfacer la necesidad del momento, para obedecer a la necesidad de la situación. La libertad de hacer lo que a uno le place es en realidad esclavitud, mientras que ser libre para hacer lo que uno debe, lo que es justo, es la libertad real.

Int: Sin embargo, debe haber algún modo de saber quién ha realizado y quién no. Si uno es indistinguible del otro, ¿cuál es su utilidad?

Mah: El que se conoce a sí mismo no tiene ninguna duda sobre ello. Tampoco le importa si otros reconocen o no su estado. Es raro el hombre realizado que descubre su realización y son afortunados aquellos que le encuentran, pues lo hace para su bienestar permanente.

Int: Cuando se mira alrededor, uno se espanta por el volumen de sufrimiento innecesario que está ocurriendo. Gentes que deberían ser ayudadas no reciben ninguna ayuda. Imagine una gran sala hospitalaria llena de incurables, agitándose y gimiendo. Si se le diera a usted autoridad para matarlos a todos y acabar con su tortura, ¿no lo haría usted?

Mah: Yo les dejaría decidir a ellos.

Int: ¿Pero si su destino es sufrir? ¿Cómo puede usted interferir en el destino?

Mah: Su destino es lo que acontece. No hay ninguna contravención del destino. ¿Quiere usted decir que la vida de todos está totalmente determinada en su nacimiento? ¡Qué extraña idea! Si así fuera, el poder que determina cuidaría de que nadie sufriera.

Int: ¿Qué hay sobre la causa y el efecto?

Mah: Cada momento contiene la totalidad del pasado y crea la totalidad del futuro.

Int: ¿Pero el pasado y el futuro existen?

Mah: Solo en la mente. El tiempo está en la mente, el espacio está en la mente. La ley de causa y efecto es también un modo de pensamiento. En realidad todo es aquí y ahora y todo es uno. La multiplicidad y la diversidad están solo en la mente.

Int: Sin embargo, usted está a favor de aliviar el sufrimiento, incluso a través de la destrucción del cuerpo incurablemente enfermo.

Mah: Nuevamente, usted mira desde fuera mientras que yo miro desde dentro. Yo no veo a alguien que sufre, yo soy el que sufre. Yo le conozco desde dentro y hago lo que es justo espontáneamente y sin esfuerzo. Yo no sigo ninguna regla ni establezco ninguna regla. Yo fluyo con la vida —fiel e irresistiblemente.

Int: Sin embargo, usted parece ser un hombre muy práctico con pleno control de su ambiente inmediato.

Mah: ¿Qué otra cosa espera usted que sea? ¿Un inadaptado?

Int: Pero usted no puede ayudar mucho a los demás.

Mah: Ciertamente, puedo ayudar. Usted también puede ayudar. Todo el mundo puede ayudar. Pero el sufrimiento se recrea siempre. Solo el hombre puede destruir en sí mismo las raíces del dolor. Los demás solo pueden ayudar con el dolor, pero no con su causa, que es la estupidez abismal de la humanidad.

Int: ¿Llegará a su fin esta estupidez alguna vez?

Mah: En el hombre —por supuesto. En cualquier momento. En la humanidad —como nosotros la conocemos— después de muchísimos años. En la creación —nunca, pues la creación misma está enraizada en la ignorancia; la materia misma es ignorancia. No saber, y no saber que uno no sabe es la causa del sufrimiento sin fin.

Int: Se nos ha hablado de los grandes avataras, los salvadores del mundo.

Mah: ¿Lo salvaron? Vinieron y se fueron —y el mundo continúa afanoso. Por supuesto, hicieron mucho y abrieron nuevas dimensiones en la mente humana. Pero hablar de salvar al mundo es una exageración.

Int: ¿No hay ninguna salvación para el mundo?

Mah: ¿Qué mundo quiere usted salvar? ¿El mundo de su propia proyección? Sálvelo usted mismo. ¿Mi mundo? Muéstreme usted mi mundo y yo me las arreglaré con él. Yo no soy consciente de ningún mundo separado de mí mismo, al cual yo soy libre de salvar o no salvar. ¿Qué asunto se trae usted con salvar al mundo, cuando todo lo que el mundo necesita es que lo salven de usted? Salga usted del cuadro y vea si queda algo que salvar.

Int: Usted parece insistir sobre el punto de que sin usted su mundo no habría existido y que, por lo tanto, la única cosa que usted puede hacer por él es acabar el espectáculo. Esto no es una salida. Incluso si el mundo fuera de mi propia creación, este conocimiento no lo salva. Solo lo explica. Queda la pregunta: ¿Por qué he creado yo un mundo tan infeliz y qué puedo hacer para cambiarlo? Usted parece decir: olvídelo usted todo y admire su propia gloria. Ciertamente, usted no quiere decir eso. La descripción de una enfermedad y de sus causas no la curan. Lo que nosotros necesitamos es la medicina adecuada.

Mah: La descripción y la causación son el remedio para una enfermedad causada por el embotamiento y la estupidez. Lo mismo que una enfermedad de deficiencia se cura por medio del suministro del factor que falta, así también las enfermedades del vivir se curan mediante una buena dosis de desapego inteligente (viveka-vairagya).

Int: Usted no puede salvar al mundo predicando consejos de perfección. Las gentes son como son. ¿Deben sufrir?

Mah: Mientras sean como son, no hay ninguna escapatoria del sufrimiento. Quite usted el sentido de separatividad y no habrá ningún conflicto.

Int: Un mensaje impreso puede ser solo papel y tinta. Es el texto lo que importa. Al analizar el mundo en elementos y cualidades perdemos lo más importante —su significado. Su reducción de todo a un sueño no tiene en cuenta la diferencia entre el sueño de un insecto y el sueño de un poeta. Todo es sueño, concedido. Pero no todos son iguales.

Mah: Los sueños no son iguales, pero el soñador es uno. Yo soy el insecto. Yo soy el poeta —en sueño. Pero en realidad yo no soy ni uno ni otro. Yo soy más allá de todos los sueños. Yo soy la luz en la que todos los sueños aparecen y desaparecen. Yo soy a la vez dentro y fuera del sueño. Lo mismo que un hombre que tiene dolor de cabeza conoce el dolor y sabe también que él no es el dolor, así yo conozco el sueño, a mí mismo soñando y a mí mismo no soñando —todo al mismo tiempo. Yo soy lo que soy antes, durante y después del sueño. Pero lo que veo en el sueño, yo no lo soy.

Int: Todo es una cuestión de imaginación. Uno imagina que uno está soñando, otro imagina que uno no está soñando. ¿No son ambos lo mismo?

Mah: Lo mismo y no lo mismo. No soñar, como un intervalo entre dos sueños es, por supuesto, una parte del soñar. No soñar como una serena permanencia, y un morar atemporal en la realidad no tiene nada que ver con soñar. En ese sentido yo nunca sueño ni nunca soñaré.

Int: Si tanto el sueño como la escapatoria del sueño son imaginaciones, ¿cuál es la salida?

Mah: ¡No hay ninguna necesidad de una salida! ¿No ve usted que una salida es también una parte del sueño? Todo lo que usted tiene que hacer es ver el sueño como sueño.

Int: Si comienzo la práctica de desechar todo como un sueño, ¿adónde me llevará?

Mah: A dondequiera que le lleve, será un sueño. La idea misma de ir más allá del sueño es ilusoria. ¿Por qué ir a alguna parte? Sólo dése cuenta de que usted está soñando un sueño que usted llama el mundo, y deje usted de buscar salidas. El sueño no es su problema. Su problema es que a usted le agrada una parte del sueño y no otra. Ámelas a todas, o a ninguna, y deje usted de quejarse. Cuando usted ha visto el sueño como un sueño, usted ha hecho todo lo que se necesita hacer.

Int: ¿Está causado el soñar por el pensamiento?

Mah: Todo es un juego de ideas. En el estado libre de ideación (nirvikalpa samadhi) no se percibe nada. La idea raíz es: «yo soy». Esta idea raíz quiebra el estado de consciencia pura y es seguido por las innumerables sensaciones y percepciones, sentimientos e ideas cuya totalidad constituye Dios y Su mundo. El «yo soy» permanece como el presenciador, pero es por la voluntad de Dios por lo que todo acontece.

Int: ¿Por qué no por mi voluntad?

Mah: Nuevamente, usted se ha dividido a usted mismo —en Dios y presenciador. Ambos son uno.


30

Usted es Libre AHORA

Interlocutor: Hay tantas teorías sobre la naturaleza del hombre y del universo. La teoría de la creación, la teoría de la ilusión, la teoría del sueño —un gran número de ellas. ¿Cuál es la verdadera?

Maharaj: Todas son verdaderas, todas son falsas. Puede usted escoger la que más le guste.

Int: Usted parece favorecer la teoría del sueño.

Mah: Todas éstas teorías son maneras de juntar palabras. Algunos favorecen a una manera, otros favorecen a otra. Las teorías no son ni acertadas ni erróneas. Son intentos de explicar lo inexplicable. No es la teoría lo que importa, sino la manera en que se la pone a prueba. Es la prueba de la teoría lo que la hace fructífera. Experimente usted con cualquier teoría que sea de su agrado —si usted es verdaderamente serio y honesto, el logro de la realidad será suyo. Como un ser vivo usted está atrapado en una insostenible y penosa situación y usted está buscando una salida. Se le están ofreciendo a usted varios planos de su prisión, ninguno de ellos completamente verídico. Todos ellos son de algún valor, pero solo si usted es presa de una seriedad verdadera. Es la seriedad la que libera y no la teoría.

Int: La teoría puede ser extraviadora y la seriedad —ciega.

Mah: Su sinceridad le guiará a usted. La devoción a la meta de la liberación y de la perfección le hará a usted abandonar todas las teorías y sistemas y vivir por la sabiduría, la inteligencia y el amor activo. Las teorías pueden ser buenas como puntos de partida, pero deben ser abandonadas, cuanto antes —mejor.

Int: Hay un Yogi que dice que para la realización no es necesario el óctuple Yoga; que basta únicamente con el poder de la voluntad. Es suficiente concentrarse sobre la meta con plena confianza en el poder de la voluntad pura para obtener sin esfuerzo y rápidamente lo que a otros les lleva décadas lograr.

Mah: ¡Concentración, plena confianza, pura voluntad! Con tales recursos no hay que sorprenderse de que uno tenga éxito inmediatamente. Este Yoga de la voluntad es idóneo para el buscador maduro, que se ha deshecho de todos los deseos excepto uno. Después de todo, ¿qué es la voluntad sino la firmeza del corazón y de la mente? Dada una firmeza semejante todo puede lograrse.

Int: Siento que ese Yogi no quería significar mera firmeza de propósito, con el resultado de una persecución y aplicación incesantes. Quiere decir que con la voluntad fijada sobre la meta no se necesita ninguna persecución ni aplicación. El mero hecho de querer atrae a su objeto.

Mah: Sea cual fuere el nombre que usted le dé: voluntad, o propósito firme, o concentración de la mente en un solo punto, usted vuelve de nuevo a la seriedad, a la sinceridad, a la honestidad. Cuando usted es presa de una seriedad verdadera, usted pliega cada incidente, cada segundo de su vida a su propósito. Usted no gasta tiempo ni energía en otras cosas. Usted está totalmente dedicado, llámelo usted voluntad, o amor, o simplemente honestidad. Nosotros somos seres complejos, en guerra adentro y afuera. Nos contradecimos a nosotros mismos a cada instante, deshaciendo hoy el trabajo de ayer. No hay que sorprenderse de que no avancemos. Un poco de integridad supondría una gran diferencia.

Int: ¿Qué es más poderoso, el deseo o el destino?

Mah: El deseo da forma al destino.

Int: Y el destino da forma al deseo. Mis deseos están condicionados por la herencia y las circunstancias, por las oportunidades y los accidentes, por lo que nosotros llamamos destino.

Mah: Sí, usted puede decirlo así.

Int: ¿En qué punto soy libre para desear lo que quiero desear?.

Mah: Usted es libre ahora. ¿Qué es eso que usted quiere desear? Deséelo.

Int: Por supuesto, yo soy libre para desear, pero no soy libre para actuar según mi deseo. Otros impulsos me descarrían. Mi deseo no es suficientemente fuerte, incluso si tiene mi aprobación. Otros deseos, que desapruebo, son más fuertes.

Mah: Quizás usted se está engañando a usted mismo. Quizás usted está dando expresión a sus deseos reales, y los que usted aprueba se mantienen en la superficie solo por causa de la respetabilidad.

Int: Puede que sea como usted dice, pero esto es otra teoría. El hecho es que yo no me siento libre para desear lo que pienso que debería desear, y cuando me parece que deseo justamente, no actúo en consecuencia.

Mah: Todo se debe a la debilidad de la mente y a la desintegración del cerebro. Recoja y fortalezca su mente y usted encontrará que sus pensamientos y sentimientos, palabras y acciones se alinearán por sí solas en la dirección de su voluntad.

Int: ¡De nuevo un consejo de perfección! ¡Integrar y fortalecer la mente no es una tarea fácil! ¿Cómo comienza uno?

Mah: Usted puede comenzar sólo desde donde usted es. Usted es aquí y ahora, usted no puede salir de aquí y ahora.

Int: ¿Pero qué puedo hacer aquí y ahora?

Mah: Usted puede ser consciente de su ser —aquí y ahora.

Int: ¿Eso es todo?

Mah: Eso es todo. No hay nada más que hacer.

Int: Durante toda mi vigilia y mis sueños, yo soy consciente de mí mismo. Eso no me ayuda mucho.

Mah: Usted era consciente del pensamiento, del sentimiento, de los hechos. Usted no era consciente de su ser.

Int: ¿Cuál es el nuevo factor en el cual usted quiere introducirme?

Mah: En la actitud de la presenciación pura, de la observación de los acontecimientos sin tomar parte en ellos.

Int: ¿Qué me hará eso a mí?

Mah: La debilidad de la mente se debe a una falta de inteligencia, de comprensión, que a su vez es el resultado de una no presenciación. Al esforzarse en la presenciación usted recoge la mente y la fortalece.

Int: Yo puedo ser plenamente consciente de lo que está pasando, y sin embargo ser completamente incapaz de influenciarlo de ninguna manera.

Mah: Usted está equivocado. Lo que está pasando es una proyección de su mente. Una mente débil no puede controlar sus propias proyecciones. Por lo tanto, sea consciente de su mente y de sus proyecciones. Usted no puede controlar lo que usted no conoce. Por otra parte, el conocimiento da poder. En la práctica es muy simple. Para controlarse a usted mismo —conózcase a usted mismo.

Int: Quizás pueda llegar a controlarme a mí mismo, ¿pero seré capaz de tratar el caos en el mundo?

Mah: No hay ningún caos en el mundo, excepto el caos que su mente crea. Es autocreado en el sentido de que en su centro mismo está la falsa idea de uno mismo como una cosa diferente y separada de las demás cosas. En realidad, usted no es una cosa, ni está separado. Usted es la potencialidad infinita, la posibilidad inagotable. Debido a que usted es, todo puede ser. El universo es solo una manifestación parcial de su ilimitada capacidad de devenir.

Int: Encuentro que estoy totalmente motivado por el deseo del placer y el miedo del sufrimiento. Por muy noble que sea mi deseo y por muy justificado que esté mi miedo, el placer y el sufrimiento son los dos polos entre los cuales oscila mi vida.

Mah: Vaya usted a la fuente de ambos, del sufrimiento y del placer, del deseo y del miedo. Observe, investigue, intente comprender.

Int: Ambos, el deseo y el miedo son sentimientos causados por factores físicos o mentales. Están ahí, son fácilmente observables. ¿Pero por qué están ahí? ¿Por qué deseo el placer y tengo miedo del sufrimiento?

Mah: El placer y el sufrimiento son estados de la mente. Mientras usted piense que usted es la mente, o más bien, el cuerpo-mente, usted está obligado a formular tales preguntas.

Int: Y cuando me dé cuenta que yo no soy el cuerpo, ¿estaré libre del deseo y del miedo?

Mah: Mientras haya un cuerpo y una mente para proteger al cuerpo, operarán las atracciones y las repulsiones. Estarán ahí, dentro del campo de los acontecimientos, pero a usted no le concernirán. El foco de su atención estará en otra parte. Usted no será distraído.

Int: Sin embargo estarán ahí. ¿Nunca será uno completamente libre?

Mah: Usted es completamente libre incluso ahora. Lo usted llama destino (karma) es solo el resultado de su propia voluntad de vivir. Cuan fuerte es esta voluntad, usted puede juzgarlo por el horror universal de la muerte.

Int: Las gentes mueren voluntariamente muy a menudo.

Mah: Solo cuando la alternativa es peor que la muerte. Pero tal disposición a morir fluye de la misma fuente que la voluntad de vivir, una fuente más profunda incluso que la vida misma. Ser un ser vivo no es el estado último; hay algo más allá, mucho más maravilloso, que no es ni ser ni no ser, ni vivir ni no vivir. Es un estado de presenciación pura, más allá de las limitaciones del espacio y del tiempo. Una vez que se abandona la ilusión de que el cuerpo-mente es uno mismo, la muerte pierde su terror, deviene una parte del vivir.

31

No Infravalore la Atención

Interlocutor: Como yo le veo, usted parece ser un hombre pobre con medios muy limitados, que debe hacer frente a todos los problemas de la pobreza y de la vejez, igual que todo el mundo.

Mah: Si yo fuera muy rico, ¿qué diferencia habría? Yo soy lo que soy. ¿Qué más puedo ser? Yo no soy ni rico ni pobre, yo soy yo mismo.

Int: Sin embargo, usted está experimentando placer y dolor.

Mah: Yo los estoy experimentando en la consciencia, pero yo no soy ni la consciencia ni su contenido.

Int: Usted dice que en nuestro ser real todos nosotros somos iguales. ¿Cómo es que su experiencia es tan diferente de la nuestra?

Mah: Mi experiencia efectiva no es diferente. Es mi evaluación y mi actitud lo que difiere. Yo veo el mismo mundo que usted, pero no de la misma manera. No hay nada misterioso en ello. Cada uno de nosotros ve el mundo a través de la idea que tiene de sí mismo. Según piensa usted que es usted mismo, así piensa usted que es el mundo. Si usted se imagina a usted mismo como separado del mundo, el mundo aparecerá como separado de usted y usted experimentará deseo y miedo. Yo no veo el mundo como separado de mí y así para mí no hay nada que desear ni que temer.

Int: Usted es un punto de luz en el mundo. No todo el mundo lo es.

Mah: No hay absolutamente ninguna diferencia entre mí mismo y los demás, excepto en mi conocimiento de mí mismo como yo soy. Yo soy todo. Yo sé que es cierto y usted no.

Int: Así pues, no obstante, diferimos.

Mah: No, no diferimos. La diferencia está solo en la mente y es temporaria. Yo era como usted, usted será como yo.

Int: Dios ha hecho un mundo muy diversificado.

Mah: La diversidad está solo en usted. Véase a usted mismo como usted es y usted verá el mundo como el mundo es —un único bloque de realidad, indivisible, indescriptible. Su propio poder creativo proyecta sobre él una imagen y todas sus preguntas se refieren solo a la imagen.

Int: Un Yogi tibetano escribió que Dios crea el mundo con un propósito y que lo gobierna de acuerdo con un plan. El propósito es bueno y el plan sumamente sabio.

Mah: Todo esto es temporario, mientras que yo estoy tratando de lo eterno. Los Dioses y sus universos vienen y van, los avataras se suceden unos a otros en una sucesión sin fin, y finalmente nosotros retornamos a la fuente. Yo hablo solo de la fuente atemporal de todos los dioses con todos sus universos, pasados, presentes y futuros.

Int: ¿Los conoce usted a todos? ¿Los recuerda usted?

Mah: Cuando unos cuantos muchachos representan una obra teatral para divertirse, ¿qué hay ahí para ver y para recordar?

Int: ¿Por qué la mitad de la humanidad es macho y la otra mitad hembra?

Mah: Para su felicidad. Lo impersonal (avyakta) deviene lo personal (vyakta) por causa de la felicidad en la relación. Por la gracia de mi Gurú yo puedo ver con un ojo igual tanto lo impersonal como lo personal. Ambos son uno para mí. En la vida lo personal se sumerge en lo impersonal.

Int: ¿Cómo emerge lo personal desde lo impersonal?

Mah: Los dos son solo aspectos de una única Realidad. No es correcto hablar de uno precediendo al otro. Todas estas ideas pertenecen al estado de vigilia.

Int: ¿Qué produce el estado de vigilia?

Mah: En la raíz de toda creación está el deseo. El deseo y la imaginación se alimentan y refuerzan uno al otro. El cuarto estado (turiya) es un estado de presencia pura, de presenciación desapegada, apasional y sin palabras. Es como el espacio, inafectado por nada de lo que contiene. Las perturbaciones corporales y mentales no le alcanzan —están fuera, «ahí», mientras que el presenciador es siempre «aquí».

Int: ¿Qué es lo real, lo subjetivo o lo objetivo? Yo me inclino a creer que el universo objetivo es el único real y que mi psique subjetiva es cambiante y transitoria. Usted parece reclamar la realidad para sus estados interiores y subjetivos, y negar toda realidad al mundo externo y concreto.

Mah: Tanto lo subjetivo como lo objetivo son cambiantes y transitorios. No hay nada real en ellos. En lo efímero, encuentre lo permanente, el único factor constante en toda experiencia.

Int: ¿Cuál es este factor constante?

Mah: Que yo le dé diversos nombres y que lo señale de diferentes maneras no le ayudará a usted mucho, a menos de que usted tenga la capacidad de ver. Un hombre miope no verá el loro en la rama de un árbol, por mucho que usted le anime a verlo. Como mucho verá el dedo de usted que apunta. Primero purifique su visión, aprenda usted a ver en lugar de mirar, y usted percibirá el loro. Usted también debe estar anhelante de ver. Usted necesita tanto la claridad como la seriedad para el conocimiento de sí mismo. Usted necesita madurez de corazón y de mente, la cual viene a través de la aplicación seria, en la vida diaria, de lo que usted ha comprendido, por poco que sea. No hay ninguna cosa tal como el compromiso en el Yoga.

Si usted quiere pecar, peque de todo corazón y abiertamente. Los pecados también tienen sus lecciones que enseñar al pecador serio, lo mismo que las virtudes —al santo serio. Es la mezcla de los dos lo que es tan desastroso. Nada puede bloquearle a usted tan efectivamente como el compromiso, pues evidencia una falta de seriedad, sin la cual no puede hacerse nada.

Int: Yo apruebo la austeridad, pero en la práctica me inclino totalmente por el lujo. El hábito de perseguir el placer y de eludir el sufrimiento está tan engranado en mí, que todas mis buenas intenciones, perfectamente vivas en el nivel de la teoría, no encuentran ningún terreno en mi vida cotidiana. Decirme que no soy honesto no me ayuda, pues yo no sé como hacerme a mí mismo honesto.

Mah: Usted no es ni honesto ni deshonesto —dar nombres a los estados mentales solo es bueno para expresar su aprobación o desaprobación. El problema no es suyo —es solo el de su mente. Comience por desasociarse usted de su mente. Recuérdese a usted mismo resueltamente que usted no es la mente y que los problemas de la mente no son los de usted.

Int: Yo puedo estarme diciéndome a mí mismo: «Yo no soy la mente, yo no estoy implicado en sus problemas», pero la mente sigue estando ahí y sus problemas continúan como estaban. ¡Ahora, le ruego por favor que no me diga que ello se debe a que yo no tengo suficiente seriedad y a que debería tener más! Lo sé y lo admito y solo le preguntó a usted —¿cómo se hace?

Mah: ¡Al menos usted está preguntando! Es suficiente, para un comienzo. Continúe usted ponderando, preguntando, anhelando encontrar una vía. Sea consciente de usted mismo, observe su mente, dedíquele toda su atención. No espere resultados rápidos; puede no haber ninguno dentro del campo de su atención. Sin que usted lo sepa, su psique sufrirá un cambio, habrá más claridad en su pensamiento, caridad en su sentimiento, pureza en su comportamiento. Usted no necesita buscar estas cosas —sin embargo, usted presenciará el cambio. Pues lo que usted es ahora es el resultado de la falta de atención y lo que usted devendrá será el fruto de la atención.

Int: ¿Por qué la mera atención debería constituir toda la diferencia?

Mah: Hasta ahora su vida ha sido obscura y agitada (tamas y rajas). La atención, el estado de alerta, la claridad, la vivacidad, la vitalidad, son todas manifestaciones de la integridad, de la unidad con su verdadera naturaleza (sattva). Está en la naturaleza de sattva reconciliar y neutralizar tamas y rajas y reconstruir la personalidad de acuerdo con la verdadera naturaleza del sí mismo. Sattva es el fiel servidor del sí mismo, siempre atento y obediente.

Int: ¿Y llegaré a ello solo a través de la atención?

Mah: No infravalore usted la atención. Ella significa interés y también amor. Para conocer, para hacer, para descubrir o crear usted debe entregar su corazón a ello —lo cual significa atención. Todas las bendiciones fluyen de ella.

Int: Usted nos aconseja concentrarnos sobre «yo soy». ¿Es esto también una forma de atención?

Mah: ¿Qué otra cosa puede ser? Dedique usted su atención indivisa a lo más importante en su vida —usted mismo. De su universo personal usted es el centro —sin conocer el centro, ¿qué más puede usted conocer?

Int: ¿Pero cómo puedo conocerme a mí mismo? Para conocerme a mí mismo debo estar fuera de mí mismo. Pero lo que esta fuera de mí mismo no puede ser mí mismo. Así pues, parece que yo no puedo conocerme a mí mismo, solo lo que tomo como mí mismo.

Mah: Completamente cierto. Lo mismo que usted no puede ver su rostro, sino solo su reflejo en el espejo, así usted solo puede conocer su imagen reflejada en el espejo inmaculado de la presenciación pura.

Int: ¿Cómo puedo obtener ese espejo inmaculado?

Mah: Obviamente, eliminando las máculas. Vea las máculas y elimínelas. La enseñanza antigua es plenamente válida.

Int: ¿Qué es ver y qué es eliminar?

Mah: La naturaleza del espejo perfecto es tal que usted no puede verlo. Todo lo que usted puede ver será necesariamente una mácula. Apártese de ella, abandónela, conózcala como algo indeseado.

Int: ¿Todo lo perceptible, son máculas?

Mah: Todas son máculas.

Int: ¿El mundo entero es una mácula?

Mah: Sí, lo es.

Int: ¡Qué horror! ¿Así pues, el universo no tiene valor alguno?

Mah: Tiene un valor tremendo. Yendo más allá de él usted se realiza a usted mismo.

Int: ¿Pero por qué entró en la existencia por primera vez?

Mah: Usted lo sabrá cuando acabe.

Int: ¿Acabará alguna vez?

Mah: Sí, para usted.

Int: ¿Cuándo comenzó?

Mah: Ahora.

Int: ¿Cuándo acabará?

Mah: Ahora.

Int: Ahora no acaba.

Mah: Usted no le deja.

Int: Yo quiero que acabe.

Mah: No, usted no quiere. Toda su vida está conectada con él. Su pasado y su futuro, sus deseos y sus temores, todos tienen sus raíces en el mundo. Sin el mundo, ¿dónde está usted, quién es usted?

Int: Pero eso es exactamente lo que vine a descubrir.

Mah: Y yo le estoy diciendo a usted exactamente esto: encuentre un fundamento firme más allá y todo será claro y fácil.


32

La Vida es el Gurú Supremo

Interlocutor: Nosotros dos venimos de países lejanos; uno de nosotros es británico, el otro americano. El mundo en el que hemos nacido se está desplomando y, puesto que somos jóvenes, nos importa. Las gentes de edad esperan morir su propia muerte, pero los jóvenes no tienen ninguna tal esperanza. Muchos de nosotros se niegan a matar, pero ninguno puede negarse a ser matado. ¿Podemos esperar poner el mundo en orden dentro de nuestro plazo de vida?

Mah: ¿Qué le hace a usted pensar que el mundo va a perecer?

Int: Los instrumentos de destrucción han devenido increíblemente potentes. Nuestra productividad misma ha devenido destructiva de la naturaleza y de los valores culturales y sociales.

Mah: Usted está hablando de los tiempos presentes. ¿Ha sido así por todas partes y siempre? La situación aflictiva puede ser temporaria y local. Una vez que pase, se olvidará.

Int: La escala de la catástrofe que nos amenaza es increíblemente grande. Vivimos en medio de una explosión.

Mah: Cada hombre sufre solo y muere solo. Los números son irrelevantes. Hay tanta muerte cuando muere un millón como cuando perece uno.

Int: La naturaleza mata por millones, pero esto no me asusta. Puede haber en ello tragedia o misterio, pero no crueldad. Lo que me horroriza es el sufrimiento, la destrucción y la desolación que causa el hombre. La naturaleza es magnífica en sus obras y destrucciones. Pero hay insensatez y locura en los actos del hombre.

Mah: Justo. Así pues, sus problemas no son el sufrimiento y la muerte, sino la insensatez y la locura que hay en su raíz. ¿No es la insensatez también una forma de locura? ¿Y no es la locura el mal uso de la mente? El problema de la humanidad está solo en este mal uso de la mente. Todos los tesoros de la naturaleza y del espíritu están abiertos al hombre que usa su mente adecuadamente.

Int: ¿Cuál es el uso adecuado de la mente?

Mah: El miedo y la codicia causan el mal uso de la mente. El uso adecuado de la mente está en el servicio del amor, de la vida, de la verdad, de la belleza.

Int: Es más fácil decirlo que hacerlo. El amor de la verdad, del hombre, la buena voluntad —¡cuánto lujo! Necesitamos una gran abundancia de ello para poner el mundo en orden, ¿pero quién lo proporcionará?

Mah: Usted puede pasarse una eternidad buscando por todas partes la verdad y el amor, la inteligencia y la buena voluntad, implorando a Dios y al hombre —todo en vano. Usted debe comenzar en usted mismo, con usted mismo —ésta es la ley inexorable. Usted no puede cambiar la imagen sin cambiar el rostro. Primero dése usted cuenta de que su mundo es solo un reflejo de usted mismo y deje usted de encontrar faltas en el reflejo. Préstese atención a usted mismo, póngase a usted mismo en orden —mental y emocionalmente. Lo físico lo seguirá automáticamente. Usted habla mucho de reformas: económica, social, política. Deje en paz las reformas y ocúpese del reformador. ¿Qué tipo de mundo puede crear un hombre que es estúpido, codicioso, desalmado?

Int: Si tenemos que esperar un cambio de corazón, tendremos que esperar indefinidamente. El suyo es un consejo de perfección que es también un consejo de desesperación. Cuando todos nosotros seamos perfectos, el mundo será perfecto. ¡Qué perogrullada inútil!

Mah: No es eso lo que he dicho. He dicho únicamente que usted no puede cambiar el mundo antes de cambiarse a usted mismo. No he dicho —antes de cambiar a todo el mundo. No es ni necesario ni posible cambiar a los demás. Pero sí usted puede cambiarse a usted mismo, y encontrará que no se necesita ningún otro cambio. ¡Para cambiar la imagen usted meramente cambia la película, usted no ataca a la pantalla!

Int: ¿Cómo puede usted estar tan seguro de usted mismo? ¿Cómo puede usted saber que lo que usted dice es verdadero?

Mah: No es de mí mismo de quien estoy seguro, estoy seguro de usted. Todo lo que usted necesita es dejar de buscar fuera lo que solo puede ser encontrado dentro. Ponga usted su visión en orden antes de obrar. Usted está sufriendo de incomprensión aguda. Clarifique su mente, purifique su corazón, santifique su vida —ésta es la vía más rápida hacia un cambio de su mundo.

Int: Muchos santos y místicos vivieron y murieron. Ellos no cambiaron mi mundo.

Mah: ¿Cómo hubieran podido? Su mundo no es el de ellos, ni el mundo de ellos es el de usted.

Int: Ciertamente hay un mundo efectivo común a todos.

Mah: ¿El mundo de las cosas, de la energía y de la materia? Incluso si hubiera un tal mundo común de cosas y de fuerzas, ese no es el mundo en el que nosotros vivimos. El nuestro es un mundo de sentimientos y de ideas, de atracciones y de repulsiones, de escalas de valores, de motivos e incentivos; un mundo enteramente mental. Biológicamente nosotros necesitamos muy poco; nuestros problemas son de un orden diferente. Los problemas creados por los deseos y los miedos, y por las ideas erróneas solo pueden resolverse sobre el nivel de la mente. Usted debe conquistar su propia mente y para esto usted debe ir más allá de ella.

Int: ¿Qué quiere decir ir más allá de la mente?

Mah: Usted ha ido más allá del cuerpo, ¿no es así? Usted no sigue de cerca su digestión, su circulación o su eliminación. Han devenido automáticas. De la misma manera la mente debe trabajar automáticamente, sin reclamar atención. Esto no acontecerá a menos de que la mente trabaje impecablemente. La mayor parte de nuestro tiempo, nosotros somos conscientes del cuerpo-mente debido a que constantemente están reclamando asistencia. El dolor y el sufrimiento son solo el cuerpo y la mente que piden atención. Para ir más allá del cuerpo usted debe estar sano; para ir más allá de la mente, usted debe tener su mente en perfecto orden. Usted no puede dejar un desorden detrás e ir más allá. Un desorden le anegará a usted como una ciénaga. «Recoja su basura» parece ser una ley universal. Y una ley justa también.

Int: ¿Se me permite preguntarle cómo fue usted más allá de la mente?

Mah: Por la gracia de mi Gurú.

Int: ¿Qué forma tomó su gracia?

Mah: El me dijo lo que es verdadero.

Int: ¿Qué le dijo a usted?

Mah: Me dijo que yo soy la Realidad Suprema.

Int: ¿Qué hizo usted al respecto?

Mah: Confié en él y lo recordé.

Int: ¿Es eso todo?

Mah: Sí, yo le recordaba; recordaba lo que había dicho.

Int: ¿Quiere usted decir que esto fue suficiente?

Mah: ¿Qué más se necesita hacer? Era mucho recordar al Gurú y sus palabras. Mi consejo para usted es aún menos difícil que esto —solo recuérdese a usted mismo. «Yo soy» es suficiente para sanar su mente y llevarle a usted más allá. Tenga solo alguna confianza. Yo no le engaño a usted. ¿Por qué iba a hacerlo? ¿Acaso quiero algo de usted? Deseo su bien —tal es mi naturaleza. ¿Por qué iba yo a engañarle a usted?

El sentido común también le dirá a usted que para dar cumplimiento a un deseo usted debe mantener su mente puesta en él. Si usted quiere conocer su verdadera naturaleza, usted debe tenerse a usted mismo en la mente todo el tiempo, hasta que el secreto de su ser se revele.

Int: ¿Por qué el recuerdo de sí mismo le lleva a uno a la realización de sí mismo?

Mah: Porque ambos son dos aspectos del mismo estado. El recuerdo de sí mismo está en la mente, la realización de sí mismo es más allá de la mente. La imagen en el espejo es del rostro más allá del espejo.

Int: Es suficiente. ¿Pero cuál es el propósito?

Mah: Para ayudar a los demás, uno debe estar más allá de la necesidad de ayuda.

Int: Todo lo que quiero es ser feliz.

Mah: Sea feliz, para hacer feliz.

Int: Que los demás se cuiden de sí mismos.

Mah: Señor, usted no está separado. La felicidad que usted no puede compartir es falsa. Solo lo que es compartible es verdaderamente deseable.

Int: De acuerdo. ¿Pero necesito yo un Gurú? Lo que usted me dice es simple y convincente. Lo recordaré. Esto no hace de usted mi Gurú.

Mah: No es la devoción hacia una persona lo que es crucial, sino la firmeza y la profundidad de su devoción a la tarea. La vida misma es el Gurú Supremo; esté usted atento a sus lecciones y sea obediente a sus mandatos. Cuando usted personaliza su fuente, usted tiene un Gurú exterior; cuando usted los toma de la vida directamente, el Gurú está dentro. La palabra de su Gurú, ya sea externo o interno —recuérdela, medítela, pondérela, viva con ella, ámela, crezca usted dentro de ella, crezca usted con ella, hágala suya propia. Ponga usted todo y usted obtendrá todo. Yo lo hice. Todo mi tiempo, yo se lo daba a mi Gurú y a lo que él me dijo.

Int: Yo soy escritor de profesión. ¿Puede usted darme algún consejo para mí específicamente?

Mah: Escribir es a la vez un talento y un arte. Crezca en talento y desarróllese en arte. Desee usted lo que es digno de ser deseado y deséelo bien. Lo mismo que usted encuentra su camino en una multitud, pasando entre las gentes, así también usted encuentra su camino entre los aconteceres, sin perder su dirección general. Es fácil si usted es serio.

Int: Usted menciona tantas veces la necesidad de ser serio. Pero nosotros no somos hombres de una sola voluntad. Somos agregados de deseos y de necesidades, de instintos y de impulsos. Reptan unos sobre otros, dominando a veces uno, a veces otro, pero nunca por mucho tiempo.

Mah: No hay necesidades, solo deseos.

Int: ¿Comer, beber, cubrirse el cuerpo; vivir?

Mah: El deseo de vivir es el único deseo fundamental. Todos los demás dependen de él.

Int: Nosotros vivimos porque debemos vivir.

Mah: Vivimos porque ansiamos la existencia sensorial.

Int: Una cosa tan universal no puede ser dañina.

Mah: Dañina no, por supuesto. En su propio lugar y tiempo nada es dañino. Pero cuando usted está interesado en la verdad, en la realidad, usted debe cuestionar todas las cosas, su vida misma. Al afirmar la necesidad de la experiencia sensorial e intelectual usted reduce su indagación a la búsqueda de confort.

Int: Yo busco felicidad, no confort.

Mah: ¿Más allá del confort de la mente y del cuerpo qué felicidad conoce usted?

Int: ¿Hay alguna otra?

Mah: Encuentre por usted mismo. Cuestione usted cada impulso, no tenga usted por legítimo ningún deseo. Vacío de posesiones, físicas y mentales, libre de todo autointerés, esté usted abierto al descubrimiento.

Int: Es una parte de la tradición espiritual india que el mero hecho de vivir en la proximidad de un santo o sabio es conductivo a la liberación y que no se necesita ningún otro medio. ¿Por qué no organiza usted un ashram a fin de que las gentes puedan vivir cerca de usted?

Mah: En el momento en que yo creo una institución devengo su prisionero. Como asunto de hecho, yo estoy disponible para todos. El techo y la comida comunes no harán que las gentes sean mejor bienvenidas. «Vivir cerca» no significa respirar el mismo aire. Significa confiar y obedecer, no dejar que las buenas intenciones del maestro se pierdan. Tenga usted a su Gurú siempre en su corazón y recuerde sus instrucciones —esto es morar realmente con lo verdadero. La proximidad física es menos importante. Haga de su vida entera una expresión de su fe y de su amor por su maestro —esto es vivir realmente con el Gurú.


33

Todo Acontece por Sí mismo

Interlocutor: ¿Muere un jnani?

Maharaj: El jnani es más allá de la vida y de la muerte. Lo que nosotros tomamos como inevitable —nacer y morir— a él le parece solo como un modo de expresar el movimiento en lo Inmutable, el cambio en lo sin cambio, el fin en lo sin fin. Para el jnani es evidente que nada nace y nada muere, que nada dura y nada cambia, que todo es como es —atemporal.

Int: Usted dice que el jnani es más allá. ¿Más allá de qué? ¿Más allá del conocimiento?

Mah: El conocimiento tiene su amanecer y su ocaso. La consciencia llega a ser y deja de ser. Es una cuestión de ocurrencia y de observación diaria. Todos nosotros sabemos que a veces somos conscientes y a veces no. Cuando no somos conscientes, eso se nos aparece como una oscuridad o como un vacío. Pero un jnani se sabe a sí mismo como ni consciente ni inconsciente, sino puramente presente, un presenciador de los tres estados de la mente y de sus contenidos.

Int: ¿Cuándo comienza esta presenciación?

Mah: Para un jnani nada tiene comienzo ni fin. Lo mismo que la sal se disuelve en el agua, así todo se disuelve en el ser puro. La sabiduría está negando eternamente lo irreal. Ver lo irreal es sabiduría. Más allá de esto está lo inexpresable.

Int: En mí hay la convicción: «yo soy el cuerpo». Concedido, estoy hablando desde la falta de sabiduría. Pero el estado de sentirse uno mismo el cuerpo, el cuerpo-mente, la mente-cuerpo, o incluso la mente pura —¿cuándo comenzó?

Mah: Usted no puede hablar de un comienzo de la consciencia. Las ideas mismas de comienzo y de tiempo están dentro de la consciencia. Para hablar significativamente del comienzo de algo, usted debe salir fuera de ello. Y en el momento en que usted sale fuera, usted se da cuenta de que no hay ninguna cosa tal y de que nunca la ha habido. Hay solo la realidad, en la cual ninguna «cosa» tiene ser suyo propio. Lo mismo que las olas son impensables sin el océano, así toda existencia está enraizada en el ser.

Int: El hecho es que aquí y ahora yo le estoy preguntando a usted: ¿Cuándo surgió la sensación de «yo soy el cuerpo»? ¿En mi nacimiento? ¿O esta mañana?

Mah: Ahora.

Int: ¡Pero yo recuerdo haberla tenido ayer también!

Mah: La memoria de ayer es ahora solo.

Int: Pero ciertamente yo existo en el tiempo. Tengo un pasado y un futuro.

Mah: Eso es como usted se lo imagina —ahora.

Int: Debe haber habido un comienzo.

Mah: Ahora.

Int: ¿Y que hay sobre el fin?

Mah: Lo que no tiene ningún comienzo no puede tener fin.

Int: Pero yo soy consciente de mi pregunta.

Mah: Una pregunta falsa no puede ser respondida. Solo puede ser vista como falsa.

Int: Para mí es real.

Mah: ¿Cuándo le pareció real a usted? Ahora.

Int: Sí, es completamente real para mí —ahora.

Mah: ¿Qué es real en su pregunta? Ella es un estado de la mente. Ningún estado de la mente puede ser más real que la mente misma. ¿Es real la mente? No es más que una colección de estados, cada uno de ellos transitorio. ¿Cómo puede considerarse real una sucesión de estados transitorios?

Int: Como las cuentas de un collar, los acontecimientos siguen a los acontecimientos —por siempre.

Mah: Todos ellos están enhebrados en la idea básica: «yo soy el cuerpo». Pero incluso ésta es un estado mental y no dura. Viene y va como todos los demás estados. La ilusión de ser el cuerpo-mente está aquí, debido solo a que no se investiga. La no investigación es el hilo en el que están enhebrados todos los estados de la mente. Es como la oscuridad en una habitación cerrada. Esta ahí —aparentemente. Pero cuando la habitación se abre —¿adónde va? No va a ninguna parte, debido a que no estaba ahí. Todos los estados de la mente, todos los nombres y formas de existencia tienen su raíz en la no indagación, en la no investigación, en la imaginación y en la credulidad. Es justo decir «yo soy», pero decir «yo soy esto», «yo soy eso», es un signo de no indagación, de no examen, de debilidad mental o de letargia.

Int: Si todo es luz, ¿cómo surgió la oscuridad? ¿Cómo puede haber oscuridad en medio de la luz?

Mah: No hay ninguna oscuridad en medio de la luz. El olvido de sí mismo es la oscuridad. Cuando nos absorbemos en las otras cosas, en el no sí mismo, olvidamos el sí mismo. No hay nada innatural en ello. ¿Pero, por qué olvidar el sí mismo por un exceso de apego? La sabiduría está en no olvidar nunca el sí mismo como la fuente siempre presente del experimentador y de su experiencia.

Int: En mi estado presente la idea «yo soy el cuerpo» viene espontáneamente, mientras que la idea «yo soy el ser puro» debe ser impuesta a la mente como algo verdadero pero no experimentado.

Mah: Sí, la sadhana (la práctica) consiste en acordarse intensamente de la pura «eseidad» de uno, de no ser algo en particular, ni tampoco una suma de particulares, ni siquiera la totalidad de todos los particulares, la cual constituye el universo. Todo existe en la mente, incluso el cuerpo es una integración en la mente de un vasto número de percepciones sensoriales, cada una de las cuales es también un estado mental. Si usted dice: «yo soy el cuerpo», demuéstrelo.

Int: Helo aquí.

Mah: Solo cuando usted piensa en él. Tanto el cuerpo como la mente son estados intermitentes. La suma total de estos destellos crea la ilusión de la existencia. Averigüe lo que es permanente en lo transitorio, real en lo irreal. Esto es la sadhana.

Int: El hecho es que yo me pienso a mí mismo como el cuerpo.

Mah: Piense en usted mismo sin falta. Pero no introduzca la idea de un cuerpo en el cuadro. Hay solo una corriente de sensaciones, de percepciones, de recuerdos y de ideaciones. El cuerpo es una abstracción, creado por nuestra tendencia a buscar la unidad en la diversidad —lo que, nuevamente, no es dañino.

Int: Se me ha dicho que pensar «yo soy el cuerpo» es una mácula en la mente.

Mah: ¿Por qué hablar así? Tales expresiones crean problemas. El sí mismo es la fuente de todo, y de todos —el destino final. Nada es externo.

Int: Cuando la idea del cuerpo deviene obsesiva, ¿no es enteramente dañina?

Mah: No hay nada malo en la idea de un cuerpo, ni siquiera en la idea «yo soy el cuerpo». Pero limitarse uno mismo a un cuerpo solo es un error. En realidad toda existencia, toda forma, es mía propia, está dentro de mi consciencia. Yo no puedo decir lo que yo soy porque las palabras solo pueden describir lo que yo no soy. Yo soy, y debido a que yo soy, todo es. Pero yo soy más allá de la consciencia y, por lo tanto, en la consciencia yo no puedo decir lo que yo soy. Sin embargo, yo soy. La pregunta «¿quién soy yo?» no tiene ninguna respuesta. Ninguna experiencia puede responderla, pues el sí mismo es más allá de la experiencia.

Int: Sin embargo, la pregunta «¿quién soy yo?» debe ser de alguna utilidad.

Mah: No tiene ninguna respuesta en la consciencia y, por lo tanto, ayuda a ir más allá de la consciencia.

Int: Aquí, yo soy —en el momento presente. ¿Qué es real en ello, y qué no lo es? Ahora, se lo ruego, no me diga usted que mi pregunta es errónea. Cuestionar mis preguntas no me lleva a ninguna parte.

Mah: Su pregunta no es errónea. Es innecesaria. Usted ha dicho: «Aquí y ahora, yo soy». Deténgase ahí, esto es real. No convierta usted un hecho en una pregunta. Ahí está su error. Usted no es ni el conocer, ni el no conocer, ni la mente ni la materia; no intente describirse a usted mismo en términos de mente y materia.

Int: Justamente ahora ha venido a usted un joven con un problema. Usted le ha dicho unas pocas palabras y él se ha ido. ¿Le ha ayudado usted?

Mah: Por supuesto.

Int: ¿Cómo puede usted estar tan seguro?

Mah: Ayudar es mi naturaleza.

Int: ¿Cómo llegó usted a saberlo?

Mah: No hay ninguna necesidad de saber. Ella opera por sí misma.

Int: Sin embargo, usted ha hecho una afirmación. ¿En qué se basa?

Mah: En lo que las gentes me dicen. Pero es usted quien pide pruebas. Yo no las necesito. Enderezar las cosas está en mi naturaleza misma, que es satyan, shivam, sundaram (lo verdadero, lo bueno, lo bello).

Int: Cuando un hombre viene a usted a por consejo y usted le da el consejo, ¿de dónde proviene y por qué poder ayuda?

Mah: El propio ser de ese hombre afecta a su mente e induce una respuesta.

Int: ¿Y cuál es el papel de usted?

Mah: En mí el hombre y su sí mismo se unen.

Int: ¿Por qué el sí mismo no ayuda al hombre sin usted?

Mah: ¡Pero si yo soy el sí mismo! Usted me imagina como separado, de ahí su pregunta. No hay ningún «mi sí mismo» y «su sí mismo». Hay solo el Sí mismo, el único Sí mismo de todo. Extraviado por la diversidad de los nombres y de las formas, de las mentes y de los cuerpos, usted imagina múltiples sí mismos. Nosotros somos ambos el sí mismo, pero usted no parece estar convencido. Esta conversación del sí mismo personal y del sí mismo universal es la etapa del principiante; vaya usted más allá, no se quede atascado en la dualidad.

Int: Volvamos de nuevo al hombre necesitado de ayuda. Ese hombre viene a usted.

Mah: Si viene, puede estar seguro de obtener ayuda. Debido a que su destino es obtener ayuda, por eso ha venido. No hay en ello ninguna fantasía. Yo no puedo ayudar a unos y rechazar a otros. Todo el que viene es ayudado, pues tal es la ley. Solo la forma que toma la ayuda varía de acuerdo con la necesidad.

Int: ¿Por qué debe venir aquí a obtener consejo? ¿No puede obtenerlo desde dentro?

Mah: Él no escuchará. Su mente está vuelta hacia fuera. Pero de hecho toda experiencia está en la mente, e incluso su venida a mí y la obtención de ayuda está todo dentro de él mismo. En lugar de encontrar una respuesta dentro de sí mismo, imagina una respuesta que proviene de afuera. Para mí no hay ningún mí mismo, ningún hombre, ningún dar. Todo esto es meramente un parpadeo en la mente. Yo soy paz y silencio infinitos en los cuales nada aparece, puesto que todo lo que aparece —desaparece. Nadie viene a por ayuda, nadie ofrece ayuda, nadie obtiene ayuda. Todo es únicamente una manifestación en la consciencia.

Int: Sin embargo, el poder de ayudar está ahí y hay alguien o algo que manifiesta ese poder, llámelo usted Dios o Sí mismo o la Mente Universal. El nombre no importa, pero el hecho sí importa.

Mah: Esta es la postura que toma el cuerpo-mente. La mente pura ve las cosas como son —burbujas en la consciencia. Estas burbujas están apareciendo, desapareciendo y reapareciendo —sin tener ningún ser real alguno. No puede adscribírseles ninguna causa particular, pues cada una de ellas es causada por todas y afecta a todas. Cada burbuja es un cuerpo y todos estos cuerpos son míos.

Int: ¿Quiere usted decir, que usted tiene el poder de hacer todo justamente?

Mah: No hay ningún poder como separado de mí. Ello es inherente a mi verdadera naturaleza. Llámelo usted creatividad. De un lingote de oro usted puede hacer muchos ornamentos —cada uno de ellos seguirá siendo oro. Similarmente, sea cual fuere el papel en el cual yo pueda aparecer y sea cual fuere la función que yo pueda desempeñar —yo permanezco lo que yo soy— el «yo» inmutable, inquebrantable, independiente. Lo que usted llama el universo, la naturaleza, es mi creatividad espontánea. Acontezca lo que acontezca —acontece. Pero mi naturaleza es tal que todo acaba en dicha.

Int: Yo tengo el caso de un muchacho que se ha quedado ciego debido a que su estúpida madre le dio a beber alcohol metílico. Le suplico a usted que le ayude. Usted está lleno de compasión y, obviamente, anhelante de ayudar. ¿Por cuál poder puede usted ayudarle?

Mah: Su caso está registrado en la consciencia. Está ahí —indeleblemente. La consciencia operará.

Int: ¿Constituye alguna diferencia el que yo le pida usted que le ayude?

Mah: Su petición de ayuda es una parte de la ceguera del muchacho. Debido a que el es ciego, usted pide. Usted no ha agregado nada.

Int: ¿Pero será la ayuda de usted un factor nuevo?

Mah: No, todo está contenido en la ceguera del muchacho. Todo esta en ella —la madre, el muchacho, usted y yo y todo lo demás. Es un solo acontecer.

Int: ¿Quiere usted decir que incluso nuestra conversación sobre el caso del muchacho estaba predestinada?

Mah: ¿Cómo podría ser de otro modo? Todas las cosas contienen su futuro. El muchacho aparece en la consciencia. Yo soy más allá. Yo no doy órdenes a la consciencia. Yo sé que está en la naturaleza de la presenciación enderezar las cosas. ¡Deje que la consciencia cuide de sus creaciones! La aflicción del muchacho, la piedad de usted, que yo le escuche a usted y la acción de la consciencia —todo esto es un solo hecho— no lo divida usted en componentes y entonces haga preguntas.

Int: ¡Cuán extrañamente funciona su mente!

Mah: Usted es el extraño, no yo. Yo soy normal. Yo soy sano. Yo veo las cosas como son y por lo tanto no tengo miedo de ellas. Pero usted tiene miedo de la realidad.

Int: ¿Por qué iba a tener miedo?

Mah: Es la ignorancia de usted mismo lo que le hace a usted tener miedo y también lo que le hace a usted no presenciador de que usted tiene miedo. No intente usted no tener miedo. Derribe usted primero el muro de la ignorancia.

Las gentes tienen miedo de morir, debido a que no saben lo que es la muerte. El jnani ha muerto antes de su muerte, ha visto que no había nada de qué tener miedo. En el momento en que usted conoce su ser real, usted no tiene miedo de nada. La muerte da libertad y poder. Para ser libre en el mundo, usted debe morir al mundo. Entonces el universo es suyo propio, deviene su cuerpo, una expresión y una herramienta. La felicidad de ser absolutamente libre está más allá de descripción. Por otra parte, el que tiene miedo de la libertad no puede morir.

Int: ¿Quiere usted decir que el que no puede morir, no puede vivir?

Mah: Póngalo como usted quiere; el apego es esclavitud, el desapego es libertad. Desear es esclavizarse.

Int: ¿De ello se sigue que si usted se salva, el mundo se salva?

Mah: Como un todo el mundo no necesita salvarse. El hombre comete errores y crea aflicción; cuando entra en el campo de la presenciación, de la consciencia de un jnani, se reordena. Tal es la naturaleza del jnani.

Int: Podemos observar lo que se puede llamar el progreso espiritual. Un hombre egoísta se vuelve religioso, se controla a sí mismo, refina sus pensamientos y sentimientos, se entrega a la práctica espiritual, realiza su ser verdadero. ¿Un tal progreso espiritual está gobernado por la causalidad, o es accidental?

Mah: Desde mi punto de vista todo acontece por sí mismo, de un modo enteramente espontáneo. Pero el hombre imagina que trabaja por un incentivo, hacia una meta. Tiene siempre una recompensa en la mente y se esfuerza por ella.

Int: Un hombre rudo, no evolucionado no trabajará sin una recompensa. ¿No es justo ofrecerle incentivos?

Mah: En cualquier caso, creará incentivos por sí solo. No sabe que crecer está en la naturaleza de la consciencia. Progresará de motivo en motivo e irá a la caza de Gurús para la satisfacción de sus deseos. Cuando por las leyes de su ser encuentra la vía de retorno (nivritti), entonces abandona todos los motivos, pues su interés en el mundo ha terminado. No desea nada —ni de los demás ni de sí mismo. Muere a todo y deviene el Todo. No desear nada y no hacer nada —¡eso es verdadera creación! Contemplar el universo emergiendo y sumergiéndose en el corazón de uno es una maravilla.

Int: El gran obstáculo al esfuerzo interior es el aburrimiento. El discípulo se aburre.

Mah: La inercia y la inquietud (tamas y rajas) trabajan juntas y mantienen sojuzgada a la claridad y la armonía (sattva). Tamas y rajas deben ser conquistados antes de que sattva pueda aparecer. Todo llegará a su debido tiempo, de manera enteramente espontánea.

Int: ¿No hay ninguna necesidad de esfuerzo entonces?

Mah: Cuando se necesite esfuerzo, el esfuerzo aparecerá. Cuando el no esfuerzo devenga esencial, se presentará por sí solo. Usted no necesita empujar a la vida. Solo fluya con ella y entréguese completamente a la tarea del momento presente, que es el morir ahora al ahora. Pues vivir es morir. Sin la muerte la vida no puede ser.

Comprenda usted la cosa esencial de que el mundo y el sí mismo son uno y perfectos. Solo su actitud es deficiente y necesita reajuste.

Este proceso o reajuste es lo que usted llama sadhana. Usted llega a ello poniendo fin a la indolencia y usando toda su energía para abrir la vía a la claridad y a la caridad. Pero en realidad todos éstos son signos de un crecimiento inevitable. No tenga usted miedo, no resista, no se retrase. Sea lo que usted es. En eso no hay nada que temer. Confíe e inténtelo. Experimente honestamente. Dé usted a su ser real una posibilidad de dar forma a su vida. Usted no lo lamentará.


34

La Mente es la Inquietud misma

Interlocutor: Soy sueco de nacimiento. Ahora estoy enseñando Hatha Yoga en México y en los Estados Unidos.

Maharaj: ¿Dónde lo aprendió usted?

Int: Tuve un maestro en los Estados Unidos, un swami indio.

Mah: ¿Qué le ha aportado a usted?

Int: Me ha aportado buena salud y un medio de vida.

Mah: Está muy bien. ¿Eso es todo lo que usted quiere?

Int: Busco la paz de la mente. Llegué a estar enormemente disgustado con todas las cosas crueles hechas por los presuntos cristianos en el nombre de Cristo. Durante algún tiempo estuve sin religión. Entonces me sentí atraído por el Yoga.

Mah: ¿Qué ganó usted?

Int: Estudie la filosofía del Yoga y eso me ayudó.

Mah: ¿De qué manera le ayudó a usted? ¿Por cuáles signos concluyó usted que usted ha sido ayudado?

Int: La buena salud es algo enteramente tangible.

Mah: No hay duda de que es muy agradable sentirse bien. ¿Es placer todo lo que usted esperaba del Yoga?

Int: EL gozo del bienestar es la recompensa del HathaYoga. Pero el Yoga en general aporta más que eso. Da respuesta a muchas preguntas.

Mah: ¿Qué entiende usted por Yoga?

Int: Toda la enseñanza de la India —la evolución, la reencarnación, el karma y todo lo demás.

Mah: Perfecto, usted ha adquirido todo el conocimiento que usted quería. ¿Pero de qué manera se ha beneficiado usted de ello?

Int: Me aportó paz de mente.

Mah: ¿Lo hizo? ¿Está su mente en paz? ¿Ha terminado su búsqueda?

Int: No, todavía no.

Mah: Naturalmente. Eso no tendrá ningún fin, debido a que no hay ninguna cosa tal como la paz de la mente. Mente quiere decir perturbación; la inquietud misma es la mente. El Yoga no es un atributo de la mente, ni tampoco un estado de la mente.

Int: Alguna medida de paz saqué del Yoga.

Mah: Examine atentamente y usted verá que la mente bulle de pensamientos. Puede quedarse en blanco ocasionalmente, pero solo por un tiempo y de nuevo revierte a su inquietud habitual. Una mente encalmada no es una mente en paz.

Usted dice que quiere pacificar su mente. ¿Está en paz ese mismo que quiere pacificar la mente?

Int: No. Yo no estoy en paz, , por eso recurro a la ayuda del Yoga.

Mah: ¿No ve usted la contradicción? Durante muchos años usted ha buscado la paz de la mente. Usted no podía encontrarla, pues una cosa esencialmente inquieta no puede estar en paz.

Int: Hay alguna mejora.

Mah: La paz que usted pretende haber encontrado es muy precaria; cualquier menudencia puede perturbarla. Lo que usted llama paz es solo ausencia de perturbación. Apenas merece este nombre. La paz real no puede ser perturbada. ¿Puede usted pretender a una paz de mente que es inexpugnable?

Int: Me esfuerzo en ello.

Mah: Esforzarse demasiado es una forma de inquietud.

Int: ¿Así pues, que queda?

Mah: El sí mismo no necesita ser puesto en reposo. Es la paz misma, no está en paz. Solo la mente es inquieta. Todo lo que ella conoce es la inquietud, con sus múltiples modos y grados. Lo agradable se considera superior y lo penoso —se elude. Lo que nosotros llamamos progreso es meramente un cambio de lo desagradable a lo agradable. Pero los cambios por sí mismos no nos llevan a lo que es sin cambio, pues todo lo que tiene un comienzo debe tener un final. Lo real no comienza; solo se revela a sí mismo como sin comienzo y sin fin, omnipenetrante, todo poderoso, primer motor inmutable, atemporal, sin cambio.

Int: ¿Así pues qué tiene uno que hacer?

Mah: A través del Yoga usted ha acumulado conocimiento y experiencia. Esto no puede negarse. ¿Pero de qué utilidad es todo eso para usted? Yoga significa unión, junción. ¿Qué ha reunido usted, qué ha juntado?

Int: Estoy intentando volver a unir la personalidad al sí mismo real.

Mah: La personalidad (vyakti) es solo un producto de la imaginación. El sí mismo (vyakta) es la víctima de esta imaginación. Es el hecho de tomarse a usted mismo por lo que usted no es, es lo que le tiene a usted atrapado. La persona no puede decirse que exista por su derecho propio; es el sí mismo el que cree que hay una persona y el que es consciente de ser esa persona. Más allá del sí mismo (vyakta) está lo no manifestado (avyakta), la causa sin causa de todo. Incluso hablar de reunir a la persona con el sí mismo no es correcto, debido a que no hay ninguna persona, solo una imagen mental a quien se da una realidad falsa por convicción. Nada fue dividido y no hay nada que unir.

Int: El Yoga ayuda en la búsqueda y en el encuentro del sí mismo.

Mah: Usted puede encontrar lo que usted ha perdido. Pero usted no puede encontrar lo que usted no ha perdido.

Int: Si yo no hubiera perdido nunca nada, habría sido un iluminado. Pero no lo soy. Estoy buscando. ¿No es mi búsqueda misma una prueba de que he perdido algo?

Mah: Su búsqueda solo muestra que usted cree que usted ha perdido algo. ¿Pero quién lo cree? ¿Y qué cree que ha perdido? ¿Ha perdido usted a una persona como usted mismo? ¿Cuál es el sí mismo que usted está buscando? ¿Qué espera encontrar usted exactamente?

Int: El verdadero conocimiento del sí mismo.

Mah: El verdadero conocimiento del sí mismo no es un conocimiento. No es algo que usted encuentra buscando, mirando por todas partes. No puede ser encontrado en el espacio o en el tiempo. El conocimiento es solo memoria, un modelo de pensamiento, un hábito mental. Todos éstos están motivados por el placer y el dolor. Se debe a que usted es aguijoneado por el placer y el dolor por lo que usted está a la búsqueda de conocimiento. Ser uno mismo es completamente más allá de toda motivación. Usted no puede ser usted mismo por alguna razón. Usted es usted mismo, y no se necesita ninguna razón.

Int: Haciendo Yoga encontraré la paz.

Mah: ¿Puede haber paz aparte de usted mismo? ¿Está usted hablando de su propia experiencia o solo de libros? Su conocimiento por los libros es útil para comenzar, pero debe abandonarse pronto por la experiencia directa, que por su naturaleza misma es inexpresable. Las palabras pueden usarse para la destrucción también; las imágenes están construidas de palabras, y pueden destruirse con palabras. Usted se ha metido en su estado presente por medio del pensamiento verbal; usted debe salir de él de la misma manera.

Int: Yo he alcanzado un grado de paz interior. ¿He de destruirlo?

Mah: Lo que ha sido alcanzado puede ser perdido nuevamente. Solo cuando usted realice la verdadera paz, la paz que usted nunca ha perdido, esa paz permanecerá con usted, pues jamás se había ausentado. En lugar de buscar lo que usted no tiene, encuentre usted qué es eso que usted nunca ha perdido. Eso que está ahí antes del comienzo y después del final de todo; eso para lo que no hay ni nacimiento, ni muerte. Ese estado inmutable, que no es afectado por el nacimiento y la muerte de un cuerpo o de una mente, usted debe percibir ese estado.

Int: ¿Cuáles son los medios para tal percepción?

Mah: En la vida no puede tenerse nada sin vencer obstáculos. Los obstáculos a la percepción clara del verdadero ser de uno son el deseo de placer y el miedo del dolor. Es la motivación placer-dolor lo que obstaculiza la vía. La liberación misma de toda motivación, el estado en el que no surge ningún deseo es el estado natural.

Int: ¿Necesita tiempo tal abandono de los deseos?

Mah: Si usted lo deja al tiempo, se necesitarán millones de años. Abandonar un deseo tras otro es un proceso lento cuyo fin no se ve nunca. Deje usted en paz a sus deseos y miedos, ponga usted toda su atención en el sujeto, en el que está detrás de la experiencia del deseo y del miedo. Pregunte usted: ¿quién desea? Deje usted que cada deseo le retrotraiga a usted mismo.

Int: La raíz de todos los deseos y temores es la misma —el anhelo de felicidad.

Mah: La felicidad que usted puede pensar y anhelar, es mera satisfacción física o mental. Tal placer sensorial o mental no es la felicidad real, la felicidad absoluta.

Int: Incluso los placeres sensoriales y mentales y el sentido de bienestar general que surge con la salud física y mental, deben tener sus raíces en la realidad.

Mah: Tienen su raíz en la imaginación. Un hombre a quien se le da una piedra y se le asegura que es un diamante preciadísismo estará enormemente complacido hasta que se dé cuenta de su error; de la misma manera, los placeres pierden su sabor y los sufrimientos sus espinas cuando se conoce el sí mismo. Ambos se ven como son —respuestas condicionadas, meras reacciones, simples atracciones y repulsiones basadas sobre recuerdos o preconcepciones. Usualmente tanto el placer como el sufrimiento se experimentan cuando se esperan. Todo es cuestión de hábitos y de convicciones adquiridos.

Int: Bien, el placer puede ser imaginario. Pero el sufrimiento res real.

Mah: El sufrimiento y el placer van siempre juntos. La liberación de uno significa la liberación de ambos. Si usted no se preocupa del placer, usted no tendrá miedo del sufrimiento. Pero hay la felicidad que no es ninguno de ambos, que es completamente más allá. La felicidad que usted conoce es descriptible y mensurable. Es objetiva, por así decir. Pero lo objetivo no puede ser suyo propio. Sería un grave error identificarse a usted mismo con algo externo. Esta mezcla de niveles no conduce a ninguna parte. La realidad es más allá de lo subjetivo y de lo objetivo, más allá de todos los niveles, más allá de toda distinción. Definitivamente, la realidad no es el origen del sufrimiento y del placer, no es su fuente o su raíz. Éstos vienen de la ignorancia de la realidad, no de la realidad misma, que es indescriptible, más allá del ser y del no ser.

Int: He seguido a muchos maestros, he estudiado muchas doctrinas, y sin embargo ninguno me ha dado lo que yo quería.

Mah: El deseo de encontrar el sí mismo ciertamente se cumplirá, provisto que usted no quiera nada más. Pero usted debe ser honesto con usted mismo y no querer realmente nada más. Si mientras tanto usted quiere otras muchas cosas y se ocupa usted de lograrlas, su propósito principal puede retrasarse hasta que usted crezca en sabiduría y deje usted de dividirse entre impulsos contradictorios. Vaya usted dentro, sin vacilar, sin mirar nunca hacia fuera.

Int: Pero mis deseos y mis miedos están todavía aquí.

Mah: ¿Dónde están sino en su memoria? Dése usted cuenta de que su raíz está en la expectativa nacida de la memoria —y dejarán de obsesionarle a usted.

Int: He comprendido muy bien que el servicio social es una tarea sin fin, debido a que la mejora y la decrepitud, el progreso y el declive, van siempre juntos. Podemos verlo por todas partes y a todos los niveles. ¿Qué permanece?

Mah: Cualquier trabajo que usted haya emprendido —complételo. No asuma usted nuevas tareas, a menos de que sean requeridas por una situación concreta de sufrimiento y de alivio del sufrimiento. Encuéntrese a usted mismo primero, y de ahí se seguirán bendiciones sin fin. Nada aprovecha al mundo tanto como el abandono de los provechos. Un hombre que ya no piensa las cosas en términos de pérdida y de ganancia es el hombre verdaderamente no violento, porque está más allá de todo conflicto.

Int: Sí, yo he estado siempre atraído por la idea de ahimsa (no violencia).

Mah: Primariamente, ahimsa significa lo que dice: «No hacer daño». No es hacer el bien lo que viene primero, sino dejar de hacer daño, no aumentar el sufrimiento. Agradar a los demás no es ahimsa.

Int: Yo no estoy hablando de agradar, pero estoy completamente por ayudar a los demás.

Mah: La única ayuda digna de ser dada es la que libera en adelante de la necesidad de ayuda. La ayuda repetida no es ayuda en absoluto. No hable usted de ayudar a otro, a menos de que usted le ponga más allá de toda necesidad de ayuda.

Int: ¿Cómo va uno más allá de la necesidad de ayuda, y cómo puede uno ayudar a otro a hacer lo mismo?

Mah: Cuando usted ha comprendido que toda existencia, en separación y limitación, es dolorosa, y cuando usted quiere y es capaz de vivir integralmente, en unidad con toda la vida, como puro ser, usted ha ido más allá de toda necesidad de ayuda. Usted puede ayudar a otro mediante el precepto y el ejemplo y, sobre todo, por su ser (de usted). Usted no puede dar lo que usted no tiene y usted no tiene lo que usted no es. Usted solo puede dar lo que usted es —y de eso usted puede dar ilimitadamente.

Int: ¿Pero es verdad que toda existencia es dolorosa?

Mah: ¿Cuál otra puede ser la causa de esta búsqueda universal del placer? ¿Busca un hombre feliz la felicidad? ¡Cuán inquietas están las gentes, cuán constantemente agitadas! Es porque sufren por lo que buscan alivio en el placer. Toda la felicidad que pueden imaginar está en la garantía del placer repetido.

Int: Si lo que yo soy, como yo soy, la persona por quien me tomo, no puede ser feliz, ¿qué tengo que hacer entonces?

Mah: Usted solo puede dejar de ser —como usted parece ser ahora. No hay nada cruel en lo que digo. Despertar a un hombre de una pesadilla es compasión. Usted viene aquí debido a que usted sufre, y todo lo que yo digo es: despierte, conózcase a usted mismo, sea usted mismo. El fin del sufrimiento no está en el placer. Cuando usted se da cuenta de que usted es más allá del sufrimiento y del placer, remoto e inexpugnable, entonces cesa la persecución de la felicidad, y también la aflicción resultante. Pues el sufrimiento aspira al placer y el placer acaba en el sufrimiento, inexorablemente.

Int: ¿En el estado último no puede haber ninguna felicidad?

Mah: Ni aflicción. Solo libertad. La felicidad depende de una cosa u otra y puede perderse; la libertad de todo no depende de nada y no puede perderse. La libertad de la aflicción no tiene ninguna causa, y por lo tanto, no puede ser destruida. Realice esa libertad.

Int: ¿No he nacido yo para sufrir como resultado de mi pasado? ¿Es siquiera posible la libertad? ¿Acaso he nacido yo por mi propia voluntad? ¿Acaso no soy yo solo una criatura?

Mah: ¿Qué es el nacimiento y la muerte sino el comienzo y el fin de una corriente de aconteceres en la consciencia? Debido a la idea de separación y de limitación son dolorosos. Al alivio momentáneo del sufrimiento nosotros lo llamamos placer —y construimos castillos en el aire en la esperanza de un placer sin fin al que llamamos felicidad. Todo ello es incomprensión y abuso. Despierte usted, vaya más allá, viva realmente.

Int: Mi conocimiento es limitado, mi poder insignificante.

Mah: Puesto que es la fuente de ambos, el sí mismo es más allá tanto del conocimiento como del poder. Lo observable está en la mente. La naturaleza del sí mismo es pura presenciación, pura presencia, inafectada por la presencia o la ausencia de conocimiento o de predilección alguna.

Tenga usted su ser fuera de este cuerpo de nacimiento y de muerte y todos sus problemas estarán resueltos. Ellos solo existen debido a que usted se cree a usted mismo nacido para morir. Desengáñese y sea libre. Usted no es una persona.


35

El Gurú Más Grande es su Sí mismo Interior

Interlocutor: Por todas partes oigo que estar libre de deseos e inclinaciones es la primera condición de la realización de sí mismo. Sin embargo, encuentro la condición de cumplimiento imposible. La ignorancia de uno mismo causa los deseos y los deseos perpetúan la ignorancia. ¡Un verdadero círculo vicioso!

Maharaj: No hay ninguna condición que cumplir. No hay nada que deba hacerse, nada que deba abandonarse. Solo mire y recuerde; perciba usted lo que perciba, eso no es usted ni es suyo. Está ahí, en el campo de la consciencia, pero usted no es el campo ni su contenido, ni siquiera el conocedor del campo. Es su idea de que usted tiene que hacer cosas lo que le enreda a usted en los resultados de sus esfuerzos —el motivo, el deseo, el malogro de su obtención, el sentido de frustración— todo esto le retiene a usted. Simplemente observe a todo lo que acontece y sepa que usted es más allá.

Int: ¿Significa esto que debo abstenerme de hacer algo?

Mah: ¡Usted no puede abstenerse! ¡Lo que está en marcha debe continuar! Si usted se para repentinamente, usted se estrellará.

Int: ¿Se trata de que lo conocido y el conocedor devengan uno?

Mah: Ambos son ideas en la mente y palabras que las expresan. No hay ningún sí mismo en ellos. El sí mismo no es ninguno de ambos, ni está entre ambos, ni más allá de ambos. Buscarlo en el nivel mental es fútil. Deje usted de buscar, y vea —es aquí y ahora— es ese «yo soy» que usted conoce tan bien. Todo lo que usted necesita hacer es dejar de considerarse a usted mismo dentro del campo de la consciencia. A menos de que usted ya haya considerado estas cuestiones cuidadosamente, escucharme a mí una vez más no servirá de nada. Olvide usted sus pasadas experiencias y logros, permanezca desnudo, expuesto a los vientos y a las lluvias de la vida y usted tendrá una posibilidad.

Int: ¿Tiene la devoción (bhakti) algún lugar en su enseñanza?

Mah: Cuando usted no está bien, usted va a un médico que le dice lo que anda mal y cuál es el remedio. Si usted tiene confianza en él, esa confianza simplifica las cosas: usted toma la medicina, sigue las restricciones de la dieta y se pone bien. ¡Pero si usted no confía en él, todavía puede tener una posibilidad, o bien puede estudiar medicina usted mismo! En todos los casos es su deseo de recuperarse el que le mueve a usted, no el médico.

Sin confianza no hay ninguna paz. Usted siempre confía en una persona u otra —puede ser su madre o su esposa. De todas las gentes, el conocedor del sí mismo, el hombre liberado, es el más digno de confianza. Pero no basta con confiar sólo. Usted debe desear también. Sin deseo de liberación, ¿de qué utilidad es la confianza de que usted puede adquirir la liberación? Deseo y confianza deben ir juntos. Cuanto más fuerte es el deseo, tanto más fácilmente viene la ayuda. El Gurú más grande es impotente mientras el discípulo no está deseoso de aprender. El anhelo y la seriedad son importantísimos. La confianza vendrá con la experiencia. Sea usted devoto de su meta —la devoción hacia aquél que puede guiarle a usted vendrá por sí sola. Si su deseo y su confianza son fuertes, actuarán y le llevarán a usted a su meta, pues usted no causará retrasos por vacilaciones ni compromisos.

El Gurú más grande es su sí mismo interior. Verdaderamente, él es el maestro supremo. Solo él puede llevarle a usted a su meta, y solo él le recibe a usted al final del camino. Confíe en él y usted no necesitará ningún Gurú exterior. Pero, nuevamente, usted debe tener el fuerte deseo de encontrarle y no hacer nada que cree obstáculos y retrasos. Y no malgaste usted energía y tiempo en lamentos. Aprenda de sus errores y no los repita.

Int: ¿Si a usted no le importa que le haga una pregunta personal?…

Mah: Sí, adelante.

Int: Veo que usted está sentado sobre una piel de antílope. ¿Cómo concuerda esto con la no violencia?

Mah: Toda mi vida de trabajo he sido un fabricante de cigarros, contribuyendo así a que las gentes arruinaran su salud. Y en frente de mi puerta la municipalidad ha puesto un lavatorio público, que arruina mi salud. En este mundo violento, ¿cómo puede uno mantenerse alejado de la violencia de uno u otro tipo?

Int: Ciertamente toda la violencia evitable debería evitarse. Y sin embargo en la India cada santo tiene su piel de tigre, de león, de leopardo o de antílope para sentarse sobre ella.

Mah: Quizás se debe a que en los tiempos antiguos no había plásticos disponibles y a que la piel era lo mejor para aislarse de la humedad. ¡El reumatismo no tiene ningún encanto, ni siquiera para un santo! Así surgió la tradición de que para las meditaciones largas se necesitaba una piel. Lo mismo que la piel de tambor en un templo, así es la piel de antílope de un Yogi. Nosotros apenas lo notamos.

Int: Pero el animal tuvo que ser matado.

Mah: Yo nunca he tenido noticia de que un Yogi haya matado a un tigre por su piel. Los matarifes no son Yogis y los Yogis no son matarifes.

Int: ¿No debería usted expresar su desaprobación negándose a sentarse sobre una piel?

Mah: ¡Qué idea! Yo desapruebo el universo entero, ¿por qué solo una piel?

Int: ¿Qué hay de malo en el universo?

Mah: El olvido de su Sí mismo es el daño más grande; todas las calamidades fluyen de ahí. Cuide usted de lo más importante, lo menos importante cuidará de sí mismo. Usted no hace limpieza en una habitación oscura. Usted abre las ventanas primero. Dejar entrar la luz hace todo más fácil. Así pues, pospongamos la mejora de los demás hasta que nos hayamos visto a nosotros mismos como nosotros somos —y hayamos cambiado. No hay ninguna necesidad de dar vueltas y vueltas en una ronda de preguntas sin fin; encuéntrese a usted mismo y todo se colocará en su lugar apropiado.

Int: El impulso de retornar a la fuente es muy raro. ¿Es realmente natural?

Mah: Ir hacia afuera es natural en el comienzo, ir hacia adentro —lo es en el final. Pero en realidad los dos son uno, lo mismo que inspirar y expirar son uno.

Int: ¿De la misma manera, ¿no son uno el cuerpo y el morador en el cuerpo?

Mah: Los aconteceres en el tiempo y el espacio —el nacimiento y la muerte, la causa y el efecto— éstos pueden ser tomados como uno; pero el cuerpo y lo incorporado no son del mismo orden de realidad. El cuerpo existe en el tiempo y el espacio, es transitorio y limitado, mientras que el morador es atemporal y aespacial, eterno y omnipenetrante. Identificar los dos es un grave error y la causa de sufrimiento sin fin. Usted puede hablar de la mente y del cuerpo como uno, pero el cuerpo-mente no es la realidad subyacente.

Int: Quienquiera que sea, el morador tiene el control del cuerpo y por lo tanto es responsable de él.

Mah: Hay un poder universal que controla y es responsable.

Int: ¿Así pues, puedo hacer lo que quiera y echar la culpa a algún poder universal? ¡Qué fácil!

Mah: Sí, muy fácil. Dése usted cuenta del Movedor Único detrás de todo lo que se mueve y déjelo todo a Él. Si usted no vacila, ni hace trampa, ésta es la vía más corta a la realidad. Permanezca sin deseo ni temor, abandonando todo control y toda responsabilidad.

Int: ¡Qué locura!

Mah: Sí, locura divina. ¿Qué hay de malo en dejar que se vaya la ilusión del control y de la responsabilidad personal? Ambos están solo en la mente. Por supuesto, mientras usted se imagine que es usted mismo quien controla, usted debe imaginar también que es usted mismo el responsable. Lo uno implica lo otro.

Int: ¿Cómo puede lo universal ser responsable de lo particular?

Mah: Toda la vida sobre la tierra depende del sol. Sin embargo usted no puede culpar al sol por todo lo que acontece, aunque es la causa última. La luz causa el color de la flor, pero ni lo controla ni es responsable de él directamente. Lo hace posible, eso es todo.

Int: Lo que no me gusta en todo esto es lo de refugiarse en algún poder universal.

Mah: Usted no puede batirse con los hechos.

Int: ¿Los hechos de quién? ¿Los suyos o los míos?

Mah: Los suyos. Usted no puede negar mis hechos, pues usted no los conoce. Si usted los conociera, usted no los negaría. Aquí se encuentra la dificultad. Usted toma sus imaginaciones por hechos y mis hechos por imaginación. Yo sé con toda certeza que todo es uno. Las diferencias no separan. O bien usted no es responsable de nada, o bien lo es de todo. Imaginar que usted controla y es responsable de un solo cuerpo es únicamente la aberración del cuerpo-mente.

Int: Sin embargo, usted está limitado por su cuerpo.

Mah: Solo en las cuestiones concernientes al cuerpo. Esto no me molesta. Es como soportar las estaciones del año. Vienen, se van —apenas me afectan. De la misma manera, los cuerpos-mentes vienen y se van —la vida está siempre buscando nuevas expresiones.

Int: En la medida en que usted no pone todo el peso del mal sobre Dios, estoy satisfecho. Puede haber un Dios para todo, lo sé, pero para mí es un concepto proyectado por la mente humana. Él puede ser una realidad para usted, pero para mí la sociedad es más real que Dios, pues yo soy tanto su criatura como su prisionero. Los valores de usted son la sabiduría y la compasión; el valor de la sociedad es el egoísmo sagaz. Yo vivo en un mundo totalmente diferente del suyo.

Mah: Nadie le obliga.

Int: Nadie le obliga a usted pero yo estoy obligado. Mi mundo es un mundo malo, lleno de sangre y de lágrimas, de fatiga y de sufrimiento. Eludirlo por medio del intelectualismo, suscitando teorías de evolución y de Karma es meramente sumar insultos a la injuria. El Dios de un mundo malo es un Dios cruel.

Mah: Usted es el dios de su mundo y usted es ambas cosas, estúpido y cruel. Deje usted que Dios sea un concepto —su propia creación (de usted). Encuentre quién es usted, cómo ha llegado usted a vivir, anhelando la verdad, la bondad y la belleza en un mundo lleno de maldad. ¿De qué utilidad es su argumentación a favor o contra Dios, cuando usted no sabe quien es Dios ni de qué está usted hablando? El Dios nacido del miedo y de la esperanza, formado por el deseo y la imaginación, no puede ser el Poder Que Es, la Mente y el Corazón del universo.

Int: Estoy de acuerdo en que el mundo en el que vivo y el Dios en el que creo son ambos criaturas de la imaginación. ¿Pero de qué manera son creados por el deseo? ¿Por qué imagino yo un mundo tan doloroso y un Dios tan indiferente? ¿Qué hay de malo en mí para que yo me torture a mí mismo tan cruelmente? El hombre iluminado viene y me dice: «es solo un sueño al que hay que poner fin», ¿pero acaso no es él mismo una parte del sueño? Me encuentro atrapado y no veo ninguna salida. Usted dice que usted es libre. ¿De qué es usted libre? Por amor del cielo no me alimente usted con palabras, ilumíneme, ayúdeme a despertar, puesto que es usted quien me ve agitándome en mi sueño.

Mah: Cuando digo que yo soy libre, meramente afirmo un hecho. Si usted es un adulto, usted está libre de la infancia. Yo soy libre de toda descripción e identificación. Oiga usted lo que oiga, vea usted lo que vea, piense usted lo que piense, yo no soy eso. Yo estoy libre de ser un percepto, o un concepto.

Int: Sin embargo, usted tiene un cuerpo y usted depende de él.

Mah: De nuevo usted asume que su punto de vista es el único correcto. Repito: Yo no he sido, yo no soy, y yo no seré un cuerpo. Para mí esto es un hecho. Yo también estuve bajo la ilusión de haber nacido, pero mi Gurú me hizo ver que el nacimiento y la muerte son meras ideas —el nacimiento es meramente la idea: «yo tengo un cuerpo», y la muerte: «yo he perdido mi cuerpo». Ahora bien, cuando yo sé que yo no soy un cuerpo, el cuerpo puede estar aquí o puede no estar —¿qué diferencia constituye eso? El cuerpo-mente es como una habitación. Está aquí, pero yo no necesito vivir en ella siempre.

Int: No obstante, hay un cuerpo y usted cuida de él.

Mah: El poder que ha creado el cuerpo cuida de él.

Int: Estamos saltando de un nivel a otro todo el tiempo.

Mah: Hay dos niveles a considerar —el físico— de los hechos, y el mental —de las ideas. Yo soy más allá de ambos. Ni sus hechos, ni sus ideas son míos. Lo que yo veo es más allá. Cruce usted a mi lado y vea conmigo.

Int: Lo que quiero decir es muy simple. Mientras yo crea: «yo soy el cuerpo» no puedo decir: «Dios cuidará de mi cuerpo». Dios no lo hará. Le dejará pasar hambre, enfermar y morir.

Mah: ¿Qué más espera usted de un mero cuerpo? ¿Por qué está usted tan ansioso a su respecto?

Debido a que usted piensa que usted es el cuerpo, usted lo quiere indestructible. Usted puede extender su vida considerablemente mediante prácticas apropiadas, pero ¿por cuál bien último?

Int: Es mejor vivir mucho y con salud. Eso nos da una posibilidad de evitar los errores de la infancia y de la juventud, las frustraciones de la madurez, las miserias y la imbecilidad de la vejez.

Mah: No faltaba más, viva usted mucho. Pero usted no es el patrón. ¿Puede usted decidir los días de su nacimiento y de su muerte? Nosotros no estamos hablando el mismo lenguaje. La suya es una charla hecha de creencias, prendidas todas de suposiciones y de asumiciones. Usted habla con seguridad sobre cosas de las que usted no está seguro.

Int: Sin embargo, yo estoy aquí.

Mah: Usted no está todavía aquí. Yo estoy aquí. ¡Entre! Pero usted no quiere. Usted me quiere hacer vivir su vida, sentir sus sentimientos, usar su lenguaje. Yo no puedo hacerlo, y ello no le ayudaría a usted. Usted debe venir a mí. Las palabras son de la mente y la mente obscurece y distorsiona. De ahí la necesidad absoluta de ir más allá de las palabras y de pasar a mi lado.

Int: Tómeme.

Mah: Lo estoy haciendo, pero usted resiste. Usted da realidad a los conceptos, mientras que los conceptos son distorsiones de la realidad. Abandone toda conceptualización y permanezca silente y atento. Sea serio en esto y todo irá bien para usted.

36

Matar Daña al Matador, no al Matado

Interlocutor: Hace un millar de años un hombre vivió y murió. Su identidad (antahkarana) ha reaparecido en un cuerpo nuevo. ¿Por qué no recuerda su vida anterior? Y si lo hace, ¿puede ese recuerdo ser traído a la consciencia?

Maharaj: ¿Cómo puede usted saber que la misma persona ha reaparecido en el cuerpo nuevo? Un cuerpo nuevo puede significar una persona completamente nueva.

Int: Imagine usted un cuenco de ghee (mantequilla clarificada india). Cuando el cuenco se rompe, el ghee permanece y puede ser transferido a otro cuenco. El cuenco viejo tenía su propio olor, el nuevo tiene el suyo. El ghee llevará los olores de un cuenco a otro. De la misma manera la identidad personal se transfiere de un cuerpo a otro cuerpo.

Mah: Todo eso está muy bien. Cuando hay el cuerpo, sus peculiaridades afectan a la persona. Sin el cuerpo nosotros tenemos la identidad pura en la sensación de «yo soy». Pero cuando usted renace en un cuerpo nuevo, ¿dónde está el mundo experimentado anteriormente?

Int: Cada cuerpo experimenta su propio mundo.

Mah: En el cuerpo presente, ¿qué es el cuerpo viejo —meramente una idea, o un recuerdo?

Int: Una idea, por supuesto. ¿Cómo puede un cerebro recordar lo que no ha experimentado?

Mah: Usted ha respondido a su propia pregunta. ¿Por qué jugar con las ideas? Conténtese con aquello de lo que usted está seguro. Y la única cosa de la que usted puede estar seguro es de «yo soy». Permanezca usted con ello, y rechace todo lo demás. Esto es Yoga.

Int: Yo puedo rechazar solo verbalmente. Como mucho me acuerdo de repetir la fórmula: «esto no es mí mismo, esto no es mío. Yo soy más allá de todo esto».

Mah: Es suficiente. Primero verbalmente, después mental y emocionalmente, después en la acción. Preste atención a la realidad dentro de usted, y ella saldrá a la luz. Es como batir la crema para sacar la mantequilla. Hágalo correcta y asiduamente y el resultado vendrá seguro.

Int: ¿Cómo puede lo absoluto ser el resultado de un proceso?

Mah: Tiene usted razón, lo relativo no puede resultar en lo absoluto. Pero lo relativo puede bloquear lo absoluto, lo mismo que no batir la crema puede impedir la separación de la mantequilla. Es lo real quien crea el impulso; lo interior empuja a lo exterior y lo exterior responde con el interés y el esfuerzo. Pero finalmente no hay ningún interior, ni exterior; la luz de la consciencia es a la vez el creador y la criatura, el experimentador y la experiencia, el cuerpo y lo incorporado. Ocúpese usted del poder que proyecta todo esto y sus problemas se acabarán.

Int: ¿Cuál es el poder que proyecta?

Mah: Es la imaginación empujada por el deseo.

Int: Yo conozco todo esto, pero no tengo ningún poder sobre ello.

Mah: Esto es otra ilusión suya, nacida de la codicia de resultados.

Int: ¿Qué hay de malo en la acción intencionada?

Mah: No viene al caso. En estos asuntos no se trata en absoluto de propósito ni de acción. Todo lo que usted necesita es escuchar, recordar, meditar. Es como tomar alimento. Todo lo que usted puede hacer es morder, masticar y tragar. Todo lo demás es inconsciente y automático. Escuche, recuerde y comprenda —la mente es a la vez el actor y el escenario. Todo es de la mente y usted no es la mente. La mente nace y renace, no usted. La mente crea el mundo y toda su pasmosa variedad. Lo mismo que en una buena obra de teatro usted tiene todo tipo de caracteres y situaciones, así usted necesita un poco de todo para hacer un mundo.

Int: Nadie sufre en una obra de teatro.

Mah: A menos de que uno se identifique a sí mismo con ella. No se identifique usted con el mundo y usted no sufrirá.

Int: Otros sufrirán.

Mah: Entonces haga usted su mundo perfecto. Si usted cree en Dios, trabaje con Él. Si usted no cree, devenga usted uno. O bien ve usted el mundo como una obra de teatro, o bien trabaja usted en él con todas sus fuerzas. O ambas cosas.

Int: ¿Qué hay sobre la identidad del hombre moribundo? ¿Qué le acontece a esa identidad cuando muere? ¿Esta usted de acuerdo en que continúa en otro cuerpo?

Mah: Continúa y sin embargo no continúa. Todo depende de cómo lo mire usted. ¿Qué es la identidad, después de todo? ¿Continuidad en la memoria? ¿Puede usted hablar de identidad sin memoria?

Int: Sí, sí puedo. El niño puede no conocer a sus padres, sin embargo las características hereditarias estarán ahí.

Mah: ¿Quién las identifica? Alguien con una memoria para registrar y comparar. ¿No ve usted que la memoria es la urdimbre de su vida mental? Y la identidad es meramente un patrón de eventos en el tiempo y en el espacio. Cambie usted el patrón y usted ha cambiado al hombre.

Int: El patrón es significativo e importante. Tiene su propio valor. Al decir que un diseño tejido es meramente hilos coloreados usted elude lo más importante —su belleza. O al describir un libro como papel con manchas de tinta en él, usted elude el significado. La identidad es valiosa porque es la base de la individualidad; eso que nos hace únicos e irremplazables. «Yo soy», es la intuición de la singularidad.

Mah: Sí y no. Identidad, individualidad, singularidad —son los aspectos más valiosos de la mente, pero solo de la mente. «Yo soy todo lo que hay» es también una experiencia igualmente válida. Lo particular y lo universal son inseparables. Son los dos aspectos de lo sin nombre, como se ve desde fuera y desde dentro. Desafortunadamente, las palabras solo mencionan, pero no transmiten. Intente ir más allá de las palabras.

Int: ¿Qué muere con la muerte?

Mah: La idea «Yo soy este cuerpo» muere; el presenciador no.

Int: Los Jainas creen en una multiplicidad de presenciadores siempre separados.

Mah: Esa es su tradición basada en la experiencia de algunas grandes personas. El único presenciador se refleja a sí mismo en los innumerables cuerpos como «yo soy». Mientras los cuerpos duran, por muy sutiles que sean, «yo soy» aparece como muchos. Más allá del cuerpo solo hay el Uno.

Int: ¿Dios?

Mah: El Creador es una persona cuyo cuerpo es el mundo. Lo Sin nombre es más allá de todos los dioses.

Int: Sri Ramana Maharshi murió. ¿Qué diferencia supuso esto para él?

Mah: Ninguna. Lo que él era, él es —la Realidad Absoluta.

Int: Pero para el hombre común la muerte supone una diferencia.

Mah: Lo que él piensa de sí mismo que es antes de la muerte, continúa siéndolo después de la muerte. Su imagen de sí mismo sobrevive.

Int: El otro día hubo una conversación sobre el uso por el jnani de pieles de animales para la meditación etc. No me quedé convencido. Es fácil justificar todo haciendo referencia a la costumbre y a la tradición. Las costumbres pueden ser crueles y la tradición corrupta. Ellas explican, pero no justifican.

Mah: Nunca he dado a entender que la licencia siga a la realización de sí mismo. Un hombre liberado es extremadamente apacible. Pero sus leyes son las leyes de su sí mismo real, no las de su sociedad. Las leyes de su sociedad las observa, o las rompe de acuerdo con las circunstancias y la necesidad. Pero nunca será caprichoso ni desordenado.

Int: Lo que yo no puedo aceptar es la justificación por la costumbre y el hábito.

Mah: La dificultad está en nuestros diferentes puntos de vista. Usted habla desde el punto de vista del cuerpo-mente. El mío es el del presenciador. La diferencia es básica.

Int: Sin embargo, la crueldad es crueldad.

Mah: Nadie le obliga a usted a ser cruel.

Int: Aprovecharse de la crueldad de otras gentes es crueldad por delegación.

Mah: Si usted observa de cerca el proceso de la vida, usted encontrará la crueldad por todas partes, pues la vida se alimenta de la vida. Esto es un hecho, pero este hecho no hace que usted se sienta culpable por estar vivo. Usted comenzó una vida de crueldad provocando a su madre trastornos inacabables. Hasta el último día de su vida usted competirá por la comida, el vestido, el cobijo, aferrándose a su cuerpo, luchando por sus necesidades, queriendo estar seguro en un mundo de inseguridad y de muerte. Desde el punto de vista del animal ser matado no es la peor forma de morir; es ciertamente preferible a la enfermedad y al declive senil. La crueldad está en el motivo, no en el hecho. Matar daña al matador, no al matado.

Int: De acuerdo; entonces uno no debe aceptar los servicios de cazadores y matarifes.

Mah: ¿Quién quiere usted que acepte?

Int: Usted acepta.

Mah: ¡Así es como usted me ve! ¡Cuán rápidamente usted acusa, condena, sentencia y ejecuta! ¿Por qué comenzar conmigo y no con usted mismo?

Int: Un hombre como usted debería constituir un ejemplo.

Mah: ¿Está usted dispuesto a seguir mi ejemplo? Yo estoy muerto al mundo, yo no deseo nada, ni siquiera vivir. Sea usted como yo soy, haga usted como yo hago. Usted está juzgándome por mis vestidos y mi comida, mientras que yo solo miro sus motivos; si usted cree ser el cuerpo y la mente y actúa de acuerdo con ello, usted es culpable de la mayor crueldad —crueldad hacia su propio ser real. Comparadas con ésta todas las demás crueldades no cuentan.

Int: Usted se está refugiando en la pretensión de que usted no es el cuerpo. Pero usted controla el cuerpo y es responsable de todo lo que hace. ¡Permitir al cuerpo una total autonomía sería una imbecilidad, una locura!

Mah: Modérese. Yo estoy también contra toda matanza de animales por la carne o por la piel, pero me niego a darle un primer lugar. El vegetarianismo es una causa meritoria, pero no es lo más urgente; todas las causas son servidas mejor por el hombre que ha retornado a su fuente.

Int: Cuando estuve en Sri Ramanashram, sentía a Bhagavan por todas partes, omnipenetrante, omnipercibiente.

Mah: Usted tenía la fe necesaria. Aquellos que tienen verdadera fe en él le verán por todas partes y en todos los tiempos. Todo acontece acordemente a su fe y su fe es la forma de su deseo.

Int: La fe que usted tiene en usted mismo, ¿no es también la forma de un deseo?

Mah: Cuando digo: «yo soy», no quiero decir una entidad separada con un cuerpo como su núcleo. Quiero decir la totalidad del ser, el océano de la consciencia, el universo entero de todo lo que es y conoce. Yo no tengo nada que desear pues yo soy completo siempre.

Int: ¿Puede usted tocar la vida interior de otras gentes?

Mah: Yo soy las gentes.

Int: No quiero decir identidad de esencia o de sustancia, ni la similaridad de la forma. Quiero decir el hecho de entrar efectivamente en las mentes y en los corazones de los demás y participar en sus experiencias personales. ¿Puede usted sufrir y regocijarse conmigo, o usted solo infiere lo que yo siento a partir de la observación y de la analogía?

Mah: Todos los seres están en mí. Pero traer al cerebro el contenido de otro cerebro requiere un entrenamiento especial. No hay nada que no pueda lograrse por el entrenamiento.

Int: Yo no soy una proyección suya, ni usted es una proyección mía. Yo soy por mi derecho propio, no meramente como una creación de usted. Esta ruda filosofía de imaginaciones y proyecciones no me atrae. Usted está privándome de toda realidad. ¿Quién es la imagen de quién? ¿Es usted mi imagen o yo soy la de usted? ¡O yo soy una imagen en mi propia imagen! No, algo no marcha bien en alguna parte.

Mah: Las palabras revelan su vaciedad. Lo real no puede describirse, debe experimentarse. Yo no puedo encontrar palabras mejores para lo que yo sé. Lo que digo puede sonar ridículo. Pero lo que las palabras intentan transmitir es la verdad más alta. Todo es uno, por mucho que nosotros juguemos con las palabras. Y todo se hace para agradar a la única fuente y meta de todos los deseos, a quien todos nosotros conocemos como el «yo soy».

Int: Es el sufrimiento lo que está en la raíz del deseo. El impulso básico es escapar del sufrimiento.

Mah: ¿Cuál es la raíz del sufrimiento? La ignorancia de su sí mismo. ¿Cuál es la raíz del deseo? El impulso a encontrarse a usted mismo. Toda creación se afana por su sí mismo y no reposará hasta que retorne a él.

Int: ¿Cuándo retornará?

Mah: Usted puede retornar siempre que usted lo quiera.

Int: ¿Y el mundo?

Mah: Usted puede llevarlo con usted.

Int: ¿Debo esperar para ayudar al mundo hasta haber alcanzado la perfección?

Mah: ¡Ayude usted al mundo! Usted no ayudará mucho, pero el esfuerzo le hará crecer a usted. No hay nada malo en intentar ayudar al mundo.

Int: Ciertamente ha habido gentes, gentes comunes, que ayudaron enormemente.

Mah: Cuando le llega al mundo la hora de ser ayudado, a algunas gentes se les da la voluntad, la sabiduría y el poder para operar grandes cambios.


37

Más allá del Sufrimiento y del Placer hay Dicha

Maharaj: Primero de todo, usted debe darse cuenta de que usted es la prueba de todo, incluido de usted mismo. Nadie puede probar la existencia de usted, porque la existencia de alguien debe ser confirmada por usted primero. Su ser y su conocer, usted no se los debe a nadie. Recuerde, usted es enteramente por derecho propio. Usted no viene de ninguna parte, usted no va a ninguna parte. Usted es ser y presenciación atemporal.

Interlocutor: Hay una diferencia básica entre nosotros. Usted conoce lo real mientras que yo solo conozco las operaciones de mi mente. Por lo tanto lo que usted dice es una cosa, lo que yo oigo es otra. Lo que usted dice es verdad; lo que yo comprendo es falso, aunque las palabras son las mismas. Hay una laguna entre nosotros. ¿Cómo llenar la laguna?

Mah: Abandone la idea de ser lo que usted piensa que usted es y ya no habrá ninguna laguna. Al imaginarse a usted mismo como separado usted ha creado la laguna. Usted no necesita cruzarla. Solo deje usted de crearla. Todo es usted y de usted. No hay nadie más. Esto es un hecho.

Int: ¡Cuán extraño! Las mismas palabras que para usted son verdaderas, para mí son falsas. «No hay nadie más» —¡Cuán evidentemente falso!

Mah: Verdaderas o falsas, las palabras no importan. Lo que importa es la idea que usted tiene de usted mismo, pues ella le bloquea a usted. Abandónela.

Int: Desde mi más temprana infancia se me enseñó a pensar que yo estoy limitado a mi nombre y a mi forma. Una mera afirmación de lo contrario no borrará el surco mental. Se necesita un buen lavado de cerebro —si es que puede hacerse.

Mah: Usted lo llama lavado de cerebro. Yo lo llamo Yoga —nivelar todos los surcos mentales. Usted no debe ser forzado a pensar los mismos pensamientos una y otra vez. ¡Adelántese!

Int: Es más fácil decirlo que hacerlo.

Mah: ¡No sea usted pueril! Es más fácil cambiar, que sufrir. Salga usted de su puerilidad, eso es todo.

Int: Tales cosas no se hacen. Acontecen.

Mah: Todo acontece todo el tiempo, pero usted debe estar dispuesto a ello. La disposición es madurez. Usted no ve lo real debido a que su mente no está dispuesta a ello.

Int: Si la realidad es mi naturaleza real, ¿cómo puedo yo no estar dispuesto siempre?

Mah: La no disposición quiere decir miedo. Usted tiene miedo de lo que usted es. Su destino es el todo. Pero usted tiene miedo de perder su identidad. Esto es puerilidad, aferrarse a los juguetes, a sus deseos y miedos, opiniones e ideas. Abandónelo todo y permanezca dispuesto a que lo real se manifieste. Esta automanifestación tiene su mejor expresión en las palabras: «yo soy». Nada más tiene ser. De esto usted tiene una certeza absoluta.

Int: «Yo soy», por supuesto, pero «yo sé» también. Y yo sé que yo soy fulano, el poseedor del cuerpo, en relaciones múltiples con otros poseedores.

Mah: Todo es memoria traída al ahora.

Int: Yo solo puedo estar seguro de lo que es ahora. El pasado y el futuro, la memoria y la imaginación, éstos son estados mentales, pero son todo lo que conozco y son ahora. Usted me está diciendo que los abandone. ¿Cómo se abandona el ahora?

Mah: Usted se está moviendo hacia el futuro todo el tiempo, le guste a usted o no.

Int: Yo me estoy moviendo desde el ahora al ahora —yo no me muevo en absoluto. Todo lo demás se mueve —no yo.

Mah: Concedido. Pero su mente se mueve. En el ahora usted es a la vez lo móvil y lo inmutable. Hasta aquí usted se ha tomado a usted mismo como lo móvil y ha pasado por alto lo inmutable. Vuelva usted la mente hacia dentro. Pase por alto lo móvil y se encontrará que usted mismo es la realidad sin cambio, siempre presente, inexpresable, pero sólida como una roca.

Int: Si ella es ahora, ¿por qué no soy consciente de ella?

Mah: Debido a que usted se aferra a la idea de que usted no es consciente de ella. Abandone esa idea.

Int: Eso no me hace consciente.

Mah: Espere. Usted quiere estar a ambos lados del muro al mismo tiempo. Usted puede, pero debe quitar el muro. O bien dése usted cuenta que el muro y sus dos lados son un solo espacio, al que no se aplica ninguna idea de «aquí» o «allí».

Int: Los símiles no prueban nada. Mi única queja es ésta: ¿por qué yo no veo lo que usted ve, por qué sus palabras no suenan verdaderas en mi mente? Hágame saber solo esto; todo lo demás puede esperar. Usted es sabio y yo soy estúpido; usted ve, y yo no. ¿Dónde y cómo encontraré mi sabiduría?

Mah: ¡Si usted se conoce a usted como estúpido, usted no es estúpido en absoluto!

Int: Lo mismo que saberme enfermo no me pone bien, así también saberme necio no me hace sabio.

Mah: Para saber que usted está enfermo, ¿no debe haber estado usted bien inicialmente?

Int: Oh, no. Yo conozco por comparación. Si yo soy ciego de nacimiento y usted me dice que usted conoce las cosas sin tocarlas, mientras que yo debo tocar para conocer, yo soy consciente de que soy ciego sin saber lo que significa ver. Similarmente, yo sé que me falta algo cuando usted afirma cosas que no puedo entender. Usted está diciéndome cosas tan maravillosas sobre mí mismo; según usted yo soy eterno, omnipresente, omnisciente, supremamente dichoso, creador, preservador y destructor de todo lo que hay, la fuente de toda la vida, el corazón del ser, el señor y el amado de todas las criaturas. Usted me iguala con la Realidad Última, la fuente y la meta de toda existencia. Yo solo parpadeo, porque me conozco a mí mismo como un minúsculo paquete de deseos y de miedos, una burbuja de sufrimiento, un destello transitorio de consciencia en un océano de obscuridad.

Mah: Antes de que el sufrimiento fuera, usted es. Después de que el sufrimiento haya partido, usted permanece. El sufrimiento es transitorio, usted no.

Int: Lo siento, pero yo no veo lo que usted ve. Desde el día en que nací hasta el día en que me muera, el sufrimiento y el placer tejerán el patrón de mi vida. De ser antes del nacimiento y después de la muerte yo no sé nada. Ni le acepto ni le niego a usted. Oigo lo que usted dice, pero yo no lo .

Mah: Usted es consciente ahora, ¿no es así?

Int: Por favor, no me pregunte usted sobre el antes y el después. Yo solo conozco lo que es ahora.

Mah: Muy bien. Usted es consciente. Aférrese a ello. Hay estados en los que usted no es consciente. Llámelo ser inconsciente.

Int: ¿Ser inconsciente?

Mah: La consciencia y la inconsciencia no se aplican aquí. La existencia está en la consciencia, la esencia es independiente de la consciencia.

Int: ¿Es vacío? ¿Es silencio?

Mah: ¿Por qué elaborar? El ser penetra y transciende la consciencia. La consciencia objetiva es una parte de la consciencia pura, no va más allá de ella.

Int: ¿Cómo puede usted llegar a conocer un estado de ser puro, que no es ni consciente ni inconsciente? Todo conocimiento está solo en la consciencia. ¿Puede haber un estado tal como la suspensión de la mente? ¿Aparece la consciencia entonces como el presenciador?

Mah: El presenciador solo registra aconteceres. En la suspensión de la mente se disuelve incluso el sentido de «yo soy». No hay ningún «yo soy» sin la mente.

Int: Sin la mente quiere decir sin pensamientos. «Yo soy», como pensamiento, se desvanece. «Yo soy», como la sensación de ser, permanece.

Mah: Toda experiencia se desvanece con la mente. Sin la mente no puede haber ningún experimentador ni experiencia.

Int: ¿No permanece el presenciador?

Mah: El presenciador meramente registra la presencia o la ausencia de experiencia. No es una experiencia por sí mismo, pero deviene una experiencia cuando surge el pensamiento: «Yo soy el presenciador».

Int: Todo lo que yo sé es que a veces la mente opera y a veces se detiene. A la experiencia del silencio mental yo la llamo la suspensión de la mente.

Mah: Llámelo silencio, o vacío, o suspensión, el hecho es que ninguno de los tres —ni el experimentador, ni el experimentar, ni la experiencia— están. En la presencia, en la presenciación, en la consciencia de sí mismo, la sensación de ser esto o eso, no está. El ser no identificado permanece.

Int: ¿Cómo un estado de inconsciencia?

Mah: Con referencia a algo, es lo opuesto. Está también entre los opuestos y más allá de todos los opuestos. No es ni consciencia ni inconsciencia, ni entre ambas, ni más allá de ambas. Es por sí mismo, no con referencia a algo que pueda ser llamado experiencia o ausencia de experiencia.

Int: ¡Qué extraño! Usted habla de ello como si fuera una experiencia.

Mah: Cuando pienso en ello —deviene una experiencia.

Int: ¿Lo mismo que la luz invisible, cuando es interceptada por una flor, deviene color?

Mah: Sí, puede usted decirlo así. Está en el color pero no es el color.

Int: La misma antigua negación cuádruple de Nagarjuna: ni esto ni eso, ni ambos, ni no ambos. ¡Mi mente zozobra!

Mah: Su dificultad proviene de la idea de que la realidad es un estado de consciencia, uno entre muchos. Usted tiende a decir: «Esto es real. Eso no es real. Y esto es en parte real, y en parte irreal», como si la realidad fuera un atributo o una cualidad que se tiene en medidas variables.

Int: Permítame plantearlo diferentemente. Después de todo, la consciencia deviene un problema solo cuando es dolorosa. Un estado siempre dichoso no da lugar a preguntas. Todos nosotros encontramos que la consciencia es una mezcla de lo agradable y de lo doloroso. ¿Por qué?

Mah: Toda consciencia es limitada, y por lo tanto dolorosa. En la raíz de la consciencia está el deseo, la necesidad de experimentar.

Int: ¿Quiere usted decir que sin deseo no puede haber ninguna consciencia? ¿Y cuál es la ventaja de ser inconsciente? Si tengo que renunciar al placer para liberarme del sufrimiento, mejor me quedo con los dos.

Mah: Más allá del sufrimiento y del placer hay dicha.

Int: Una dicha inconsciente, ¿de qué utilidad es?

Mah: Ni consciente ni inconsciente. Real.

Int: ¿Cuál es su objeción a la consciencia?

Mah: Es un fardo. El cuerpo significa fardo. Sensaciones, deseos, pensamientos —todos éstos son fardos. Toda consciencia es consciencia de conflicto.

Int: La realidad se describe como ser verdadero, consciencia pura, dicha infinita. ¿Qué tiene que ver con ella el sufrimiento?

Mah: El sufrimiento y el placer acontecen, pero el sufrimiento es el precio del placer, y el placer es la recompensa del sufrimiento. A menudo, en la vida también usted se complace haciendo daño y hace daño al complacer. Saber que el sufrimiento y el placer son uno, es la paz.

Int: Todo esto es muy interesante, sin duda, pero mi objetivo es más simple. Yo quiero más placer y menos sufrimiento en la vida. ¿Qué tengo que hacer?

Mah: Mientras hay consciencia, debe haber placer y sufrimiento. Está en la naturaleza del «yo soy», de la consciencia, identificarse a sí misma con los opuestos.

Int: ¿Entonces de que utilidad es todo esto para mí? Ello no me satisface.

Mah: ¿Quién es usted, quién está insatisfecho?

Int: Yo soy, el hombre del sufrimiento-placer.

Mah: El sufrimiento y el placer son ambos ananda (dicha). Heme aquí sentado frente a usted y a usted le digo —desde mi propia experiencia inmediata e incambiable— el sufrimiento y el placer son las crestas y los valles de las olas en el océano de la dicha. En la profundidad hay plenitud absoluta.

Int: ¿Es su experiencia constante?

Mah: Es atemporal y sin cambio.

Int: Todo lo que yo conozco es el deseo del placer y el miedo del sufrimiento.

Mah: Eso es lo que usted piensa sobre usted mismo. Deténgalo. Si usted no puede romper un hábito de golpe, considere entonces su manera familiar de pensar y vea su falsedad. Cuestionar lo habitual es el deber de la mente. Lo que la mente ha creado, la mente debe destruirlo. O bien dése usted cuenta de que no hay ningún deseo fuera de la mente y permanezca al margen.

Int: Honestamente, yo no tengo confianza en esta explicación suya de todo como hecho por la mente. La mente es solo un instrumento, lo mismo que el ojo es un instrumento. ¿Puede usted decir que la percepción es creación? Yo veo el mundo a través de la ventana, no en la ventana. Todo lo que usted dice parece sostenerse debido al fundamento común, pero yo no sé si su fundamento está en la realidad, o solo en la mente. Yo solo puedo tener una imagen mental de ello. Lo que significa para usted yo no lo sé.

Mah: Mientras usted tenga su sitio en la mente, usted me verá en la mente.

Int: ¡Cuán inadecuadas para la comprensión son las palabras!

Mah: Sin palabras, ¿qué hay que comprender? La necesidad de comprender surge de la incomprensión. Lo que yo digo es verdadero, pero para usted es solo una teoría. ¿Cómo llegará usted a saber que es verdadero? Escuche, recuerde, reflexione, visualice, experimente. Aplíquelo también en su vida diaria. Tenga paciencia conmigo y sobre todo, tenga paciencia con usted mismo, pues usted es su único obstáculo. La vía conduce a través de usted mismo más allá de usted mismo. Mientras usted crea que solo lo particular es real, consciente y feliz, y rechace la realidad no dual como algo imaginado, un concepto abstracto, usted me encontrará tratando de conceptos y de abstracciones. Pero una vez que usted haya tocado lo real dentro de su propio ser, usted me encontrará describiendo lo que para usted es lo más cercano y lo más querido.


38

La Práctica Espiritual es Voluntad

Sostenida y Resostenida

Interlocutor: Los occidentales que ocasionalmente vienen a verle a usted se enfrentan con una dificultad peculiar. La noción misma de un hombre liberado, de un hombre realizado, de un conocedor de sí mismo, de un conocedor de Dios, de un hombre más allá del mundo, es desconocida para ellos. Todo lo que tienen en su cultura cristiana es la idea de un santo: un hombre piadoso, respetuoso de la ley, temeroso de Dios, amante de su prójimo, dado a la oración, inclinado a veces a los éxtasis y confirmado por unos pocos milagros. La idea misma de un jnani es ajena a la cultura occidental, algo exótica y más bien increíble. Incluso cuando se acepta su existencia, se le considera con sospecha, como un caso de euforia autoinducida causada por posturas físicas y actitudes mentales extrañas. La idea misma de una nueva dimensión en la consciencia a ellos les parece implausible e improbable.

Lo que les ayudaría es la oportunidad de escuchar a un jnani contar su propia experiencia de realización, sus causas y sus comienzos, sus progresos y sus logros y su práctica efectiva en la vida diaria. Mucho de lo que dice el jnani puede permanecer extraño, incluso carente de sentido, sin embargo quedará una sensación de realidad, una atmósfera de experiencia efectiva, inefable, y sin embargo real, un centro desde el que puede vivirse una vida ejemplar.

Maharaj: La experiencia puede ser incomunicable. ¿Puede uno comunicar una experiencia?

Int: Sí, si uno es un artista. La esencia del arte es la comunicación del sentimiento, de la experiencia.

Mah: Para recibir comunicación, usted debe ser receptivo.

Int: Por supuesto. Debe haber un receptor. Pero si el transmisor no transmite, ¿de qué utilidad es el receptor?

Mah: El jnani pertenece a todos. Se da incansable y completamente a todo el que viene a él. Si no es un dador, no es un jnani. Todo lo que tiene, lo comparte.

Int: ¿Pero puede compartir lo que él es?

Mah: ¿Quiere decir usted que si puede hacer a otros jnanis? Sí y no. No, puesto que los jnanis no se hacen, se realizan a sí mismos como tales, cuando retornan a su fuente, a su naturaleza real. Yo no puedo hacer de usted lo que usted ya es. Todo lo que puedo decirle a usted es la vía que yo recorrí e invitarle a usted a que la tome.

Int: Esto no responde a mi pregunta. Tengo en mi mente al occidental crítico y escéptico que niega la posibilidad misma de estados de consciencia más elevados. Recientemente las drogas han abierto una brecha en su descreencia, sin afectar a sus expectativas materialistas. Drogas o no drogas, el cuerpo sigue siendo el hecho primario y la mente es secundaria. Más allá de la mente, no ven nada. Desde el Buddha en adelante el estado de realización de sí mismo se ha descrito en términos negativos, como «ni esto, ni eso». ¿Es inevitable? ¿No es posible ilustrarlo, si no describirlo? Lo admito, ninguna descripción verbal funcionará, cuando el estado descrito está más allá de las palabras. Sin embargo, está también en las palabras, la poesía es el arte de poner en palabras lo inexpresable.

Mah: No hay escasez de poetas religiosos. Vuélvase a ellos para lo que usted quiere. En lo que a mí concierne, mi enseñanza es simple: confíe en mí por un tiempo y haga usted lo que le digo. Si usted persevera, encontrará que su confianza estaba justificada.

Int: ¿Y qué hacer con las gentes que están interesadas, pero que no pueden confiar?

Mah: Si pudieran estar conmigo, llegarían a confiar en mí. Una vez que confían en mí, seguirán mi consejo y descubrirán por sí mismos.

Int: No es por la instrucción por lo que estoy preguntando ahora, sino por los resultados. Usted tuvo ambos. Usted está dispuesto a decirnos todo sobre la instrucción, pero cuando se llega a los resultados, usted se niega a compartir. O bien nos dice que su estado es más allá de las palabras, o bien que no hay ninguna diferencia; que donde nosotros vemos una diferencia, usted no ve ninguna. En ambos casos a nosotros se nos deja sin ninguna visión de su estado.

Mah: ¿Cómo puede usted tener alguna visión de mi estado cuando usted no tiene ninguna visión del suyo propio? Cuando falta el instrumento mismo de la visión, ¿no es importante encontrarlo primero? Es como un hombre ciego que quiere aprender a pintar antes de recuperar la vista. Usted quiere conocer mi estado —¿pero conoce usted el estado de su esposa o de su sirviente?

Int: Solo estoy pidiendo algunas indicaciones.

Mah: Bien, voy a darle a usted una clave muy significativa —donde usted ve diferencias, yo no las veo. Para mí es suficiente. Si usted piensa que no es suficiente, yo solo puedo repetirlo; es suficiente. Píenselo profundamente y usted llegará a ver lo que yo veo.

Usted parece querer una visión instantánea, olvidando que el instante es precedido siempre por una larga preparación. El fruto cae repentinamente pero la maduración lleva tiempo.

Después de todo, cuando hablo de confiar en mí, es solo por un tiempo breve, justo el tiempo suficiente para que usted comience a moverse. Cuanto más serio sea usted, tanta menos creencia necesita, pues pronto encontrará justificada su fe en mí. ¡Usted quiere de mí que yo le pruebe que soy digno de confianza! ¿Cómo puedo hacerlo y por qué debería hacerlo? Después de todo, lo que le estoy ofreciendo a usted es el acceso operacional, tan corriente en la ciencia occidental. Cuando un científico describe un experimento y sus resultados, usualmente usted acepta sus afirmaciones en base a la confianza y repite su experimento como él lo describe. Una vez que usted logra los mismos resultados o resultados similares, usted ya no necesita confiar más en él; usted confía en su propia experiencia. Animado por ello, usted continúa y llega finalmente a resultados sustancialmente idénticos.

Int: La mente india ha sido preparada para los experimentos metafísicos por la cultura y la educación. Para el indio palabras como «percepción directa de la Realidad Suprema» tienen sentido y suscitan respuestas desde las profundidades mismas de su ser. Pero las mismas palabras significan poco para un occidental; aunque haya sido educado en alguna de las variedades del cristianismo, no piensa más allá de la conformidad a los mandamientos de Dios y a las prescripciones de Cristo. El conocimiento directo de la realidad no solo está más allá de su ambición, sino también más allá de su concepción. Algunos indios me dicen: «No hay esperanza. El occidental no lo logrará, pues no puede. No le diga nada de la realización de sí mismo; déjele vivir una vida útil y ganarse un renacimiento en la India. Solo entonces tendrá una oportunidad». Otros dicen: «La Realidad es para todos igualmente, pero no todos están igualmente dotados con la capacidad para aprehenderla. La capacidad vendrá con el deseo, que se convertirá en devoción y finalmente en una total autodedicación. Con integridad y seriedad y una determinación de hierro para vencer todos los obstáculos, el occidental tiene la misma posibilidad que el hombre oriental. Todo lo que necesita es el despertar del interés». Para despertar su interés en el conocimiento de sí mismo necesita ser convencido de sus ventajas.

Mah: ¿Usted cree que es posible transmitir una experiencia personal?

Int: Yo no lo sé. Usted habla de unidad, de identidad del que ve con lo visto. Cuando todo es uno, la comunicación debería ser factible.

Mah: Para tener la experiencia directa de un país uno debe ir y vivir allí. No pida usted lo imposible. La victoria espiritual de un hombre beneficia sin duda a la humanidad, pero para beneficiar a otro individuo, se requiere una relación personal estrecha. Tal relación no es accidental y no todo el mundo puede pretenderla. Por otra parte, el acceso científico es para todos. «Confíe-pruebe-saboree». ¿Qué más necesita usted? ¿Por qué hacer tragar la Verdad a gargantas que no quieren? Sea como sea, eso no puede hacerse. ¿Sin un receptor qué puede hacer el dador?

Int: La esencia del arte es usar la forma exterior para transmitir una experiencia interior. Por supuesto, uno debe ser sensible a lo interior, antes de que lo exterior pueda ser significativo. ¿Cómo crece uno en sensibilidad?

Mah: Lo ponga usted como lo ponga, llegamos a lo mismo. Dadores hay muchos; ¿dónde están los receptores?

Int: ¿No puede usted compartir su propia sensibilidad?

Mah: Sí, puedo, pero compartir es una calle de doble dirección. Se necesitan dos para compartir. ¿Quién está dispuesto a tomar lo que yo estoy dispuesto a dar?

Int: Usted dice que nosotros somos uno. ¿No es esto suficiente?

Mah: Yo soy uno con usted. ¿Es usted uno conmigo? Si usted lo es, no hará preguntas. Si usted no lo es, si usted no ve lo que yo veo, ¿qué puedo hacer yo más allá de mostrarle a usted la manera de mejorar su visión?

Int: Lo que usted no puede dar no es suyo propio.

Mah: Yo no pretendo nada como mío propio. Cuando el «yo» no está, ¿dónde está lo «mío»? Dos personas miran un árbol. Uno ve el fruto oculto entre las hojas y el otro no. Al margen de esto, no hay ninguna diferencia entre los dos. El que ve sabe que con un poco de atención el otro verá también, pero no se plantea la cuestión de compartir nada. Créame, no soy ningún avaro, no me estoy quedando con su parte de realidad. Al contrario, soy todo suyo, cómame y bébame. Pero mientras usted repite verbalmente: «déme, déme», usted no hace nada para tomar lo que se ofrece. Le estoy mostrando a usted un camino corto y fácil para que sea capaz de ver lo que yo veo, pero usted se aferra a sus viejos hábitos de pensamiento, de sentimiento y de acción y me echa a mí toda la culpa. Yo no tengo nada que usted no tenga. El conocimiento de sí mismo no es una pieza de propiedad que se ofrezca y que se acepte. Es una dimensión completamente nueva, donde no hay nada que dar o tomar.

Int: Dénos al menos alguna visión del contenido de su mente mientras usted vive su vida cotidiana. Comer, beber, hablar, dormir —¿cómo se siente todo esto en usted?

Mah: Las cosas comunes de la vida: yo las experimento lo mismo que usted. La diferencia está en lo que no experimento. No experimento miedo ni codicia, odio ni cólera. No pido nada, no rechazo nada, no guardo nada. En estas cuestiones yo no transijo. Quizás es ésta la diferencia más destacable entre nosotros. Yo no transigiré, yo soy fiel a mí mismo, mientras que usted tiene miedo de la realidad.

Int: Desde el punto de vista del occidental hay algo perturbador en sus maneras. Sentarse en un rincón consigo mismo y estarse repitiendo: «yo soy Dios, Dios yo soy», parece simple locura. ¿Cómo convencer a un occidental de que tales prácticas conducen a la cordura suprema?

Mah: El hombre que pretende ser Dios y el hombre que lo duda —ambos se engañan. Hablan en su sueño.

Int: Si todo es sueño, ¿qué es la vigilia?

Mah: ¿Cómo describir el estado de vigilia en el lenguaje de la tierra de los sueños? Las palabras no describen, son solo símbolos.

Int: Nuevamente la misma excusa de que las palabras no pueden transmitir la realidad.

Mah: Si usted quiere palabras, le daré algunas de las antiguas palabras de poder. Repita cualquiera de ellas incesantemente; pueden hacer maravillas.

Int: ¿Habla usted en serio? ¿Le diría usted a un occidental que repita «Om» o «Ram» o «Hare Krishna» incesantemente, aunque carezca completamente de la fe y de la convicción que nacen del trasfondo cultural y religioso apropiado? Sin confianza ni fervor, repitiendo mecánicamente los mismos sonidos, ¿logrará alguna vez algo?.

Mah: ¿Por qué no? Es el impulso, el motivo oculto lo que importa, no la forma que tome. Cualquier cosa que haga, si lo hace por amor de encontrar su propio sí mismo real, puede estar seguro de que le llevará a su sí mismo.

Int: ¿No hay ninguna necesidad de fe en la eficacia de los medios?

Mah: No hay ninguna necesidad de esa fe que es solo la expectativa de los resultados. Aquí solo cuenta la acción. Todo lo que usted hace por amor de la verdad, le llevará a usted a la verdad. Solo sea serio y honesto. La forma que ello tome apenas importa.

Int: ¿Dónde está entonces la necesidad de dar expresión al anhelo de uno?

Mah: No hay ninguna necesidad. Da igual no hacer nada. El anhelo solo, no diluido por el pensamiento ni la acción, el anhelo puro, concentrado, le llevará a usted rápidamente a su meta. Es el verdadero motivo lo que importa, no la manera.

Int: ¡Increíble! ¿Cómo puede ser efectiva la pesada repetición en un aburrimiento que toca de cerca a la desesperación?

Mah: Los hechos mismos de la repetición, de la pugna continua, del aguante y de la perseverancia —a pesar del aburrimiento, de la desesperación y de la falta completa de convicción— son realmente cruciales. En sí mismos no son importantes, pero la sinceridad que hay detrás de ellos es importantísima. Debe haber un empuje desde dentro y un tirón desde fuera.

Int: Mis preguntas son típicas del occidente. Allí las gentes piensan en términos de causa y efecto, de medios y de objetivos. No ven que conexión causal puede haber entre una palabra particular y la Realidad Absoluta.

Mah: No hay ninguna. Pero hay una conexión entre la palabra y su significado, entre la acción y su motivo. La práctica espiritual es voluntad sostenida y resostenida. Quien no tiene la osadía no aceptará lo real aún cuando se lo ofrezcan. La falta de voluntad nacida del miedo es el único obstáculo.

Int: ¿De qué se tiene miedo?

Mah: De lo no conocido. Del no ser, del no saber, del no hacer. Del más allá.

Int: ¿Quiere usted decir que aunque usted puede compartir la manera de su realización, usted no puede compartir los frutos?

Mah: Por supuesto que puedo compartir los frutos y lo estoy haciendo todo el tiempo. Pero el mío es un lenguaje silente. Aprenda a escuchar y a comprender.

Int: Yo no veo como puede uno comenzar sin convicción.

Mah: Permanezca conmigo durante algún tiempo, o entregue usted su mente a lo que digo y hago y surgirá la convicción.

Int: No todo el mundo tiene la suerte de encontrarle a usted.

Mah: Encuentre usted a su propio sí mismo. Estése usted con su propio sí mismo, escúchelo, obedézcalo, quiéralo, téngalo sin cesar presente. Usted no necesita ningún otro guía. Mientras su impulso por la verdad afecte a su vida diaria, todo irá bien para usted. Viva su vida sin hacer daño a nadie. No hacer daño es una poderosísima forma de Yoga y le llevará a usted rápidamente a su meta. Esto es lo que yo llamo nisarga yoga, el Yoga Natural. Es el arte de vivir en paz y armonía, en amistad y amor. Su fruto es la dicha, incausada y sin fin.

Int: Sin embargo, todo esto presupone alguna fe.

Mah: Vuélvase hacia dentro y usted llegará a confiar en usted mismo. En todo lo demás la confianza viene con la experiencia.

Int: Cuando un hombre me dice que conoce algo que yo no conozco, yo tengo el derecho de preguntar: «¿qué es eso que usted conoce, que yo no conozco?».

Mah: ¿Y si le dice a usted que no puede ser transmitido en palabras?

Int: Entonces le miro de cerca e intento descifrar.

Mah: ¡Y esto es exactamente lo que yo quiero que usted haga! Sea interesado, preste atención, hasta que se establezca una corriente de comprensión mutua. Entonces compartir será fácil. Es un hecho que toda realización es solo compartir. Usted entra en una consciencia más amplia y en ella comparte. La no disposición a entrar y a compartir es el único obstáculo. Yo nunca hablo de diferencias, pues para mí no hay ninguna. Usted sí lo hace, de modo que le corresponde a usted mostrármelas. Adelante, muéstreme usted las diferencias. Para esto tendrá usted que comprenderme, pero entones usted ya no hablará más de diferencias. Comprenda bien una sola cosa, y usted habrá llegado. Lo que le impide a usted conocer no es la falta de oportunidad, sino la falta de habilidad para enfocar su mente en lo que usted quiere comprender. Con solo que usted pudiera mantener en su mente que usted no sabe, ello le revelaría a usted sus secretos. Pero si usted es superficial e impaciente, no suficientemente serio para mirar y esperar, usted es como un niño que llora por la luna.


39

Por Sí mismo Nada tiene Existencia

Interlocutor: Cuando le escucho a usted encuentro que es inútil hacerle preguntas. Sea cual sea la pregunta, invariablemente usted le da la vuelta sobre sí misma y me lleva al hecho básico de que estoy viviendo en una ilusión de mi propia creación y que la realidad es inexpresable en palabras. Las palabras meramente aumentan la confusión y la única directiva sabia es la silente búsqueda interior.

Maharaj: Después de todo, es la mente la que crea la ilusión y es la mente la que se libera de ella. Las palabras pueden agravar la ilusión, las palabras pueden también ayudar a disiparla. No hay nada malo en repetir la misma verdad una y otra vez hasta que se hace realidad. El trabajo de la madre no se acaba con el nacimiento del hijo. Ella le alimenta día tras día, año tras año hasta que ya no la necesita. Las gentes necesitan escuchar palabras hasta que los hechos les hablan más alto que las palabras.

Int: ¿Así pues, nosotros somos niños a quienes se alimenta con palabras?

Mah: Mientras ustedes den importancia a las palabras, ustedes son niños.

Int: Perfectamente, entonces sea usted nuestra madre.

Mah: ¿Dónde estaba el niño antes de nacer? ¿No estaba con la madre? Debido a que ya estaba con la madre pudo nacer.

Int: Ciertamente, la madre no llevaba al niño cuando ella misma era una niña.

Mah: Potencialmente, ella era la madre. Vaya usted más allá de la ilusión del tiempo.

Int: Su respuesta es siempre la misma. Una especie de mecanismo de relojería que marca las mismas horas una y otra vez.

Mah: No puede remediarse. Lo mismo que el único sol se refleja en un billón de gotas de rocío, así lo atemporal se repite sin fin. Cuando repito: «yo soy, yo soy», meramente afirmo y reafirmo un hecho siempre presente. Usted se cansa de mis palabras debido a que usted no ve la verdad viva detrás de ellas. Entre en contacto con ella y usted encontrará el pleno significado de las palabras y del silencio —de ambos.

Int: Usted dice que la niña es ya la madre de su hijo futuro. Potencialmente —sí. efectivamente —no.

Mah: Lo potencial deviene efectivo por el pensamiento. El cuerpo y sus asuntos existen en la mente.

Int: Y la mente es la consciencia en movimiento, y la consciencia es el aspecto condicionado (saguna) del Sí mismo. Lo no condicionado (nirguna) es el otro aspecto y más allá está el abismo de lo Absoluto (paramartha).

Mah: Completamente cierto —lo ha expresado usted bellamente.

Int: Pero para mí éstas son palabras solo. Oírlas y repetirlas no es suficiente, deben experimentarse.

Mah: Nada le detiene a usted excepto su preocupación por lo exterior, lo cual le impide a usted enfocar lo interior. No queda más remedio, usted no puede eludir su sadhana. Usted tiene que apartarse del mundo e ir adentro, hasta que lo interior y lo exterior se fundan y usted pueda ir más allá de lo condicionado, ya sea interior o exterior.

Int: Ciertamente, lo no condicionado es meramente una idea en la mente condicionada. Por sí mismo no tiene ninguna existencia.

Mah: Por sí mismo nada tiene existencia. Todo necesita su propia ausencia. Ser, es ser distinguible, ser aquí y no allí, ser ahora y no luego, ser así y no de otro modo. Lo mismo que el agua toma la forma del recipiente, así todo está determinado por las condiciones (gunas). Lo mismo que el agua permanece agua independientemente de los recipientes, lo mismo que la luz permanece luz independientemente de los colores que manifiesta, así también lo real permanece lo real, independientemente de las condiciones en las que se refleja. ¿Por qué mantener solo el reflejo en el foco de la consciencia? ¿Por qué no lo real mismo?

Int: La consciencia misma es un reflejo. ¿Cómo puede abarcar lo real?

Mah: Saber que la consciencia y su contenido son solo reflejos, cambiantes y transitorios, es el enfoque de lo real. La negativa a ver la serpiente en la cuerda es la condición necesaria para ver la cuerda.

Int: ¿Solo necesaria, o también suficiente?

Mah: Uno debe saber también que existe una cuerda y que parece una serpiente. Similarmente, uno debe saber que existe lo real y que es de la naturaleza del presenciador consciente. Por supuesto, es más allá del presenciador, pero para entrar en ello uno debe darse cuenta primero del estado de presenciación pura. La presenciación de las condiciones le lleva a uno a lo no condicionado.

Int: ¿Puede experimentarse lo no condicionado?

Mah: Conocer lo condicionado como condicionado es todo lo que puede decirse sobre lo no condicionado. Los términos positivos son meras indicaciones y son extraviatorios.

Int: ¿Podemos nosotros hablar de presenciar lo real?

Mah: ¿Cómo podemos? Nosotros podemos hablar solo de lo irreal, de lo ilusorio, de lo transitorio, de lo condicionado. Para ir más allá, debemos pasar a través de la negación total de todo como dotado de existencia independiente. Todas las cosas dependen.

Int: ¿De qué dependen?

Mah: De la consciencia. Y la consciencia depende del presenciador.

Int: ¿Y el presenciador depende de lo real?

Mah: El presenciador es el reflejo de lo real en toda su pureza. Depende de la condición de la mente. Donde predominan la claridad y el desapego, el presenciador consciente viene al ser. Es lo mismo que decir que donde el agua es clara y tranquila, la imagen de la luna aparece. O como la luz del día que aparece como un destello en el diamante.

Int: ¿Puede haber consciencia sin el presenciador?

Mah: Sin el presenciador deviene inconsciencia, solo vida. El presenciador está latente en todo estado de consciencia, lo mismo que la luz está en todos los colores. No puede haber ningún conocimiento sin el conocedor y ningún conocedor sin su presenciador. Usted no solo sabe, sino que sabe que usted sabe.

Int: Si lo no condicionado no puede experimentarse, puesto que toda experiencia es condicionada, ¿entonces por qué hablar de ello?

Mah: ¿Cómo puede haber conocimiento de lo condicionado sin lo no condicionado? Debe haber una fuente de la que fluye todo esto, un fundamento en el que todo se sostiene. La realización de sí mismo es primariamente el conocimiento del propio condicionamiento de uno y la presenciación de que la variedad infinita de las condiciones depende de nuestra capacidad infinita para ser condicionados y para manifestar esa variedad. Para la mente condicionada lo no condicionado aparece como la totalidad y también como la ausencia de todo. No puede ser experimentado directamente, pero esto no lo hace no existente.

Int: ¿No es una sensación?

Mah: Una sensación es también un estado de la mente. Lo mismo que un cuerpo sano no reclama atención, así es lo no condicionado cuando no hay experiencia. Tome la experiencia de la muerte. El hombre ordinario tiene miedo de morir, debido a que tiene miedo del cambio. El jnani no tiene miedo porque su mente ya está muerta. Él no piensa: «yo vivo». Sabe: «hay vida». En ello no hay ningún cambio ni tampoco ninguna muerte. La muerte aparece como un cambio en el tiempo y en el espacio. Donde no hay ni tiempo ni espacio, ¿cómo puede haber muerte? El jnani ya está muerto al nombre y a la forma. ¿Cómo puede afectarle su pérdida? El hombre en el tren viaja de un lugar a otro, pero el hombre fuera del tren no va a ninguna parte, pues no está sujeto a ningún destino. No tiene a dónde ir, no tiene nada que hacer, no tiene nada que devenir. Aquellos que hacen planes nacerán para llevarlos a cabo. Aquellos que no hacen planes no necesitan nacer.

Int: ¿Cuál es el propósito del sufrimiento y del placer?

Mah: ¿Existen por sí mismos, o solo son en la mente?

Int: Como quiera que sea, existen. Dejemos la mente a un lado.

Mah: El sufrimiento y el placer son meramente síntomas, los resultados del conocimiento erróneo y del sentimiento erróneo. Un resultado no puede tener un propósito suyo propio.

Int: En la economía de Dios todo debe tener un propósito.

Mah: ¿Conoce usted a Dios para que hable usted de él tan libremente? ¿Qué es Dios para usted? ¿Un sonido, una palabra sobre papel, una idea en la mente?

Int: Por su poder he nacido y me mantengo vivo.

Mah: Y sufre, y muere. ¿Está usted contento?

Int: Quizás es mi propia falta que yo sufra y muera. Yo fui creado para la vida eterna.

Mah: ¿Por qué eterna en el futuro y no en el pasado? Lo que tiene un comienzo debe tener un final. Solo lo que es sin comienzo es sin fin.

Int: Dios puede ser un mero concepto, una teoría de trabajo. ¡Un concepto muy útil, sin embargo!

Mah: Para esto debe estar libre de contradicciones internas, lo cual no es el caso. ¿Por qué no trabajar con la teoría de que usted es su propia creación y su propio creador. Al menos no habrá ningún Dios externo con el que batallar.

Int: El mundo es tan rico y tan complejo —¿cómo podría haberlo creado yo?

Mah: ¿Se conoce usted mismo lo suficiente como para saber lo que usted puede hacer y lo que no puede? Usted no conoce sus propios poderes. Usted nunca ha investigado. Comience con usted mismo.

Int: Todo el mundo cree en Dios.

Mah: Para mí usted es su propio Dios. Pero si usted piensa de otro modo, píenselo hasta el final. Si hay Dios, entonces todo es de Dios y todo es para mejor. Acoja todo lo que viene con un corazón contento y agradecido. Y ame a todas las criaturas. Esto también le llevará a usted a su Sí mismo.


40

Solo el Sí mismo es Real

Maharaj: El mundo no es más que un espectáculo, brillante y vacío. Es, y sin embargo no es. Está ahí solo mientras yo quiero verlo y tomar parte en él. Cuando dejo de interesarme, se disuelve. No tiene ninguna causa y no sirve a ningún propósito. Solo acontece cuando estamos distraídos. Aparece exactamente como aparece, pero no hay en él ninguna profundidad, ni significado. Sólo el espectador es real, llámele Sí mismo o Atma. Para el Sí mismo el mundo es solo un espectáculo colorido del que goza mientras dura y que olvida cuando acaba. Lo que acontece en la escena le hace temblar de terror o revolcarse de risa, sin embargo él siempre está presente al hecho de que es solo un espectáculo. Sin deseo ni miedo, él lo goza, como acontece.

Interlocutor: La persona inmersa en el mundo tiene una vida de muchos sabores. Llora, ríe, ama y odia, desea y teme, sufre y goza. ¿El jnani sin deseo y sin miedo, qué vida tiene? ¿No se ha quedado seco en su distanciamiento?

Mah: Su estado no es tan desolado. Saborea una dicha pura, no causada y no diluida. Es feliz y es plenamente consciente de que esa felicidad es su naturaleza misma y de que no necesita hacer nada, ni esforzarse por nada para asegurarla. Ella le sigue, más real que el cuerpo, más cerca que la mente misma. Usted imagina que sin causa no puede haber ninguna felicidad. Para mí, la dependencia de algo para la felicidad es una miseria completa. El placer y el sufrimiento tienen causas, mientras que mi estado es mío propio, totalmente no causado, independiente, inexpugnable.

Int: ¿Cómo una obra de teatro en el escenario?

Mah: La obra estaba escrita, planeada y ensayada. El mundo viene al ser de nada y retorna a nada.

Int: ¿No hay ningún creador? ¿No estaba el mundo en la mente de Brahma, antes de que fuera creado?

Mah: Mientras usted esté fuera de mi estado, usted tendrá Creadores, Preservadores y Destructores, pero una vez conmigo usted solo conocerá el Sí mismo y se verá a usted mismo en todo.

Int: Usted funciona, no obstante.

Mah: Cuando usted tiene vértigo, usted ve el mundo girando en torno a usted. Obsesionado con la idea de los medios y del fin, del trabajo y del objetivo, usted me ve funcionando aparentemente. En realidad, yo solo observo. Todo lo que se hace, se hace en la escena. La alegría y la tristeza, la vida y la muerte, todo esto es real para el hombre en esclavitud; para mí todo esto está en el espectáculo, es tan irreal como el espectáculo mismo.

Puedo percibir el mundo lo mismo que usted, pero usted cree estar en él, mientras que yo lo veo como una gota iridiscente en la vasta extensión de la consciencia.

Int: Todos nosotros nos hacemos viejos. La vejez no es agradable —todo son achaques y sufrimientos, debilidad y el final que se acerca. ¿Cómo se siente un jnani en tanto que anciano? ¿Cómo ve su sí mismo interior su propia senilidad?

Mah: A medida que envejece deviene cada vez más feliz y apacible. Después de todo, está regresando a casa. Como un viajero que se acerca a su destino y que recoge su equipaje, él deja el tren sin ningún pesar.

Int: Ciertamente hay una contradicción. Se nos ha dicho que el jnani es más allá de todo cambio. Su felicidad ni crece ni mengua. ¿Cómo puede devenir más feliz a medida que envejece, y eso a pesar de la debilidad física y de todo lo demás?

Mah: No hay ninguna contradicción. La madeja del destino está llegando a su fin —la mente está feliz. La niebla de la existencia corporal se disipa —el fardo del cuerpo decrece día a día.

Int: Digamos que el jnani está enfermo. Ha cogido alguna gripe y todas las articulaciones están doloridas y febriles. ¿Cuál es su estado de mente?

Mah: Toda sensación es contemplada con perfecta ecuanimidad. No hay ningún deseo ni rechazo de ellas. Son como son y el las mira con una sonrisa de afectuoso desapego.

Int: Él puede estar desapegado de su propio sufrimiento, sin embargo el sufrimiento está ahí.

Mah: Está ahí pero no importa. Cualquier estado en el que estoy, lo veo como un estado de la mente que ha de aceptarse como es.

Int: El sufrimiento es sufrimiento. Usted lo experimenta de todos modos.

Mah: El que experimenta el cuerpo, experimenta sus sufrimientos y sus placeres. Yo no soy ni el cuerpo, ni el experimentador del cuerpo.

Int: Digamos que usted tiene veinticinco años. Se concierta su matrimonio y se lleva a cabo, y los deberes de la casa se acumulan sobre usted. ¿Cómo se sentiría?

Mah: Lo mismo que me siento ahora. Usted sigue insistiendo en que mi estado interior está moldeado por los eventos exteriores. No es así en absoluto. Acontezca lo que acontezca, yo permanezco. En la raíz de mi ser hay presenciación pura, una chispa de luz intensa. Esta chispa, por su naturaleza misma, irradia y crea imágenes en el espacio y eventos en el tiempo —sin esfuerzo y espontáneamente. Mientras es meramente presenciación no hay ningún problema. Pero cuando la mente discriminativa viene al ser y crea distinciones, surgen el placer y el sufrimiento. Durante el sueño profundo la mente está en suspenso y también lo están el sufrimiento y el placer. El proceso de creación continúa pero no se nota. La mente es una forma de consciencia, y la consciencia es un aspecto de la vida. La vida crea todo, pero lo Supremo es más allá de todo.

Int: Lo Supremo es el señor y la consciencia —su servidor.

Mah: El señor es en la consciencia, no más allá de ella. En términos de consciencia lo Supremo es a la vez creación y disolución, concreción y abstracción, lo focal y lo universal. Pero a la vez no es ninguno de ellos. Las palabras no llegan allí, ni la mente.

Int: El jnani parece ser un ser muy solitario, todo por sí mismo.

Mah: Él es solo, pero él es todo. No es ni siquiera un ser. Él es la eseidad de todos los seres. Ni siquiera eso. Ninguna palabra conviene. Él es lo que es, el terreno donde todo crece.

Int: ¿No tiene usted miedo de morir?

Mah: Le diré a usted cómo murió el Gurú de mi Gurú. Después de anunciar que su fin se acercaba, dejó de comer, sin cambiar la rutina de su vida diaria. ¡Al undécimo día, a la hora de la oración, estaba batiendo palmas vigorosamente y súbitamente murió! Justamente así, entre dos movimientos, como una vela que se apaga. Cada uno muere como vive. Yo no tengo miedo de la muerte debido a que no tengo miedo de la vida. Vivo una vida dichosa y moriré una muerte dichosa. La miseria es nacer, no morir. Todo depende de cómo lo mire usted.

Int: No puede haber ninguna evidencia de su estado. Todo lo que yo sé sobre él es lo que usted dice. Todo lo que yo veo es un anciano muy interesante.

Mah: ¡Usted es el anciano interesante, no yo! Yo no he nacido nunca. ¿cómo puedo envejecer? Lo que yo parezco ser existe solo en su mente. Es algo que no me concierne.

Int: Incluso como un sueño usted es un sueño muy inusual.

Mah: Yo soy un sueño que puede despertarle a usted. Usted tendrá la prueba de ello en su despertar mismo.

Int: Imagine que le llega a usted la noticia de que yo he muerto. Alguien le dice a usted: «¿Conoce usted a fulano?… ha muerto». ¿Cuál sería su reacción?

Mah: Estaría muy feliz de tenerle a usted de regreso a casa. Realmente feliz de verle a usted fuera de esta locura.

Int: ¿Qué locura?

Mah: La de pensar que usted ha nacido y que morirá, que usted es un cuerpo que manifiesta una mente y todas las demás insensateces. En mi mundo nadie nace y nadie muere. Algunos salen de viaje y regresan, otros no le dejan nunca. ¿Qué diferencia hay puesto que viajan a tierras de sueños, cada uno de ellos envuelto en su propio sueño? Solo el despertar es importante. Es suficiente conocer el «yo soy» como realidad y también como amor.

Int: Mi perspectiva no es tan absoluta, de aquí mi pregunta. En todo el Occidente las gentes están a la búsqueda de algo real. Se vuelven a la ciencia, la cual les dice mucho sobre la materia, un poco sobre la mente, y nada sobre la naturaleza y el propósito de la consciencia. Para ellos la realidad es objetiva, exterior, lo observable y descriptible, directamente o por inferencia; sobre el aspecto subjetivo de la realidad no saben nada. Es extremadamente importante hacerles saber que hay un realidad y que ha de ser encontrada liberando a la consciencia de la materia y de sus limitaciones y distorsiones. La mayoría de las gentes en el mundo no saben que hay una realidad y que puede encontrarse y experimentarse en la consciencia. Parece muy importante que oigan la buena noticia de alguien que ha experimentado efectivamente. Tales testigos han existido siempre y su testimonio es precioso.

Mah: Por supuesto. El evangelio de la realización de sí mismo, una vez oído, no se olvidará nunca. Como una semilla depositada en la tierra, esperará la estación adecuada y brotará y se transformará en un árbol vigoroso.


41

Desarrolle la Actitud de Presenciador

Interlocutor: ¿Cuál es el estado de mente día a día y hora a hora de un hombre realizado? ¿Cómo ve, oye, come, bebe, está despierto y dormido, trabaja y descansa? ¿Qué prueba hay de que su estado es diferente del nuestro? Aparte del testimonio verbal de las supuestas gentes realizadas, no hay ninguna manera de verificar su estado objetivamente. ¿No hay algunas diferencias observables en sus respuestas fisiológicas y nerviosas, en su metabolismo, o en las ondas del cerebro, o en su estructura psicosomática?

Mah: Usted puede encontrar diferencias, o puede que no las encuentre. Todo depende de su capacidad de observación. Sin embargo, las diferencias objetivas son las menos importantes. Lo que importa es su visión, su actitud, que es de total desapego, de total no mezclarse, de permanecer aparte.

Int: ¿No siente dolor un jnani cuando muere su hijo, no sufre?

Mah: Sufre con aquellos que sufren. El evento mismo es de poca importancia, pero el jnani está lleno de compasión por el ser que sufre, bien esté vivo o muerto, en el cuerpo o fuera de él. Después de todo, el amor y la compasión son su naturaleza misma. Él es uno con todo lo que vive y el amor es esa unidad en acción.

Int: Las gentes tienen mucho miedo de la muerte.

Mah: El jnani no tiene miedo de nada. Pero compadece al hombre que tiene miedo. Después de todo, nacer, vivir y morir es natural. Tener miedo no. Al evento, por supuesto, se le presta atención.

Int: Imagine que usted está enfermo —fiebre elevada, dolores, escalofríos. El médico le dice a usted que su estado es grave, que le quedan solo unos pocos días de vida. ¿Cuál sería su primera reacción?

Mah: Ninguna reacción. Como es natural que el bastoncillo de incienso se queme, así también es natural que el cuerpo muera. En realidad, es una cuestión de muy poca importancia. Lo que importa es que yo no soy ni el cuerpo ni la mente. Yo soy.

Int: Su familia estará desesperada, por supuesto. ¿Qué les diría usted a ellos?

Mah: Los tópicos habituales: no temáis, la vida continúa, Dios os protegerá, pronto estaremos juntos de nuevo y cosas por el estilo. Pero para mí toda esa conmoción carece de sentido, pues yo no soy la entidad que se imagina a sí misma viva o muerta. Yo no he nacido ni puedo morir. Yo no tengo nada que recordar u olvidar.

Int: ¿Qué hay sobre las oraciones por los muertos?

Mah: ¡Oh sí!, rece usted por los muertos. Les complace muchísimo. Les halaga. El jnani no necesita sus oraciones. Él es la respuesta a sus oraciones.

Int: ¿Cómo le va al jnani después de la muerte?

Mah: El jnani está ya muerto. ¿Espera usted que muera de nuevo?

Int: Ciertamente, la disolución del cuerpo es un evento importante incluso para un jnani.

Mah: No hay ningún evento importante para un jnani, excepto cuando alguien alcanza la meta más alta. Solo entonces se regocija su corazón. Todo lo demás carece completamente de importancia. El universo entero es su cuerpo, toda vida es su vida. Como en una ciudad iluminada, cuando se funde una bombilla, no afecta a la red, así tampoco la muerte de un cuerpo afecta al todo.

Int: Lo particular puede no importar al todo, pero importa a lo particular. El todo es una abstracción, lo particular, lo concreto, es real.

Mah: Eso es lo que usted dice. Para mí puede ser lo contrario —el todo es real, la parte viene y va. Lo particular nace y renace, cambiando de nombre y de forma, el jnani es la Realidad Sin Cambio que hace posible lo que cambia. Pero él no puede darle a usted la convicción. Ella debe venir con su propia experiencia. Conmigo todo es uno, todo es igual.

Int: ¿Son el pecado y la virtud uno y lo mismo?

Mah: ¡Ambos son valores hechos por el hombre! ¿Qué son para mí? Lo que acaba en felicidad es virtud, lo que acaba en sufrimiento es pecado. Ambos son estados de la mente. El mío no es un estado de la mente.

Int: Nosotros somos como los ciegos a quienes falta comprender lo que significa ver.

Mah: Usted puede decirlo como quiera.

Int: ¿Es la práctica del silencio efectiva como sadhana?

Mah: Todo lo que usted hace por causa de la iluminación le llevará a usted más cerca. Todo lo que usted hace sin recordar la iluminación le aleja. ¿Pero por qué complicar las cosas? Sepa solo que usted es por encima y más allá de todas las cosas y pensamientos. Lo que usted quiere ser, usted ya lo es. Solo téngalo presente.

Int: Yo le oigo a usted decirlo, pero no puedo creerlo.

Mah: Yo mismo estuve en la misma situación. Pero confié en mi Gurú y el probó que estaba en lo cierto. Confíe en mí, si puede. Mantenga presente lo que le digo: no desee nada, pues a usted no le falta nada. La búsqueda misma impide que usted encuentre.

Int: ¡Usted parece ser tan indiferente a todo!

Mah: Yo no soy indiferente, soy imparcial. No doy ninguna preferencia al mí mismo y a lo mío. Un cesto de tierra y un cesto de joyas, ninguno de ambos tiene preferencia. La vida y la muerte son lo mismo para mí.

Int: La imparcialidad le hace a usted indiferente.

Mah: Al contrario, la compasión y el amor son mi núcleo mismo. Vacío de toda predilección, soy libre para amar.

Int: El Buddha dijo que la idea de la iluminación es extremadamente importante. La mayor parte de las gentes pasan sus vidas sin saber siquiera que hay una cosa tal como la iluminación, por no decir nada de esforzarse por ella. Una vez que han oído sobre ella, se ha plantado una semilla que no puede morir. Por lo tanto él enviaba a sus bhikhus a predicar incesantemente durante ocho meses al año.

Mah: «Se puede dar comida, vestido, cobijo, conocimiento, afecto, pero el don más alto es la noticia de la iluminación», solía decir mi Gurú. Usted está en lo cierto, la iluminación es el bien más alto. Una vez que usted la tiene, nadie puede arrebatársela.

Int: Si usted hablara así en el occidente, las gentes le tomarían por loco.

Mah: ¡Por supuesto, lo harían! Para el ignorante todo lo que no puede comprender es locura. ¿Y qué? Dejemos que sean como son. Yo soy como yo soy, sin ningún mérito mío, y ellos son como son, sin ninguna culpa suya. La Realidad Suprema se manifiesta a sí misma de innumerables maneras. Infinitos en número son sus nombres y formas. Todos surgen, todos se sumergen en el mismo océano, la fuente de todo es una. La búsqueda de causas y resultados es solo un pasatiempo de la mente. Lo que es, es amable. El amor no es un resultado, es el terreno mismo del ser. Dondequiera que usted vaya, usted encontrará ser, consciencia y amor. ¿Por qué y para qué hacer preferencias?

Int: Cuando por causas naturales se extinguen miles y millones de vidas (como ocurre en las inundaciones y en los terremotos), tal cosa no me aflige. Pero cuando un hombre muere a manos del hombre, eso me aflige extremadamente. Lo inevitable tiene su propia majestad, pero matar es evitable y, por consiguiente, feo y enteramente horrible.

Mah: Todo acontece como acontece. Las calamidades, bien sean naturales o hechas por el hombre, acontecen, y no hay ninguna necesidad de sentirse horrorizado.

Int: ¿Cómo puede algo ser sin causa?

Mah: En cada acontecer se refleja el universo entero. La causa última es irrastreable. La idea misma de causación es solo una manera de pensar y de hablar. Nosotros no podemos imaginar una emergencia incausada. Sin embargo, esto no prueba la existencia de la causación.

Int: La naturaleza no tiene mente, de aquí que sea irresponsable. Pero el hombre tiene una mente. ¿Por qué es tan perverso?

Mah: Las causas de la perversidad son también naturales —herencia, ambiente y demás. Usted es demasiado rápido en la condena. No se inquiete por los demás. Trate su propia mente primero. Cuando usted se dé cuenta de que su mente también es una parte de la naturaleza, la dualidad cesará.

Int: Hay algún misterio en ello que yo no puedo sondear. ¿Cómo puede la mente ser una parte de la naturaleza?

Mah: Debido a que la naturaleza está en la mente; sin la mente, ¿dónde está la naturaleza?

Int: Si la naturaleza está en la mente y la mente es mía, yo debería ser capaz de controlar la naturaleza, lo cual no es realmente el caso. Fuerzas más allá de mi control determinan mi comportamiento.

Mah: Desarrolle la actitud de presenciador y usted encontrará en su propia experiencia que el desapego trae el control. El estado de presenciación está lleno de poder, no hay nada pasivo en él.

42

La Realidad no puede ser Expresada

Interlocutor: He notado un sí mismo nuevo emergiendo en mí, independiente del sí mismo viejo. En cierto modo coexisten. El sí mismo viejo continúa por sus derroteros habituales; el nuevo deja que el viejo sea, pero no se identifica con él.

Maharaj: ¿Cuál es la diferencia principal entre el sí mismo viejo y el nuevo?

Int: El sí mismo viejo quiere todo definido y explicado. Quiere que las cosas concuerden entre sí verbalmente. El nuevo no se preocupa por las explicaciones verbales —acepta las cosas como son y no busca relacionarlas con cosas recordadas.

Mah: ¿Es usted plena y constantemente consciente de la diferencia entre lo habitual y lo espiritual. ¿Cuál es la actitud del sí mismo nuevo hacia el viejo?

Int: El nuevo solo observa al viejo. No es ni amistoso ni no amistoso. Acepta al sí mismo viejo junto con todo lo demás. No niega su ser, pero no acepta su valor y validez.

Mah: El nuevo es la negación total del viejo. El nuevo permisivo no es realmente nuevo. No es más que una nueva actitud del viejo. El realmente nuevo oblitera al viejo completamente. Los dos no pueden estar juntos. ¿Hay un proceso de autodesnudación, una constante negativa a aceptar las ideas y los valores viejos, o hay una mutua tolerancia? ¿Cuál es su relación?

Int: No hay ninguna relación particular. Coexisten.

Mah: Cuando usted habla del sí mismo viejo y del nuevo, ¿a quién tiene usted en la mente? Como hay continuidad en la memoria entre los dos, cada uno recordando al otro, ¿cómo puede usted hablar de dos sí mismos?

Int: Uno es un esclavo de los hábitos, el otro no. Uno conceptualiza, el otro está libre de toda idea.

Mah: ¿Por qué dos sí mismos? Entre el esclavo y el libre no puede haber ninguna relación. El hecho mismo de la coexistencia prueba su unidad básica. No hay más que un único sí mismo —él es siempre ahora. Lo que usted llama el otro sí mismo —viejo o nuevo— no es más que una modalidad, otro aspecto del único sí mismo. El sí mismo es uno. Usted es ese sí mismo y usted tiene ideas de lo que usted ha sido o será. Pero una idea no es el sí mismo. Justo ahora, usted está sentado frente a mí, ¿cuál sí mismo es usted? ¿El viejo o el nuevo?

Int: Los dos están en conflicto.

Mah: ¿Cómo puede haber conflicto entre lo que es y lo que no es? El conflicto es la característica del viejo. Cuando el nuevo emerge, el viejo ya no es. Usted no puede hablar del nuevo y del conflicto al mismo tiempo. Incluso el trabajo de esforzarse por el sí mismo nuevo lo hace el viejo. Siempre que hay conflicto, trabajo, pugna, esfuerzo, anhelo de cambio, el nuevo no es. ¿Hasta qué punto está usted libre de la tendencia habitual a crear y a perpetuar conflictos?

Int: No puedo decir que yo soy ahora un hombre diferente. Pero he descubierto cosas nuevas sobre mí mismo, estados tan diferentes de los que conocía antes, que siento justificado llamarlos nuevos.

Mah: El sí mismo viejo es su propio sí mismo. El estado que surge repentinamente y sin causa, no tiene ningún rastro de sí mismo; usted puede llamarlo «dios». Lo que es sin semilla y sin raíz, lo que no brota ni crece, ni florece ni fructifica, lo que viene al ser repentinamente y en plenitud de gloria, misteriosa y maravillosamente, usted puede llamar a eso «dios». Es enteramente inesperado y sin embargo inevitable, infinitamente familiar y sin embargo sumamente sorprendente, más allá de toda esperanza y sin embargo absolutamente cierto. Debido a que es sin causa, es sin obstáculo. Obedece solo a una ley: la ley de la libertad. Nada que implica una continuidad, una secuencia, un paso de una etapa a otra puede ser lo real. No hay ningún progreso en la realidad, es final, perfecta, incomparable.

Int: ¿Cómo puedo provocarla?

Mah: Usted no puede hacer nada para provocarla; pero puede evitar crear obstáculos. Observe su mente, como viene al ser, como funciona. Cuando usted observa su mente, usted se descubre a usted mismo como el observador. Cuando usted permanece inmóvil, solo observando, usted se descubre a usted mismo como la Luz detrás del observador. La fuente de la luz es obscura, lo no conocido es la fuente del conocimiento. Solo esa fuente es. Retorne a esa fuente y more ahí. No está en el cielo ni en el omnipenetrante éter. Dios es todo lo que es grande y maravilloso; yo no soy nada, no tengo nada, no puede hacer nada. Sin embargo todo sale de mí —la fuente es mí mismo; la raíz, el origen es mí mismo.

Cuando la realidad estalla en usted, usted puede llamarlo experiencia de Dios. O, más bien, es Dios experimentándole a usted. Dios le conoce a usted cuando usted se conoce a usted mismo. La realidad no es el resultado de un proceso; es una explosión. Está definitivamente más allá de la mente, pero todo lo que usted puede hacer es conocer bien su mente. No es que la mente vaya a ayudarle a usted, pero conociendo su mente usted puede evitar que su mente le incapacite. Usted tiene que estar muy alerta, o su mente le engañará a usted. Es como vigilar a un ladrón —no es que usted espere nada de un ladrón, sino que usted no quiere ser robado. De la misma manera usted presta suma atención a la mente sin esperar nada de ella.

O tome otro ejemplo. Nosotros tenemos la vigilia y el sueño. Después del trabajo de un día viene el sueño. Ahora, ¿voy yo a dormir o es la inadvertencia —característica del estado de sueño— la que viene a mí? En otras palabras —nosotros estamos despiertos debido a que estamos dormidos. Nosotros no nos despertamos a un estado de despertar real. En el estado de vigilia el mundo emerge debido a la ignorancia y le introduce a uno dentro de un estado de vigilia soñado. Tanto el sueño como la vigilia son nombres mal dados. Nosotros solo estamos soñando. El verdadero despertar y el verdadero dormir solo los conoce el jnani. Nosotros soñamos que estamos despiertos, nosotros soñamos que estamos dormidos. Los tres estados son solo variedades del estados de sueño. Tratar todo como un sueño libera. Mientras usted da realidad a los sueños, usted es su esclavo. Al imaginar que usted ha nacido como fulano, usted deviene un esclavo para fulano. La esencia de la esclavitud es imaginarse a usted mismo como un proceso, tener pasado y futuro, tener historia. En realidad, nosotros no tenemos ninguna historia, no somos un proceso, no nos desarrollamos, ni decaemos; de modo que vea todo como un sueño y permanezca fuera de él.

Int: ¿Qué beneficio saco de escucharle a usted?

Mah: Le estoy pidiendo que retorne a usted mismo. Todo lo que le pido es que se mire a usted mismo, hacia usted mismo, dentro de usted mismo.

Int: ¿Con cuál propósito?

Mah: Usted vive, siente, piensa. Prestando atención a su vivir, sentir y pensar, usted se libera de ellos y va más allá de ellos. Su personalidad se disuelve y solo queda el presenciador. Entonces usted va más allá del presenciador. No pregunte como acontece. Solo busque dentro de usted mismo.

Int: ¿Qué es lo que constituye la diferencia entre la persona y el presenciador?

Mah: Los dos son modos de la consciencia. En uno usted desea y teme, en el otro usted no es afectado por el placer y el dolor y no es perturbado por los aconteceres. Usted los deja venir y partir.

Int: ¿Cómo se establece uno en el estado más alto, en el estado de presenciación pura?

Mah: La consciencia no brilla por sí misma. Brilla por una luz más allá de ella. Habiendo visto la cualidad como de sueño de la consciencia, busque la luz en la que aparece, la cual le da ser. Hay el contenido de la consciencia tanto como la presenciación de ella.

Int: Yo sé y sé que yo sé.

Mah: Eso es, con tal de que el segundo conocimiento sea no condicional y atemporal. Olvide lo conocido, pero recuerde que usted es el conocedor. No esté todo el tiempo inmerso en sus experiencias. Recuerde que usted es más allá del experimentador, por siempre no nacido y sin muerte. Al recordarlo, la cualidad del conocimiento puro emergerá, la luz de la presenciación incondicional.

Int: ¿En qué punto experimenta uno la realidad?

Mah: La experiencia es del cambio, viene y va. La realidad no es un acontecer, no puede ser experimentada. No es perceptible de la misma manera en que es perceptible un acontecer. Si usted espera que tenga lugar un acontecimiento, con la llegada de la realidad, usted esperará siempre, pues la realidad ni viene ni va. Tiene que ser percibida, no esperada. No tiene que prepararse ni anticiparse. El mismo anhelo y búsqueda de la realidad es el movimiento, la operación, la acción de la realidad. Todo lo que usted puede hacer es aprehender el punto central, a saber, que la realidad no es un acontecer y que no acontece, y que todo lo que acontece, todo lo que viene y va, no es la realidad. Vea el acontecer solo como acontecer, lo transitorio solo como transitorio, la experiencia como mera experiencia y usted ha hecho todo lo que usted puede hacer. Entonces usted es vulnerable a la realidad, ya no está armado contra ella, como usted lo estaba cuando daba realidad a los aconteceres y experiencias. Pero tan pronto como hay algún agrado o desagrado, usted ha corrido una cortina.

Int: ¿Diría usted que la realidad se expresa a sí misma en la acción más bien que en el conocimiento? ¿O es una sensación especial?

Mah: Ni la acción, ni la sensación, ni el pensamiento expresan la realidad. No hay ninguna cosa tal como una expresión de la realidad. Usted está introduciendo una dualidad donde no hay ninguna. Solo la realidad es, no hay nada más. los tres estados de vigilia, de sueño y de sueño profundo no son mí mismo y yo no estoy en ellos. Cuando yo muera, el mundo dirá —«¡Oh, Maharaj ha muero!». Pero para mí éstas son palabras sin contenido, no tienen ningún significado. Cuando se hace el culto ante la imagen del Gurú, todo tiene lugar como si él se despertara y se bañara y comiera y reposara, y saliera a dar un paseo y regresara, les bendijera a todos y se fuera a dormir. Todo se cumple hasta en los más mínimos detalles y sin embargo hay un sentido de irrealidad en todo ello. Así es el caso conmigo. Todo acontece según se necesita, sin embargo nada acontece. Yo hago lo que parece ser necesario, pero al mismo tiempo sé que nada es necesario, que la vida misma es solo una ficción.

Int: ¿Por qué vivimos entonces? ¿Por qué todo este innecesario venir e ir, despertar y dormir, comer y digerir?

Mah: Nada es hecho por mí, todo acontece. Yo no espero, no planeo, solo observo acontecer los aconteceres, sabiendo que son irreales.

Int: ¿Fue usted siempre así desde el primer momento de la iluminación?

Mah: Los tres estados siguen su curso como de costumbre —hay vigilia y sueño, y vigilia de nuevo, pero no me acontecen a mí. Solo acontecen. A mí nunca me acontece nada. Hay algo sin cambio, sin movimiento, inmutable, semejante a una roca, inexpugnable; una masa sólida de puro ser-consciencia-felicidad. Yo nunca estoy fuera de ella. Nada puede sacarme de ella, ninguna tortura, ninguna calamidad.

Int: ¡Sin embargo, usted es consciente!

Mah: Sí y no. Hay paz —profunda, inmensa, inconmovible. Los aconteceres se registran en la memoria, pero no tienen ninguna importancia. Yo apenas soy consciente de ellos.

Int: Sí, le comprendo a usted correctamente, este estado no vino por cultivo.

Mah: No hubo ninguna venida. Fue así —siempre. Hubo un descubrimiento y fue repentino. Lo mismo que al nacer usted descubre el mundo repentinamente, tan repentinamente yo descubrí mi ser real.

Int: ¿Estaba oculto por la niebla y su sadhana la disolvió? Cuando su verdadero estado devino claro para usted, ¿permaneció claro, o se obscureció de nuevo? ¿Es su condición permanente o intermitente?

Mah: Absolutamente estable. Haga yo lo que haga, permanece como una roca —inamovible. Una vez que usted ha despertado a la realidad, usted permanece en ella. ¡Un niño no retorna a la matriz! Es un estado simple, más pequeño que lo más pequeño, más grande que lo más grande. Es evidente por sí mismo y sin embargo más allá de descripción.

Int: ¿Hay una vía hacia él?

Mah: Todo puede devenir una vía, provisto que usted esté interesado. Quebrarse la cabeza con mis palabras e intentar aprehender su significado pleno es una sadhana completamente suficiente para derribar el muro. Nada me perturba. Yo no ofrezco ninguna resistencia a la perturbación —por lo tanto no se queda conmigo. En el lado de usted hay demasiada perturbación. En el mío no hay ninguna perturbación en absoluto. Venga a mi lado. Usted es propenso a la perturbación. Yo soy inmune. Acontezca lo que acontezca —lo que se necesita es un interés sincero. La seriedad lo logra.

Int: ¿Puedo lograrlo yo?

Mah: Por supuesto. Usted es enteramente capaz de cruzar. Solo sea sincero.


43

La Ignorancia puede ser Reconocida,

no Jnana

Interlocutor: De año en año su enseñanza permanece la misma. Parece no haber ningún progreso en lo que usted nos dice.

Maharaj: En un hospital se trata a los enfermos hasta que se curan. El tratamiento es rutina, con apenas cambios, pero no hay nada monótono en la salud. Mi enseñanza puede ser rutina, pero su fruto es nuevo de hombre a hombre.

Int: ¿Qué es la realización? ¿Qué es un hombre realizado? ¿Por qué se le reconoce al jnani?

Mah: No hay ninguna marca distintiva de jnana. Solo la ignorancia puede ser reconocida, pero no jnana. Un jnani tampoco pretende ser algo especial. Todos aquellos que proclaman su propia grandeza y singularidad no son jnanis. Están tomando equivocadamente algún desarrollo inusual por la realización. El jnani no muestra ninguna tendencia a proclamarse a sí mismo un jnani. Se considera a sí mismo perfectamente normal, fiel a su naturaleza real. Proclamarse a uno mismo la deidad omnipotente, omnisciente y omnipresente es un claro signo de ignorancia.

Int: ¿Puede el jnani transmitir su experiencia al ignorante? ¿Puede transmitirse jnana de un hombre a otro?

Mah: Sí, puede. Las palabras de un jnani tienen el poder de disipar la ignorancia y la obscuridad en la mente. No son las palabras lo que importan, sino el poder detrás de ellas.

Int: ¿Cuál es ese poder?

Mah: El poder de convicción, basado en la realización personal, en la propia experiencia directa de uno.

Int: Algunas gentes realizadas dicen que el conocimiento debe ganarse, no recibirse. Otras solo pueden enseñar, pero aprender es cosa de uno.

Mah: Viene a ser lo mismo.

Int: Hay muchos que han practicado Yoga durante años y años sin ningún resultado. ¿Cuál puede ser la causa de su fracaso?

Mah: Algunos son adictos a los trances, con su consciencia en suspenso. Sin plenitud de consciencia, ¿qué progreso puede haber?

Int: Muchos están practicando samadhis (estados de absorción extática). En los samadhis la consciencia es muy intensa, y sin embargo no resultan en nada.

Mah: ¿Qué resultados espera usted? ¿Y por qué debe ser jnana el resultado de algo? Una cosa conduce a otra, pero jnana no es una cosa que esté sujeta a causas y resultados. Es enteramente más allá de la causalidad. Es morar en el sí mismo. El Yogi llega a conocer muchas maravillas, pero permanece ignorante del sí mismo. El jnani puede parecer y sentirse completamente ordinario, pero conoce bien el sí mismo.

Int: Hay muchos que se esfuerzan seriamente por el conocimiento de sí mismo, pero con escasos resultados. ¿Cuál puede ser la causa de ello?

Mah: No han investigado suficientemente las fuentes del conocimiento, no conocen suficientemente bien sus sensaciones, sentimientos y pensamientos. Esto puede ser una de las causas del retraso. La otra es que algunos deseos pueden estar vivos todavía.

Int: Altibajos en la sadhana son inevitables. Sin embargo, el buscador serio avanza laboriosamente a pesar de todo. ¿Qué puede hacer el jnani por un buscador tal?

Mah: Si el buscador es serio, puede darse la luz. La luz es para todos y está siempre aquí, pero los buscadores son pocos, y entre esos pocos, aquellos que están listos son muy raros. La madurez de corazón y de mente es indispensable.

Int: ¿Obtuvo usted su propia realización por medio del esfuerzo o por la gracia de su Gurú?

Mah: La enseñanza fue suya y la confianza mía. Mi confianza en él me hizo aceptar sus palabras como verdaderas, profundizar en ellas, vivirlas, y así es como llegué a darme cuenta lo que yo soy. La persona y las palabras del Gurú me hicieron confiar en él y mi confianza hizo que dieran fruto.

Int: ¿Pero puede un Gurú dar la realización sin palabras, sin confianza, simplemente así, sin ninguna preparación?

Mah: Sí, puede, ¿pero dónde está el receptor? Mire usted, yo estaba tan sintonizado con mi Gurú, confiaba tan completamente en él, hubo tan poca resistencia en mí, que todo aconteció fácil y rápidamente. Pero no todo el mundo es tan afortunado. La pereza y la agitación a menudo obstaculizan la vía y hasta que se ven y se suprimen, el progreso es lento. Todos aquellos que se han dado cuenta en el acto, por simple contacto, mirada o pensamiento, estaban maduros para ello. Pero esos son muy pocos. La mayoría necesita algún tiempo para madurar. La sadhana es una maduración acelerada.

Int: ¿Qué le hace madurar a uno? ¿Cuál es el factor de la maduración?

Mah: La seriedad por supuesto, uno debe estar realmente ansioso. Después de todo, el hombre realizado es el hombre más serio. Haga lo que haga, lo hace completamente, sin limitaciones ni reservas. La integridad le llevará a usted a la realidad.

Int: ¿Ama usted al mundo?

Mah: Cuando a usted le hieren, usted grita. ¿Por qué? Debido a que usted se ama a usted mismo. No embotelle usted su amor limitándolo al cuerpo, manténgalo abierto. Será entonces el amor de todo. Cuando se desechan todas las falsas auto-identificaciones, lo que queda es amor omniabarcante. Deshágase de todas las ideas sobre usted mismo, incluida la idea de que usted es Dios. Ninguna autodefinición es válida.

Int: Estoy cansado de promesas. Estoy cansado de sadhanas, que se llevan todo mi tiempo y mi energía y no me aportan nada. Yo quiero la realidad aquí y ahora. ¿Puedo tenerla?

Mah: Claro que puede, con tal de que usted esté realmente harto de todo, incluyendo sus sadhanas. ¡Cuando usted no pida nada del mundo, ni de Dios, cuando usted no quiere nada, no busque nada, no espere nada, entonces el Estado Supremo vendrá a usted sin ser invitado ni esperado!

Int: Si un hombre inmerso en la vida familiar y en los asuntos del mundo hace su sadhana estrictamente según se prescribe en sus escrituras, ¿logrará resultados?

Mah: Resultados logrará, pero estará envuelto en ellos como en un capullo.

Int: Muchos santos dicen que cuando uno esté maduro y listo, uno se realizará. Sus palabras pueden ser verdaderas, pero son de poca utilidad. Debe haber una vía de salida, independiente de la madurez que necesita tiempo, y de la sadhana que necesita esfuerzo.

Mah: No lo llame una vía; es más un tipo de pericia. No es ni siquiera eso. Permanezca abierto y sereno, eso es todo. Lo que usted busca está tan cerca de usted, que no hay ningún sitio para una vía.

Int: Hay muchos ignorantes en el mundo y muy pocos jnanis. ¿Cuál puede ser la causa de ello?

Mah: No se preocupe usted de los demás, hágase cargo de usted mismo. Usted sabe que usted es. No se cargue de nombres, solo sea. Cualquier nombre o forma que usted se da a usted mismo obscurece su naturaleza real.

Int: ¿Por qué debe acabar la búsqueda antes de que uno pueda realizar?

Mah: El deseo de la verdad es el más alto de todos los deseos, sin embargo, es todavía un deseo. Todos los deseos deben abandonarse para que lo real sea. Recuerde que usted es. Esto es su capital de trabajo. Hágalo circular y habrá mucho provecho.

Int: ¿Por qué debe haber búsqueda?

Mah: La vida es búsqueda, uno no puede evitar buscar. Cuando toda búsqueda cesa, es el Estado Supremo.

Int: ¿Por qué el Estado Supremo viene y va?

Mah: Ni viene ni va. Es.

Int: ¿Habla usted desde su propia experiencia?

Mah: Por supuesto. Es un estado atemporal, siempre presente.

Int: En mi caso viene y va, en el suyo no. ¿Por qué está diferencia?

Mah: Quizás se deba a que yo no tengo ningún deseo. O quizás usted no desea lo Supremo con suficiente fuerza. Usted debe sentirse desesperado cuando su mente está fuera de contacto.

Int: Toda mi vida he estado esforzándome y he logrado muy poco. He estado leyendo. He estado escuchando —todo en vano.

Mah: Escuchar y leer ha devenido un hábito en usted.

Int: También lo he abandonado. Hoy día ya no leo.

Mah: Lo que usted ha abandonado no tiene ninguna importancia ahora. ¿Qué es lo que usted no ha abandonado? Encuentre eso y abandone eso. La sadhana es una búsqueda de lo que hay que abandonar. Vacíese usted mismo completamente.

Int: ¿Cómo puede un necio desear la sabiduría? Uno necesita conocer el objeto del deseo para desearlo. Cuando lo Supremo no es conocido, ¿cómo puede ser deseado?

Mah: El hombre madura naturalmente y deviene listo para la realización.

Int: ¿Pero cuál es el factor de la maduración?

Mah: El recuerdo de sí mismo, la presenciación de «yo soy» le madura poderosa y rápidamente. Abandone a todas las ideas sobre usted mismo y simplemente sea.

Int: Estoy cansado de todas las vías y medios y pericias y trucos, de todas estas acrobacias mentales. ¿Hay un modo de percibir la realidad directa e inmediatamente?

Mah: Deje de hacer uso de su mente y vea lo que ocurre. Haga esta única cosa cabalmente. Eso es todo.

Int: Cuando era más joven, tuve experiencias extrañas, breves pero memorables, de ser nada, simplemente nada, y sin embargo plenamente consciente. Pero el peligro es que uno tiene el deseo de recrear desde la memoria los momentos que han pasado.

Mah: Todo esto es imaginación. En la luz de la consciencia acontecen todo tipo de cosas y es necesario no dar especial importancia a ninguna. La vista de una flor es tan maravillosa como la visión de Dios. Dejémoslas en paz. ¿Por qué recordarlas y convertir después la memoria en un problema? Sea gentil con ellas; no las divida en elevadas y bajas, internas y externas, duraderas y transitorias. Vaya más allá, retorne a la fuente, vaya al sí mismo que es el mismo acontezca lo que acontezca. Su debilidad se debe a su convicción de que usted ha nacido en el mundo. En realidad el mundo es siempre recreado en usted y por usted. Vea todo como emanando de la luz que es la fuente de su propio ser. Usted encontrará que en esa luz hay amor e infinita energía.

Int: Si yo soy esa luz, ¿por qué no lo sé?

Mah: Para saber, usted necesita una mente que sepa, una mente capaz de conocer. Pero su mente está siempre en movimiento, nunca quieta, nunca plenamente reflexiva. ¿Cómo puede usted ver la luna en toda su gloria cuando el ojo está velado por la desazón?

Int: Podemos decir que aunque el sol es la causa de la sombra, uno no puede ver el sol en la sombra. Uno debe darse la vuelta.

Mah: Nuevamente usted ha introducido la trinidad del sol, el cuerpo y la sombra. No hay ninguna división tal en la realidad. Lo que estoy hablando no tiene nada que ver con dualidades ni trinidades. No mentalice ni verbalice. Solo vea y sea.

Int: ¿Debo ver, para ser?

Mah: Vea lo que usted es. No pregunte a otros, no deje que otros le hablen a usted sobre usted mismo. Mire dentro y vea. Todo lo que el maestro puede decirle a usted es solo esto. No hay ninguna necesidad de ir de uno a otro. El mismo agua está en todos los pozos. Sáquela del más cercano. En mi caso el agua está dentro de mí y yo soy el agua.


44

«Yo soy» es Verdadero, todo lo demás es Inferencia

Maharaj: El perceptor del mundo, ¿es antes del mundo o viene al ser junto con el mundo?

Int: ¡Qué extraña pregunta! ¿Por qué hace usted tales preguntas?

Mah: A menos de que usted sepa la respuesta correcta, usted no encontrará la paz.

Int: Cuando me despierto por la mañana, el mundo ya está aquí, esperándome. Ciertamente el mundo viene al ser primero. Yo vengo, pero mucho más tarde, en el comienzo de mi nacimiento. Sin el cuerpo no habría ni mí mismo ni el mundo.

Mah: El cuerpo aparece en su mente, y su mente es el contenido de su consciencia; usted es el presenciador inmutable del río de la consciencia que cambia eternamente sin que usted cambie de ninguna manera. Su propio no cambio es tan evidente que usted no lo nota. Obsérvese a usted mismo atentamente y todas estas incomprensiones y concepciones erróneas se disolverán. Lo mismo que todas las pequeñas vidas acuáticas están en el agua y no pueden ser sin agua, así todo el universo está en usted y no puede ser sin usted.

Int: Nosotros lo llamamos Dios.

Mah: Dios es solo una idea en su mente. El hecho es usted. La única cosa que usted sabe con certeza es: «Aquí y ahora yo soy». Quite el «aquí y ahora», el «yo soy» permanece, inaprehensible. El mundo existe en la memoria, la memoria está en la consciencia; la consciencia existe en la presenciación y la presenciación es el reflejo de la luz sobre en las aguas de la existencia.

Int: Sin embargo, yo no veo como puede el mundo estar en mí cuando lo opuesto, «yo estoy en el mundo», es tan evidente.

Mah: Incluso decir «yo soy el mundo, el mundo es mí mismo», es un signo de ignorancia. Pero cuando yo mantengo en la mente y confirmo en la vida mi identidad con el mundo, surge en mí un poder que destruye la ignorancia, que la quema completamente.

Int: ¿Está el presenciador de la ignorancia separado de la ignorancia? Decir: «yo soy ignorante» ¿no es una parte de la ignorancia?

Mah: Por supuesto. Todo lo que puedo decir verdaderamente es: «yo soy», todo lo demás es inferencia. Pero la inferencia ha devenido un hábito. Destruya todos los hábitos de pensar y de ver. La sensación de «yo soy» es la manifestación de una causa más profunda, que usted puede llamar sí mismo, Dios, Realidad o por cualquier otro nombre. El «yo soy» está en el mundo; pero es la llave que puede abrir la puerta de salida del mundo. La luna que danza en el agua se ve en el agua, pero es causada por la luna en el cielo y no por el agua.

Int: Todavía parece que se me escapa el punto principal. Puedo admitir que el mundo en el que vivo y me muevo, y en el que tengo mi ser, es de mi propia creación, una proyección de mí mismo, de mi imaginación, en el mundo no conocido, el mundo como es, el mundo de la «materia absoluta», lo que quiera que esta materia pueda ser. El mundo de mi propia creación puede ser completamente diferente del mundo último, del mundo real, lo mismo que la pantalla de cine es completamente diferente de las imágenes proyectadas en ella. No obstante, este mundo absoluto existe, completamente independiente de mí mismo.

Mah: Eso es, el mundo de la Realidad Absoluta, en el que su mente ha proyectado un mundo de irrealidad relativa, es independiente de usted mismo, por la simple razón de que es usted mismo.

Int: ¿No hay contradicción en los términos? ¿Cómo puede la independencia probar la identidad?

Mah: Examine el movimiento del cambio y usted verá. Lo que puede cambiar mientras usted no cambia, puede decirse que es independiente de usted. Pero lo que es sin cambio debe ser uno con todo lo que es sin cambio. Pues la dualidad implica interacción y la interacción significa cambio. En otras palabras, lo absolutamente material y lo absolutamente espiritual, lo totalmente objetivo y lo totalmente subjetivo son idénticos, tanto en substancia como en esencia.

Int: Como en una imagen tridimensional, la luz forma su propia pantalla.

Mah: Ninguna comparación valdrá. El punto principal que hay que aprehender es que usted ha proyectado en usted mismo un mundo de su propia imaginación, basado en recuerdos, en deseos y temores, y que usted se ha aprisionado a usted mismo en él. Rompa el hechizo y sea libre.

Int: ¿Cómo rompe uno el hechizo?

Mah: Afirme su independencia en pensamiento y acción. Después de todo, todo depende de su fe en usted mismo, en la convicción de que lo que usted ve y oye, piensa y siente es real. ¿Por qué no cuestiona su fe? Sin ninguna duda, este mundo es pintado por usted en la pantalla de la consciencia y es enteramente su propio mundo privado. Solo su sensación de «yo soy», aunque está en el mundo, no es del mundo. Usted no puede cambiar por ningún esfuerzo de lógica o de imaginación el «yo soy» en «yo no soy». La negación misma de su ser lo afirma. Una vez que usted se da cuenta de que el mundo es su propia proyección, usted es libre de él. ¡Usted no necesita liberarse de un mundo que no existe, excepto en su propia imaginación! Sea como sea la pintura, bella o fea, usted es quien la pinta y usted no está sujeto a ella. Dése usted cuenta de que no hay nadie que se la imponga a usted, de que se debe al hábito de tomar lo imaginario por real. Vea lo imaginario como imaginario y sea libre del miedo.

Lo mismo que los colores de esta alfombra son manifestados por la luz, pero la luz no es el color, así el mundo es causado por usted, pero usted no es el mundo.

Eso que crea y sustenta el mundo, usted puede llamarlo Dios o providencia, pero finalmente usted es la prueba de que Dios existe, no al revés. Pues, antes de que pueda hacerse ninguna pregunta sobre Dios, usted debe estar aquí para hacerla.

Int: Dios es una experiencia en el tiempo, pero el experimentador es atemporal.

Mah: Incluso el experimentador es secundario. Primero es la infinita expansión de la consciencia, la posibilidad eterna, el potencial inmensurable de todo lo que fue, es y será. Cuando usted mira algo, es lo último lo que usted ve, pero usted imagina que ve una nube o un árbol.

Aprenda a mirar sin imaginación, a escuchar sin distorsión: eso es todo. Deje de atribuir nombres y formas a lo esencialmente sin nombre y sin forma, dése cuenta de que todo modo de percepción es subjetivo, de que lo que se ve o se oye, se toca o se huele, se siente o se piensa, se espera o se imagina, está en la mente y no en la realidad, y usted experimentará paz y liberación del temor.

La sensación de «yo soy» se compone de luz pura y de la sensación de ser. El «yo» está aquí incluso sin el «soy». Igualmente, la luz pura está aquí tanto si usted dice «yo» como si no lo dice. Devenga consciente de esa luz pura y nunca la perderá. La eseidad en el ser, la presenciación en la consciencia, el interés en cada experiencia —eso no es descriptible, aunque es perfectamente accesible, pues no hay nada más.

Int: Usted habla de la realidad directamente —como la primera causa omnipenetrante, siempre presente, eterna, omnisciente, omnienergizante. Hay otros maestros que se niegan a discutir la realidad en absoluto. Dicen que la realidad está más allá de la mente mientras que todas las discusiones están dentro del reino de la mente, que es el hogar de lo irreal. Su acercamiento es negativo; señalan lo irreal y así van más allá de ello a lo real.

Mah: La diferencia está solo en las palabras. Después de todo, cuando yo hablo de lo real, lo describo como no irreal, aespacial, atemporal, acausal, sin comienzo y sin fin. Viene a ser lo mismo. Mientras conduzca a la iluminación, ¿qué importa cómo se diga? ¿Qué importa que usted tire del carro o lo empuje, mientras siga moviéndose? Usted puede sentirse atraído por la realidad durante un tiempo y repelido por lo falso en otro; éstos son solo estados de ánimo que alternan; ambos son necesarios para la perfecta libertad. Usted puede ir por una vía u otra —pero cada vez será la vía adecuada al momento; solo vaya de todo corazón, no malgaste el tiempo dudando o vacilando. Se necesitan muchos tipos de alimento para hacer que el niño crezca, pero el acto de comer es el mismo. Teóricamente —todas las vías son buenas. En la práctica, y en un momento dado, usted procede solo por una vía. Más pronto o más tarde usted está obligado a descubrir que si realmente quiere encontrar, usted tiene que cavar solo en un sitio —dentro.

Ni su cuerpo ni su mente pueden darle a usted lo usted busca —el ser y el conocerse a usted mismo y la gran paz que viene con ello.

Int: Ciertamente hay algo válido y valioso en todas las vías de acercamiento.

Mah: En cada caso el valor está en que le lleve a usted a la necesidad de buscar dentro. Jugar con varias vías de acercamiento puede deberse a la resistencia a ir dentro, al miedo de tener que abandonar la ilusión de ser algo o alguien en particular. Para encontrar agua usted no cava pequeños pozos por todas partes, sino que cavará profundamente en un solo lugar. Similarmente, para encontrarse a usted mismo, usted tiene que explorarse a usted mismo. Cuando usted se dé cuenta de que usted es la luz del mundo, usted se dará cuenta también de que usted es el amor de él; de que conocer es amar y amar es conocer.

De todas las afecciones el amor de uno mismo viene primero. Su amor del mundo es el reflejo de su amor de usted mismo, pues su mundo es de su propia creación. La luz y el amor son impersonales, pero se reflejan en su mente como conocerse y quererse bien a uno mismo. Nosotros somos siempre amistosos con nosotros mismos, pero no siempre somos sabios. Un Yogi es un hombre cuya buena voluntad está aliada con la sabiduría.


45

Lo que Viene y Va no tiene ningún Ser

Interlocutor: Yo he venido a estar con usted más bien que a escuchar. Se puede decir poco en palabras, puede transmitirse mucho más en silencio.

Maharaj: Primero las palabras, después el silencio. Se debe estar maduro para el silencio.

Int: ¿Puedo yo vivir en silencio?

Mah: El trabajo no egoísta conduce al silencio, pues cuando usted trabaja no egoístamente, usted no necesita pedir ayuda. Indiferente a los resultados, usted trabaja gustoso con los medios más inadecuados. Usted no se preocupa de si está muy dotado y bien equipado. Tampoco pide reconocimiento ni asistencia. Usted solo hace lo que hay que hacer, dejando el éxito y el fracaso a lo no conocido. Pues todo es causado por innumerables factores, de los que su esfuerzo personal es solo uno. Sin embargo, es tanta la magia de la mente y del corazón del hombre que lo más improbable acontece cuando la voluntad y el amor humano tiran juntos.

Int: ¿Qué hay de malo en pedir ayuda cuando la obra lo merece?

Mah: ¿Qué necesidad hay de pedir? Ello muestra solo que hay debilidad y ansiedad. Trabaje, y el universo trabajará con usted. Después de todo la idea misma de hacer la cosa justa le viene a usted de lo no conocido. Deje a lo no conocido los resultados, usted haga solo los movimientos necesarios. Usted es meramente uno de los eslabones en la larga cadena de la causación. Fundamentalmente, todo acontece solo en la mente. Cuando usted trabaja por algo de todo corazón y firmemente, ello acontece, pues es la función de la mente hacer que las cosas acontezcan. En realidad, no falta nada y no se necesita nada, toda obra está solo en la superficie. En las profundidades hay paz perfecta. Todos sus problemas surgen debido a que usted se ha definido a usted mismo y por lo tanto limitado. Cuando usted no piensa que usted es esto o eso, todo conflicto cesa. Cualquier intento de hacer algo sobre sus problemas está condenado al fracaso, pues lo que está causado por el deseo solo puede deshacerse con la liberación del deseo. Usted se ha encerrado a usted mismo en el tiempo y el espacio, se ha comprimido en el lapso de la duración de una vida y en el volumen de un cuerpo y ha creado así los innumerables conflictos de la vida y la muerte, del placer y el dolor, de la esperanza y el temor. Usted no puede deshacerse de los problemas sin abandonar las ilusiones.

Int: Una persona está limitada naturalmente.

Mah: No hay ninguna cosa tal como una persona. Solo hay restricciones y limitaciones. La suma total de éstas define a la persona. Usted piensa que se conoce a usted mismo cuando usted sabe que usted es. Pero usted nunca sabe quien es usted. La persona meramente parece ser, como el espacio dentro del cántaro parece tener la forma y el volumen y el olor del cántaro. Vea que usted no es lo que usted cree ser. Luche con toda la fuerza a su disposición contra la idea de que usted es nombrable y descriptible. Usted no lo es. Niéguese a pensarse a usted mismo como esto o eso. No hay ninguna otra salida de la miseria, que usted mismo se ha creado por la ciega aceptación sin investigación. El sufrimiento es una llamada a la indagación, todo sufrimiento necesita investigación. No sea perezoso para pensar.

Int: La actividad es la esencia de la realidad. No hay ninguna virtud en no trabajar. Junto con el pensamiento debe hacerse algo.

Mah: Trabajar en el mundo es duro, abstenerse de todo trabajo innecesario es aún más duro.

Int: Para la persona que yo soy todo esto parece imposible.

Mah: ¿Qué sabe usted sobre usted mismo? Usted solo puede ser lo que usted es en realidad; usted solo puede parecer lo que usted no es. Usted nunca se ha apartado de la perfección. Toda idea de mejora de sí mismo es convencional y verbal. Como el sol no conoce la obscuridad, así el sí mismo no conoce el no sí mismo. Es la mente la que, conociendo lo otro, deviene lo otro. Sin embargo, la mente no es nada sino el sí mismo. Es el sí mismo el que deviene lo otro, el no sí mismo, y, no obstante, sigue siendo el sí mismo. Todo lo demás es una asumición. Lo mismo que una nube obscurece el sol sin afectarle de ninguna manera, así la asumición obscurece la realidad sin destruirla. La idea misma de destrucción de la realidad es ridícula; el destructor es siempre más real que lo destruido. La realidad es el destructor último. Toda separación, todo tipo de enajenación y de alienación es falso. Todo es uno —ésta es la solución última de todos los conflictos.

Int: ¿Cómo es que a pesar de tanta instrucción y asistencia nosotros no hacemos ningún progreso?

Mah: Mientras nos imaginemos a nosotros mismos como personalidades separadas, unos completamente aparte de los otros, no podemos aprehender la realidad que es esencialmente impersonal. Primero debemos conocernos a nosotros mismos solo como presenciadores, centros de observación adimensionales y atemporales, y después realizar ese inmenso océano de pura presenciación, que es a la vez mente y materia y más allá de ambas.

Int: Sea yo lo que sea en realidad, no obstante me siendo a mí mismo como una persona pequeña y separada, uno entre muchos.

Mah: Su ser una persona se debe a la ilusión del espacio y del tiempo; usted se imagina que está en un cierto punto y que ocupa un cierto volumen; su personalidad se debe a su autoidentificación con el cuerpo. Sus pensamientos y sentimientos existen en sucesión, tienen su momento en el tiempo y, debido a la memoria, hacen que usted imagine que usted tiene duración. En realidad, el tiempo y el espacio existen en usted; usted no existe en ellos. Son modos de percepción, pero no son los únicos. El tiempo y el espacio son como palabras escritas sobre papel; el papel es real, las palabras son meramente una convención. ¿Qué edad tiene usted?

Int: ¡Cuarenta y ocho años!

Mah: ¿Qué le hace a usted decir cuarenta y ocho años? ¿Qué le hace a usted decir: yo estoy aquí? Hábitos verbales nacidos de asumiciones. La mente crea el tiempo y el espacio y toma sus propias creaciones por realidad. Todo es aquí y ahora, pero nosotros no lo vemos. Verdaderamente, todo es en mí y por mí. No hay nada más. La idea misma de «más» es un desastre y una calamidad.

Int: ¿Cuál es la causa de la personificación, de la autolimitación en el tiempo y el espacio?

Mah: Eso que no existe no puede tener una causa. No hay ninguna cosa tal como una persona separada. Incluso desde el punto de vista empírico es evidente que todo es la causa de todo, que todo es como es debido a que el universo entero es como es.

Int: Sin embargo, la personalidad debe tener una causa.

Mah: ¿Cómo viene al ser la personalidad? Por la memoria. Identificando el presente con el pasado y proyectándolo en el futuro. Piense en usted mismo como momentáneo, sin pasado ni futuro, y su personalidad se disuelve.

Int: ¿No permanece «yo soy»?

Mah: La palabra «permanece» no se aplica aquí. «Yo soy» es siempre nuevo. Usted no necesita recordar para ser. Como una cuestión de hecho, antes de que usted pueda experimentar algo, debe haber la sensación de ser. Al presente su ser está mezclado con la experiencia. Todo lo que usted necesita es desenredar el ser de la madeja de las experiencias. Una vez que usted ha conocido el ser puro, sin ser esto o eso, usted lo discernirá entre las experiencias y ya no será extraviado por los nombres y las formas.

La autolimitación es la esencia misma de la personalidad.

Int: ¿Cómo puedo devenir universal?

Mah: Usted es universal. Usted no necesita y no puede devenir lo que usted ya es. Solo deje de imaginar que usted es lo particular. Lo que viene y va no tiene ningún ser. Debe su aparición misma a la realidad. Usted sabe que hay un mundo, ¿pero le conoce el mundo a usted? Todo conocimiento fluye de usted, lo mismo que todo ser y toda dicha. Dése cuenta de que usted es la fuente eterna y acepte todo como suyo propio. Tal aceptación es verdadero amor.

Int: Todo lo que usted dice suena muy bello. ¿Pero cómo lo convierte uno en una manera de vivir?

Mah: Sin haber dejado nunca la casa usted está preguntando por el camino a casa. Deshágase de las ideas erróneas, eso es todo. Coleccionar ideas justas no le llevará a usted a ninguna parte tampoco. Solo deje de imaginar.

Int: No es una cuestión de logro sino de comprensión.

Mah: ¡No intente comprender! Es suficiente con que usted no comprenda mal. No se apoye en su mente para la liberación. Es la mente la que le ha esclavizado a usted. Vaya enteramente más allá de ella.

Lo que es sin comienzo no puede tener una causa. No es que usted supiera lo que usted es y que después lo haya olvidado. Una vez que usted sabe, usted no puede olvidar. La ignorancia no tiene ningún comienzo, pero puede tener un final. Indague: ¿quién es ignorante?, y la ignorancia se disolverá como un sueño. El mundo está lleno de contradicciones, de aquí su búsqueda de armonía y de paz. Éstas usted no puede encontrarlas en el mundo, pues el mundo es el hijo del caos. Para encontrar orden usted debe buscar dentro. El mundo viene al ser solo cuando usted nace en un cuerpo. Si no hay cuerpo —no hay mundo. Indague primero si usted es el cuerpo. La comprensión del mundo vendrá después.

Int: Lo que usted dice suena convincente, ¿pero de qué utilidad es para la persona privada, que sabe que está en el mundo y que es del mundo?

Mah: Millones comen pan, pero pocos saben todo sobre el trigo. Sin embargo, solo aquellos que saben pueden mejorar el pan. Similarmente, solo aquellos que conocen el sí mismo, que han visto más allá del mundo pueden mejorar el mundo. Su valor para las personas privadas es inmenso, pues son su única esperanza de salvación. Lo que está en el mundo no puede salvar al mundo; si a usted le preocupa realmente ayudar al mundo, usted debe salir de él.

Int: ¿Pero puede uno salir del mundo?

Mah: ¿Quién nació primero, usted o el mundo? Mientras usted da el primer lugar al mundo, usted está limitado por él; una vez que usted se da cuenta, más allá de todo rastro de duda, de que el mundo está en usted y no usted en el mundo, usted está fuera de él. Por supuesto, su cuerpo permanece en el mundo y es del mundo, pero usted ya no es engañado por él. Todas las escrituras dicen que antes de que el mundo fuera, el Creador era. ¿Quién conoce al Creador? Solo el que era antes del Creador, su propio ser real, la fuente de todos los mundos con sus creadores.

Int: Todo lo que usted dice se apoya sobre su asumición de que el mundo es su propia proyección. Usted admite que usted se refiere a su mundo subjetivo, personal, el mundo que se le da a usted a través de sus sentidos y de su mente. En ese sentido cada uno de nosotros vive en un mundo de su propia proyección. Estos mundos privados apenas se tocan entre ellos y surgen y se sumergen en el «yo soy» en su centro. Pero ciertamente detrás de estos mundos privados debe haber un mundo objetivo común, del que los mundos privados son meras sombras. ¿Niega usted la existencia de un tal mundo objetivo, común a todos?

Mah: La realidad no es ni subjetiva ni objetiva, ni mente ni materia, ni tiempo ni espacio. Estas divisiones necesitan a alguien a quien acontecer, un centro consciente separado. Pero la realidad es todo y nada, la totalidad y la exclusión, la plenitud y la vacuidad, plenamente consistente, absolutamente paradójica. Usted no puede hablar sobre ella, usted solo puede perder su sí mismo en ella. Cuando usted niega la realidad a algo, usted llega a un residuo que no puede ser negado.

Toda conversación sobre jnana es un signo de ignorancia. Es la mente la que imagina que no sabe y que después llega a saber. La realidad no sabe nada de estas contorsiones. Incluso la idea de Dios como el creador el falsa. ¿Debo yo mi ser a algún otro ser? Debido a que yo soy, todo es.

Int: ¿Cómo puede ser eso? Un niño nace en el mundo, no el mundo en el niño. El mundo es viejísimo y el niño es nuevo.

Mah: El niño nace en su mundo de usted. Ahora bien, ¿nació usted en su mundo, o su mundo apareció en usted? Nacer significa crear un mundo alrededor de usted mismo como centro. ¿Pero se ha creado usted alguna vez a usted mismo? ¿O alguien le creó a usted? Cada uno crea un mundo para sí mismo y vive en él, aprisionado por su propia ignorancia. Todo lo que tenemos que hacer es negar la realidad a nuestra prisión.

Int: Lo mismo que el estado de vigilia existe en forma de semilla durante el sueño, así el mundo que el niño crea al nacer existe antes de su nacimiento. ¿En quién se encuentra la semilla?

Mah: En el que es el presenciador del nacimiento y de la muerte, pero que no nace ni muere. Solo él es la semilla de la creación, así como su residuo. No pida a la mente que le confirme lo que es más allá de la mente. La experiencia directa es la única confirmación válida.


46

La Presenciación de Ser es Felicidad

Interlocutor: Soy médico de profesión. Comencé con la cirugía, continué con la psiquiatría y también escribí algunos libros sobre salud mental y curación por la fe. Vengo a usted a aprender las leyes de la salud espiritual.

Maharaj: Cuando usted está intentando curar a un paciente, ¿qué está usted intentando curar exactamente? ¿Qué es la cura? ¿Cuándo puede decir usted que un hombre está curado?

Int: Busco curar el cuerpo así como mejorar el lazo entre el cuerpo y la mente. También busco ordenar la mente.

Mah: ¿Ha investigado usted la conexión entre la mente y el cuerpo? ¿En qué punto están conectados?

Int: La mente está entre el cuerpo y la consciencia que lo habita.

Mah: ¿no está el cuerpo hecho de alimento? ¿Y puede haber una mente sin alimento?

Int: El cuerpo está constituido y se mantiene por el alimento. Sin alimento la mente usualmente se debilita. Pero la mente no es mero alimento. Hay un factor transformador que crea una mente en el cuerpo. ¿Cuál es ese factor transformador?

Mah: Lo mismo que la leña produce el fuego, el cual no es la leña, así el cuerpo produce la mente, la cual no es el cuerpo. ¿Pero a quién aparece la mente? ¿Quién es el perceptor de los pensamientos y sentimientos que usted llama la mente? Hay leña, hay fuego y hay el saboreador del fuego. ¿Quién saborea la mente? ¿Es el saboreador también un resultado del alimento, o es independiente de él?

Int: El perceptor es independiente.

Mah: ¿Cómo lo sabe usted? Hable desde su propia experiencia. Usted no es el cuerpo ni la mente. Usted lo dice. ¿Cómo lo sabe usted?

Int: Realmente no lo sé. Lo supongo.

Mah: La verdad es permanente. Lo real es sin cambio. Lo que cambia no es real, lo que es real no cambia. Ahora bien, ¿qué es en usted eso que no cambia? Mientras hay alimento, hay cuerpo y mente. Cuando el alimento se acaba, el cuerpo muere y la mente se disuelve. ¿Pero perece el observador?

Int: Supongo que no. Pero no tengo ninguna prueba.

Mah: Usted mismo es la prueba. Usted no tiene, ni puede tener ninguna otra prueba. Usted es usted mismo, usted se conoce a usted mismo, usted se ama a usted mismo. Haga lo que haga la mente, lo hace por el amor de su propio sí mismo. La naturaleza misma del sí mismo es amor. Es el amado, el amante, y lo amable. Es el sí mismo el que hace al cuerpo y a la mente tan interesantes, tan queridísimos. La atención misma que se les da viene del sí mismo.

Int: Si el sí mismo no es el cuerpo ni la mente, ¿puede existir sin el cuerpo y la mente?

Mah: Sí, puede. Es un hecho de experiencia efectiva que el sí mismo tiene ser independiente de la mente y del cuerpo. Es ser—presenciación—felicidad. La presenciación de ser es felicidad.

Int: Puede ser un hecho de experiencia efectiva para usted, pero no es mi caso. ¿Cómo puedo llegar yo a la misma experiencia? ¿Qué prácticas seguir, que ejercicios emprender?

Mah: Para saber que usted no es ni el cuerpo ni la mente, obsérvese a usted mismo con tesón, y viva inafectado por su cuerpo y mente, completamente al margen, como si usted estuviera muerto. Eso significa que usted no tiene puesto ningún interés en el cuerpo ni en la mente.

Int: ¡Peligroso!

Mah: Yo no le estoy pidiendo que cometa un suicidio. Ni tampoco puede usted cometerlo. Usted solo puede matar el cuerpo, pero no puede detener el proceso mental, ni puede poner fin a la persona que usted piensa que es. Solo permanezca inafectado. Este completo estar al margen, no interesado en la mente ni en el cuerpo, es la mejor prueba de que en el núcleo de su ser usted no es ni la mente ni el cuerpo. Lo que le acontece al cuerpo y a la mente puede no estar dentro de su poder cambiarlo, pero usted siempre puede poner fin a su imaginación de que usted es el cuerpo y la mente. Acontezca lo que acontezca, recuerde que solo su cuerpo y su mente son afectados, no usted mismo. Cuanto más serio sea usted en el recuerdo de lo que se necesita recordar, más pronto será usted consciente de usted mismo como usted es, pues la memoria devendrá experiencia. La seriedad revela al ser. Lo que se imagina y se quiere deviene realidad —aquí está tanto el peligro como la salida.

Dígame, ¿qué pasos ha dado usted para separar su sí mismo real, eso que en usted es sin cambio, de su cuerpo y mente?

Int: Yo soy médico, he estudiado mucho, me he impuesto a mí mismo una disciplina estricta a base de ejercicios y de ayunos periódicos y soy vegetariano.

Mah: ¿Pero en el fondo de su corazón qué es lo que usted quiere?

Int: Quiero encontrar la realidad.

Mah: ¿Qué precio está usted dispuesto a pagar por la realidad? ¿Cualquier precio?

Int: Aunque en teoría estoy dispuesto a pagar cualquier precio, en la vida de hecho me siento impulsado una y otra vez a comportarme de maneras que se interponen entre mí mismo y la realidad. El deseo me pierde.

Mah: Aumente y ensanche sus deseos hasta que nada sino la realidad pueda satisfacerlos. No es el deseo lo que es malo, sino su estrechez y pequeñez. El deseo es devoción. Así pues, sea devoto de lo real, de lo infinito, del eterno corazón del ser. Transforme el deseo en amor. Todo lo que usted quiere es ser feliz. Todos sus deseos, cualesquiera que sean, son expresiones de su anhelo de felicidad. Básicamente, usted se desea el bien a usted mismo.

Int: Sé que yo no debería…

Mah: ¡Espere! ¿Quién le dice a usted que usted no debería? ¿Qué hay de malo en querer ser feliz?

Int: El sí mismo debe partir, lo sé.

Mah: Pero el sí mismo está aquí. Sus deseos están aquí. Su anhelo de ser feliz está aquí. ¿Por qué? Debido a que usted se ama a usted mismo. Así pues, ámese a usted mismo —sabiamente. Lo que es malo es amarse a sí mismo con estupidez, de manera que se haga sufrir a usted mismo. Ámese a usted mismo sabiamente. Tanto la indulgencia como la austeridad tienen en vista el mismo propósito —hacerle a usted feliz. La indulgencia es el camino estúpido, la austeridad es el camino sabio.

Int: ¿Qué es austeridad?

Mah: Una vez que usted ha pasado por una experiencia, no pasarla de nuevo es austeridad. Evitar lo innecesario es austeridad. No anticipar el placer o el sufrimiento es austeridad. Tener las cosas bajo control en todas las ocasiones es austeridad. El deseo por sí mismo no es malo. El deseo es la vida misma, el impulso a crecer en conocimiento y experiencia.

Son las elecciones que usted hace las que son malas. Imaginar que alguna pequeña cosa —como el alimento, el sexo, el poder, la fama— le hará feliz a usted es engañarse a uno mismo. Solo algo tan vasto y tan profundo como su sí mismo real puede hacerle a usted verdadera y duraderamente feliz.

Int: Puesto que no hay nada básicamente malo en el deseo como una expresión del amor de sí mismo, ¿cómo debe manejarse el deseo?

Mah: Viva su vida inteligentemente, con los intereses de su sí mismo más profundo siempre presentes. Después de todo, ¿qué quiere usted en realidad? No es perfección; usted ya es perfecto. Lo que usted busca es expresar en la acción lo que usted es. Para esto usted tiene un cuerpo y una mente. Tómelos de la mano y haga que le sirvan.

Int: ¿Quién es el operador aquí? ¿Quién tiene que tomar de la mano el cuerpo-mente?

Mah: La mente purificada es el fiel servidor del sí mismo. Se hace cargo de los instrumentos, interiores y exteriores, y les hace servir a su propósito.

Int: ¿Y cuál es su propósito?

Mah: El sí mismo es universal y sus metas son universales. No hay nada personal en el sí mismo. Viva una vida ordenada, pero no haga de ello una meta por sí misma. Solo debe ser el punto de partida para la elevada aventura.

Int: ¿Me aconseja usted que venga a la India repetidamente?

Mah: Si usted es serio, no necesita moverse. Usted es usted mismo dondequiera que está, y usted crea su propio clima. La locomoción y el transporte no le darán a usted la salvación. Usted no es el cuerpo y llevar el cuerpo de un sitio a otro no le llevará a usted a ninguna parte. Su mente es libre de recorrer los tres mundos —haga pleno uso de ella.

Int: Si yo soy libre, ¿por qué estoy en un cuerpo?

Mah: ¡Usted no está en el cuerpo, el cuerpo está en usted! La mente está en usted. Ambos le ocurren a usted. Están aquí debido a que usted los encuentra interesantes. Su naturaleza misma tiene la capacidad infinita de saborear. Está llena de sabor y de afección. Derrama su brillo sobre todo lo que entra dentro de su foco de presenciación y nada está excluido. No conoce el mal ni la fealdad, espera, confía, ama. Usted no sabe cuanto se pierde por no conocer su propio sí mismo verdadero. Usted no es ni el cuerpo ni la mente, ni el combustible ni el fuego. Ellos aparecen y desaparecen según sus propias leyes.

Eso que usted es, su verdadero sí mismo, usted lo ama, y haga usted lo que haga, usted lo hace por su propia felicidad. Encontrarlo, conocerlo, quererlo es su impulso básico. Desde un tiempo inmemorial usted se ha amado a usted mismo, pero nunca sabiamente. Use su cuerpo y su mente sabiamente en el servicio del sí mismo, eso es todo. Sea fiel a su propio sí mismo, ame a su sí mismo absolutamente. No pretenda que usted ama a los demás como a usted mismo. A menos de que usted se haya dado cuenta de que son uno con usted mismo, usted no puede amarlos. No pretenda ser lo que usted no es, no rechace ser lo que usted es. Su amor de los demás es el resultado del conocimiento de sí mismo, no su causa. Sin la realización de sí mismo, ninguna virtud es genuina. Cuando usted sepa más allá de toda duda que la misma vida corre por todo lo que es y que usted es esa vida, usted amará todo natural y espontáneamente. Cuando usted se da cuenta de la profundidad y plenitud de su amor de usted mismo, usted sabe que todos los seres vivos y el universo entero están incluidos en su afección. Pero cuando usted mira a algo como separado de usted, usted no puede amarlo pues usted tiene miedo de ello. La alienación causa miedo y el miedo depende de la alienación. Es un círculo vicioso. Solo la realización de sí mismo puede romperlo. Vaya a por ella resueltamente.


47

Observe su Mente

Interlocutor: En la búsqueda de lo esencial, uno se da cuenta pronto de su inadecuación y de la necesidad de un guía o un maestro. Esto implica una cierta disciplina pues se espera de uno que confíe en su guía y que siga implícitamente su consejo e instrucción. Sin embargo, las exigencias y las presiones sociales son tan grandes, los deseos y temores personales son tan poderosos, que la simplicidad de mente y de voluntad, esenciales en la obediencia, no es fácil que se presenten. ¿Cómo establecer un equilibrio entre la necesidad de un Gurú y la dificultad de obedecerle implícitamente?

Maharaj: Lo que se hace bajo la presión de la sociedad y de las circunstancias no importa mucho, pues en su mayor parte es mecánico, una mera reacción a los impactos. Es suficiente observarse a uno mismo desapasionadamente para aislarse completamente de lo que está ocurriendo. Lo que se ha hecho sin atención, ciegamente, puede sumarse al karma (destino) de uno, de otro modo apenas importa. El Gurú solo pide una cosa: claridad e intensidad de propósito, un sentido de responsabilidad para con uno mismo. La realidad misma del mundo debe ser cuestionada. ¿Quién es el Gurú, después de todo? El que conoce el estado en el que no hay ni el mundo ni el pensamiento de él, es el Maestro Supremo. Encontrarle significa alcanzar el estado en el que la imaginación ya no se toma por realidad. Se lo ruego, comprenda que el Gurú representa la realidad, la verdad, lo que es. Es un realista en el sentido más elevado del término. No puede llegar y no llegará a un arreglo con la mente y sus engaños. Viene para llevarle a usted a lo real; no espere de él que haga nada más.

El Gurú que usted tiene en la mente, que le da a usted información e instrucciones, no es el Gurú real. El Gurú real es el que conoce lo real, más allá del encanto de las apariencias. Para él sus preguntas sobre la obediencia y la disciplina no tienen ningún sentido, pues a sus ojos la persona por la que usted se toma no existe. Las preguntas de usted son sobre una persona no existente. Lo que existe para usted no existe para él. Lo que usted da por supuesto, él lo niega absolutamente. Él quiere que usted se vea a usted mismo como él le ve. Entonces usted no necesitará un Gurú a quien obedecer y seguir, pues usted obedecerá y seguirá a su propia realidad. Dése cuenta de que, piense usted lo que piense que usted es, se trata solo de una corriente de aconteceres; de que mientras que todo acontece, viene y va, solo usted es, lo sin cambio entre lo cambiante, lo autoevidente entre lo inferido. Separe lo observado del observador y abandone las falsas identificaciones.

Int: Para encontrar la realidad, uno debe desechar todo lo que se interpone en la vía. Por otra parte, la necesidad de sobrevivir dentro de una sociedad dada le obliga a uno a hacer y a soportar muchas cosas. ¿Tiene uno que abandonar su profesión y su nivel social para encontrar la realidad?

Mah: Haga su trabajo. Cuando usted tenga un momento libre, mire dentro. Lo que es importante es no perder la oportunidad cuando se presenta. Si usted es serio usará su ocio plenamente. Eso es suficiente.

Int: En mi búsqueda de lo esencial y en mi rechazo de lo no esencial, ¿hay algún espacio para el vivir creativo? Por ejemplo, me gusta pintar. ¿Me ayudará en algo si dedico mis horas de ocio a pintar?

Mah: Tenga usted lo que tenga que hacer, observe su mente. También debe usted tener momentos de completa paz y quietud interior, cuando su mente está absolutamente serena. Si usted los pierde, usted pierde la cosa entera. Si no los pierde, el silencio de la mente disolverá y absorberá todo lo demás.

Su dificultad estriba en que usted quiere la realidad y tiene miedo de ella al mismo tiempo. Usted tiene miedo de ella debido a que usted no la conoce. Las cosas familiares son conocidas, usted se siente seguro con ellas. Lo no conocido es incierto y por lo tanto peligroso. Pero conocer la realidad es estar en armonía con ella. Y en la armonía no hay ningún lugar para el temor.

Un niño pequeño conoce su cuerpo, pero no las distinciones basadas en el cuerpo. Es solo consciente y feliz. Después de todo, ese era el propósito para el que nació. El placer de ser es la forma más simple del amor de sí mismo, que más tarde se convierte en amor del Sí mismo. Sea como un niño, sin nada que se interponga entre el cuerpo y el sí mismo. El ruido contante de la vida psíquica está ausente. En el silencio profundo el sí mismo contempla el cuerpo. Es como el papel blanco en el que todavía no se ha escrito nada. Sea como el niño, en lugar de intentar ser esto o eso, sea dichoso de ser. Usted será un presenciador plenamente despierto del campo de la consciencia. Pero no debe haber ningún sentimiento ni idea interponiéndose entre usted y el campo.

Int: Contentarse solo con ser, parece un modo sumamente egoísta de pasar el tiempo.

Mah: ¡Un modo sumamente valioso de ser egoísta! ¡No faltaba más, sea egoísta renunciando a todo excepto el Sí mismo! Cuando usted ama al Sí mismo y nada más, usted va más allá del egoísmo y del no egoísmo. Todas las distinciones pierden su significado. El amor de uno y el amor de todo se funden en el amor, puro y simple, dirigido a nadie, negado a nadie. Permanezca en este amor, vaya cada vez más profundamente dentro de él, investíguese a usted mismo y ame la investigación, y usted resolverá no solo sus propios problemas, sino también los problemas de la humanidad. Usted sabrá qué hacer. No haga preguntas superficiales; aplíquese a los fundamentos, a las raíces mismas de su ser.

Int: ¿Hay para mí alguna manera de acelerar mi realización del sí mismo?

Mah: Por supuesto que la hay.

Int: ¿Quién hará esta aceleración? ¿Lo hará usted por mí?

Mah: Ni usted lo hará, ni yo tampoco. Acontecerá.

Int: Mi venida misma aquí lo ha probado. ¿Se debe esta aceleración a la compañía santa? Cuando partí la última vez, esperaba regresar. ¡Y así lo hice! Ahora estoy desesperado de tener que partir tan pronto para Inglaterra.

Mah: Usted es como un niño recién nacido. El niño ya era antes, pero no era consciente de su ser. A su nacimiento un mundo surgió en él, y con él la consciencia de ser. Ahora usted solo tiene que crecer en consciencia, eso es todo. El niño es el rey del mundo —cuando crece, se hace cargo de su reino. Imagine que en su infancia cayó gravemente enfermo y que el médico lo curó. ¿Significa eso que el joven rey debe su reino al médico? Sólo, en cuanto a uno de los factores contribuyentes. Hubo muchos otros; todo contribuyó. Pero el factor principal, el más crucial, fue el hecho de haber nacido hijo de un rey. Similarmente, el Gurú puede ayudar. Pero la principal cosa que ayuda es tener la realidad dentro. Ella se afirmará a sí misma. Su venida aquí definitivamente le hay ayudado a usted. No es la única cosa que va a ayudarle. La cosa principal es su propio ser. Su seriedad misma da testimonio de ello.

Int: ¿El hecho de que yo siga una vocación niega mi seriedad?

Mah: Ya se lo he dicho. Mientras usted se de a usted mismo una abundancia de momentos de paz, usted puede practicar sin perjuicio su honorabilísima profesión. Estos momentos de quietud interior quemarán todos los obstáculos. No dude de su eficacia. Inténtelo.

Int: ¡Pero si ya lo intenté!

Mah: Nunca fielmente, nunca firmemente. De otro modo usted no estaría haciendo tales preguntas. Usted está preguntando debido a que no está seguro de usted mismo. Y usted no está seguro de usted mismo debido a que usted nunca se ha prestado atención a usted mismo, solo a sus experiencias. Interésese en usted mismo más allá de toda experiencia, sea con usted mismo, ámese a usted mismo; la seguridad última se encuentra solo en el conocimiento de sí mismo. La cosa principal es la seriedad. Sea honesto con usted mismo y nada le traicionará. Las virtudes y los poderes solo son signos para que se entretengan los niños. Son útiles en el mundo, pero no le sacan a usted de él. Para ir más allá usted necesita la inmovilidad alerta, la atención serena.

Int: ¿Qué le ocurre entonces al ser físico de uno?

Mah: Mientras usted está sano, usted continúa viviendo.

Int: Esta vida de inmovilidad interior, ¿no afectará a la salud?

Mah: Su cuerpo es alimento transformado. Como sea su alimento, denso o sutil, así será su salud.

Int: ¿Y qué pasa con el instinto sexual? ¿Cómo puede controlarse?

Mah: El sexo en un hábito adquirido. Vaya más allá. Mientras su foco esté en el cuerpo, usted permanecerá en las garras del alimento y del sexo, del miedo y de la muerte. Encuéntrese a usted mismo y sea libre.


48

La Presenciación es Libre

Interlocutor: Acabo de llegar de Sri Ramanashram. He pasado allí siete meses.

Maharaj: ¿Qué práctica ha estado siguiendo usted en el Ashram?

Int: Me concentraba tanto como podía en el «¿quién soy yo?».

Mah: ¿De qué manera lo hacía usted? ¿Verbalmente?

Int: En mis momentos libres durante el curso del día. A veces murmuraba para mí mismo «¿quién soy yo?», «yo soy, ¿pero quién soy yo?». O lo hacía mentalmente. Ocasionalmente tenía alguna sensación agradable o entraba en un estado de serena felicidad. En general trataba de estar tranquilo y receptivo, más bien que esforzarme en tener experiencias.

Mah: ¿Qué experimentaba usted exactamente cuando estaba en el estado adecuado?

Int: Una sensación de serenidad, de paz y de silencio interior.

Mah: ¿Se notaba a usted mismo devenir inconsciente?

Int: Sí, ocasionalmente y durante un brevísimo tiempo. De otro modo, solo estaba sereno, interior y exteriormente.

Mah: ¿Qué tipo de quietud era? ¿Algo parecido al sueño profundo, y sin embargo consciente? ¿Una suerte de sueño despierto?

Int: Sí. Alertamente dormido (jagrit-sushupti).

Mah: La cosa principal es estar libre de emociones negativas —deseo, miedo, etc., los «seis enemigos» de la mente. Una vez que la mente está libre de ellos, el resto vendrá fácilmente. Lo mismo que la tela mantenida en agua limpia se volverá limpia, así la mente se purificará en la corriente del sentimiento puro.

Cuando usted se sienta tranquilo y se observa a usted mismo, todo tipo de cosas pueden venir a la superficie. No haga nada con ellas, no reaccione hacia ellas; como han venido así se irán, por sí mismas. Todo lo que importa es la atención, la presenciación total de uno mismo o más bien, de la mente de uno.

Int: ¿Por «uno mismo» quiere usted decir el sí mismo cotidiano?

Mah: Sí, la persona, que es lo único objetivamente observable. El observador está más allá de la observación. Lo que es observable no es el sí mismo real.

Int: Siempre puedo observar al observador, en una recesión sin fin.

Mah: Usted puede observar la observación, pero no al observador. Usted sabe que usted es el observador último por conocimiento directo, no por un proceso lógico basado en la observación. Usted es lo que usted es, pero usted sabe lo que usted no es. El sí mismo se conoce como ser, el no sí mismo se conoce como devenir. Pero en realidad todo está en la mente. Lo observado, la observación y el observador son construcciones mentales. Solo el sí mismo es.

Int: ¿Por qué crea la mente todas estas divisiones?

Mah: Dividir y particularizar está en la naturaleza misma de la mente. No hay ningún mal en dividir. Pero la separación va en contra del hecho. Las cosas y las gentes son diferentes, pero no están separados. La naturaleza es una, la realidad es una. Hay opuestos, pero ninguna oposición.

Int: Encuentro que por naturaleza soy muy activo. Aquí se me aconseja evitar la actividad. Cuanto más intento permanecer inactivo, tanto más grande es el impulso a hacer algo. Esto no solo me hace activo exteriormente, sino también luchar interiormente para ser lo que por naturaleza no soy. ¿Hay algún remedio contra el deseo de trabajar?

Mah: Hay una diferencia entre el trabajo y la mera actividad. Toda la naturaleza trabaja. El trabajo es naturaleza, la naturaleza es trabajo. Por otra parte, la actividad se basa en el deseo y el miedo, en el anhelo de poseer y de disfrutar, en el temor del sufrimiento y de la aniquilación. El trabajo es por el todo y para el todo, la actividad es por uno mismo y para uno mismo.

Int: ¿Hay algún remedio contra la actividad?

Mah: Obsérvela y cesará. Use todas las oportunidades para acordarse de que usted está en una esclavitud, de que todo lo que le acontece a usted se debe al hecho de su existencia corporal. El deseo, el temor, los trastornos, el gozo, no pueden aparecer a menos de que usted esté aquí para que se le aparezcan. Sin embargo, acontezca lo que acontezca, todo apunta a su existencia como centro perceptor. No haga caso de los indicadores y sea consciente de lo que indican. Es muy simple, pero hay que hacerlo. Lo que importa es la persistencia con la que usted se mantiene volviéndose a usted mismo.

Int: Me sumerjo en estados peculiares de profunda absorción dentro de mí mismo, pero impredeciblemente y momentáneamente. No me siento a mí mismo controlando tales estados.

Mah: El cuerpo es una cosa material y necesita tiempo para cambiar. La mente no es más que un conjunto de hábitos mentales, de maneras de pensar y de sentir, y para cambiar deben llevarse a la superficie y examinarse. Esto también lleva tiempo. Decídase y persevere, el resto cuidará de sí mismo.

Int: Me parece que tengo una idea clara de lo que hay que hacer, pero me veo a mí mismo cansándome y deprimiéndome y buscando compañía humana, y malgastando así el tiempo que debería darse a la soledad y a la meditación.

Mah: Haga lo que usted siente que le agrada hacer. No se hostigue a usted mismo. La violencia le volverá a usted duro y rígido. No luche con lo que usted toma por obstáculos en su vía. Interésese en ellos, mírelos, obsérvelos, indague. Deje que todo acontezca —bueno o malo. Pero no se deje sumergir por lo que acontece.

Int: ¿Cuál es el propósito de acordarse todo el tiempo de que uno es el observador?

Mah: La mente debe aprender que más allá de la mente móvil hay el trasfondo de la presenciación, que no cambia. La mente debe llegar a conocer al verdadero sí mismo y a respetarlo y dejar de cubrirlo, lo mismo que la luna que obscurece al sol en un eclipse. Solo dése usted cuenta de que nada observable, o experimentable, es usted, o le tiene atado a usted. No se fije en lo que no es usted mismo.

Int: Para hacer lo que usted me dice debo ser consciente incesantemente.

Mah: Ser consciente es estar despierto. Inconsciente quiere decir dormido. Usted es consciente de todos modos, no necesita tratar de serlo. Lo que usted necesita es ser consciente de ser consciente. Ser consciente deliberada y conscientemente, amplía y profundiza el campo de la presenciación. Usted es siempre consciente de la mente, pero usted no es consciente de usted mismo en tanto que consciente.

Int: Según puedo entender, usted da significados distintos a las palabras «mente», «consciencia» y «presenciación».

Mah: Mírelo de esta manera. La mente y produce pensamientos incesantemente, incluso cuando usted no los observa. Cuando usted sabe lo que está ocurriendo en su mente, usted lo llama consciencia. Esto es su estado de vigilia —su consciencia cambia de una sensación a otra, de una percepción a otra, de una idea a otra, en sucesión sin fin. Después viene la presenciación, el conocimiento directo de toda la consciencia, de la totalidad de la mente. La mente es como un río, que corre incesantemente en el lecho del cuerpo; usted se identifica a usted mismo por un momento con alguna minúscula ola particular y a eso lo llama: «mi pensamiento». Todo aquello de lo que usted es consciente, es su mente; la presenciación es el conocedor de la consciencia como un todo.

Int: Todo el mundo es consciente, pero no todo el mundo conoce su presenciación.

Mah: No diga: «todo el mundo es consciente». Diga: «hay consciencia», en la cual todo aparece y desaparece. Nuestras mentes son solo olas en el océano de la consciencia. En tanto que olas, vienen y van. En tanto que océano, son infinitas y eternas. Conózcase a usted mismo como el océano del ser, la matriz de toda existencia. Todo esto son metáforas, por supuesto; la realidad es más allá de toda descripción. Usted solo puede conocerla siéndola.

Int: ¿Merece la pena su búsqueda?

Mah: Sin ella todo es aflicción. Si usted quiere vivir sana, creativa y dichosamente, y tener riquezas infinitas que compartir, busque lo que usted es.

Mientras que la mente está centrada en el cuerpo, y la consciencia está centrada en la mente, la presenciación es libre. El cuerpo tiene sus necesidades y la mente sus sufrimientos y placeres. La presenciación es desapegada e inamovible. Es lúcida, silente, apacible, alerta, y carente de miedo, sin deseo ni temor. Medite en ella como su verdadero ser y trate de serla en su vida diaria, y usted la realizará en su plenitud.

La mente está interesada en lo que acontece, mientras que la presenciación está interesada en la mente misma. El niño va detrás del juguete, pero la madre observa al niño, no al juguete.

Observando incansablemente, devine completamente vacío y con esta vacuidad todo regresó a mí excepto la mente. Encuentro que he perdido la mente irremediablemente.

Int: Según nos habla usted ahora, ¿es usted inconsciente?

Mah: Yo no soy ni consciente ni inconsciente, yo soy más allá de la mente y de sus diferentes estados y condiciones. Las distinciones son creadas por la mente y se aplican solo a la mente. Yo soy la Consciencia pura misma, la presenciación indivisa de todo lo que es. Yo soy en un estado más real que el suyo. Yo soy no distraído por las distinciones y separaciones que constituyen una persona. Mientras el cuerpo dura, tiene sus necesidades igual que cualquier otro, pero mi proceso mental ha terminado.

Int: Usted se comporta como una persona que piensa.

Mah: ¿Por qué no? Pero mi pensamiento, como mi digestión, es inconsciente y expreso.

Int: Si su pensamiento es inconsciente, ¿cómo sabe usted que es justo?

Mah: No hay ningún deseo ni temor que lo distorsione. ¿Qué puede hacerlo injusto? Una vez que me conozco a mí mismo y lo que yo significo, no necesito verificarme a mí mismo todo el tiempo. Cuando usted sabe que su reloj marca la hora correcta, usted no duda cada vez que lo consulta.

Int: ¿En este mismo momento, quién habla, si no es la mente?

Mah: Eso que escucha la pregunta, la responde.

Int: ¿Pero quién es?

Mah: No quién, sino qué. Yo no soy una persona en su sentido de la palabra, aunque pueda parecerle una persona a usted. Yo soy ese infinito océano de consciencia en el que todo acontece. Yo soy también más allá de toda existencia y conocimiento, pura dicha de ser. No hay nada de lo que yo me sienta separado, de aquí que yo soy todo. Ninguna cosa es mí mismo, de modo que yo soy nada.

El mismo poder que hace que el fuego arda y que el agua corra, que las semillas broten y que los árboles crezcan, me hace responder a sus preguntas. No hay nada personal en mí, aunque el lenguaje y el estilo puedan parecer personales. Una persona es un patrón de deseos y de pensamientos, y de las acciones resultantes; no hay ningún tal patrón en mi caso. No hay nada que yo desee o tema —¿cómo puede haber un patrón?

Int: Ciertamente, usted morirá.

Mah: La vida escapará, el cuerpo morirá, pero ello no me afectará en lo más mínimo. Más allá del espacio y del tiempo, yo soy, no causado, no causante, y sin embargo la matriz misma de la existencia.

Int: ¿Se me permite preguntar cómo llegó usted a su presente condición?

Mah: Mi maestro me dijo que me aferrara tenazmente a la sensación de «yo soy» y que no me separara de ella ni siquiera un momento. Yo hice lo mejor que pude para seguir su consejo y en un tiempo relativamente corto me di cuenta dentro de mí mismo de la verdad de su enseñanza. Todo lo que hice fue recordar su enseñanza, su rostro, sus palabras constantemente. Esto puso fin a la mente; en la quietud de la mente me vi a mí mismo como yo soy —ilimitado.

Int: ¿Fue su realización repentina y gradual?

Mah: Ni una ni otra. Se es lo que se es atemporalmente. Es la mente la que se da cuenta cuando se limpia de deseos y de temores.

Int: ¿Incluso el deseo de la realización?

Mah: El deseo de poner fin a todos los deseos es un deseo muy peculiar, lo mismo que el temor de tener miedo es un temor muy peculiar. Uno le detiene a usted en su afán de poseer y el otro le detiene a usted en su afán de escapar. Usted puede usar las mismas palabras, pero los estados no son los mismos. El hombre que busca la realización no es adicto a los deseos; es un buscador que va contra el deseo, no con él. Un anhelo general por la liberación es solo el comienzo; encontrar los medios adecuados y usarlos es el paso siguiente. El buscador solo tiene una meta en vista: encontrar su propio ser verdadero. De todos los deseos, éste es el más ambicioso, pues nada ni nadie puede satisfacerlo; el buscador y lo buscado son uno y solo la búsqueda importa.

Int: La búsqueda acabará. El buscador permanecerá.

Mah: No, el buscador se disolverá, la búsqueda permanecerá. La búsqueda es la realidad última y atemporal.

Int: Búsqueda significa carencia, necesidad, incompletud e imperfección.

Mah: No, significa negación y rechazo de lo incompleto y de lo imperfecto. La búsqueda de la realidad es ella misma el movimiento de la realidad. De una cierta manera, toda búsqueda lo es de la felicidad real, o de la felicidad de lo real. Pero aquí por búsqueda queremos decir la búsqueda de uno mismo como la raíz del ser consciente, como la luz más allá de la mente. Está búsqueda no acabará nunca, mientras que la sed incesante de todo lo demás debe terminar, para que el progreso real tenga lugar.

Uno tiene que comprender que la búsqueda de la realidad, o de Dios, o del Gurú, y la búsqueda del sí mismo, son lo mismo; cuando se encuentra uno, se encuentran todos. Cuando «yo soy» y «Dios es» devienen indistinguibles en su mente, entonces acontecerá algo y usted sabrá sin ningún rastro de duda que Dios es debido a que usted es, que usted es debido a que Dios es. Los dos son uno.

Int: Puesto que todo está predeterminado, ¿está también predeterminada nuestra realización de sí mismo? ¿O somos libres en eso al menos?

Mah: El destino solo se refiere al nombre y a la forma. Puesto que usted no es ni el cuerpo ni la mente, el destino no tiene ningún control sobre usted. Usted es completamente libre. El vaso está condicionado por su forma, material, uso, y demás. Pero el espacio dentro del vaso es libre. Acontece que está en el vaso solo si se considera en conexión con el vaso. De otro modo es solo espacio. Mientras hay un cuerpo, usted parece estar incorporado. Sin el cuerpo usted no está desincorporado —usted simplemente es.

El destino mismo no es más que una idea. ¡Hay tantos modos de juntar palabras! Las explicaciones pueden diferir, ¿pero operan algún cambio en lo que ocurre? Se han inventado muchas teorías para explicar las cosas —todas son plausibles, ninguna es verdadera. Cuando usted conduce un coche, usted está sujeto a las leyes de la mecánica y de la química: bájese del coche y usted está bajo las leyes de la fisiología y de la bioquímica.

Int: ¿Qué es la meditación y cuáles son sus usos?

Mah: Mientras usted es un principiante algunas meditaciones o plegarias formalizadas pueden ser buenas para usted. Pero para un buscador de la realidad solo hay una única meditación —el riguroso rechazo a dar acogida a los pensamientos. Ser libre de los pensamientos es ello mismo meditación.

Int: ¿Cómo se hace?

Mah: Usted comienza dejando que los pensamientos fluyan y observándolos. La observación misma aquieta la mente hasta que se detiene enteramente. Una vez que la mente está quieta, manténgala quieta. No se aburra de la paz, sea en ella, profundice en ella.

Int: He oído sobre aferrarse a un único pensamiento para mantener apartados otros pensamientos. ¿Pero cómo mantener apartados todos los pensamientos? La idea misma es también un pensamiento.

Mah: Experimente de nuevo, no se guíe por la experiencia pasada. Observe sus pensamientos y obsérvese a usted mismo observando los pensamientos. El estado de liberación de todos los pensamientos acontecerá repentinamente y usted lo reconocerá por su dicha.

Int: ¿No está usted interesado en absoluto en el estado del mundo? Mire los horrores en el Pakistán Oriental. ¿No le conmueven a usted?

Mah: Leo los periódicos. ¡Sé lo que está pasando! Pero mi reacción no es como la suya. Usted está buscando una cura, mientras yo estoy interesado en la prevención. Mientras haya causas, también debe haber resultados. Mientras las gentes se inclinen a dividir y a separar, mientras sean egoístas y agresivos, tales cosas acontecerán. Si usted quiere paz y armonía en el mundo, usted debe tener paz y armonía en su corazón en su mente. Un cambio tal no puede ser impuesto. Debe venir desde adentro. Aquellos que aborrecen la guerra deben arrojar la guerra fuera de su sistema. Sin gentes apacibles, ¿cómo puede usted tener paz en el mundo? Mientras las gentes sean como son, el mundo debe ser como es. Yo estoy haciendo mi parte intentando ayudar a las gentes a conocerse a sí mismos como la única causa de su propia miseria. En ese sentido soy un hombre útil. Pero lo que yo soy en mí mismo, lo que es mi estado normal, no puede expresarse en términos de consciencia y de utilidad social.

Yo puedo hablar sobre ello, usar metáforas o parábolas, pero soy agudamente consciente de que ello no es así. No es que eso no pueda experimentarse. ¡Es el experimentar mismo! Pero no puede describirse en los términos de una mente que debe separar y oponer para conocer.

El mundo es como una hoja de papel en la que se teclea algo. La lectura y el significado variarán con el lector, pero el papel es el factor común, siempre presente, raramente percibido. Cuando se quita la cinta de la máquina de escribir, el tecleado no deja ningún rastro sobre el papel. Así es mi mente —las impresiones siguen viniendo, pero no queda ningún rastro.

Int: ¿Por qué se sienta usted aquí a hablar a las gentes? ¿Cuál es su motivo real?

Mah: Ningún motivo. Usted dice que debo tener un motivo. Yo no estoy sentado aquí ni estoy hablando. No hay ninguna necesidad de buscar motivos. No me confunda usted con el cuerpo. Yo no tengo ningún trabajo que hacer, ningún deber que cumplir. Esa parte de mí que usted puede llamar Dios cuida del mundo. Este mundo de usted, que tanto necesita que le cuiden, vive y se mueve en su mente. Profundice en él, usted encontrará sus respuestas ahí y solo ahí. ¿De dónde más espera usted que vengan? ¿Existe algo fuera de su consciencia?

Int: Puede existir sin que yo lo conozca nunca.

Mah: ¿Qué tipo de existencia sería? ¿Puede el ser estar divorciado del conocer? Todo ser, como todo conocer se refiere a usted. Una cosa es, debido a que usted sabe que ella es, ya sea en su experiencia o en su ser. Su cuerpo y su mente existen mientras usted lo cree así. Deje de pensar que son suyos y se disolverán. Por supuesto, deje que su cuerpo y mente funcionen, pero no deje que le limiten. Si usted observa imperfecciones, continúe observándolas: la atención misma que les presta enderezará su corazón y su mente y su cuerpo.

Int: ¿Puedo curarme a mí mismo de una enfermedad grave con solo tomar conocimiento de ella?

Mah: Tome conocimiento de su totalidad, no solo de los síntomas exteriores. Toda enfermedad comienza en la mente. Cuide de la mente primero, rastreando y eliminando todas las ideas y emociones dañinas. Viva entonces y trabaje sin prestar atención a la enfermedad y no piense más en ella. Con la supresión de las causas el efecto no tiene más remedio que partir.

El hombre deviene lo que él mismo cree ser. Abandone todas las ideas sobre usted mismo y encontrará que usted es el presenciador puro, más allá de todo lo que puede acontecerle al cuerpo o a la mente.

Int: Si yo devengo cualquier cosa que pienso que soy, y comienzo a pensar que yo soy la Realidad Suprema, ¿no seguirá siendo mi Realidad Suprema una mera idea?

Mah: Primero alcance ese estado y entonces haga la pregunta.

49

La Mente Causa Inseguridad

Interlocutor: Las gentes vienen a usted a por consejo. ¿Cómo sabe usted lo que debe responder?

Maharaj: Lo mismo que oigo la pregunta, así también oigo la respuesta.

Int: ¿Y cómo sabe usted que su respuesta es justa?

Mah: Una vez que conozco la verdadera fuente de las respuestas, no necesito dudar de ellas. De una fuente pura solo manará agua pura. No se trata de que esté interesado en los deseos y los temores de las gentes. Yo estoy a tono con los hechos, no con las opiniones. El hombre toma su nombre y su forma como si fueran él mismo, mientras que yo no tomo nada como si fuera yo mismo. Si yo pensara de mí mismo que soy un cuerpo conocido por su nombre, no habría sido capaz de responder a sus preguntas. Si yo le tomara a usted por un mero cuerpo, no habría ningún beneficio para usted en mis respuestas. Ningún verdadero maestro cae en las opiniones. Ve las cosas como son y las muestra como son. Si usted toma a las gentes por lo que ellos mismos piensan que son, usted solo les hará daño, como ellos se hacen daño a sí mismos tan lastimosamente todo el tiempo. Pero si usted los ve como son en realidad, eso les hará un bien enorme. Si le preguntan a usted qué hacer, qué prácticas adoptar, cuál modo de vida seguir, responda: «No haga nada, solo sea. En el ser todo acontece naturalmente».

Int: A mí me parece que en sus charlas usted usa las palabras «naturalmente» y «accidentalmente» indiscriminadamente. Siento que hay una profunda diferencia en el significado de las dos palabras. Lo natural es ordenado, sujeto a ley; uno puede confiar en la naturaleza; lo accidental es caótico, inesperado, impredecible. Uno puede argumentar que todo es natural, sujeto a las leyes de la naturaleza; pero mantener que todo es accidental, sin ninguna causa, es ciertamente una exageración.

Mah: ¿Le agradaría a usted más si uso la palabra «espontáneo» en lugar de «accidental»?

Int: Usted puede usar la palabra «espontáneo» o «natural» como opuesto a «accidental». En lo accidental hay el elemento de desorden, de caos. Un accidente es siempre una ruptura de las reglas, una excepción, una sorpresa.

Mah: ¿No es la vida misma una corriente de sorpresas?

Int: Hay armonía en la naturaleza. Lo accidental es una perturbación.

Mah: Usted habla como una persona, limitada en el tiempo y en el espacio, reducida a los contenidos de un cuerpo y de una mente. Lo que le agrada, usted lo llama «natural»; y lo que le desagrada, usted lo llama «accidental».

Int: Me agrada lo natural, lo que está sujeto a la ley, lo esperado; y temo lo que rompe la ley, lo desordenado, lo inesperado, lo insensato. Lo accidental es siempre monstruoso. Puede haber supuestos «accidente afortunados», pero solo prueban la regla de que en un universo propenso al accidente la vida seria imposible.

Mah: Siento que hay malentendido. Por «accidente» quiero decir algo a lo cual no se aplica ninguna ley conocida. Cuando digo que todo es accidental, incausado, solo quiero decir que las causas y las leyes acordemente a las cuales operan están más allá de nuestro conocimiento, o aún de nuestra imaginación. Si usted llama natural a lo que usted toma por ordenado, armonioso, predecible, entonces lo que obedece a leyes más altas y se mueve por poderes más altos puede llamarse espontáneo. Así pues, tendremos dos órdenes naturales: el personal y predecible y el impersonal o suprapersonal e impredecible. Llámelo naturaleza más baja y naturaleza más alta y deseche la palabra accidental. A medida que usted crece en saber y conocimiento, la frontera entre la naturaleza más baja y más alta va retrocediendo, pero las dos permanecen hasta que se ven como una. ¡Pues de hecho, todo es maravillosamente inexplicable!

Int: La ciencia explica muchísimo.

Mah: La ciencia trata con nombres y formas, cantidades y calidades, modelos y leyes; está bien en su lugar adecuado. Pero la vida tiene que vivirse; no hay tiempo para el análisis. La respuesta debe ser instantánea —de aquí la importancia de lo espontáneo, de lo atemporal. Es en lo no conocido donde nosotros vivimos y nos movemos. Lo conocido es el pasado.

Int: Yo puedo apoyarme sobre lo que siento que yo soy. Yo soy un individuo, una persona entre personas. Algunas gentes están integradas y armonizadas, y otras no lo están. Algunos viven sin esfuerzo, responden espontáneamente a cada situación correctamente, haciendo plena justicia a la necesidad del momento, mientras que otros van a tientas, errando, y constituyendo generalmente una catástrofe para sí mismos. Las gentes armonizadas pueden llamarse naturales, gobernadas por la ley, mientras que las desintegradas son caóticas y están sujetas a los accidentes.

Mah: La idea misma de caos presupone el sentido de lo ordenado, lo orgánico, lo interrelacionado. ¿No son el caos y el cosmos dos aspectos del mismo estado?

Int: Pero usted parece decir que todo es caos, accidental, impredecible.

Mah: Sí, en el sentido de que no todas las leyes del ser son conocidas y de que no todos los aconteceres son predecibles. Cuanto más capaz de comprender es usted, tanto más satisfactorio deviene el universo, emocional y mentalmente. La realidad es buena y bella; nosotros creamos el caos.

Int: Si usted quiere decir que es el libre albedrío del hombre el que causa los accidentes, estoy de acuerdo. Pero todavía no hemos discutido el libre albedrío.

Mah: Su orden es lo que le da a usted placer y el desorden es lo que le da a usted sufrimiento.

Int: Usted puede decirlo de ese modo, pero no me diga que los dos son uno. Hábleme en mi propio lenguaje —el lenguaje de un individuo en busca de felicidad. No quiero ser confundido por charlas no dualistas.

Mah: ¿Qué le hace a usted creer que usted es un individuo separado?

Int: Yo me comporto como un individuo. Funciono a mi propia manera. Me considero primero a mí mismo, y a los demás solo en relación a mí mismo. En pocas palabras, me ocupo de mí mismo.

Mah: Bien, continúe ocupándose de usted mismo. ¿Para qué asunto ha venido usted aquí?

Int: Para mi viejo asunto de ponerme a salvo y de hacerme feliz. Confieso que no he tenido demasiado éxito. No estoy a salvo ni soy feliz. Por lo tanto, heme aquí. Este lugar es nuevo para mí, pero mi razón para venir aquí es vieja: la búsqueda de una felicidad segura, y de una seguridad feliz. Hasta ahora no la he encontrado. ¿Puede usted ayudarme?

Mah: Lo que nunca se ha perdido jamás se puede encontrar. Su búsqueda misma de seguridad y de goce le mantiene a usted alejado de ellos. Detenida la búsqueda, cesa la pérdida. La enfermedad es simple y el remedio igualmente simple. Es su mente solo la que le hace a usted inseguro e infeliz. La anticipación le hace a usted inseguro, la memoria —infeliz. Deje de usar mal su mente y todo estará bien en usted. Usted no necesita enderezarla —se enderezará por sí misma, tan pronto como usted abandone todo interés en el pasado y en el futuro y viva enteramente en el ahora.

Int: Pero el ahora no tiene ninguna dimensión. ¡Devendré un nadie, una nada!

Mah: Exactamente. Como nada y nadie usted está a salvo y feliz. Usted puede tener la experiencia preguntando. Inténtelo.

Pero volvamos a lo que es accidental y a lo que es espontáneo, o natural. Usted ha dicho que la naturaleza es ordenada mientras que el accidente es un signo de caos. Yo he negado la diferencia y he dicho que nosotros llamamos a un acontecimiento accidental cuando sus causas no pueden ser rastreadas. No hay ningún lugar para el caos en la naturaleza. Solo en la mente del hombre hay caos. La mente no abarca el todo —su foco es muy estrecho. Ve solo fragmentos y no llega a percibir el cuadro. Lo mismo que un hombre que oye sonidos, pero que no comprende el lenguaje, puede acusar al orador de cháchara sin sentido, y de estar enteramente equivocado. Lo que para uno es una corriente de sonidos caótica, es un bello poema para otro.

El rey Janaka soñó una vez que era un mendigo. Al despertar preguntó a su Gurú —Vasishta: «¿Soy un rey que sueña que es un mendigo o un mendigo que sueña que es un rey?» El Gurú respondió: «Tú no eres ni uno ni otro, eres ambos. Tú eres, y no obstante no eres lo que piensas que eres. Eres debido a que te comportas como si lo fueras; no eres debido a que ello no dura. ¿Puedes ser siempre un rey o un mendigo? Todo está sujeto al cambio. Tú eres lo que no cambia. ¿Qué eres tú?» Janaka dijo: «Sí, yo no soy ni un rey ni un mendigo, yo soy el presenciador desapasionado». El Gurú dijo: «Ésta es tú última ilusión, la de que tú eres un jnani, la de que eres diferente y superior al hombre común. De nuevo te identificas a ti mismo con tu mente, en este caso una mente de buen comportamiento y en todo modo ejemplar. Mientras que veas la más mínima diferencia, eres un extraño para la realidad. Estás en el nivel de la mente. Cuando el “yo soy mí mismo” parte, el “yo soy todo” viene. Cuando el “yo soy todo” parte, el “yo soy” viene. Cuando el “yo soy” parte, solo la realidad es y en ella cada “yo soy” es preservado y glorificado. La diversidad sin separatividad es lo último que la mente puede tocar. Más allá todas las actividades cesan, debido a que en ello se alcanzan todas las metas y se cumplen todos los propósitos».

Int: Una vez que el Estado Supremo es alcanzado, ¿puede compartirse con otros?

Mah: El Estado Supremo es universal, aquí y ahora; todo el mundo participa ya en él. Es el estado de ser —conocer y amar. ¿Quién no ama ser, o no conoce su propia existencia? Pero nosotros no sacamos ninguna ventaja de esta dicha de ser consciente, no entramos en ella y no la purificamos de todo lo que le es ajeno. Este trabajo de autopurificación mental, la limpieza de la psique, es esencial. Lo mismo que una mota en el ojo, al causar inflamación, puede borrar el mundo, así también la idea errónea: «yo soy el cuerpo-mente» causa la egoismidad, que oscurece el universo. Es inútil combatir la sensación de ser una persona limitada y separada hasta que se saquen a la luz sus raíces. La egoismidad está enraizada en las ideas erróneas de uno mismo. La clarificación de la mente es Yoga.


50

La Presenciación de Sí mismo es el Presenciador

Interlocutor: Usted me dijo que puedo ser considerado bajo tres aspectos: el personal (vyakti), el suprapersonal (vyakta) y el impersonal (avyakta). El avyakta es el «yo» puro, universal y real; el vyakta es su reflexión en la consciencia como «yo soy»; el vyakti es la totalidad de los procesos físicos y vitales. Dentro de los estrechos confines del momento presente, lo suprapersonal es consciente de la persona a la vez en el espacio y en el tiempo; no solo de una persona, sino de la larga serie de personas ensartadas en el hilo del karma. Esencialmente, es a la vez el presenciador y el residuo de las experiencias acumuladas, la sede de la memoria, y el hilo conector (sutratma). Es el carácter del hombre que la vida construye y conforma de nacimiento en nacimiento. Lo universal es más allá de todos los nombres y formas, más allá de la consciencia y del carácter, puro ser no consciente de sí mismo. ¿He transcrito sus puntos de vista correctamente?

Maharaj: En el nivel de la mente —sí. Más allá del nivel mental ninguna palabra se aplica.

Int: Puedo comprender que la persona es una construcción mental, un nombre colectivo para un conjunto de recuerdos y de hábitos. Pero, aquel a quien la persona le acontece, el centro de presenciación, ¿es mental también?

Mah: Lo personal necesita una base, un cuerpo con el que identificarse a uno mismo, al igual que un color necesita de una superficie sobre la cual aparecer. La visión del color es independiente del color —es la misma, sea cual sea el color. Uno necesita un ojo para ver un color. Los colores son muchos, el ojo es uno. Lo personal es como la luz en el color y también en el ojo, que es simple, única, indivisible e imperceptible, excepto en sus manifestaciones. No que no sea cognoscible, aunque sí es imperceptible, no objetivable, inseparable. Ni material ni mental, ni objetiva ni subjetiva, es la raíz de la materia y la fuente de la consciencia. Más allá del mero vivir y morir, es la Vida omni-inclusiva, y omni-exclusiva, en la que el nacimiento es muerte y la muerte es nacimiento.

Int: Lo Absoluto o Vida de la que usted habla, ¿es real, o una mera teoría para encubrir nuestra ignorancia?

Mah: Ambas cosas. Para la mente, una teoría; en sí misma —una realidad. Es realidad en su espontáneo y total rechazo de lo falso. Lo mismo que la luz destruye la obscuridad por su presencia misma, así también lo Absoluto destruye la imaginación. Ver que todo conocimiento es una forma de ignorancia es ello mismo un movimiento de la realidad. El presenciador no es una persona. La persona viene al ser cuando hay una base para ello, un organismo, un cuerpo. En él lo absoluto se refleja como presenciación. La presenciación pura deviene presenciación de sí mismo. Cuando hay un sí mismo, la presenciación de sí mismo es el presenciador. Cuando no hay ningún sí mismo que presenciar, tampoco hay presenciador. Todo es muy simple; es la presencia de la persona la que lo complica. Vea que no hay ninguna cosa tal como una persona permanentemente separada y todo deviene claro. Presenciación —mente —materia —son una única realidad en sus dos aspectos de inmutable y mutable, y en los tres atributos de inercia, energía y armonía.

Int: ¿Qué viene primero: la consciencia o la presenciación?

Mah: La presenciación deviene consciencia cuando tiene un objeto. El objeto cambia todo el tiempo. En la consciencia hay movimiento; la presenciación por sí misma es sin movimiento y atemporal, aquí y ahora.

Int: En la hora presente hay sufrimiento y derramamiento de sangre en el Pakistán Oriental. ¿Cómo lo ve usted? ¿Qué le parece a usted? ¿Cómo reacciona usted a ello?

Mah: En la consciencia pura nada acontece jamás.

Int: ¡Por favor, baje usted de esas alturas metafísicas! ¿De qué utilidad es para un hombre que sufre que se le diga que nadie es consciente de su sufrimiento excepto él mismo? Relegar todo a la ilusión es agregar el insulto a la injuria. El bengalí del Pakistán Oriental es un hecho y su sufrimiento es un hecho. ¡Por favor, no los analice fuera de la existencia! Usted lee los periódicos, usted oye a las gentes hablar sobre ello. Usted no puede alegar ignorancia. Ahora, ¿cuál es su actitud hacia lo que está ocurriendo?

Mah: Ninguna actitud. Nada está ocurriendo.

Int: Cualquier día puede haber un alboroto frente a usted, quizás las gentes se maten unos a otros. Ciertamente usted no puede decir: no está ocurriendo nada y permanecer al margen.

Mah: Yo jamás he hablado de permanecer al margen. Usted podría verme también saltando en medio del tumulto a salvar a alguien y ser matado. Sin embargo a mí nada me acontecería.

Imagine que un gran edificio se viene abajo. Algunas habitaciones están en ruinas, otras están intactas. ¿Pero puede usted hablar del espacio como en ruinas o intacto? Es solo la estructura la que ha sufrido y las gentes que acontecía que vivían en ella. Nada le ha ocurrido al espacio mismo. Similarmente, nada le ocurre a la vida cuando las formas se vienen abajo y los nombres se borran. El orfebre funde ornamentos viejos para hacer otros nuevos. A veces una pieza buena va con la mala. Él la introduce en su crisol, pues sabe que ningún oro se pierde.

Int: No es contra la muerte contra lo que me rebelo. Es contra la manera de morir.

Mah: La muerte es natural, la manera de morir es hechura del hombre. La separatividad causa temor y agresión, lo que a su vez causa violencia. Suprima las separaciones hechas por el hombre y todo este horror de gentes matándose unos a otros acabará ciertamente. Pero en realidad no hay ningún matar ni ningún morir. Lo real no muere, lo irreal jamás ha vivido. Enderece su mente y todo se enderezará. Cuando usted sepa que el mundo es uno, que la humanidad es una, usted actuará acordemente. Pero primero de todo usted debe prestar atención al modo en que usted siente, piensa y vive. A menos de que haya orden en usted mismo, no puede haber ningún orden en el mundo.

En realidad nada acontece. Sobre la pantalla de la mente el destino proyecta siempre sus imágenes, recuerdos de proyecciones anteriores y así la ilusión se renueva a sí misma constantemente. Las imágenes vienen y van —la luz interceptada por la ignorancia. Vea la luz y deseche la imagen.

Int: ¡Qué manera tan insensible de mirar. Hay gentes que matan y gentes que son matadas y aquí usted habla de imágenes!

Mah: No faltaba más, vaya y hágase matar —si eso es lo que usted piensa que debe hacer. O bien vaya usted y mate, si usted considera que es su deber. Pero ese no es el modo de acabar con el mal. El mal es el hedor de una mente enferma. Cure usted su mente y dejará de proyectar imágenes distorsionadas, teñidas de fealdad.

Int: Comprendo lo que usted dice, pero emocionalmente no puedo aceptarlo. Esta visión meramente idealista de la vida me repele profundamente. No puedo pensarme a mí mismo como permanentemente en un estado de sueño.

Mah: ¿Cómo puede usted estar permanentemente en un estado causado por un cuerpo impermanente? La incomprensión se basa en su idea de que usted es el cuerpo. Examine la idea, vea sus contradicciones inherentes, dése cuenta que su existencia presente es como una lluvia de chispas, donde cada chispa dura un segundo y la lluvia misma —un minuto o dos. Ciertamente una cosa cuyo comienzo es el fin, no puede tener ningún medio. Respete sus términos. La realidad no puede ser momentánea. Es atemporal, pero la atemporalidad no es duración.

Int: Admito que el mundo en el que vivo no es el mundo real. Pero hay un mundo real, del que veo una imagen distorsionada. La distorsión puede deberse a alguna tara en mi cuerpo o en mi mente. Pero cuando usted dice que no hay ningún mundo real, solo un mundo de sueño en mi mente, yo no puedo aceptarlo. Yo querría poder creer que todos los horrores de la existencia se deben a que tengo un cuerpo. El suicidio sería entonces la salida.

Mah: Mientras usted preste atención a ideas, suyas propias o de otros, usted estará en la confusión. Pero si usted desecha todas las enseñanzas, todos los libros, todo lo que está puesto en palabras, y cava profundamente dentro de usted mismo y se encuentra a usted mismo, solo esto resolverá todos sus problemas y le dejará a usted en el pleno dominio de todas las situaciones, debido a que usted no será dominado por sus ideas sobre la situación. Tome un ejemplo, usted está en compañía de una atractiva mujer. Usted se hace ideas sobre ella y esto crea una situación sexual. Se crea un problema y usted comienza a buscar libros sobre la continencia, o el disfrute. Si usted fuera un bebé, ustedes dos podrían estar desnudos y juntos sin que surgiera ningún problema. Dejen de pensar que ustedes son cuerpos y los problemas del amor y del sexo perderán su significado. Desaparecido todo sentido de limitación, el temor, el sufrimiento y la búsqueda de placer —todo cesa. Solo la presenciación permanece.

Continúa en esta página .

Conversaciones 1 a 25
Conversaciones 26 a 50
Conversaciones 51 a 75
Conversaciones 76 a 101

Glosario de términos sanskritos

 


<< volver a los artículos

Propósito