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YO SOY ESO

Conversaciones con

Sri Nisargadatta Maharaj

Eso en quien todos los seres residen y que reside en todos los seres, que es el dador de gracia a todos, El Alma Suprema del universo, el ser sin límites —yo soy eso.

Amritbindu Upanishad

 

Eso que penetra todo, a lo que nada transciende y que, como el espacio universal nos rodea, llena todo completamente desde dentro y desde fuera, ese Supremo Brahman no dual —eso eres tú.

Sankaracharya

 

El buscador es el que está en busca de sí mismo.

Abandone todas las preguntas excepto una: «¿quién soy yo?». Después de todo, el único hecho del que usted está seguro es que usted es. El «yo soy» es cierto. El «yo soy esto» no. Esfuércese en encontrar lo que usted es en realidad.

Para saber lo que usted es, primero debe investigar y conocer lo que usted no es.

Descubra todo lo que usted no es —el cuerpo, los sentimientos, los pensamientos, el tiempo, el espacio, esto o eso— nada, concreto o abstracto, que usted perciba puede ser usted. El acto mismo de percibir muestra que usted no es lo que usted percibe.

Cuanto más claro comprenda que en el nivel de la mente usted solo puede ser descrito en términos negativos, tanto más rápidamente llegará al fin de su búsqueda y se dará cuenta de que usted es el ser sin límites.

Sri Nisargadatta Maharaj

 

Contenido

Prefacio IV

¿Quién es Nisargadatta Maharaj? VIII

Nota del Traductor XI

 

1. La sensación de «Yo soy»

2. La Obsesión con el Cuerpo

3. El presente Vivo

4. El mundo Real está Más Allá de la Mente

5. Lo que Nace debe Morir

6. La Meditación

7. La Mente 15

8. El Sí Mismo Está Más Allá de la Mente

9. Respuestas de la Memoria

10. La Presenciación

11. La Presenciación y la Consciencia

12. La Persona no es la Realidad

13. Lo Supremo, la Mente y el Cuerpo

14. Las Apariencias y la Realidad

15. El Jnani

16. La No Deseación, la Dicha Más Alta

17. Lo Que es Siempre Presente

18. Para Saber Lo que usted Es, Descubra Lo que usted No Es

19. La Realidad está en la Objetividad

20. Lo Supremo es Más Allá de Todo

21. ¿Quién soy yo?

22. La Vida es Amor y el Amor es Vida

23. La Discriminación conduce al Desapego

24. Dios es el Omnihacedor, el Jnani es un No hacedor

25. Aférrese a «Yo soy»

26. La Personalidad, un Obstáculo

27. Lo que es sin Comienzo Comienza Siempre

28. Todo Sufrimiento Nace del Deseo

29. Vivir es el único propósito de la Vida

30. Usted es Libre AHORA

31. No Infravalore la Atención

32. La Vida es el Gurú Supremo

33. Todo Acontece por Sí mismo

34. La Mente es la Inquietud misma

35. El Gurú Más Grande es su Sí mismo Interior

36. Matar Daña al Matador, no al Matado

37. Más allá del Sufrimiento y del Placer hay Dicha

38. La Práctica Espiritual es Voluntad Sostenida y Resostenida

39. Por Sí mismo Nada tiene Existencia

40. Solo el Sí mismo es Real

41. Desarrolle la Actitud de Presenciador

42. La Realidad no puede ser Expresada

43. La Ignorancia puede ser Reconocida, no Jnana

44. «Yo soy» es Verdadero, todo lo demás es Inferencia

45. Lo que Viene y Va no tiene ningún Ser

46. La Presenciación de Ser es Felicidad

47. Observe su Mente

48. La Presenciación es Libre

49. La Mente Causa Inseguridad

50. La Presenciación de Sí mismo es el Presenciador

51. Sea Indiferente al Sufrimiento y al Placer

52. Ser Feliz, Hacer Feliz es el Ritmo de la Vida

53. Los Deseos Satisfechos, Engendran más Deseos

54. El Cuerpo y la Mente, son Síntomas de Ignorancia

55. Abandone Todo y Usted Gana Todo

56. Al Surgir la Consciencia, Surge el Mundo

57. Más allá de la Mente, no hay ningún Sufrimiento

58. La Perfección, el Destino de Todo

59. El Deseo y el Temor son Estados Egocentrados

60. Viva Hechos, no Fantasías

61. La Materia es la Consciencia misma

62. En lo Supremo, el Presenciador aparece

63. La Noción de Ser un Hacedor es Esclavitud

64. Todo lo que le Complace a usted, le Retiene

65. Una Mente Serena es Todo lo que Usted Necesita

66. Toda Búsqueda de Felicidad es Miseria

67. La Experiencia no es la Cosa Real

68. Busque la Fuente de la Consciencia

69. La Transitoriedad es la Prueba de la Irrealidad

70. Dios es el Fin de Todo Deseo y Conocimiento

71. En la Autopresenciación usted Aprende sobre Usted mismo

72. Lo que es Puro, Sin mezcla, Sin apego, es Real

73. La Muerte de la Mente es el Nacimiento de la Sabiduría

74. La Verdad es Aquí y Ahora

75. En Paz y en Silencio usted Crece

76. Saber que Usted no sabe, es Verdadero Conocimiento

77. «Yo» y «Mío» son Ideas Falsas

78. Todo Conocimiento es Ignorancia

79. La Persona, el Presenciador y lo Supremo

80. La Presenciación

81. La Causa Raíz del Temor

82. La Perfección Absoluta es Aquí y Ahora

83. El Gurú Verdadero

84. Su Meta es Su Gurú

85. «Yo soy»: El Fundamento de toda Experiencia

86. Lo No Conocido es el Hogar de lo Real

87. Mantenga la Mente Silente y Usted Descubrirá

88. El Conocimiento por la Mente, no es Conocimiento Verdadero

89. El Progreso en la Vida Espiritual

90. Abandónese a Su Propio Sí mismo

91. El Placer y la Felicidad

92. Vaya Más allá de la Idea de «yo soy el cuerpo»

93. El Hombre no es el Hacedor

94. Usted es Más allá del Espacio y del Tiempo

95. Acepte la Vida como Viene

96. Abandone los Recuerdos y las Expectativas

97. La Mente y el Mundo no están Separados

98. La Liberación de la Autoidentificación

99. Lo Percibido no puede ser el Perceptor

100. La Comprensión conduce a la Liberación

101. El Jnani no Atrapa ni Retiene

Apéndices

I. El Nisarga Yoga

II. El Navanath Sampradaya

III. Glosario

 

Prefacio

Que debía haber todavía otra edición de YO SOY ESO no es una sorpresa, pues la sublimidad de las palabras habladas por Sri Nisargadatta Maharaj, su franqueza y la lucidez con la que se refiere a lo Más Alto ya han hecho de este libro una literatura de suprema importancia. De hecho, muchos lo consideran como el único libro de enseñanza espiritual realmente digno de ser estudiado.

Hay varias religiones y sistemas de filosofía que pretenden dotar de significado a la vida humana. Pero sufren de algunas limitaciones inherentes. Expresan en palabras finas sus creencias e ideologías tradicionales, teológicas o filosóficas. Sin embargo, más pronto o más tarde, los creyentes descubren el limitado alcance del significado y de la aplicabilidad de esas palabras. Acaban desilusionados y tienden a abandonar los sistemas, de la misma manera en que se abandonan las teorías científicas, cuando son cuestionadas por demasiados datos empíricos contradictorios.

Cuando un sistema de interpretación espiritual llega a ser poco convincente y no es capaz de ser justificado racionalmente, muchas gentes se permiten ser convertidos a algún otro sistema. Al poco tiempo, no obstante, encuentran también limitaciones y contradicciones en el otro sistema. En esta búsqueda infructuosa de aceptación y rechazo, lo que les queda es solo el escepticismo y el agnosticismo, lo que les conduce a una manera de vivir insensata, inmersos en las ventajas groseras de la vida consumiendo solo bienes materiales. A veces, no obstante, aunque raramente, el escepticismo da lugar a una intuición de una realidad básica, más fundamental que la de las palabras, las religiones o los sistemas filosóficos. Extrañamente, ello es un aspecto positivo del escepticismo. Fue en un tal estado de escepticismo, pero teniendo también una intuición de la realidad básica, cuando aconteció que leí YO SOY ESO de Sri Nisargadatta Maharaj. Fui tocado inmediatamente por la finalidad y la inexpugnable certeza de sus palabras. Limitado por su naturaleza misma, puesto que son palabras, encontré, por así decir, que las declaraciones de Maharaj, eran ventanas transparentes y pulidas.

Sin embargo, ningún libro de enseñanzas espirituales puede reemplazar la presencia del maestro mismo. Sólo las palabras habladas directamente para usted por el Gurú desalojan su opacidad completamente. En la presencia del Gurú los últimos límites erigidos por la mente se desvanecen. Sri Nisargadatta Maharaj es ciertamente tal Gurú. Él no es un predicador, pero proporciona precisamente esas indicaciones que el buscador necesita. La realidad que emana de él es inalienable y Absoluta. Es auténtica. Habiendo experimentado la veracidad de sus palabras en las páginas de YO SOY ESO, y siendo inspirados por ello, muchos occidentales han encontrado su camino en Maharaj, para buscar la iluminación.

La interpretación de la verdad por parte de Maharaj, no es diferente de la del Jnana Yoga/Advaita Vedanta. Pero, él tiene una manera suya propia. Las múltiples formas que nos rodean, dice, están constituidas por los cinco elementos. Ellas son transitorias, y están en un estado de flujo perpetuo. También son gobernadas por la ley de la causación. Todo esto se aplica al cuerpo y también a la mente, que son transitorios y que están sujetos al nacimiento y a la muerte. Sabemos que sólo por medio de los sentidos corporales y la mente puede ser conocido el mundo. Como en la teoría de Kant, el mundo es correlativo del sujeto humano que conoce, y, por lo tanto, tiene la estructura fundamental de nuestra manera de conocer. Esto significa que el tiempo, el espacio y la causalidad no son entidades «objetivas» o extrañas, sino categorías mentales en las que todo es moldeado. La existencia y forma de todas las cosas depende de la mente. La cognición es un producto mental. Y el mundo, tal como se ve desde la mente, es un mundo subjetivo y privado, que cambia continuamente en concordancia con la inquietud de la mente misma.

En oposición a la mente inquieta, con sus categorías limitadas —intencionalidad, subjetividad, dualidad etc.— se erige suprema la sensación sin límites de «yo soy». La única cosa de la que yo puedo estar seguro es de que «yo soy»; no como un pensamiento de «yo soy» en el sentido de Descartes, sino sin ningún predicado. Una y otra vez, Maharaj dirige nuestra atención hacia este hecho básico, con la intención de que nos demos cuenta de nuestra sensación de «yo soy», y de que nos deshagamos así de todas las prisiones hechas que nos hemos hecho nosotros mismos. Él dice: la única afirmación verdadera es «yo soy». Todo lo demás es mera inferencia.

He aquí que el experimentador real no es la mente, sino mí mismo, la luz en la que todo aparece. El sí mismo es el factor común en la raíz de toda experiencia, la presenciación en la que todo acontece. El campo entero de la consciencia es solo como una película, o una mota, en «yo soy». Al ser consciente de la consciencia, este «yo soy» se presencia a sí mismo. Y es indescriptible, debido a que no tiene atributos. Es solo ser mí mismo, y ser mí mismo es todo lo que hay. Todo lo que existe, existe como mi mismo. No hay nada que sea diferente de mí. No hay ninguna dualidad y, por consiguiente, ningún sufrimiento. No hay ningún problema. Es la esfera de amor, en la que todo es perfecto. Lo que acontece, acontece espontáneamente, sin intenciones —como la digestión, o el crecimiento del cabello. Dése cuenta de esto, y sea libre de las limitaciones de la mente.

He aquí el sueño profundo, en el que no hay ninguna noción de ser esto o eso. Sin embargo «yo soy» permanece. Y he aquí el ahora eterno. La memoria parece traer cosas al presente desde el pasado, pero todo lo que acontece, acontece solo en el presente. Es solo en el ahora atemporal donde los fenómenos se manifiestan. Así pues, el tiempo y la causación no se aplican en realidad. Yo soy antes del mundo, antes del cuerpo y de la mente. Yo soy la esfera en la que ellos aparecen y desaparecen. Yo soy la fuente de todos ellos, el poder universal por el que el mundo con su pasmosa diversidad deviene manifiesto.

Sin embargo, a pesar de su primicia, la sensación de «yo soy» no es lo Más Alto. No es lo Absoluto. La sensación de «yo soy», o el sabor de «yo soy» no está absolutamente fuera del tiempo. Al ser la esencia de los cinco elementos, de una cierta manera, depende del mundo. Surge a partir del cuerpo, que, a su vez, esta hecho de alimento, el cual está constituido de los elementos. La sensación de «yo soy» desaparece cuando el cuerpo muere, como la chispa se extingue cuando el bastoncillo de incienso se consume. Cuando se alcanza la presenciación pura, ya no existe ninguna necesidad, ni siquiera la de «yo soy», que es solo un señalador útil, un indicador de dirección hacia lo Absoluto. Entonces la presenciación de «yo soy» cesa fácilmente. Lo que prevalece es eso que no puede ser descrito, eso que es más allá de las palabras. Este «estado» es el más real, un estado de potencialidad pura, que es antes de todo. El «yo soy» y el universo son meros reflejos de él. Es esta realidad la que ha realizado un jnani.

Lo mejor que usted puede hacer es escuchar atentamente al jnani —de quien Sri Nisargadatta es un ejemplo vivo— y confiar y creer en él. Por medio de una tal escucha usted se dará cuenta de que la realidad del jnani es la realidad de usted. Él le ayuda a usted a ver la naturaleza del mundo y del «yo soy». Él le insta a usted a estudiar las operaciones del cuerpo y de la mente con solemne e intensa concentración, a reconocer que usted no es ninguno de ellos y a deshacerse de ellos. Él le sugiere que vuelva usted una y otra vez a «yo soy» hasta que ello sea su única morada, fuera de lo cual no existe nada; hasta que el ego, como una limitación de «yo soy», haya desaparecido. Es entonces cuando la realización más lata acontecerá sin esfuerzo.

Dése cuenta de las palabras del jnani, que rebasan todos los conceptos y dogmas. Maharaj dice: «Hasta que uno deviene autorrealizado, hasta que uno alcanza el conocimiento del sí mismo, hasta que uno transciende el sí mismo, hasta entonces, se proporcionan todas estas historias, todos estos conceptos» * . Sí, ellos son conceptos, incluso «yo soy» es un concepto, pero ciertamente no hay conceptos más preciosos. Es incumbencia del buscador considerarlos con la máxima seriedad, porque ellos indican la Realidad Más Alta. No hay disponibles mejores conceptos para deshacerse de todos los conceptos.

Estoy agradecido a Sudhakar S. Dikshit, el editor, por invitarme a escribir el Prefacio para esta nueva edición de YO SOY ESO y darme así una oportunidad de rendir homenaje a Sri Nisargadatta Maharaj, quien ha expuesto el conocimiento más alto en las palabras más simples, más claras y más convincentes.

Facultad de Filosofía Douwe Tiemersma

Universidad Erasmus

Rotterdam, Holanda

Junio, 1981

 

¿Quién es Nisargadatta Maharaj?

¡Cuando pregunté acerca de la fecha de su nacimiento, el Maestro contestó suavemente que él nunca había nacido!

Escribir una nota biográfica sobre Sri Nisargadatta Maharaj es una tarea frustrante y sin recompensa. Pues, no solo es desconocida la fecha de su nacimiento, sino que tampoco hay disponibles datos verificados concernientes a los primeros años de su vida. No obstante, algunos de sus familiares y amigos más ancianos dicen que nació en el mes de Marzo de 1897 en un día de luna llena, que coincide con el festival de Hanuman Jayanti, cuando los hindúes rinden homenaje a Hanuman, llamado también Maruti, el dios-mono del famoso Ramayana. Y para asociar su nacimiento con este día auspicioso, sus padres le llamaron Maruti.

La información disponible sobre su adolescencia y temprana juventud es fraccionaria y está desconectada. Sabemos que su padre, Shivrampant, fue un hombre pobre, que trabajó por algún tiempo como criado doméstico en Bombay y, más tarde se ganó la vida a duras penas como pequeño granjero en Kandalgaon, un pequeño poblado en los remotos bosques de Ratnagiri, distrito de Maharastra. Maruti creció casi sin educación. Cuando era un muchacho, ayudaba a su padre en aquellas labores que estaban dentro de su capacidad —atendía al ganado, conducía los bueyes, trabajaba en los campos y hacía recados. Sus placeres eran simples, como sus quehaceres, pero él estaba dotado con una mente inquisitiva, que bullía con preguntas de todo tipo.

Su padre tenía un amigo brahmin llamado Vishnu Haribhau Gore, que era un hombre piadoso y demasiado erudito para el medio rural. Gore hablaba frecuentemente de temas religiosos y el muchacho Maruti escuchaba atentamente y se interesaba en estos temas mucho más de lo que nadie podía suponer. Gore fue para él el hombre ideal —serio, bueno y sabio.

Cuando Maruti llegó a la edad de dieciocho años murió su padre, dejando atrás a su viuda, cuatro hijos y dos hijas. Los escasos ingresos de la pequeña granja menguaron después de la muerte del anciano y no era suficiente para alimentar tantas bocas. El hermano mayor de Maruti dejó el poblado por Bombay en busca de trabajo y él lo siguió poco después. Se dice que en Bombay trabajó unos cuantos meses como aprendiz mal pagado en una oficina, pero abandonó el trabajo disgustado. Entonces emprendió un pequeño comercio de mercería y puso una tienda de venta de ropa de niños, tabaco y cigarrillos hechos a mano. Se dice que este negocio prosperó con el curso del tiempo, dándole algún tipo de seguridad financiera. Durante este periodo se casó y tuvo un hijo y tres hijas.

Infancia, juventud, matrimonio, progenie —Maruti vivió la vida monótona y sin acontecimientos de un hombre común hasta su mediana edad, sin ningún atisbo de la santidad que había de seguir. Entre sus amigos de este periodo, había uno, Yashwantrao Baagkar, que era discípulo de Sri Siddharameshwar Maharaj, un maestro espiritual del * Navnath Sampradaya, una secta del hinduismo. Una tarde, Baagkar llevó a Maruti a su Gurú, y aquella tarde probó ser el punto crucial de su vida. El Gurú le dio un mantra e instrucciones para la meditación. En su práctica pronto comenzó a tener visiones y ocasionalmente incluso caía en trance. Por así decir, algo explotó dentro de él, dando nacimiento a una consciencia cósmica, una sensación de vida eterna. La identidad de Maruti, el pequeño tendero, se disolvió y la personalidad iluminante de Sri Nisargadatta emergió.

La mayoría de la gente vive en el mundo de auto consciencia y no tiene el deseo o la capacidad de abandonarlo. Existen solo para sí mismos; todos sus esfuerzos están dirigidos hacia el logro de la auto satisfacción y de la auto glorificación. sin embargo, Sin embargo, hay veedores, maestros y reveladores que, aunque viven aparentemente en el mismo mundo, viven simultáneamente en otro mundo también —el mundo de la consciencia cósmica, efulgente de conocimiento infinito. Después de su experiencia de iluminación Sri Nisargadatta Maharaj comenzó a vivir de esta manera dual. Dirigía su tienda, pero dejó de ser un comerciante centrado en el beneficio. Mas tarde, abandonando a su familia y su negocio, devino un mendicante, un peregrino por la vastedad y la variedad de la escena religiosa india. Anduvo descalzo en su camino hacia los Himalayas donde planeaba pasar el resto de sus años en gesta de una vida eterna. Pero pronto volvió sobre sus pasos y regresó a su casa comprendiendo la futilidad de una tal gesta. Percibió que la vida eterna, no había que buscarla; él ya la tenía. Habiendo ido más allá de la idea de «yo soy el cuerpo», había adquirido un estado mental tan gozoso, tan apacible y tan glorioso que, comparado con él, todo aparecía sin valor. Había obtenido la realización de sí mismo.

Aunque el Maestro carece de instrucción, su conversación esta iluminada a un grado extraordinario. Aunque nacido y criado en la pobreza, él es el más rico de los ricos, pues tiene la riqueza ilimitada del conocimiento perenne, comparado con el cual los tesoros más fabulosos son meros oropeles. Él es de corazón cálido y tierno, de un humor sagaz, absolutamente franco y absolutamente verdadero —inspira, guía y apoya a todo el que viene a él.

Cualquier intento de escribir una nota biográfica sobre un hombre tal es frívola y fútil. Pues él no es un hombre con un pasado o un futuro; él es el presente vivo —eterno e inmutable. Él es el sí mismo que ha devenido todas las cosas.


Nota del Traductor

Encontré a Sri Nisargadatta Maharaj hace algunos años y quedé impresionado por la simplicidad espontánea de su apariencia y comportamiento y por su seriedad profunda y genuina al exponer sus experiencias.

Pese a que su pequeño apartamento es humilde y difícil de descubrir entre las callejuelas de Bombay, muchos han encontrado su camino allí. La mayor parte de ellos son indios, que conversan libremente en su lengua nativa, pero había también muchos extranjeros que necesitaban un traductor. Siempre que yo estaba presente la tarea me tocaba a mí. Muchas de las preguntas que se hacían y de las respuestas que se daban eran tan interesantes y significativas que se llevó una grabadora. Mientras que la mayor parte de las cintas eran del tipo marathi-inglés, algunas eran conversaciones políglotas en varios idiomas indios y europeos. Más tarde, cada cinta fue descifrada y traducida al inglés.

No era fácil traducir literalmente y al mismo tiempo evitar repeticiones y reiteraciones tediosas. Se espera que la presente traducción de las cintas grabadas no reducirá el impacto de este ser humano de espíritu claro, generoso y en muchos sentidos completamente inusual.

Una versión en lengua marathi de estas conversaciones, verificadas por Sri Nisargadatta Maharaj mismo, ha sido publicada por separado.

Bombay, Maurice Frydman

16 de octubre de 1973 Traductor


* Ver Apéndice II.

 


1

La sensación de «Yo soy»

Interlocutor: Es su hecho de experiencia diaria que al despertar el mundo aparece repentinamente. ¿De dónde viene?

Maharaj: Antes de que algo pueda venir a ser debe haber alguien a quien venga. Toda aparición y desaparición presupone un cambio respecto a un trasfondo sin cambio.

Int: Antes de despertar yo era inconsciente.

Mah: ¿En qué sentido? ¿Por haber olvidado o por no haber experimentado? ¿No experimenta usted aunque esté inconsciente? ¿Puede usted existir sin conocer? Un lapso en la memoria: ¿es una prueba de no existencia? ¿y puede usted hablar válidamente sobre su propia no existencia como una experiencia efectiva? Usted no puede decir siquiera que su percepción no existía. ¿No se despertó usted al ser llamado? Y al despertar, ¿no fue la sensación de «yo soy» lo que vino primero? Alguna semilla de consciencia debe haber estado existiendo incluso durante el sueño o el desvanecimiento. Al despertar la experiencia se desarrolla así: «Yo soy —el cuerpo— en el mundo». Puede parecer que surge en sucesión pero de hecho es todo simultáneo, una única idea de tener un cuerpo en un mundo. ¿Puede haber la sensación de «yo soy» sin ser alguien?

Int: Yo soy siempre alguien con sus recuerdos y hábitos. No conozco ningún otro «yo soy».

Mah: ¿Quizás algo le impide a usted conocer? Cuando usted no conoce algo que otros conocen, ¿qué hace usted?

Int: Busco la fuente de su conocimiento bajo su instrucción.

Mah: ¿No es importante para usted saber si usted es un mero cuerpo, o algo diferente? ¿O, quizás nada en absoluto? No ve usted que todos sus problemas son problemas de su cuerpo —comida, vestido, cobijo, familia, amigos, nombre, fama, seguridad, supervivencia— todos estos pierden su significado en el momento en que usted se da cuenta de que usted no puede ser un mero cuerpo.

Int: ¿Qué beneficio hay en saber que yo no soy el cuerpo?

Mah: Decir que usted no es el cuerpo no es completamente cierto. En un sentido usted es todos los cuerpos, corazones y mentes y mucho más. Profundice dentro de la sensación de «yo soy» y encontrará. ¿Cómo encuentra usted una cosa que ha perdido u olvidado? Usted la mantiene en su mente hasta que la recupera. La sensación de ser, de «yo soy» es lo primero que emerge. Pregúntese de dónde viene, o sólo obsérvela con calma. Cuando la mente permanece en el «yo soy» sin moverse, usted entra en un estado que no puede ser verbalizado pero que puede ser experimentado. Todo lo que usted necesita hacer es insistir una y otra vez. Después de todo la sensación de «yo soy» está siempre con usted, sólo que usted le ha adjuntado todo tipo de cosas —cuerpo, sensaciones, pensamientos, ideas, posesiones etc. Todas esas auto-identificaciones son extraviatorias. Debido a ellas usted se toma por lo que usted no es.

Int: ¿Entonces qué soy yo?

Mah: Es suficiente saber lo que usted no es. Usted no necesita saber lo que usted es. Puesto que, mientras que conocimiento signifique descripción en términos de lo que ya se conoce, ya sea por percepción, o por conceptualización, no puede haber ninguna cosa tal como conocimiento de sí mismo, pues lo que usted es no puede ser descrito, excepto como negación total. Todo lo que usted puede decir es: «yo no soy esto, yo no soy eso», usted no puede decir a sabiendas «esto es lo que yo soy». Eso es una insensatez. Lo que usted puede señalar como «esto» o «eso» no puede ser usted mismo. Ciertamente, usted no puede ser otro «algo». Usted no es nada perceptible o imaginable. Sin embargo, sin usted no puede haber ni percepción ni imaginación. Usted observa al corazón sentir, a la mente pensar, al cuerpo actuar; el acto mismo de percibir muestra que usted no es lo que usted percibe. ¿Puede haber percepción, experiencia, sin usted? Una experiencia debe «pertenecer». Alguien debe venir y declararla como suya propia. Sin un experimentador la experiencia no es real. Es el experimentador el que imparte realidad a la experiencia. Una experiencia que usted no puede tener, ¿de qué valor es para usted?

Int: La sensación de ser un experimentador, la sensación de «yo soy», ¿no es también una experiencia?

Mah: Obviamente, toda cosa experimentada es una experiencia. Y en toda experiencia surge el experimentador de ella. La memoria crea la ilusión de la continuidad. En realidad cada experiencia tiene su propio experimentador y la sensación de identidad se debe al factor común en la raíz de todas las relaciones experimentador-experiencia. Identidad y continuidad no son lo mismo. De la misma manera que cada flor tiene su propio color, aunque todos los colores son causados por la misma luz, así muchos experimentadores aparecen en la presenciación indivisa e indivisible, cada uno separado en la memoria, idéntico en la esencia. Esta esencia es la raíz, el fundamento, la «posibilidad» atemporal y aespacial de toda experiencia.

Int: ¿Cómo puedo llegar a ella?

Mah: Usted no necesita llegar a ella, pues usted lo es. Ella vendrá a usted si usted le da una oportunidad. Abandone su apego a lo irreal y lo real caerá en su propia cuenta rápida y suavemente. Deje de imaginarse que usted es o que usted hace esto o aquello y la comprehensión de que usted es la fuente y el corazón de todo amanecerá en usted. Con esto vendrá un gran amor que no es elección o predilección, ni apego, sino un poder que hace a todas las cosas dignas de amor y amables.


2

La Obsesión con el Cuerpo

Interlocutor: Maharaj, usted está sentado en frente de mí y yo estoy aquí a sus pies. ¿Cuál es la diferencia básica entre nosotros?

Maharaj: No hay ninguna diferencia básica.

Int: Sin embargo debe haber alguna diferencia real. Yo vengo a usted, usted no viene a mí.

Mah: Debido a que usted imagina diferencias, usted va aquí y allá en busca de gente «superior».

Int: Usted también es una persona superior. Usted proclama conocer lo real, mientras yo no lo hago.

Mah: ¿Le he dicho yo a usted alguna vez que usted no sabe y que, por lo tanto, usted es inferior? Deje que quienes han inventado tales distinciones las prueben. Yo no pretendo saber lo que usted no sabe. De hecho, yo sé mucho menos que usted.

Int: Sus palabras son sabias, su comportamiento noble, su gracia todopoderosa.

Mah: Yo no sé nada sobre todo eso y no veo ninguna diferencia entre usted y yo. Mi vida es una sucesión de acontecimientos, igual que la suya. Sólo, yo estoy desapegado y veo el espectáculo que pasa como un espectáculo que pasa, mientras que usted se apega a las cosas y se mueve con ellas.

Int: ¿Qué le hizo a usted tan desapasionado?

Mah: Nada en particular. Aconteció que confié en mi Gurú. Él me dijo que yo no soy nada sino mí mismo y yo le creí. Al confiar en él, me comporté en consecuencia y dejé de inquietarme por lo que no era mí mismo, ni mío.

Int: ¿Por qué tuvo usted la fortuna de confiar en su maestro plenamente, mientras nuestra confianza es nominal y verbal?

Mah: ¿Quién puede decirlo? Aconteció así. Las cosas acontecen sin causa ni razón y, después de todo, ¿qué importa quién es quién? Su elevada opinión de mí es solo su opinión. En cualquier momento usted puede cambiarla. ¿Por qué dar importancia a las opiniones, ni siquiera a las suyas?

Int: Sin embargo, usted es diferente. Su mente parece estar siempre calmada y feliz. Y en torno a usted ocurren milagros.

Mah: Yo no sé nada sobre milagros, y me pregunto si la naturaleza admite excepciones a sus leyes, a menos de que convengamos que todo es un milagro. En cuanto a mi mente, no hay ninguna cosa tal. Hay consciencia, en la que todo acontece. Es completamente evidente y está dentro de la experiencia de todo el mundo. Únicamente, usted no observa con suficiente cuidado. Observe bien, y vea lo que yo veo.

Int: ¿Qué ve usted?

Mah: Yo veo lo que usted también podría ver, aquí y ahora, si no fuera por el enfoque incorrecto de su atención. Usted no se presta ninguna atención a usted mismo. Su mente está toda con las cosas, las gentes y las ideas, nunca con usted mismo. Póngase a usted mismo en el foco, devenga consciente de su propia existencia. Vea como funciona usted, observe los motivos y los resultados de sus acciones. Estudie la prisión que ha construido en torno a usted mismo, por inadvertencia. Al saber lo que usted no es, usted llega a conocerse a usted mismo. La vía de vuelta a usted mismo es a través de la negación y del rechazo. Una cosa es cierta: lo real no es imaginario, no es un producto de la mente. La sensación de «yo soy» no es continua, aunque es un indicador útil; muestra dónde buscar, pero no qué buscar. Solo obsérvela. Una vez que usted está convencido de que usted no puede decir verdaderamente nada sobre usted mismo excepto «yo soy», y de que nada que puede ser señalado, puede ser usted mismo, la necesidad del «yo soy» ha terminado —usted ya no intenta verbalizar lo que usted es. Todo lo que usted necesita es deshacerse de la tendencia a definirse a usted mismo. Todas las definiciones se aplican solo a su cuerpo y a sus expresiones. Una vez que desaparece esta obsesión con el cuerpo, usted revertirá a su estado natural, espontáneamente y sin esfuerzo. La única diferencia entre nosotros es que yo soy presenciador de mi estado natural, mientras usted está aturdido. Lo mismo que el oro convertido en ornamentos no tiene ninguna ventaja sobre el oro en polvo, excepto cuando la mente lo establece así, de igual modo nosotros somos uno en el ser —diferimos solo en apariencia. Lo descubrimos siendo serios, buscando, indagando, preguntando cada día y cada hora, dando la propia vida a este descubrimiento.


3

El Presente Vivo

Interlocutor: Por lo que yo puedo ver, no hay nada irregular en mi cuerpo ni en mi ser real. Ninguno de ellos son de hechura mía y no necesitan ser mejorados. Lo que no ha ido bien es el «cuerpo interior», llámelo mente, consciencia, antahkarana, cualquiera que sea el nombre.

Maharaj: ¿Qué considera usted que no va bien en su mente?

Int: Es inquieta, codiciosa de lo agradable y temerosa de lo desagradable.

Mah: ¿Qué hay de malo en su búsqueda de lo agradable y en su huida de lo desagradable? El río de la vida corre entre las orillas del dolor y del placer. Es solo cuando la mente se niega a correr con la vida y se aferra a las orillas, cuando eso deviene un problema. Por correr con la vida quiero decir aceptación —dejar que venga lo que viene y que se vaya lo que se va. No desee, no tema, observe lo que acontece, cómo y cuando acontece, pues usted no es lo que acontece, usted es a quien ello acontece. Finalmente usted no es ni siquiera el observador. Usted es la potencialidad última de la que la consciencia omniabarcante es la manifestación y expresión.

Int: Sin embargo, entre el cuerpo y el sí mismo hay una nube de pensamientos y de sentimientos que no sirven ni al cuerpo ni al sí mismo. Estos pensamientos y sentimientos son inconsistentes, transitorios y desprovistos de significación, mero polvo mental que ciega y sofoca; sin embargo, están ahí, oscureciendo y destruyendo.

Mah: Ciertamente, la memoria de un acontecimiento no puede pasar por el acontecimiento mismo. Tampoco lo puede su anticipación. Hay algo excepcional, único, en el acontecimiento presente, que no tienen el acontecimiento pasado ni el venidero. Hay en él una viveza, una actualidad; destaca como si estuviera iluminado. En lo que acontece ahora hay el «sello de la realidad», que el pasado y futuro no tienen.

Int: ¿Qué es lo que da al presente ese «sello de la realidad»?

Mah: No hay nada peculiar en el acontecimiento presente que lo haga diferente del pasado y del futuro. Por un momento el pasado fue actual y el futuro lo devendrá también. ¿Qué hace al presente tan diferente? Obviamente, mi presencia. Yo soy real porque yo soy siempre ahora, en el presente, y lo que está conmigo ahora participa en mi realidad. El pasado está en la memoria, el futuro —en la imaginación. No hay nada en el acontecimiento presente mismo que lo haga destacar como real. Puede ser un suceso simple, periódico, como la campanada de un reloj. A pesar de nuestro conocimiento de que las campanadas sucesivas son idénticas, la campanada presente es completamente diferente de la anterior y de la siguiente —en tanto que recordada, o esperada. Una cosa enfocada en el ahora está conmigo, pues yo soy siempre presente; es mi propia realidad la que yo imparto al acontecimiento presente.

Int: Pero nosotros tratamos cosas recordadas como si fueran reales.

Mah: Nosotros consideramos los recuerdos, solo cuando irrumpen en el presente. Lo olvidado no cuenta hasta que uno lo recuerda —lo cual implica traerlo al ahora.

Int: Sí, puedo ver que hay en el ahora algún factor desconocido que da realidad momentánea a la actualidad transitoria.

Mah: Usted no necesita decir que es desconocido, pues usted lo ve en constante operación. Desde que usted nació, ¿ha cambiado alguna vez? Las cosas y los pensamientos han estado cambiando todo el tiempo. Pero la sensación de que lo que es ahora es real no ha cambiado nunca, ni siquiera en sueño.

Int: En el sueño profundo no hay ninguna experiencia de la realidad presente.

Mah: La vacuidad del sueño profundo se debe enteramente a la falta de recuerdos específicos. Pero hay una memoria general de bienestar. Hay una diferencia de sensación cuando decimos «yo estaba profundamente dormido» y «yo estaba ausente».

Int: Vamos a repetir la pregunta con la que comenzamos: entre la fuente de la vida y la expresión de la vida (que es el cuerpo), está la mente y sus estados siempre cambiantes. La corriente de los estados mentales es sin fin, sin significación y dolorosa. El dolor es el factor constante. Lo que nosotros llamamos placer es sólo un lapso, un intervalo entre dos estados dolorosos. El deseo y el temor son la trama y la urdimbre del hecho de vivir, y ambos están hechos de dolor. Nuestra pregunta es: ¿puede haber una mente feliz?

Mah: El deseo es el recuerdo del placer y el temor es el recuerdo del dolor. Ambos hacen a la mente inquieta. Los momentos de placer son meramente lapsos en la corriente del dolor. ¿Cómo puede ser feliz la mente?

Int: Eso es verdad cuando deseamos placer o esperamos dolor. Pero hay momentos de dicha inesperada, imprevista. Dicha pura, no contaminada por el deseo. No buscada, no merecida, dada por Dios.

Mah: Sin embargo, la dicha solo es dicha frente a un trasfondo de dolor.

Int: ¿El dolor es un hecho cósmico, o puramente mental?

Mah: El universo es completo y donde hay completud, donde no falta nada, ¿qué puede dar dolor?

Int: El universo puede ser completo como un todo, pero incompleto en los detalles.

Mah: Una parte del todo vista en relación al todo es también completa. Solo cuando se ve aisladamente deviene deficiente y así un foco de dolor. ¿Qué es lo que lleva al aislamiento?

Int: Las limitaciones de la mente, por supuesto. La mente no puede ver el todo por la parte.

Mah: Muy bien. La mente, por su naturaleza misma, divide y opone. ¿Puede haber alguna otra mente, que una y armonice, que vea el todo en la parte y la parte como totalmente relacionada con el todo?

Int: La otra mente —¿dónde buscarla?

Mah: Yendo más allá de la mente que limita, divide y opone. Poniendo fin al proceso mental tal como nosotros lo conocemos. Cuando éste llega a su fin, nace esa mente.

Int: ¿En esa mente ya no existe el problema de la alegría y de la pena?

Mah: No como nosotros las conocemos, como deseable o repugnante. Deviene más bien una cuestión de amor que busca expresión y que encuentra obstáculos. La mente inclusiva es amor en acción, batallando contra las circunstancias, inicialmente frustrado, finalmente victorioso.

Int: Entre el espíritu y el cuerpo, ¿es el amor el que proporciona el puente?

Mah: ¿Quién más? La mente crea el abismo, el corazón lo cruza.


4

El Mundo Real está Más Allá de la Mente

Interlocutor: En varias ocasiones se ha formulado la pregunta en cuanto a si el universo está sujeto a la ley de causación, o si existe y funciona al margen de la ley. Usted parece sostener el punto de vista de que es incausado, de que todo, por pequeño que sea, es incausado, que surge y desaparece sin ninguna razón cualquiera que sea.

Maharaj: Causación significa sucesión en el tiempo de acontecimientos en el espacio, ya sea ese espacio físico o mental. Tiempo, espacio, causación son categorías mentales, que surgen y se sumergen con la mente.

Int: Mientras la mente opera, la causación es una ley válida.

Mah: Como todo lo mental, la supuesta ley de causación se contradice a sí misma. Ninguna cosa en la existencia tiene una causa particular; el universo entero contribuye a la existencia aún de la cosa más pequeña; nada podría ser como es sin que el universo sea lo que es. Cuando la fuente y fundamento de todo es la única causa de todo, hablar de causalidad como una ley universal es incorrecto. El universo no está limitado por su contenido, porque sus potencialidades son infinitas; además es una manifestación o expresión de un principio fundamental y totalmente libre.

Int: Sí, finalmente, uno puede ver que hablar de una cosa como la única causa de otra cosa es enteramente incorrecto. Sin embargo, en la vida de hecho nosotros iniciamos invariablemente la acción con miras a un resultado.

Mah: Sí, hay mucha actividad de ese tipo, debido a la ignorancia. Con sólo que las gentes supieran que nada puede acontecer a menos que el universo entero lo haga acontecer, lograrían mucho más con menos gasto de energía.

Int: Si todo es una expresión de la totalidad de las causas, ¿cómo podemos hablar de una acción intencionada hacia un logro?

Mah: El impulso mismo de lograr es también una expresión del universo total. Muestra meramente que la energía potencial ha subido a un punto particular. Es la ilusión del tiempo lo que le hace a usted hablar de causalidad. Cuando el pasado y el futuro se ven en el ahora atemporal como partes de un modelo común, la idea de causa-efecto pierde su validez y la libertad creativa ocupa su lugar.

Int: Sin embargo, yo no puedo ver cómo algo puede llegar a ser sin una causa.

Mah: Cuando digo que una cosa es sin causa, quiero decir que puede ser sin una causa particular. Su propia madre no era necesaria para darle a usted nacimiento; usted podría haber nacido de alguna otra mujer. Pero usted no podría haber nacido sin el sol y la tierra. Ni siquiera estos podrían haber causado su nacimiento sin el factor más importante: su propio deseo de nacer. Es su deseo lo que da nacimiento, lo que da nombre y forma. Lo deseable es imaginado y deseado y se manifiesta como algo tangible o concebible. Así se crea el mundo en el que vivimos, nuestro mundo personal. El mundo real está más allá del alcance de la mente; nosotros lo vemos a través de la red de nuestros deseos, dividido en placer y dolor, justo e injusto, interior y exterior. Para ver el universo como es, usted debe ir más allá de la red. No es difícil hacerlo, pues la red está llena de agujeros.

Int: ¿Qué quiere usted decir por agujeros? ¿Y cómo encontrarlos?

Mah: Mire la red y sus muchas contradicciones. Usted hace y deshace a cada paso. Usted quiere paz, amor, felicidad y trabaja duramente para crear dolor, odio y guerra. Usted quiere longevidad y se sobrealimenta, usted quiere amistad y explota a los demás. Vea su red como hecha de tales contradicciones y suprímalas —su mismo verlas harán que desaparezcan.

Int: Puesto que mi ver la contradicción hace que desaparezca, ¿no hay ningún lazo causal entre mi ver y su desaparecer?

Mah: La causalidad, incluso como concepto, no se aplica al caos.

Int: ¿Hasta qué punto es el deseo un factor causal?

Mah: Uno de los muchos. Para cada cosa hay innumerables factores causales. Pero la fuente de todo lo que es, es la Posibilidad Infinita, la Realidad Suprema, que está en usted y que da su fuerza, su luz y su amor a toda experiencia. Pero, esta fuente no es una causa y ninguna causa es una fuente. Debido a eso, yo digo que todo es incausado. Usted puede intentar descubrir cómo acontece una cosa, pero usted no puede averiguar porqué una cosa es como es. Una cosa es como es, porque el universo es como es.


5

Lo que Nace debe Morir

Interlocutor: ¿La consciencia que presencia es permanente o no?

Maharaj: No es permanente. El conocedor surge y se sumerge con lo conocido. Eso en lo que tanto el conocedor como lo conocido surgen y se sumergen, es más allá del tiempo. Las palabras permanente o eterno no se aplican.

Int: En el sueño profundo no hay ni lo conocido, ni el conocedor. ¿Qué mantiene al cuerpo sensitivo y receptivo?

Mah: Ciertamente usted no puede decir que el conocedor estaba ausente. La experiencia de las cosas y de los pensamientos no estaba, eso es todo. Pero la ausencia de experiencia también es experiencia. Es como entrar en una habitación oscura y decir: «No veo nada». Un hombre ciego de nacimiento no sabe lo que significa la oscuridad. Similarmente, sólo el conocedor sabe que no sabe. El sueño profundo es meramente un lapso en la memoria. La vida continua.

Int: ¿Y qué es la muerte?

Mah: Es el cambio en el proceso de vida de un cuerpo particular. La integración acaba y comienza la desintegración.

Int: ¿Pero qué hay sobre el conocedor? ¿Con la desaparición del cuerpo, desaparece el conocedor?

Mah: Justamente como el conocedor del cuerpo aparece en el nacimiento, así desaparece en la muerte.

Int: ¿Y no queda nada?

Mah: Queda la vida. La consciencia necesita un vehículo y un instrumento para su manifestación. Cuando la vida produce otro cuerpo, otro conocedor viene al ser.

Int: ¿Hay un lazo causal entre los sucesivos conocedores del cuerpo o perceptores del cuerpo?

Mah: Sí, hay algo que puede ser llamado el cuerpo de la memoria, o cuerpo causal, un registro de todo lo que se pensó, se deseó y se hizo. Es como una nube de imágenes que se mantienen juntas.

Int: ¿Qué es esta sensación de una existencia separada?

Mah: Es un reflejo en un cuerpo separado de la única realidad. En este reflejo lo ilimitado y lo limitado están confundidos y se toman como si fueran lo mismo. Deshacer esta confusión es el propósito del Yoga.

Int: ¿No deshace la muerte esta confusión?

Mah: En la muerte solo muere el cuerpo. La vida no muere, la consciencia no muere, la realidad no muere. Y la vida nunca está tan viva como después de la muerte.

Int: ¿Pero acaso renace uno?

Mah: Lo que nació debe morir. Solo lo innacido es sin muerte. Encuentre qué es lo que nunca duerme ni nunca se despierta, y cuyo pálido reflejo es nuestra sensación de «yo».

Int: ¿Cómo voy a llevar a cabo este encuentro?

Mah: ¿Cómo hace usted para encontrar algo? Mantiene sobre ello su mente y su corazón. Debe haber un interés y una recordación sostenidos. Recordar lo que necesita ser recordado es el secreto del éxito. Usted llega a ello por medio de la seriedad.

Int: ¿Quiere usted decir que sólo con querer encontrar es suficiente? Ciertamente, también se necesitan cualificaciones y oportunidades.

Mah: Ambas vendrán con la seriedad. Lo que es supremamente importante es estar libre de contradicciones: la meta y la vía no deben estar en niveles diferentes; la vida y la luz no deben pelearse; el comportamiento no debe traicionar a la creencia. Llámelo honestidad, integridad, entereza; usted no debe retroceder, deshacer, desraizar, abandonar el terreno conquistado. La tenacidad de propósito y la honestidad en la búsqueda le llevarán a usted a su meta.

Int: ¡Tenacidad y honestidad son dones, ciertamente! Yo no tengo ni rastro de ellos.

Mah: Todo vendrá a medida que usted avance. Dé usted primero el primer paso. Todas las bendiciones vienen de dentro. Vuelva adentro. «Yo soy», usted lo sabe. Sea con ello todo el tiempo que usted pueda permitirse, hasta que usted revierta a ello espontáneamente. No hay ninguna vía más simple ni más fácil.


6

La Meditación

Interlocutor: Todos los maestros aconsejan meditar. ¿Cuál es el propósito de la meditación?

Maharaj: Nosotros conocemos el mundo exterior de sensaciones y de acciones, pero de nuestro mundo interior de pensamientos y sentimientos sabemos muy poco. El propósito principal de la meditación es devenir consciente y familiarizado con nuestra vida interior. El propósito último es alcanzar la fuente de la vida y de la consciencia.

Incidentalmente, la práctica de la meditación afecta profundamente a nuestro carácter. Nosotros somos esclavos de lo que no conocemos; de lo que conocemos somos señores. Cualquier vicio o flaqueza en nosotros mismos, cuyas causas y funcionamientos descubrimos y comprendemos, los vencemos por el conocimiento mismo; lo inconsciente se disuelve cuando se trae a lo consciente. La disolución de lo inconsciente libera energía; la mente se siente adecuada y se torna calmada.

Int: ¿Cuál es la utilidad de una mente calmada?

Mah: Cuando la mente está en calma, nosotros llegamos a conocernos a nosotros mismos como el presenciador puro. Nos retiramos de la experiencia y de su experimentador y permanecemos aparte en la presenciación pura, que está entre ellos y más allá de ellos. La personalidad, basada en la autoidentificación, en imaginarse que uno es algo: «yo soy esto, yo soy eso», continúa, pero solo como una parte del mundo objetivo. Su identificación con el presenciador se rompe.

Int: Por lo que comprendo, yo vivo en muchos niveles y la vida en cada nivel requiere energía. El Sí mismo por su propia naturaleza se deleita en todo y sus energías fluyen hacia fuera. ¿No es el propósito de la meditación contener las energías en los niveles más altos, o empujarlas hacia atrás y hacia arriba, a fin de permitir que los niveles más altos prosperen también?

Mah: No es tanto una cuestión de niveles como de gunas (cualidades). La meditación es una actividad sattvica y apunta a la completa eliminación de tamas (inercia) y de rajas (motividad). Sattva puro (armonía) es libertad perfecta de la pereza y del desasosiego.

Int: ¿Cómo fortalecer y purificar el sattva?

Mah: El sattva es siempre puro y fuerte. Es como el sol. Puede aparecer obscurecido por nubes y polvo, pero solo desde el punto de vista del perceptor. Ocúpese de las causas del oscurecimiento, no del sol.

Int: ¿Cuál es la utilidad de sattva?

Mah: ¿Cuál es la utilidad de la verdad, de la bondad, de la armonía, de la belleza? Ellas son su propia meta. Se manifiestan espontáneamente y sin esfuerzo cuando las cosas son dejadas a sí mismas, cuando no se interfiere en ellas, cuando no se las elude, ni se las desea, ni se las conceptualiza, sino que sólo se experimentan en la presenciación plena. Tal presenciación es ella misma sattva. Ella no utiliza ni las cosas ni a las gentes —les da realidad.

Int: Puesto que yo no puedo mejorar sattva, ¿tengo que ocuparme de tamas y rajas solo? ¿Cómo puedo ocuparme de ellos?

Mah: Observando su influencia en usted y sobre usted. Preséncieles en operación, observe sus expresiones en sus pensamientos, palabras y obras, y gradualmente su poder sobre usted decrecerá y emergerá la clara luz de sattva. No es un proceso difícil ni largo; la seriedad es la única condición del éxito.


7

La Mente

Interlocutor: Hay muchos libros interesantes escritos por gentes aparentemente muy competentes, en los que se niega la ilusoriedad del mundo (aunque no su transitoriedad). Según ellos, existe una jerarquía de seres, desde el más bajo al más alto; en cada nivel la complejidad del organismo permite y refleja la profundidad, la amplitud y la intensidad de la consciencia, sin ninguna culminación visible o cognoscible. Una ley suprema gobierna por todas partes: la evolución de las formas por el crecimiento y el enriquecimiento de la consciencia y la manifestación de sus potencialidades infinitas.

Mah: Esto puede ser así, o no. Incluso si es así, lo es solo desde el punto de vista de la mente, pero de hecho el universo entero (mahadakasha) existe solo en la consciencia (chidakasha), mientras que yo tengo mi estación en lo Absoluto (paramakasha). En el ser puro emerge la consciencia; en la consciencia el mundo aparece y desaparece. Todo lo que es, es mí mismo; todo lo que es, es mío. Antes de todos los comienzos, después de todos los finales —yo soy. Todo tiene su ser en mí, en el «yo soy», que brilla en todo ser vivo. Incluso el no ser es impensable sin mí. Ocurra lo que ocurra, yo debo estar ahí para presenciarlo.

Int: ¿Por qué le niega usted el ser al mundo?

Mah: Yo no niego el mundo. Yo lo veo como aparece en la consciencia, que es la totalidad de lo conocido en la inmensidad de lo no conocido.

Lo que comienza y acaba es mera apariencia. El mundo se puede decir que aparece, pero no que es. La apariencia puede durar mucho en alguna escala de tiempo, y ser muy breve en otra, pero finalmente equivale a lo mismo. Todo lo que está sujeto al tiempo es momentáneo y no tiene ninguna realidad.

Int: Ciertamente, usted ve el mundo existente que le rodea a usted ¡Usted parece comportarse con entera normalidad!

Mah: Eso es lo que le parece a usted. Lo que en su caso ocupa todo el campo de la consciencia es sólo una mota en la mía. El mundo dura, pero sólo un momento. Es su memoria lo que le hace a usted pensar que el mundo continúa. Yo mismo, no vivo de memoria. Yo veo el mundo como es; una apariencia momentánea en la consciencia.

Int: ¿En su consciencia?

Mah: Toda idea de «yo» y «mío», incluso de «yo soy» está en la consciencia.

Int: ¿Es entonces su «ser absoluto» (paramakasha) inconsciencia?

Mah: La idea de inconsciencia existe solo en la consciencia.

Int: Entonces, ¿cómo sabe usted que usted está en el estado supremo?

Mah: Porque yo soy en él. Es el único estado natural.

Int: ¿Puede usted describirlo?

Mah: Solo por negación, como incausado, independiente, incomparable, indiviso, incompuesto, imperturbable, incuestionable, inalcanzable por el esfuerzo. Toda definición positiva viene de la memoria y, por lo tanto, es inaplicable. Y sin embargo mi estado es supremamente real y, por lo tanto, posible, realizable, asequible.

Int: ¿No está usted inmerso atemporalmente en una abstracción?

Mah: La abstracción es mental y verbal y desaparece en el sueño profundo, o en el desvanecimiento; reaparece en el tiempo; yo soy en mi propio estado (swarupa) atemporalmente en el ahora. El pasado y el futuro están solo en la mente —yo soy ahora.

Int: El mundo es también ahora.

Mah: ¿Qué mundo?

Int: El mundo que nos rodea.

Mah: Es su mundo lo que usted tiene en la mente, no el mío. ¿Qué sabe usted de mí, cuando incluso mi conversación con usted está solo en su mundo? Usted no tiene ninguna razón para creer que mi mundo es idéntico al suyo. Mi mundo es real, verdadero, como es percibido, mientras que el suyo aparece y desaparece, según el estado de su mente. Su mundo es algo extraño, y usted tiene miedo de él. Mi mundo es mí mismo. Yo soy en casa.

Int: Si usted es el mundo, ¿cómo puede usted ser consciente de él? ¿No es el sujeto de la consciencia diferente de su objeto?

Mah: La consciencia y el mundo aparecen y desaparecen juntos, de manera que son dos aspectos del mismo estado.

Int: En el sueño profundo yo no soy, y el mundo continúa.

Mah: ¿Cómo lo sabe usted?

Int: Al despertar lo sé. Mi memoria me lo dice.

Mah: La memoria está en la mente. La mente continúa en el sueño.

Int: Está parcialmente en suspenso.

Mah: Pero su imagen del mundo no es afectada. Mientras que la mente está ahí, su cuerpo y su mundo están ahí. Su mundo está hecho de mente, es subjetivo, está encerrado dentro de la mente, es fragmentario, temporal, personal, cuelga del hilo de la memoria.

Int: ¿Es así el suyo?

Mah: ¡Oh, no! Yo vivo en un mundo de realidades, mientras que el suyo es de imaginaciones. Su mundo es personal, privado, incompartible, íntimamente suyo. Nadie puede entrar en él, ver como usted ve, oír como usted oye, sentir sus emociones y pensar sus pensamientos. En su mundo usted está verdaderamente solo, encerrado en su sueño siempre cambiante, que usted toma por la vida. Mi mundo es un mundo abierto, común a todos, accesible a todos. En mi mundo hay comunidad, penetración inteligible, amor, cualidad real; lo individual es lo total, la totalidad —en lo individual. Todos son uno y el Uno es todos.

Int: ¿Está su mundo lleno de cosas y de gentes como lo está el mío?

Mah: No, está lleno de mí mismo.

Int: ¿Pero usted ve y oye como nosotros?

Mah: Sí, yo parezco oír y ver y hablar y actuar, pero para mí eso sólo acontece, como acontecen para usted la digestión o la transpiración. La máquina del cuerpo-mente se ocupa de eso pero me deja fuera de ella. Lo mismo que usted no necesita ocuparse del crecimiento de su cabello, así yo no necesito ocuparme de las palabras y las acciones. Ellas simplemente acontecen y me dejan en paz, pues en mi mundo nada marcha nunca incorrectamente.


8

El Sí Mismo Está Más Allá de la Mente

Interlocutor: Cuando era un niño experimenté muy a menudo estados de felicidad completa, cercanos al éxtasis. Más tarde, cesaron. Pero desde que vine a la India reaparecieron, particularmente desde que le encontré a usted. Sin embargo estos estados, por maravillosos que sean, no son duraderos. Vienen y van y no hay ningún conocimiento de cuando volverán de nuevo.

Mah: ¿Cómo puede algo ser estable en una mente que ella misma no es estable?

Int: ¿Cómo puedo hacer que mi mente sea estable?

Mah: ¿Cómo puede una mente inestable hacerse a sí misma estable? Por supuesto no puede. La naturaleza de la mente es vagar de un lado a otro. Todo lo que usted puede hacer es llevar el foco de la consciencia más allá de la mente.

Int: ¿Cómo se hace?

Mah: Deseche todos los pensamientos excepto uno: el pensamiento «yo soy». La mente se rebelará al comienzo, pero con paciencia y perseverancia cederá y se tranquilizará. Una vez que usted esté tranquilo, las cosas comenzarán a acontecer espontáneamente y completamente naturales, sin ninguna interferencia de su parte.

Int: ¿Puedo evitar esta dilatada batalla con mi mente?

Mah: Sí, puede. Viva su vida como viene, pero siempre alerta, siempre vigilante, dejando que todo acontezca como acontece, haciendo las cosas naturales de modo natural, sufriendo, regocijándose —como la vida lo traiga. Eso también es una vía.

Int: Bien, entonces puedo casarme, tener hijos, llevar un negocio… ser feliz.

Mah: Ciertamente. Usted puede ser feliz o no, tómelo a su paso.

Int: Pero yo quiero felicidad.

Mah: La verdadera felicidad no puede ser encontrada en las cosas que cambian y se desvanecen. El placer y el dolor alternan inexorablemente. La felicidad viene del sí mismo y sólo puede encontrarse en el sí mismo. Encuentre su sí mismo real (swarupa) y todo lo demás vendrá con él.

Int: Si mi sí mismo real es paz y amor, ¿por qué está tan inquieto?

Mah: No es su sí mismo real el que está inquieto, pero su reflejo en la mente aparece inquieto porque la mente es inquieta. Es como el reflejo de la luna en el agua agitada por el viento. El viento del deseo agita a la mente, y el «yo», que no es más que un reflejo del Sí mismo en la mente, aparece cambiante. Pero esas ideas de movimiento, de inquietud, de placer y de dolor están todas en la mente. El Sí mismo está más allá de la mente, presenciador consciente, pero no implicado.

Int: ¿Cómo alcanzarlo?

Mah: Usted es el Sí mismo aquí y ahora. Deje a la mente en paz, permanezca consciente y no implicado y usted se dará cuenta de que estar alerta pero desapegado, observando cómo los acontecimientos vienen y se van, es un aspecto de su naturaleza real.

Int: ¿Cuáles son los otros aspectos?

Mah: Los aspectos son infinitos en número. Dése usted cuenta de uno, y se dará cuenta de todos.

Int: Dígame usted algo que me ayude.

Mah: ¡Usted sabe mejor lo que usted necesita!

Int: Yo estoy inquieto. ¿Cómo puedo obtener paz?

Mah: ¿Para qué necesita usted paz?

Int: Para ser feliz.

Mah: ¿No es usted feliz ahora?

Int: No, no lo soy.

Mah: ¿Qué le hace a usted infeliz?

Int: Tengo lo que no quiero, y quiero lo que no tengo.

Mah: ¿Por qué no lo invierte usted?: quiera lo que usted tiene y no se preocupe por lo que no tiene.

Int: Quiero lo que es agradable y no quiero lo que es doloroso.

Mah: ¿Cómo sabe usted lo que es agradable y lo que no lo es?

Int: Por la experiencia pasada, por supuesto.

Mah: Guiado por la memoria usted ha estado persiguiendo lo agradable y esquivando lo desagradable. ¿Lo ha logrado usted?

Int: No, no le he logrado. Lo agradable no dura. El dolor vuelve de nuevo.

Mah: ¿Cuál dolor?

Int: El deseo del placer, el miedo del dolor, ambos son estados de miseria. ¿Hay un estado de placer sin mezcla?

Mah: Todo placer, físico o mental, necesita un instrumento. Ambos instrumentos físico y mental son materiales, se fatigan y se agotan. El placer que proporcionan es necesariamente limitado en intensidad y duración. El dolor es el trasfondo de todos sus placeres. Usted los quiere porque sufre. Por otra parte, la búsqueda misma del placer es la causa del dolor. Es un círculo vicioso.

Int: Puedo ver el mecanismo de mi confusión, pero no veo mi salida de él.

Mah: El examen mismo del mecanismo muestra la salida. Después de todo, su confusión está solo en su mente, que hasta ahora nunca se ha rebelado contra la confusión y nunca ha logrado hacerse con ella. Se ha rebelado solo contra el dolor.

Int: ¿De modo que todo lo que puedo hacer es permanecer confundido?

Mah: Esté alerta. Indague, observe, investigue, aprenda todo lo que pueda sobre la confusión, como opera, lo que le hace a usted y a otros. Viendo claramente la confusión usted deviene limpio de la confusión.

Int: Cuando miro dentro de mí mismo, encuentro que mi deseo más fuerte es crear un monumento, construir algo que me sobreviva. Incluso cuando pienso en un hogar, esposa e hijos, es porque ello es un testimonio de mí mismo duradero, sólido.

Mah: De acuerdo constrúyase un monumento. ¿Cómo se propone usted hacerlo?

Int: Importa poco qué construya, mientras sea permanente.

Mah: Ciertamente, usted puede ver por usted mismo que nada es permanente. Todo se gasta, se viene abajo, se disuelve. El terreno mismo sobre el que usted construye cede. ¿Qué puede usted construir que sobreviva a todo?

Int: Intelectualmente, verbalmente, yo soy consciente de que todo es transitorio. Sin embargo, de algún modo mi corazón quiere permanencia. Quiero crear algo que dure.

Mah: Entonces usted debe construirlo de algo duradero. ¿Qué tiene usted que sea duradero? Ni su cuerpo ni su mente durarán. Usted debe buscar en otra parte.

Int: Anhelo la permanencia, pero no la encuentro en ninguna parte.

Mah: Usted mismo, ¿no es usted permanente?

Int: Yo he nacido, y moriré.

Mah: ¿Puede usted decir verdaderamente que usted no era antes de nacer y puede usted decir cuando esté muerto: «Ahora ya no soy». Usted no puede decir desde su propia experiencia que usted no es. Usted solo puede decir «yo soy». Los demás tampoco pueden decirle a usted que «usted no es».

Int: No hay ningún «yo soy» en el sueño profundo.

Mah: Antes de hacer afirmaciones tan perentorias, examine usted cuidadosamente su estado de vigilia. Usted descubrirá pronto que está lleno de vacíos, cuando la mente se queda en blanco. Note cuán poco recuerda usted incluso cuando está plenamente despierto. Usted no puede decir que usted no estuvo consciente durante el sueño. Simplemente, usted no recuerda. Un vacío en la memoria no es necesariamente un vacío en la consciencia.

Int: ¿Puedo hacerme a mí mismo recordar mi estado de sueño profundo?

Mah: ¡Por supuesto! Eliminando los intervalos de inadvertencia durante sus horas de vigilia, usted eliminará gradualmente el largo intervalo de atención ausente que usted llama sueño. Usted sabrá que está dormido.

Int: Sin embargo el problema de la permanencia, de la continuidad del ser, no está resuelto.

Mah: La permanencia es una mera idea, nacida de la acción del tiempo. El tiempo a su vez depende de la memoria. Por permanencia usted quiere decir una memoria sin cortes a través de un tiempo sin fin. Usted quiere eternizar la mente, lo cual no es posible.

Int: ¿Entonces qué es eterno?

Mah: Eso que no cambia con el tiempo. Usted no puede eternizar una cosa transitoria —solo lo que no cambia es eterno.

Int: Yo estoy familiarizado con el sentido general de lo que usted dice. No anhelo más conocimiento. Todo lo que quiero es paz.

Mah: Usted puede tener toda la paz que quiera pidiendo.

Int: Estoy pidiendo.

Mah: Debe usted pedir con un corazón indiviso y vivir una vida integrada.

Int: ¿Cómo?

Mah: Desapéguese de todo lo que torna a su mente inquieta. Renuncie a todo lo que perturba su paz. Si usted quiere paz, merézcala.

Int: Ciertamente todo el mundo merece paz.

Mah: Sólo la merecen aquellos que no la perturban.

Int: ¿De qué manera perturbo yo la paz?

Mah: Siendo un esclavo para sus deseos y temores.

Int: ¿Incluso cuando están justificados?

Mah: Las reacciones emocionales nacidas de la ignorancia o de la inadvertencia nunca están justificadas. Busque una mente clara y un corazón limpio. Todo lo que usted necesita es mantenerse tranquilamente alerta, indagando en la naturaleza real de usted mismo. Ésta es la única vía hacia la paz.


9

Respuestas de la Memoria

Interlocutor: Unos dicen que el universo ha sido creado. Otros dicen que siempre ha existido y que siempre está sufriendo transformaciones. Unos dicen que está sujeto a leyes eternas. Otros niegan incluso la causalidad. Unos dicen que el mundo es real. Otros —que no tiene ningún ser.

Mah: ¿Sobre qué mundo está usted preguntando?

Int: El mundo de mis percepciones, por supuesto.

Mah: El mundo que usted puede percibir es ciertamente un mundo muy pequeño. Y es enteramente privado. Tómelo como un sueño y entiéndaselas con él.

Int: ¿Cómo puedo tomarlo como un sueño? Un sueño no dura.

Mah: ¿Cuánto durará su pequeño mundo propio?

Int: Después de todo, mi pequeño mundo no es sino una parte del total.

Mah: ¿No es la idea de un mundo total una parte de su mundo personal? El universo no viene a decirle a usted que usted es una parte de él. Es usted el que ha inventado una totalidad para que le contenga a usted como una parte. De hecho, todo lo que usted conoce es su mundo privado propio, por muy bien que usted lo haya amueblado con sus imaginaciones y expectativas.

Int: ¡Ciertamente, la percepción no es imaginación!

Mah: ¿Qué otra cosa es? la percepción es reconocimiento, ¿no es así? Algo enteramente desconocido puede ser sentido, pero no puede ser percibido. La percepción implica la memoria.

Int: Concedido, pero la memoria no lo convierte en ilusión.

Mah: Percepción, imaginación, expectación, anticipación, ilusión —todas se basan en la memoria. Apenas hay líneas fronterizas entre ellas. Simplemente se funden unas en otras. Todas son respuestas de la memoria.

Int: Sin embargo, la memoria está aquí para probar la realidad de mi mundo.

Mah: ¿Cuánto recuerda usted? Trate de escribir de memoria lo que usted ha estado pensando, diciendo y haciendo el día 30 del mes pasado.

Int: Sí, hay un vacío.

Mah: No está tan mal. Usted recuerda un montón —es la memoria inconsciente la que hace tan familiar el mundo en el que vive.

Int: Admitido que el mundo en el que vivo es subjetivo y parcial. ¿Qué hay sobre usted? ¿En qué tipo de mundo vive usted?

Mah: Mi mundo es como el suyo. Yo veo, oigo, siento, pienso, hablo y actúo en un mundo que percibo, lo mismo que usted. Pero para usted eso es todo, mientras que para mí es casi nada. Sabiendo que el mundo es una parte de mí mismo, yo no le presto más atención que la que usted presta al alimento que usted ha comido. Mientras está siendo preparado y comido el alimento está separado de usted y su mente está con él; una vez tragado, usted deviene totalmente inconsciente de él. Yo me he comido el mundo y ya no necesito pensar más en él.

Int: ¿No deviene usted completamente irresponsable?

Mah: ¿Cómo podría? ¿Cómo puedo yo hacer daño a algo que es uno conmigo? Al contrario, sin pensar en el mundo, todo lo que yo hago le será beneficioso. Lo mismo que el cuerpo se pone bien inconscientemente, así yo estoy incesantemente activo poniendo bien al mundo.

Int: No obstante, ¿usted es consciente del inmenso sufrimiento del mundo?

Mah: Por supuesto que lo soy, mucho más de lo que lo es usted.

Int: ¿Entonces que hace usted?

Mah: Lo miro a través de los ojos de Dios y encuentro que todo está bien.

Int: ¿Cómo puede decir usted que todo está bien? Mire las guerras, la explotación, la lucha cruel entre el ciudadano y el estado.

Mah: Todos esos sufrimientos los hace el hombre y está dentro del poder del hombre ponerles un fin. Dios ayuda poniendo al hombre frente a los resultados de sus acciones y pidiendo que el equilibrio sea restaurado. El karma es la ley que trabaja por la rectitud; es la mano curativa de Dios.


10

La Presenciación

Interlocutor: Yo estoy lleno de deseos y quiero cumplirlos. ¿Cómo puedo lograr lo que quiero?

Maharaj: ¿Merece usted lo que desea? De un modo u otro usted tiene que trabajar por el cumplimiento de sus deseos. Invierta energía y espere los resultados.

Int: ¿De dónde voy a sacar la energía?

Mah: El deseo mismo es energía.

Int: ¿Entonces por qué no se cumplen todos los deseos?

Mah: Quizás no fue bastante fuerte ni duradero.

Int: Sí, ese es mi problema. Quiero cosas, pero soy perezoso cuando llega el momento de la acción.

Mah: Cuando su deseo no es claro ni fuerte, no puede tomar forma. Además, si sus deseos son personales, para su propio disfrute, la energía que usted les da es necesariamente limitada; no puede ser más que la que usted tiene.

Int: Sin embargo, a menudo personas ordinarias alcanzan lo que desean.

Mah: Después de desearlo muchísimo y durante mucho tiempo. Incluso entonces, sus logros son limitados.

Int: ¿Y qué hay de los deseos no egoístas?

Mah: Cuando usted desea el bien común, el mundo entero quiere con usted. Haga suyo propio el deseo de la humanidad y trabaje usted por él. Ahí usted no puede fracasar.

Int: La humanidad es obra de Dios, no mía. Yo estoy interesado en mí mismo. ¿No tengo el derecho de ver mis deseos legítimos cumplidos? No harán daño a nadie. Mis deseos son legítimos. Son deseos justos, ¿por qué no se hacen realidad?

Mah: Los deseos son justos o injustos según las circunstancias; depende de cómo usted los considere. Es solo para el individuo para el que una distinción entre justo e injusto es válida.

Int: ¿Cuáles son las líneas directrices para tal distinción? ¿Cómo puedo yo saber cuales de mis deseos son justos y cuales son injustos?

Mah: En su caso los deseos que llevan al sufrimiento son injustos y los que llevan a la felicidad son justos. Pero usted no debe olvidar a los demás. Su sufrimiento y su felicidad también cuentan.

Int: Los resultados están en el futuro. ¿Cómo puedo yo saber lo que serán?

Mah: Use su mente. Recuerde, observe. Usted no es diferente de los demás. La mayoría de sus experiencias son válidas para usted también. Piense clara y profundamente, penetre la estructura entera de sus deseos y sus ramificaciones. Ellos son una parte importantísima de su entramado mental y emocional y afectan poderosamente a sus acciones. Recuerde, usted no puede abandonar lo que no conoce. Para ir más allá de usted mismo, usted debe conocerse.

Int: ¿Qué quiere decir conocerme a mí mismo? Al conocerme a mí mismo, ¿qué es exactamente lo que llego a conocer?

Mah: Todo lo que usted no es.

Int: ¿Y no lo que yo soy?

Mah: Lo que usted es, usted ya lo es. Sabiendo lo que usted no es, usted se libra de ello y permanece en su propio estado natural. Todo ello acontece de modo enteramente espontáneo y sin esfuerzo.

Int: ¿Y qué descubro?

Mah: Usted descubre que no hay nada que descubrir. Usted es lo que usted es y eso es todo.

Int: ¿Pero finalmente qué soy yo?

Mah: La negación última de todo lo que usted no es.

Int: ¡Yo no comprendo!

Mah: Es su idea fija de que usted debe ser una cosa u otra la que le ciega a usted.

Int: ¿Cómo puedo deshacerme de esta idea?

Mah: Si usted confía en mí, crea cuando le digo que usted es la presenciación pura que ilumina la consciencia y su contenido infinito. Dése usted cuenta de esto y viva de acuerdo con ello. Si usted no me cree, entonces vaya usted al interior, indagando «¿qué soy yo?», o enfoque su mente sobre «yo soy», lo cual es ser puro y simple.

Int: ¿De qué depende mi fe en usted?

Mah: De su penetración en el corazón de otras gentes. Si usted no puede ver dentro de mi corazón, vea dentro del suyo propio.

Int: Yo no puedo hacer ni lo uno ni lo otro.

Mah: Purifíquese usted por una vida bien ordenada y útil. Observe sus pensamientos, sus sentimientos, sus palabras y sus acciones. Eso aclarará su visión.

Int: ¿No debo renunciar a todas las cosas primero, y vivir una vida sin hogar?

Mah: Usted no puede renunciar. Usted puede dejar su casa y dar un disgusto a su familia, pero los apegos están en la mente y no le dejarán a usted hasta que usted conozca su mente por dentro y por fuera. Lo primero es lo primero —conózcase a usted mismo, todo lo demás vendrá con ello.

Int: ¡Pero usted ya me ha dicho que yo soy la Realidad Suprema!. ¿No es eso conocimiento de sí mismo?

Mah: ¡Por supuesto que usted es la Realidad Suprema! ¿Pero y qué? Cada grano de arena es Dios; saberlo es importante, pero eso es solo el comienzo.

Int: Bien, usted me ha dicho que yo soy la Realidad Suprema. Yo le creo a usted. ¿Qué es lo siguiente que tengo que hacer?

Mah: Ya se lo he dicho. Descubra todo lo que usted no es. Ni el cuerpo, ni los sentimientos, ni los pensamientos, ni las ideas, ni el tiempo, ni el espacio, ni el ser ni el no ser, ni esto ni eso —nada concreto ni abstracto que usted pueda señalar es usted. Una mera afirmación verbal no bastará —usted puede repetir una fórmula inacabablemente sin ningún resultado. Usted debe observarse continuamente —particularmente su mente— momento a momento, sin omitir nada. Esta presenciación es esencial para la separación entre el sí mismo y el no sí mismo.

Int: La presenciación —¿no es mi naturaleza real?

Mah: Para presenciar, debe haber algo que presenciar. ¡Estamos todavía en la dualidad!

Int: ¿Qué hay sobre presenciar al presenciador? ¿La presenciación de la presenciación?

Mah: Juntar palabras no le llevará a usted lejos. Vaya usted adentro y descubra lo que usted no es. Nada más importa.


11

La Presenciación y la Consciencia

Interlocutor: ¿Qué hace usted cuando está dormido?

Maharaj: Soy presenciador del hecho de estar dormido.

Int: ¿No es el sueño profundo un estado de inconsciencia?

Mah: Sí, yo soy presenciador del hecho de estar inconsciente.

Int: ¿Y cuando está despierto, o soñando?

Mah: Soy presenciador del hecho de estar despierto, o soñando.

Int: No le entiendo a usted. ¿Qué quiere decir usted exactamente? Permítame aclarar mis términos: por estar dormido quiero decir inconsciente, por estar despierto quiero decir consciente, por soñar quiero decir consciente de la mente de uno mismo, pero no de lo que me rodea.

Mah: Bien, es poco más o menos lo mismo para mí. Sin embargo, parece haber una diferencia. En cada estado usted olvida los otros dos, mientras que para mí no hay más que un solo estado de ser, que incluye y transciende los tres estados mentales de vigilia, sueño con sueños y sueño profundo.

Int: ¿Ve usted en el mundo una dirección y un propósito?

Mah: El mundo no es más que un reflejo de mi imaginación. Todo lo que quiero ver, puedo verlo. ¿Pero por qué debería yo inventar modelos de creación, evolución y destrucción? Yo no los necesito. El mundo está en mí, el mundo es mí mismo. No tengo miedo de él y no tengo ningún deseo de encerrarlo en una imagen mental.

Int: Volviendo al sueño. ¿Sueña usted?

Mah: Por supuesto.

Int: ¿Qué son sus sueños?

Mah: Ecos del estado de vigilia.

Int: ¿Y su sueño profundo?

Mah: La consciencia cerebral está suspendida.

Int: ¿Es usted entonces inconsciente?

Mah: Inconsciente de mi entorno —sí.

Int: ¿No totalmente inconsciente?

Mah: Permanezco presenciador del hecho de que estoy inconsciente.

Int: Usted usa las palabras «presenciador» y «consciente» ¿No son lo mismo?

Mah: La presenciación es primordial; es el estado original, sin comienzo, sin fin, incausado, sin soporte, sin partes, sin cambio. La consciencia es por contacto, un reflejo sobre una superficie, un estado de dualidad. No puede haber ninguna consciencia sin presenciación pero puede haber presenciación sin consciencia, como en el sueño profundo. La presenciación es absoluta, la consciencia es relativa a su contenido; la consciencia es siempre consciencia de algo. La consciencia es parcial y cambiante, la presenciación es total, sin cambio, calma y silente. Y es la matriz común de todas las experiencias.

Int: ¿Cómo va uno más allá de la consciencia a la presenciación?

Mah: Puesto que es la presenciación lo que hace posible la consciencia, hay presenciación en todo estado de consciencia. Por lo tanto, la consciencia misma de ser consciente es ya un movimiento en la presenciación. El interés en su corriente de consciencia le lleva a usted a la presenciación. No es un estado nuevo. Es reconocido inmediatamente como la existencia original, básica, la cual es la vida misma, y también amor y gozo.

Int: Puesto que la realidad está siempre con nosotros, ¿en qué consiste la realización de sí mismo?

Mah: La realización es únicamente lo opuesto de la ignorancia. Tomar el mundo como real y el sí mismo de uno como irreal es ignorancia, la causa del sufrimiento. Conocer el sí mismo como la única realidad y todo lo demás como temporal y transitorio es liberación, paz y gozo. Todo esto es muy simple. En lugar de ver las cosas como las imagina, aprenda a verlas como son. Cuando usted pueda ver todo como ello es, usted también se verá a usted mismo como usted es. Es como limpiar un espejo. El mismo espejo que le muestra a usted el mundo como es, también le mostrará a usted su propio rostro. El pensamiento «yo soy» es el paño de pulir. Úselo.


12

La Persona no es la Realidad

Interlocutor: Por favor, díganos cómo se realizó usted.

Maharaj: Encontré a mi Gurú cuando tenía 34 años y realicé a los 37.

Int: ¿Qué ocurrió? ¿Cuál fue el cambio?

Mah: El placer y el dolor perdieron su dominio sobre mí. Yo estaba libre de deseo y de temor. Me encontré a mí mismo pleno, sin necesidad de nada. Vi que en el océano de la presenciación pura, en la superficie de la consciencia universal, las innumerables olas de los mundos fenoménicos emergen y se sumergen sin comienzo ni fin. En tanto que consciencia, todos ellos están en mí. En tanto que eventos, todos son míos. Hay un poder misterioso que cuida de ellos. Ese poder es la presenciación, el Sí mismo, la Vida, Dios, déle usted el nombre que quiera. Es el fundamento, el soporte último de todo lo que es, lo mismo que el oro es la base de toda la joyería. ¡Y es tan íntimamente nuestro! Haga abstracción del nombre y la forma de las joyas y el oro deviene manifiesto. Libérese del nombre y de la forma, y de los deseos y temores que crean —¿qué queda entonces?

Int: Nada.

Mah: Sí, el vacío queda. Pero el vacío está lleno a rebosar. Es la potencialidad eterna, como la consciencia es la actualidad eterna.

Int: ¿Por potencialidad usted quiere decir el futuro?

Mah: El pasado, el presente y el futuro —los tres están ahí. E infinitamente más.

Int: Pero puesto que el vacío es vacío, es de poca utilidad para nosotros.

Mah: ¿Cómo puede usted decir eso? Sin ruptura en la continuidad, ¿cómo puede haber renacimiento? ¿Puede haber renovación sin muerte? Incluso la obscuridad del sueño profundo es refrescante y rejuvenecedora. Sin la muerte habríamos sido tragados para siempre en el pantano de la senilidad eterna.

Int: ¿No hay ninguna cosa tal como la inmortalidad?

Mah: Cuando vida y muerte se ven como esenciales una a otra, como dos aspectos de un sólo ser, eso es inmortalidad. Ver el fin en el comienzo y el comienzo en el fin es el indicio de la eternidad. Definitivamente, inmortalidad no es continuidad. Solo el proceso de cambio continúa. Nada dura.

Int: ¿ La presenciación dura?

Mah: La presenciación no es del tiempo. El tiempo existe solo en la consciencia. Más allá de la consciencia, ¿dónde están el tiempo y el espacio?

Int: Dentro del campo de su consciencia está también su cuerpo.

Mah: Por supuesto. Pero la idea «mi cuerpo», como algo diferente de los demás cuerpos, no está ahí. Para mí es «un cuerpo», no «mi cuerpo», «una mente», no «mi mente». La mente cuida del cuerpo perfectamente, yo no necesito interferir. Lo que es necesario que se haga se hace, de la manera normal y natural.

Usted puede no ser enteramente consciente de sus funciones fisiológicas, pero cuando se trata de pensamientos y sentimientos, deseos y temores, usted deviene agudamente consciente de usted mismo. Para mí éstos son también ampliamente inconscientes. Yo me encuentro a mí mismo hablando a las gentes, o haciendo cosas de modo correcto y apropiado, sin ser muy consciente de ellas. Parece como si yo viviera mi vida física, mi vida de vigilia, automáticamente, reaccionando espontánea y exactamente.

Int: ¿Viene esta respuesta espontánea como resultado de la realización, o por entrenamiento?

Mah: Por ambos. La devoción a su meta le hace a usted vivir una vida limpia y ordenada, entregada a indagar la verdad y a ayudar a las gentes, y la realización hace fácil y espontánea la virtud noble, suprimiendo para siempre los obstáculos en la forma de deseos y miedos e ideas erróneas.

Int: ¿Usted ya no tiene deseos y temores?

Mah: Mi destino fue nacer como un hombre simple, alguien común, un humilde comerciante, con poca educación formal. Mi vida era del tipo común, con deseos y temores comunes. Cuando, a través de mi fe en mi maestro y de la obediencia a sus palabras, realicé mi ser verdadero, dejé atrás mi naturaleza humana al cuidado de sí misma, hasta que su destino se agote. Ocasionalmente tiene lugar en la mente una vieja reacción emocional o mental, pero inmediatamente es advertida y desechada. Después de todo, mientras uno carga el fardo de una persona, uno está expuesto a sus idiosincrasias y hábitos.

Int: ¿No tiene usted miedo de la muerte?

Mah: Yo ya estoy muerto.

Int: ¿En qué sentido?

Mah: Yo estoy doblemente muerto. No solo estoy muerto a mi cuerpo, sino a mi mente también.

Int: ¡Bien, usted no parece muerto en absoluto!

Mah: ¡Eso es lo que usted dice! ¡Usted parece conocer mi estado mejor que yo!

Int: Lo siento. Pero es que no comprendo. Usted dice que usted es sin cuerpo y sin mente mientras que yo le veo a usted bien vivo y coherente.

Mah: Un trabajo tremendamente complejo se lleva a cabo continuamente en su cerebro y en su cuerpo, ¿es usted consciente de él? No, en absoluto. Sin embargo, para alguien exterior todo parece efectuarse inteligentemente y con un propósito. ¿Por qué no admitir que toda la vida personal de uno está ampliamente inmersa por debajo del umbral de la consciencia y que no obstante opera con cordura y fluidez?

Int: ¿Es normal?

Mah: ¿Qué es normal? ¿Es normal su vida —obsesionada por deseos y temores, llena de porfía y de lucha, carente de significado y de dicha? ¿Es normal ser agudamente consciente de su cuerpo? ¿Es normal estar desgarrado por los sentimientos, torturado por los pensamientos? Un cuerpo saludable, una mente saludable viven en gran medida no percibidos por su propietario; sólo ocasionalmente, a través del dolor o del sufrimiento reclaman atención y conocimiento. ¿Por qué no extender lo mismo a toda la vida personal? Uno puede funcionar correctamente, respondiendo bien y plenamente a todo lo que acontece, sin tener que traerlo al foco de la presenciación. Cuando el control de sí mismo deviene una segunda naturaleza, la presenciación lleva su foco hacia niveles de existencia y acción más profundos.

Int: ¿No deviene usted un robot?

Mah: ¿Qué daño hay en hacer automático, lo que es habitual y repetitivo? Es automático de todos modos. Pero cuando también es caótico, causa dolor y sufrimiento y reclama atención. Todo el propósito de una vida limpia y bien ordenada es liberar al hombre de la esclavitud del caos y del fardo del sufrimiento.

Int: Usted parece estar a favor de una vida computerizada.

Mah: ¿Qué hay de malo en una vida libre de problemas? La personalidad es solo un reflejo de lo real. ¿Por qué el reflejo no habría de ser fiel al original como algo dado por supuesto, automáticamente? ¿Necesita la persona tener designios suyos propios? La vida de la que es una expresión la guiará. Una vez que usted se haya dado cuenta de que la persona es solo una sombra de la realidad, pero no la realidad misma, usted deja de inquietarse y de afligirse. Usted acepta ser guiado desde dentro y la vida deviene un tránsito en lo no conocido.


13

Lo Supremo, la Mente y el Cuerpo

Interlocutor: Por lo que nos ha dicho parece que usted no es completamente consciente de su entorno. A nosotros usted nos parece extremadamente alerta y activo. Nos cuesta creer que usted está en una suerte de estado hipnótico, que no deja ninguna memoria detrás. Por el contrario, su memoria parece excelente. ¿Cómo tenemos que comprender su afirmación de que el mundo y todo lo que incluye no existe, en lo que a usted concierne?

Maharaj: Todo es una cuestión de enfoque. Su mente está enfocada en el mundo; la mía está enfocada en la realidad. Es como la luna a la luz del día —cuando el sol brilla, la luna apenas es visible. O bien, observe como toma usted su comida. Mientras está en su boca, usted es consciente de ella; una vez tragada, usted ya no se interesa más en ella. ¡Sería fastidioso tenerla constantemente en mente hasta su eliminación! La mente debe estar normalmente en suspenso —la actividad incesante es un estado mórbido. El universo funciona por sí sólo —eso yo lo sé. ¿Qué más necesito saber?

Int: Así pues, un jnani sabe lo que está haciendo solo cuando vuelve su mente hacia ello; de otro modo únicamente actúa, sin estar implicado.

Mah: El hombre ordinario no es consciente de su cuerpo como tal. Es consciente de sus sensaciones, sentimientos y pensamientos. Incluso éstos, una vez que comienza el desapego, se alejan del centro de la consciencia y acontecen espontáneamente y sin esfuerzo.

Int: ¿Qué es entonces lo que es en el centro de la consciencia?

Mah: Eso a lo que no puede darse nombre ni forma, porque es sin cualidad y más allá de la consciencia. Usted puede decir que es un punto en la consciencia, que es más allá de la consciencia. Como un agujero en el papel, que está a la vez en el papel y que sin embargo no es papel, así es el estado supremo en el centro mismo de la consciencia, y sin embargo más allá de la consciencia. Es como una abertura en la mente a través de la que la mente se inunda de luz. La abertura no es la luz. Es sólo una abertura.

Int: Una abertura es sólo vacío, ausencia.

Mah: Efectivamente. Desde el punto de vista de la mente, es sólo una abertura para que la luz de la presenciación entre en el espacio mental. Por sí misma la luz solo puede compararse a una masa de presenciación pura, sólida, densa, como una roca, homogénea y sin cambio, libre de los modelos mentales de nombre y forma.

Int: ¿Hay alguna conexión entre el espacio mental y la morada suprema?

Mah: Lo supremo da existencia a la mente. La mente da existencia al cuerpo.

Int: ¿Y qué hay más allá?

Mah: Tome un ejemplo. Un venerable yogui, un maestro en el arte de la longevidad, de alrededor de 1000 años de edad, viene a enseñarme su arte. Yo respeto plenamente y admiro sinceramente sus logros, sin embargo todo lo que puedo decirle es: ¿de qué utilidad es para mí la longevidad? Yo soy más allá del tiempo. Por muy larga que pueda ser una vida, es sólo un momento y un sueño. De la misma manera yo soy más allá de todos los atributos. Ellos aparecen y desaparecen en mi luz, pero no pueden describirme. El universo es todo nombres y formas, basados en cualidades y sus diferencias, mientras yo soy más allá. El mundo está ahí debido a que yo soy, pero yo no soy el mundo.

Int: ¡Pero usted está viviendo en el mundo!

Mah: ¡Eso es lo que usted dice! Yo sé que hay un mundo, que incluye este cuerpo y esta mente, pero yo no considero que sean más «míos» que otros cuerpos y mentes. Ellos están ahí, en el tiempo y el espacio, pero yo soy atemporal y aespacial.

Int: Pero puesto que todo existe por su luz, ¿no es usted el creador del mundo?

Mah: Yo no soy ni la potencialidad ni la actualización ni la actualidad de las cosas. En mi luz ellas vienen y van como las motas de polvo que danzan en un rayo de sol. La luz ilumina las motas, pero no depende de ellas. Tampoco se puede decir que las crea. Ni siquiera se puede decir que las conoce.

Int: Yo le estoy haciendo a usted una pregunta y usted está respondiendo, ¿es usted consciente de la pregunta y de la respuesta?

Mah: En realidad yo no estoy escuchando ni respondiendo. En el mundo de los aconteceres la pregunta acontece y la respuesta acontece. Nada acontece a mí. Todo sólo acontece.

Int: ¿Y usted es el presenciador?

Mah: ¿Qué significa presenciador? Mero conocimiento. Ha estado lloviendo y ahora la lluvia ha cesado. Yo no me he mojado. Yo sé que ha llovido, pero yo no soy afectado. Yo sólo he presenciado la lluvia.

Int: El hombre plenamente realizado, que mora espontáneamente en el estado supremo, parece comer, beber y demás. ¿Es presenciador de ello, o no?

Mah: A eso en lo que la consciencia acontece, la consciencia o mente universal, nosotros lo llamamos el éter de la consciencia. Todos los objetos de la consciencia forman el universo. Lo que es más allá de ambos, lo que soporta a ambos, es el estado supremo, un estado de quietud y silencio totales. Quienquiera que llega ahí, desaparece. Es inalcanzable por las palabras, o la mente. Usted puede llamarlo Dios, o Parabrahman, pero estos son nombres dados por la mente. Es el estado sin nombre, sin contenido, sin esfuerzo y espontáneo más allá del ser y del no ser.

Int: ¿Pero uno permanece consciente?

Mah: Como el universo es el cuerpo de la mente, así la consciencia es el cuerpo de lo supremo. Ello no es consciente, pero hace emerger la consciencia.

Int: En mis acciones diarias muchas funcionan por hábito, automáticamente. Soy consciente del propósito general, pero no de cada movimiento en detalle. A medida que mi consciencia se ensancha y profundiza, los detalles tienden a receder, dejándome libre para las tendencias generales. ¿No le acontece lo mismo a un jnani, pero mucho más?

Mah: En el nivel de la consciencia —sí. En el estado supremo, no. Este estado es enteramente uno e indivisible, un bloque de realidad sólido y simple. El único modo de conocerlo es serlo. La mente no puede alcanzarlo. Para percibirlo, no se necesitan los sentidos; para conocerlo, no se necesita la mente.

Int: Así es como Dios rige el mundo.

Mah: Dios no está rigiendo el mundo.

Int: ¿Entonces quién lo rige?

Mah: Nadie. Todo acontece por sí solo. Usted está haciendo la pregunta y usted está dando la respuesta. Y usted sabe la respuesta cuando hace la pregunta. Todo es un juego en la consciencia. Todas las divisiones son ilusorias. Usted sólo puede conocer lo falso. Lo verdadero debe serlo usted mismo.

Int: Hay la consciencia presenciada y hay la consciencia que presencia. ¿Es la segunda lo supremo?

Mah: Hay las dos —la persona y el presenciador, el observador. Cuando usted los ve como uno, y va más allá, usted está en el estado supremo. No es perceptible, debido a que es lo que hace la percepción posible. Es más allá del ser y del no ser. No es ni el espejo ni la imagen en el espejo. Es lo que es —la realidad atemporal, increíblemente dura y sólida.

Int: El jnani —¿es el presenciador o lo Supremo?

Mah: Él es lo Supremo, por supuesto, pero también puede ser considerado como el presenciador universal.

Int: ¿Pero sigue siendo una persona?

Mah: Cuando usted mismo cree ser una persona, usted ve personas por todas partes. En realidad no hay personas, solo entramados de recuerdos y de hábitos. En el momento de la realización cesa la persona. La identidad permanece, pero la identidad no es una persona, es inherente a la realidad misma. La persona no tiene ningún ser en sí misma; es un reflejo en la mente del presenciador, del «yo soy», que también es un modo del ser.

Int: ¿Es consciente lo Supremo?

Mah: Ni consciente ni inconsciente, le estoy hablando a usted por experiencia.

Int:Prajnanam Brahma. ¿Qué es ese Prajna?

Mah: Es el conocimiento no consciente de sí mismo de la vida misma.

Int: ¿Es la vitalidad, la energía de la vida, la vida misma?

Mah: La energía viene primero. Pues todo es una forma de energía. La consciencia está muy diferenciada en el estado de vigilia. Menos en el sueño con sueños. Todavía menos en el sueño profundo. Es homogénea —en el cuarto estado. Más allá es la realidad monolítica inexpresable, la morada del jnani.

Int: Me he cortado la mano. Ha sanado. ¿Por qué poder ha sanado?

Mah: Por el poder de la vida.

Int: ¿Cuál es ese poder?

Mah: Es la consciencia. Todo es consciente.

Int: ¿Cuál es la fuente de la consciencia?

Mah: La consciencia misma es la fuente de todo.

Int: ¿Puede haber vida sin consciencia?

Mah: No, ni consciencia sin vida. Ambas son una. Pero en realidad sólo lo Último es. El resto es cuestión de nombre y forma. Y mientras usted se aferre a la idea de que solo existe lo que tiene nombre y forma, lo Supremo le parecerá a usted no existente. Cuando usted comprenda que los nombres y las formas son cascarones vacíos sin ningún contenido, y que lo que es real es sin nombre y sin forma, pura energía de vida y luz de la consciencia, usted estará en paz —inmerso en el profundo silencio de la realidad.

Int: Si el tiempo y el espacio son meras ilusiones y usted es más allá, dígame, se lo ruego, ¿qué tiempo hace en New York? ¿Hace calor o está lloviendo?

Mah: ¿Cómo puedo decírselo? Tales cosas necesitan un entrenamiento especial. O simplemente viajar a New York. Yo puedo estar completamente seguro de que soy más allá del tiempo y del espacio, y sin embargo ser incapaz de colocarme a voluntad en algún punto del tiempo y del espacio; no estoy suficientemente interesado; no veo ningún propósito en emprender un entrenamiento yóguico especial. Yo sólo he oído hablar de New York. Para mí es una palabra. ¿Por qué debería yo saber más que lo que la palabra transmite? Cada átomo puede ser un universo, tan complejo como el nuestro. ¿Debo conocerlos todos? Puedo —si me entreno.

Int: Al hacer la pregunta sobre el tiempo en New York, ¿dónde ha estado mi error?

Mah: El mundo y la mente son estados del ser. Lo supremo no es un estado. Penetra todos los estados, pero no es un estado de alguna otra cosa. Es enteramente incausado, independiente, completo en sí mismo, más allá del tiempo y del espacio, de la mente y la materia.

Int: ¿Por cuál signo lo reconoce usted?

Mah: Esa es la cuestión, que no deja ningún rastro. No hay nada por lo cual reconocerlo. Debe ser visto directamente, abandonando toda búsqueda de signos y de accesos. Cuando todos los nombres y formas han sido abandonados, lo real es con usted. Usted no necesita buscarlo. La pluralidad y la diversidad son solo el juego de la mente. La realidad es una.

Int: Si la realidad no deja ninguna evidencia, no se puede hablar sobre ella.

Mah:Es. No puede ser negada. Es profunda y obscura, misterio más allá del misterio. Pero es, mientras todo lo demás meramente acontece.

Int: ¿Es lo no conocido?

Mah: Es más allá de ambos, de lo conocido y lo no conocido. Pero yo lo llamaría más bien lo conocido que lo no conocido. Pues siempre que se conoce algo, es lo real lo que se conoce.

Int: ¿Es el silencio un atributo de lo real?

Mah: Esto también es de la mente. Todos los estados y condiciones son de la mente.

Int: ¿Cuál es el sitio del samadhi?

Mah: No hacer uso de su consciencia es samadhi. Usted deja su mente en paz. Usted no quiere nada, ni de su cuerpo ni de su mente.


14

Las Apariencias y la Realidad

Interlocutor: Usted ha estado diciendo repetidamente que los aconteceres son sin causa, que una cosa acontece y que no puede asignársele ninguna causa. Ciertamente todo tiene una causa, o varias causas. ¿Cómo he de comprender yo la acausalidad de las cosas?

Maharaj: Desde el punto de vista más alto el mundo no tiene ninguna causa.

Int: ¿Pero cuál es su propia experiencia?

Mah: Todo es incausado. El mundo no tiene ninguna causa.

Int: Yo no estoy preguntando sobre las causas que condujeron a la creación del mundo. ¿Quién ha visto la creación del mundo? Quizás sea sin un comienzo, siempre existente. Pero yo no estoy hablando del mundo. Yo tomo el mundo como existente —de algún modo. Contiene tantas cosas. Ciertamente, cada una debe tener una causa, o varias causas.

Mah: Una vez que usted crea para usted mismo un mundo en el tiempo y el espacio, gobernado por la causalidad, usted está obligado a buscar y encontrar causas para todo. Usted hace la pregunta e impone una respuesta.

Int: Mi pregunta es muy simple: Yo veo todo tipo de cosas y comprendo que cada una debe tener una causa o un número de causas. Usted dice que son incausadas —desde su punto de vista. Pero, para usted nada tiene ser y, por lo tanto, la cuestión de la causación no se plantea. Sin embargo usted parece admitir la existencia de las cosas, aunque les niega la causación. Esto es lo que no puedo entender. Una vez que usted acepta la existencia de las cosas, ¿por qué rechazar sus causas?

Mah: Yo sólo veo consciencia, y sé que todo es únicamente consciencia, lo mismo que usted sabe que la imagen en la pantalla de cine es únicamente luz.

Int: Sin embargo, los movimientos de la luz tienen una causa.

Mah: La luz no se mueve en absoluto. Usted sabe muy bien que el movimiento es ilusorio, una sucesión de interceptaciones y de iluminaciones en la película. Lo que se mueve es la película —la cual es la mente.

Int: Eso no hace que la imagen sea sin causa. La película está ahí, y los actores con los técnicos, el director, el productor, los diversos operarios. El mundo está gobernado por la causalidad. Todo está entrelazado.

Mah: Por supuesto, todo está entrelazado. Y por lo tanto todo tiene innumerables causas. El universo entero contribuye a la menor de las cosas. Una cosa es como es porque el mundo es como es. Vea usted, usted se ocupa de ornamentos de oro y yo —del oro. Entre los diferentes ornamentos no hay ninguna relación causal. Cuando usted refunde un ornamento para hacer otro, no hay ninguna relación causal entre los dos. El factor común es el oro. Pero usted no puede decir que el oro es la causa. No puede ser llamado una causa, pues no causa nada por sí mismo. Se refleja en la mente como «yo soy», como el nombre y la forma particular del ornamento. Sin embargo, todo es únicamente oro. De la misma manera la realidad hace todo posible y sin embargo nada de lo que hace que una cosa sea lo que es, su nombre y su forma, viene de la realidad.

¿Pero por qué preocuparse tanto de la causación? ¿Qué importan las causas, cuando las cosas mismas son transitorias? Deje venir lo que viene e ir lo que se va —¿por qué aferrarse a las cosas e indagar sobre sus causas?

Int: Desde el punto de vista relativo, todo debe tener una causa.

Mah: ¿De qué utilidad es para usted el punto de vista relativo? Usted es capaz de ver desde el punto de vista absoluto —¿por qué retroceder a lo relativo? ¿Tiene usted miedo de lo absoluto?

Int: Tengo miedo. Tengo miedo de caer dormido sobre mis supuestas certezas absolutas. Para vivir una vida decentemente los absolutos no ayudan. Cuando usted necesita una camisa, usted compra tela, recurre a un sastre y demás.

Mah: Toda esta conversación muestra ignorancia.

Int: ¿Y cuál es la visión del conocedor?

Mah: Hay solo luz y la luz es todo. Todo lo demás no es más que una imagen hecha de luz. La imagen está en la luz y la luz está en la imagen. Vida y muerte, sí mismo y no sí mismo —abandone todas esas ideas. No son de ninguna utilidad para usted.

Int: ¿Desde qué punto de vista niega usted la causación? Desde lo relativo —el universo es la causa de todo. Desde lo absoluto —no hay nada en absoluto.

Mah: ¿Desde qué estado está preguntando usted?

Int: Desde el estado de vigilia diario, el único en el que tienen lugar todas estas discusiones.

Mah: En el estado de vigilia surgen todos estos problemas, pues tal es su naturaleza. Pero, usted no está siempre en ese estado. ¿Qué bien puede usted hacer en un estado en el que usted cae y del que usted emerge, sin poder remediarlo? ¿De qué manera le ayuda a usted saber que las cosas están causalmente relacionadas —cómo pueden parecer estarlo en su estado de vigilia?

Int: El mundo y el estado de vigilia emergen y se sumergen juntos.

Mah: Cuando la mente está en calma, absolutamente silente, el estado de vigilia ya no es.

Int: Palabras como Dios, universo, el todo, absoluto, supremo son sólo ruidos en el aire, porque con ellas no puede emprenderse ninguna acción.

Mah: Usted está planteando cuestiones que sólo usted puede responder.

Int: ¡No me rechace usted así! Usted está muy dispuesto a hablar de la totalidad, del universo y de todas esas cosas imaginarias. Ellas no pueden venir y prohibirle a usted hablar en su nombre. Yo odio esas generalizaciones irresponsables. Y usted está muy inclinado a personalizarlas. Sin causalidad no habría ningún orden; ninguna acción a propósito sería posible.

Mah: ¿Quiere usted conocer todas las causas de cada acontecer? ¿Es ello posible?

Int: ¡Yo sé que es posible! Todo lo que quiero saber es si hay causas para todo y si las causas pueden ser influenciadas, afectando con ello a los acontecimientos.

Mah: Para influir en los acontecimientos, usted no necesita conocer las causas. ¡Qué manera indirecta de hacer las cosas! ¿No es usted la fuente y el fin de todo acontecimiento? Contrólelo en la fuente misma.

Int: Cada mañana hojeo el periódico y leo con consternación que los sufrimientos del mundo —la pobreza, el odio, y las guerras— continúan sin disminuir. Mis preguntas conciernen al hecho del sufrimiento, a la causa, al remedio. ¡No me rechace diciendo que esto es budismo! No me clasifique. Su insistencia en la acausalidad quita toda esperanza de que el mundo cambie alguna vez.

Mah: Usted está confundido debido a que usted cree que usted está en el mundo, no el mundo en usted. ¿Quién vino primero —usted o sus padres? Usted imagina que usted nació en un cierto tiempo y lugar, que usted tiene un padre y una madre, un cuerpo y un nombre. ¡Este es su pecado y su calamidad! Ciertamente usted puede cambiar su mundo si usted trabaja en ello. Trabaje sin falta. ¿Quién le detiene a usted? Yo nunca le he desanimado. Causas o no causas, usted ha hecho este mundo y usted puede cambiarlo.

Int: Un mundo sin causa está enteramente más allá de mi control.

Mah: Al contrario, un mundo cuya única fuente y fundamento es usted está enteramente dentro de su poder cambiarlo. Lo que se crea siempre puede ser disuelto y recreado. Todo acontecerá como usted lo quiera, provisto que usted lo quiera realmente.

Int: Todo lo que yo quiero saber es cómo tratar los sufrimientos del mundo.

Mah: Usted los ha creado de sus propios deseos y temores, trate con ellos. Todo se debe a que usted ha olvidado su propio ser. Puesto que usted ha dado realidad a la imagen en la pantalla, usted ama a sus gentes y sufre por ellos y busca salvarlos. Eso no es así. Usted debe comenzar con usted mismo. No hay ninguna otra vía. Trabaje, por supuesto. No hay ningún mal en trabajar.

Int: Su universo parece contener toda experiencia posible. El individuo traza una línea a través de él y experimenta estados agradables y desagradables. Esto da lugar a la interrogación y a la búsqueda, lo cual amplía la visión y permite al individuo ir más allá de su mundo angosto y autocreado, limitado y egocéntrico. Este mundo personal puede ser cambiado —en el tiempo. El universo es atemporal y perfecto.

Mah: Tomar la apariencia por la realidad es un pecado grave y la causa de todas las calamidades. Usted es la presenciación —consciencia omnipenetrante, eterna e infinitamente creativa. Todo lo demás es local y pasajero. No olvide lo que usted es. Mientras tanto trabaje para contento de su corazón. El trabajo y el conocimiento deben ir mano a mano.

Int: Mi propio sentimiento es que mi desarrollo espiritual no está en mis manos. Hacerse uno sus propios planes y llevarlos a cabo no conduce a ninguna parte. Yo sólo doy vueltas en torno de mí mismo. Cuando Dios considere que el fruto está maduro, Él lo cogerá y lo comerá. Cualquier fruto que Le parezca verde permanecerá en el árbol del mundo por otro día.

Mah: &